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jueves, 23 de octubre de 2014

Juanfran caracolea; Arda la levanta; Koke la pica

JORNADA 3- ATLÉTICO 5-0 MALMÖ
Goles: Koke, Mandzukic, Griezmann, Godín (corner), Cerci.
“Se ve que por abajo también sabemos jugar”, dijo Koke (máximo asistente de la Champions con cuatro pases de gol, por cierto) con una sonrisa pícara cuando atendió a los medios después del partido.
La jugada del 1-0, la que abrió la que por entonces aparentaba ser una muy seria defensa sueca, está al alcance de pocos equipos que no sepan tocarla.
Arda la protege junto al corner. Tras un par de amagos cede a la derecha, donde aparece Juanfran. El alicantino (ha comenzado la temporada enorme) caracolea, y pasa atrás para Mario. El canterano la pone al área donde Griezmann, de primeras, habilita de nuevo a Arda. El turco la para, piensa, taconea mientras los zagueros desesperan, y de pronto la levanta entre dos defensas y encuentra a Koke, que la pica cruzada y pone el 1-0. Golazo. Monumental. Precioso.

PRIMER ACTO ANODINO
Hasta entonces, no nos engañemos, la primera mitad había sido más bien monótona. Me la pasé enfrascado en una larga conversación con mi amigo Ger, al que invité al encuentro por su 28 cumpleaños (que fue el lunes) sobre la vida, el amor, el trabajo... e incluso en algún momento hablamos del Atleti, muy avanzada ya la primera parte.
Sólo un gol anulado a Saúl por fuera de juego; y un trallazo con el que Griezmann reventó el larguero (tras otra exquisitez de asistencia de Arda) sobresaltaron nuestra charla.
Los suecos no parecían gran cosa, y debía ser cuestión de tiempo que el Atleti encontrara puerta. Lástima que fuera dos minutos después, y no antes, cuando Arda, avisando, remató fuera una dejada de Mandzukic. Me fastidiaron una apuesta a que el Atleti iba ganando ya al descanso.

DIEZ MINUTOS DE LUJO
Sin embargo, en diez minutos del segundo acto me hicieron olvidar la apuesta perdida.
Al gol de Koke (minuto 48) le sucedió otra gran jugada colectiva. De nuevo, Arda la inicia; Griezmann nuevamente de primeras abre a banda; Koke pone un pase profundo para Juanfran; que se la devuelve al canterano y su centro, al primer palo, lo remata con la puntita de la zurda Mario Mandzukic, anticipándose a su par (2-0).
Todavía duraban los abrazos cuando Mario conectaba con Koke, el vallecano tocaba de primeras para Griezmann y el francés, tras un recorte, saca un zurdazo que el portero repele en una parábola que acaba por besar las mallas (3-0). La suerte que esquivó al galo en el poste ante el Espanyol o el larguero antes citado, ahora no le rehuyó.
El detalle de que la cosa funciona, Antoine fue corriendo a abrazarse con ese técnico que viene dejándole habitualmente en el banco. Algo tendrá el agua cuando la bendicen...

MANDZUKIC EN DEFENSA
Quedaba casi media hora por delante y ahora mi pronóstico de 3-0, imposible al descanso, se antojaba corto.
Tampoco forzó la maquina demasiado el equipo rojiblanco. Mandzukic, que se faja en defensa como un gladiador (lo que le ha evitado la posibilidad de escuchar pitos, pese a su escaso bagaje goleador), estuvo a punto de cometer un penalti en una acción en la que el árbitro sacó amarilla al delantero sueco (se la sacó limpia); y la más clara la tuvo Mario Suárez, tras una espectacular jugada de Juanfran en la que, ante la duda de qué hacer, decidió colarse entre dos defensas como Pedro por su casa. ¡Rayo! Al de Alcobendas se la sacó Olsen con un paradón (de las pocas que olió). Los goles llegarían después.

OTRO CORNER; OTRO GOL DE GODÍN
Era el minuto 87 cuando el Malmö, 3-0 abajo y con un corner en contra, se decidió a hacer un cambio... “Pocos vídeos del Atleti ha debido ver el entrenador sueco para, precisamente en un corner, ponerse a hacer una sustitución. Algo que ya de por sí prohibe el manual. Estaría bien que marcáramos ahora”, le comenté a Ger.
Y debió escucharme Diego Godín, quien volvió a conectar otro cabezazo imperial en un corner de Koke, llegando en carrera desde varios metros atrás (4-0). Lo del uruguayo y Miranda va a ritmo de récord.
La goleada la cerró otro que necesitaba ver puerta (como Mandzukic y Griezmann): Alexio Cerci. También debatía sobre el italiano con Ger, que piensa que se estrellará como Diego en su última época. “Tiene mucha clase y está fuera de forma”, le replicaba. Y lo demostró en el 5-0. Recorte, zurdazo buscando la escuadra que encuentra el poste, pero recoge el rechace y la pone de nuevo al mismo sitio, esta vez abajo.
La tragedia de Atenas ya parece de otra época, el Atleti es líder del grupo y empieza a asentar sus virtudes también en la máxima competición continental: 423 minutos sin encajar un gol en el Vicente Calderón en la Champions. Ni Barça, ni Chelsea, ni Juventus, ni Malmö lo han logrado en cuatro partidos. El último en hacerlo fue Kaká en el minuto 27 de los octavos de final. También algo de otra época. Que pase el siguiente.

jueves, 2 de octubre de 2014

Que Arda la Champions

JORNADA 1- ATLÉTICO 1-0 JUVENTUS
Goles: Arda Turan.
Reconózcanlo, a quién de ustedes no le rondó a lo largo del día de ayer, antes de la visita de la Juventus (campeón del Scudetto los tres últimos años) alguno de los siguientes pensamientos:
“Verás como le dé a la Juve por hacernos la gracia... alguna genialidad de Tévez... un gol de cabeza de Llorente... Y como el Olympiacos gane en Malmö... ya tenemos al madridista de turno en la oficina: Bueno, el año pasado campeón de Europa hasta el 93, pero esta temporada eliminados en la liguilla... Parece que el Atleti vuelve a la realidad...”.
Sean sinceros, algo de eso pensaron...

LA JUVENTUS, UN MIURA DE PRIMERA
Pero no, ocurrió todo lo contrario. Como la mayoría de ustedes, miedo aparte, confiaba en este bloque de campeones que ha formado el Cholo Simeone. Capaz de competir (y de vencer) a los equipos más poderosos de Europa, pese a las notables bajas que se han producido.
Enfrente, un Miura de primera categoría: 30 Scudettos (con diferencia, el equipo con más ligas de Italia, por las 18 del Milán y del Inter), nueve copas, dos Champions, una Recopa, tres Copas de la UEFA...
De un verde que hacía daño a la vista y que disgustó a todos los presentes, que por primera vez iban a tener la oportunidad de ver en directo a un histórico como Gianluigi Buffon, pero seguía siendo la Juve.

PARTIDAZO DE ARDA
No fue un buen partido, para qué negarlo, pero era un Atlético de Madrid-Juventus de Champions, y eso ya de por sí es mucho.
Los italianos dominaron con claridad el primer acto (al final, un 63% de posesión) a un atlético en el que los mejores, de largo, eran Tiago (estuvo onnipresente) y Arda Turan.
Se lo dije en el descanso a Juan Esteban (autor de “Arda Turan, el genio de Bayrampasa” y del que ya les hablé con motivo del derbi), de quien se puede decir en cierto modo que Arda “es suyo”: “Partidazo de Arda”. “Enorme”, me contestó.
A los pocos minutos, deja sentados a dos contrarios con una maniobra inverosimil (-¿Has visto quién ha sido, papá? -Claro, Arda. Es el único capaz de hacer eso...); más tarde, roba un balón fajándose a ras de césped para pegarse una carrera de 40 metros, ponerla atrás en el área tras un par de amagos, y la prolongación de espuela de Mandzukic la desvía con la mano Vidal (el árbitro no vio nada. Se comió varias manos. Pero sigo preguntándome de qué valen los jueces de área...); después, en otro robo, asiste a Mandzukic, pero su tiro lo ataja sin problemas Buffon.
Era el mejor dentro de un partido plano. Y aún le faltaba lo mejor.
La Juve, por su parte, controlaba el juego, pero apenas inquietaba, y su único acercamiento peligroso fue un disparo desde la frontal del imponente Pogba (1,88 que parecen 2,05) que se perdió cerca del poste izquierdo de Moyá (por cierto, el portero de los 16 millones, está definitivamente defenestrado).

EL MAYOR SUSTO: MOYÁ
Precisamente Moyá “creó” la única acción que realmente nos asustó, en una jugada en la que reculó para coger dentro del área un balón largo, aparentemente sencillo, pero le costó atraparlo como si al balón (o a sus guantes) les hubiesen untado aceite, ante la amenazante presencia de Llorente.
La más clara del Atleti también llegó de carambola, tras un centro chut de Arda (quién si no) que tras tocar en Lichsteiner rebotó en la mano de Cáceres y no se coló en la portería de Buffón porque el meta transalpino la sacó con los pies.
Los rojiblancos ponían más que la Vecchia Signora en este segundo acto, ya con Griezmann en el campo, pero no parecía suficiente para meter mano a una Juve en la que Buffon no había encajado un gol en toda la temporada.
Los nervios se apoderaban del Calderón y no llegaba el pánico porque las noticias desde Suecia eran positivas: el Malmö ganaba al Olympiacos.

ORGULLOSO DE JUANFRAN
Pero entonces combinaron los tres mejores del choque. A Tiago y Arda se les unió Juanfran. Un tío que en la previa de un partido contra la Juventus dice: “Viene uno de los mejores de Europa, pero el equipo está increíble y vamos a ganar seguro”. Y que después del partido comenta: “Hicimos un gran trabajo. Merecimos ganar. La gente se va orgullosa del equipo”. A mí hace tiempo que me tiene ganado. Parece que ha crecido en otra cantera distinta a la que en realidad se crió. Nos fuimos orgullosos del Atleti, y orgullosos de ti, Juanfran.
El alicantino, que lo intentó sin descanso todo el partido, tiró una pared con Tiago, puso un gran balón al segundo palo y allí apareció quién... bueno, ya lo saben. El turco, Arda Turan, le ganó la espalda a Lichtsteiner y con un toquecito leve con la zurda, casi imperceptible, toc, fuera del alcance de Buffon (1-0). Acababa de marcar un gol que volvía locos de euforia a 50.000 personas que saltaban y gritaban poseídos de alegría y él, a lo suyo, tranquilamente, se tumba y le planta un beso al césped. Y sin inmutarse, oiga.

ARDA ES DE CHAMPIONS
GOOOOL DE ARDA”, me escribe Juan. Y es que “su chico” es un futbolista de Champions. Como los grandes toreros, se motiva más cuando torea en Las Ventas. Y para un jugador al que no se puede medir en cifras, la máxima competición continental sí le mide. El año pasado, tres goles en Liga, y cuatro en Champions: Zenit, Oporto, Milan y Chelsea. Casi nada.
La tragedia de Atenas ayer se tornó en comedia gracias a un otomano. El grupo empieza de nuevo. Cuádruple empate a tres puntos. Pero habiendo ya jugado contra Juventus y Olympiacos. Que Arda la Champions.

lunes, 15 de septiembre de 2014

El genio de Bayrampasa

 JORNADA 3- REAL MADRID 1-2 ATLÉTICO
Goles: Cristiano (penalti); Tiago (corner), Arda Turan.
Bayrampasa es un humilde barrio de clase trabajadora ubicado en la parte europea de Estambul. Es un lugar grande, con más de 260.000 habitantes, y tiene como curiosidad que antiguamente se llamaba Sağmalcılar, pero en los años setenta padeció un fuerte brote de cólera (por una contaminación de las fábricas del sistema de suministro de agua) y decidieron cambiarle un nombre que había quedado ligado a la enfermedad.
Pero si les hablo de Bayrampasa no es por nada de lo anterior, sino porque es la localidad natal del hombre que anoche decantó el derbi para el lado rojiblanco, Arda Turan.
Supongo que estaba escrito, porque anoche quedé para ver el partido que más nos pone a los colchoneros con Juan Esteban Rodríguez, que no es otro que el autor del libro “Arda Turan, el genio de Bayrampasa” (obra que les recomiendo). Así que supongo que es lógico que fuera él quien nos alegrara el sábado noche, aunque cuando a eso de las 12:30 ambos descubrimos que veríamos el partido en el mismo sitio, el palco VIP del Vicente Calderón invitados por Mahou, y decidimos quedar, aún no lo sabíamos...

CON DOS ILUSTRES
Lo que es innegable es que la noche no podía comenzar mejor. A nuestra entrada nos encontramos con dos mitos de la rojiblanca. Y no dos mitos cualquiera: Adelardo Rodríguez, jugador con más partidos en la historia del Atlético de Madrid (553, y 401 de ellos en Liga) y al que tuve la oportunidad de entrevistar hace ya seis años (como pasa el tiempo...); y Tomás Reñones, capitán del último Atleti campeón de Liga hasta hace unos meses, curiosamente, el segundo futbolista que más veces se ha enfundado la rojiblanca (483 veces, 367 en Liga), y al que emplacé a hacerle una futura entrevista para este blog.
Pregunto a Tomás si ganamos esta noche y me responde convencido “a eso vamos”, y departimos con ellos acerca de cuál ha sido el mejor extranjero en la historia del Atlético de Madrid. Salen los nombres de Schuster o de Alemao, pese a lo poco que estuvo en el club.

GRANDE TIAGO
Y el partido comienza. Y tampoco lo podía hacer mejor. Minuto diez, primer corner, Koke la pone al primero, Raúl García arrastra a dos madridistas (“asistió” en los dos goles sin tocar el balón) y Tiago se anticipa a un Benzema dormido (como casi siempre) y cabecea en el primer palo a la red (0-1). El portugués fue el que desgraciadamente se durmió en aquel cabezazo de Ramos en Lisboa que ya nos perseguirá por siempre. Con este testarazo se resarce en parte, al igual que se reivindica frente a aquel aficionado que le pueda guardar rencor por su affaire veraniego. No es mi caso, desde luego. Me alegré infinito de su vuelta, ya que fue una de las piezas claves del Atleti campeón de Liga y tiene mucha clase, como ayer demostró en el Bernabéu. Diría de hecho que, Arda aparte, fue el mejor. Siempre supo dar un pase con criterio, adelante, desahogando, y encima aportó el gol.

NOS ADELANTAMOS, COMO SIEMPRE... 
No quise decir nada, pero de los últimos doce derbis en el Bernabéu, el Atleti se adelantó en siete (en ocho de trece con el de ayer) y sólo ganó en uno (el 0-1 del año pasado). El resto, tres empates y tres derrotas.
Y ese camino parecía llevar el choque a tenor de la reacción madridista. Cristiano se volcó a banda derecha y comenzó a volver loco a Siqueira (que no es Filipe Luis...), James lo intentó con un disparo mordido y Benzema con un tiro desviado. El Atleti no salía de su área porque Raúl Jiménez era incapaz siquiera de controlar un balón, mientras que Mandzukic no la aguantaba como de él cabía esperar. El equipo no respiraba. Para colmo, Gabi (extraño en él) erró varios pases de seguridad. En uno de ellos, propició una falta peligrosísima de Godín a Cristiano que provocó un paradón enorme de Moyá a ejecución de Bale; en otro, el portugués dejó solo a Benzema, pero su mal control y una rapidísima salida del portero atlético evitó el tanto; y en un tercero se vio obligado a hacer una falta que le valió la amarilla que más tarde propiciaría su cambio.

SIETE PENALTIS EN LOS DERBIS; SIETE PARA EL MADRID
Entretanto empató el Madrid. Cristiano rompió a Siqueira con una bicicleta, y éste le trabó, aunque después quisiera hacer la del lobo y esconder la patita. Penalti o no, el dato es abrumador: los últimos siete penaltis pitados en un derbi han sido todos a favor del Madrid (tres de ellos por Mateu Lahoz). Y otro dato: el “violento” Atleti hizo ayer doce faltas (castigadas con siete tarjetas)... las mismas que el equipo de guante blanco...
Cristiano engañó a Moyá a su derecha (1-1) y después dio la mencionada asistencia a Benzema, para minutos más tarde ponerle un nuevo balón medido a la cabeza del francés, cuyo testarazo lo sacó en un paradón a bocajarro Moyá. El portero mallorquín ha caído en el Atleti de pie. Para bien, es inteligente, lanza grandes contragolpes y me temo que seguirá ganando una confianza que hará que los 16 millones invertidos en Oblak sean un dispendio.
Sostuvo a un Atleti que se fue al descanso pidiendo la hora, pero que volvió sabedor de que cada minuto le acercaba más y más a una nueva victoria...

SE RECLAMABAN LOS CAMBIOS
Además de con Juan y nuestros respectivos padres, vi el partido junto a Wil y May, de Radio Atleti, y el primero no se cansó de pedir cambios desde el minuto uno de la reanudación. Tardó 17 minutos el Cholo en hacerle caso. Ahí se ganó el partido.
Arda y Griezmann entraron por Gabi y Raúl Jiménez y el escenario fue otro.Arda juega a otra cosa”, le comentaba entusiasmado a Juan. Y voy a reproducir uno de sus mejores párrafos en el libro para definir al turco: “Allí estaba Arda, con su diletante progresión, que consigue engañar a todo el mundo entero, haciéndole creer que duda cuando está lleno de certezas. Él no duda, somos los demás que caemos en el engaño de un tipo que, cuando parece que va a retroceder, avanza, y, cuando parece que va a frenar, acelera, para frenar de verdad cuando ya nadie lo espera. Arda juega al otro lado del espejo, con el reflejo de su propia genialidad”.

Y ALLÍ ESTABA ARDA...
Y allí estaba Arda, aguantándola en la izquierda y haciendo respirar a un equipo que en el primer acto parecía asfixiado. Y allí estaba Arda, pisándola mientras los demás corrían. Y allí estaba Arda, quebrando y sacándose un derechazo que no entró por medio metro. Y allí estaba Arda, no cabeceando por centímetros un buen centro de Juanfran que sacó Arbeloa. Y allí estaba Arda, en el minuto 76, esperando en la frontal del área. En el sitio preciso, en el momento justo. Y Raúl García lo sabía.
Fue un saque de banda de Juanfran, recibió Griezmann y parecía que iba a perderla, rodeado por tres madridistas, pero de pronto se sacó un pase bajo las piernas de Isco y dejó solo a Juanfran (muy incisivo en la segunda parte) que la puso rasa en el área. Allí estaba Raúl García, que la dejó pasar. Y allí estaba Arda, que se la pasó a la cepa del palo de Casillas (1-2). Golazo. Y el palco Vip del Calderón que estalla de locura. Es Arda tan genio que me engañó al celebrarlo. Al no celebrarlo, en realidad. Se quedó quieto, inmóvil, hasta el punto de que, como dice Juan, me hizo dudar, buscando, incrédulo, una inexistente razón para que esa obra maestra hubiera podido ser anulada. Pero no fue así. La magia del genio de Bayrampasa brotó en el momento más apropiado. Lo merecía el Atleti. Y ya nadie movió ese marcador. El Madrid ni tiró. Y Griezmann pudo sentenciar en un mano a mano con Casillas que mandó al lateral de la red a asistencia... de Moyá.

Y TODOS FUIMOS FELICES
Y esta vez el cuarto árbitro no sacó el cartelón de “Hasta que marque el Madrid”, sino sólo dos minutos que hasta nos extrañaron. Y cuando Mateu pitó, miré a mi alrededor y pude ver a Ennio Sotanaz con los brazos en alto loco de alegría; y a Wil haciendo un baile indefinible; y a Juan cerrando los puños con rabia; y a Propanprul con una sonrisa que no le entraba en la boca; y a May repartiendo abrazos a propios y extraños...
Y yo, mientras, en mi mundo, todavía me preguntaba si de verdad vamos a empezar a acostumbrarnos a ganar derbis (he visto ganar al Madrid en un año las mismas veces que en mis 21 años anteriores, cuatro) y me sentía fascinado de ver cómo los blogs, las redes sociales, Internet, han posibilitado conectar a tanta gente que en ese momento éramos las personas más felices del mundo nada más que porque unos tíos vestidos de rojo y blanco acababan de ganar a otros vestidos de blanco. Nada más. Y nada menos. Gracias Dios, por hacerme del Atleti.