viernes, 14 de mayo de 2010

Y la amnesia se acabó en Hamburgo

Ayer, 13 de mayo, me llegó un correo de miarroba.net. ¡FELICIDADES!, decía. Qué raro, pensé yo. Juraría que esta gente no sabe que soy del Atleti...
Y no lo saben, pero es que justo hace un año me creé cuenta en ese servidor, mientras sopesaba dónde hacer renacer mi blog, después de que me lo hubiera eliminado Google días antes.
Finalmente, opté por el más vale malo conocido, y “Un Grande Sin Memoria” revivió en blogger.
Han sido muchos, en estos más de tres años de vida del blog, los que me han dicho que ojalá algún día tuviera que cambiarle el nombre. Ojalá algún día la gente no entienda el porqué de la denominación de mi blog. Quizá fuera una señal la de hace un año.
El 12 de mayo de 2010 será una fecha grabada en la historia del fútbol europeo, español y del Atlético de Madrid. Una fecha inolvidable para mi blog y para mí. Yo estuve ahí. Y el Atlético volvió a ser campeón.

EL VIAJE
Estaba citado a las 6:30 en Barajas. Llegué con tiempo al párking del aeropuerto y antes de salir del coche me puse a tope “Viva la vida” de Cold Play para salir motivado.
Compruebo atónito en las pantallas informativas que mi vuelo no sale hasta las 10:15. “Saldrá entre las 8 y las 9”, me dijeron en la Agrupación de Peñas el día que contraté el vuelo. De su desorganización y de las seis horas que pasamos en el aeropuerto de Hamburgo para volver a Madrid, declinaré hacer declaraciones. Al menos aquí, que es la crónica de un campeón.
En las cuatro horas de espera conozco a dos chicos del Frente. Y a Rubén, que sería mi compañero de viaje, en la ida, en la vuelta, y por tierras alemanas.
El vuelo se retrasa. No despegará hasta las 12. Mientras tanto, los mensajes de la megafonía de que algunos vuelos podrían cancelarse por la nube de ceniza inquietan al personal. No veo el momento de estar sentado en el avión y despegar. Una vez en Hamburgo, si no se puede volver ya importa menos.

LA LLEGADA
Por fin en Hamburgo. Llegamos sobre las tres de la tarde y nos tiramos algunas fotos junto al río Elba. Preguntamos por la fan zone y pronto llegamos. Una marea rojiblanca inunda la plaza habilitada con chiringuitos y una pantalla gigante que repite los goles del Atleti en la UEFA.
Allí coincido con Petón, al que también me encontré en Neptuno el día de Anfield, y le emplazo para mañana en el mismo sitio, junto al Dios del mar.
Conozco a Sergio Medina y a su hermano, después de varios encuentros frustrados. El nerviosismo empieza a crecer. La gente no ve la hora de que dé comienzo el partido. Yo no, prefiero disfrutar cada minuto de un día único.
A las siete de la tarde ponemos rumbo al Hamburg Arena
. Imposible entrar por la boca de Metro de Lamdungsbrücken, así que decidimos ir andando a la siguiente y cogerlo allí. Una vez en Konigstrabe (todas ellas de difícil pronunciación) hay empujones y peleas para entrar en el tren. Allí ya hay más aficionados del Fulham, con los que se transita en armonía. A más de uno les comento con mi perfecto inglés que el resultado será un three-zero (ayudado por las manos por si la pronunciación no es lo suficientemente clara).
Por el camino entre bosques hacia el estadio son muchos los alemanes con cara de resignación que ofrecen a precio de saldo dos, tres y hasta cuatro entradas, en lo que supone un éxito de la UEFA. 49.000 espectadores en una final europea, en un estadio con capacidad para 57.000.
La entrada al campo también tiene miga. Con colas interminables y cacheos exhaustivos para que luego te digan que esa no es tu entrada, que la tuya es más a la derecha.

EL PARTIDO
Una vez dentro el ambiente es espectacular. El fondo norte y una pequeña parte de los laterales, para los rojiblancos. Lo propio en el fondo sur con los ingleses. En medio, una nutrida representación de gente neutral, que en el descanso desaparecen, intuyo que para algo más que comer el bocata.
A los once minutos, Forlán avisa de que esa es su noche, con un disparo a la madera. Inconmensurable el partido del uruguayo, que se echó el equipo a sus espaldas como nunca.
El Atleti dominaba y los ingleses se limitaban a pegar pelotazos a un mermado Bobby Zamora, que baja lo que puede, casi siempre bien encimado por Perea y por un inmenso Domínguez, que sacó todo bien.
Y llega el 1-0. Kun baja un balón en la frontal y remata con la zurda en semifallo, pero su disparo frustrado se convierte en una asistencia magistral para Diego Forlán que, siempre ávido de gol, ésta en el momento justo con la predisposición perfecta, para convertir su pierna derecha en un pasaporte al gol. Se desata la alegría. La Copa está más cerca.
Sin embargo, en uno de esos balonazos del Fulham, el gigante inglés consigue deshacerse de Perea, se escora y toca atrás para Duff, que la deja en el flanco derecho del área para Gera. Está solo, pero decide colgarla al segundo palo. Allí, la cabeza de Assunçao sólo prolonga el balón para que Davies, con una espectacular volea, ponga el 1-1.
Todo había ocurrido en cinco minutos, del 32 al 37. El Atleti acusa el golpe y todo queda para la segunda parte.

EL SUFRIMIENTO
El guión ha cambiado
. El dominio claro del equipo español en la primera mitad se transforma en un aburrido monólogo del Fulham, con toques horizontales en medio campo. Pero el Atleti no la huele. Encima, un pase en profundidad buscando a Gera y un nuevo zambombazo de Davies hacen que durante unos segundos, los 12.500 atléticos de Hamburgo y los millones de Madrid, no respiren.
Por fortuna, los aficionados rojiblancos contamos este año con un desfibrilador infalible, joven y seguro, que nos aleja de cualquier atisbo de infarto. David De Gea.
En la portería de Schwarzer, un tímido derechazo de Antonio López y una falta abajo de Agüero son nuestros únicos huys. Mi sueño, y mi convencimiento, de que el gol llegaría en la portería de mi fondo, se desvanece.
Contra su norma, Quique hace los cambios pronto y quita a Simao y a Reyes por Jurado y Salvio. El primero se enfada; el segundo aplaude. Lo contrario que yo.
El partido se acaba y me veo en la prórroga. Ya lo dice el refrán: “No pierdas en cinco minutos lo que no has podido ganar en 85”. Y se acaba.

LA PRÓRROGA
Bajo al baño antes de que dé comienzo la media hora suplementaria y descubro que, sólo cinco filas más abajo que yo, está un conocido, Juanjo, el hijo de Bely.
Miro el móvil en busca de un mensaje de aliento. Como me hubiera gustado que mi novia o mi padre hubieran podido estar aquí conmigo. También me acuerdo de Jorge, cuyo vuelo hacia Berlin el día anterior no pudo despegar, y estará sufriendo en casa.
La primera mitad de la prolongación no depara sobresaltos. Miro el minuto 112 con impaciencia. ¿Ocurrirá como en la final del Doblete? ¿Como en Anfield? Pero esto es otra final. Otro título, otra alegría. Otra historia.
Tres más tarde, Agüero remata al lateral de la red un balón que tampoco acertó a meter Salvio, tras una nueva gran jugada de Forlán. Medio estadio canta gol (alguno en el avión me preguntó incluso por qué lo habían anulado). Ha dado al lateral de la red, le explico a los de al lado.
Quince minutos. Sólo quince minutos y la lotería de los penaltis. Demasiado arriesgado. Demasiado azar después de haber llegado tan lejos. Después de tanto sufrimiento. Después de tantos retrasos. 48, 24, 14 años... Horas de avión. Demasiado...

LA EXPLOSIÓN
El Atleti lo busca, pero no lo encuentra. Pero entonces algo pasa. Un balón largo, perdido, de esos que sólo gana el Kun, es salvado sobre la línea por el argentino. Le gana la partida a Hughes y se perfila hacia el área. Entonces levanta la mano. La izquierda. Ahí está. Mira dónde está la Copa. Y alguien lo ha visto. Es Forlán. Que corre raudo al primer palo y recoge el mensaje de Agüero. Mete su bota derecha, la Bota de Oro. Lo justo. No hace falta más. El gigante de dos metros Hangeland no llega. Schwarzer tampoco. El balón está dentro. ¡Gooool! ¡Gooool! ¡Gooool!
Me abrazo a los desconocidos que me rodean esa noche como si fueran mis hermanos.
Miro el reloj. Minuto 116. Sé que somos campeones.
Y entonces, sin haberme dado cuenta, me percato de que mis ojos están empañados. No puedo reprimirlo. Entre esa neblina de lágrimas contenidas veo los últimos minutos. No puedo parar. No lo entiendo. Y me acuerdo de mi novia, que me dice que soy de hielo y que nunca lloro. Esos cinco minutos, fueron probablemente cinco de los minutos más intensos de mi vida.
Éramos campeones. Campeones de Europa. Me abrazo con Juanjo. Me tiro fotos con su bandera de España con el escudo del Atleti. Y con desconocidos que pensaba que eran amigos.
El “We are the champions” suena por el Atlético de Madrid. Por fin los cañones de confeti se disparan por nosotros. Y el himno del Atleti resuena en Hamburgo.
Abajo, Forlán, Agüero, Domínguez, De Gea, Quique... los héroes de esta Copa de la UEFA, que pasarán por siempre a la historia, pasean la Copa.
Y entonces, el escudo del oso y el madroño se miró en el reflejo de esa Copa, en el frío metal convertido en sueño. Cerró los ojos, volvió a mirar. Y entonces se dio cuenta, se reconoció: soy el Atlético de Madrid. Y recuperó la memoria.
Por favor, no la pierdas nunca.

11 comentarios :

Rafael dijo...

José me alegro de que hayas disfrutado de lo lindo.
Espero que el miércoles siguiente sigamos con la fiesta con la 10ª Copa del Rey

Solo espero que esto sea un punto de inflexión y que el Atlético vuelva a pelear con los más grandes por los títulos.
Creo que tenemos un buen proyecto con gente de cantera como De Gea, Dominguez, Camacho...y gente jóven como Kun, Salvio, Raúl García...Hay que aprovechar todo esto.

De todas formas no me olvido de los Ladrones que tenemos por el palco, miedo me da a que se carguen el proyecto tan bonito que hay en marcha.

Un abarzo a todos

Manuel Lidueña Góngora dijo...

Me alegro de que al final te decidieras por ir solo, por lo que veo no te arrepentirás jamás.

Saludos

Jorge-George Olmos dijo...

Muy bien "IceMan"
Gracias por acordarte de mi, gracias por haberme trasladado alli por unos minutos en mi mente.

Espero verte pronto.

Un abrazo

amin dijo...

CAMPEONES!!! XFIN!!!!jajaja de hielo, k buenoooo, ya sabes k a mi tb me hubiera gustado verlo contigo, me dio mucha pena no poder ir, xo confio en k no tengamos que esperar demasiado para volver a vivir algo así.. bueno hasta el miércoles jeje, ahora a x el doblete!!!
haz la segunda parte de la crónica ya!!
muakkk

javier dijo...

Hola Josè Ignacio. Soy Javier, si èse que te dejò un mensaje de angustia porque se quedaba sin final. Estuve allì y lo vivì intensamente. Sòlo querìa felicitarte y que olvidemos pronto lo del maldito aeropuerto. Supongo que te vas a Barcelona. Reitero mi agradecimiento por ofrecerme un hueco en el coche. Esta la verè en casa con mi familia. Te deseo lo mejor y que volvàis con la victoria. Un saludo atlètico. Nunca olvidarè Hamburgo!!

Atletico Croatia dijo...

Lovely text, I have nothing to say, even I and I have caused. It's great you wrote it:)

Ricardo dijo...

Qué hay, querido blogger.
Enhorabuena por ser uno de los 12.000 elegidos de Hamburgo. Podría sugerirte que quedaría chulísimo cambiar la foto de Forlán y Agüero que tienes en el encabezado del blog, y pusieras una de ellos dos celebrando el 2-1? Sería una gran actualización, jejejeje. Un saludo.

Ger dijo...

esperemos que tambien puedas llorar el miércoles pero esta vez acompañado.

a mi se me saltaron las lágrimas cuando marcó forlán.. menudo partido se hizo el uruguayo. y le querían vender.

Pues ya tenemos el primer título y este miércoles el segundo. Estoy convencido.

Un abrazo jose!

José Sellés dijo...

Hola, ¡¡que grande la foto!!, suerte para el miércoles y felicidades por la UEFA.
Saludos desde
agolpedebalon.blogspot.com

Juan José dijo...

Muy buenas Jose,como disfrutamos....y sufrimos en Hamburgo, era impresionante ver llorar a tanta gente y abrazarte con gente que no conoces de nada, espero que el miércoles tengamos otro doblete.

un abrazo y haber si me pasas esa foto que nos hicimos al final del partido.

JUANJO

Ice David dijo...

Realmente es un fantástico juego de fútbol. Club de fútbol Atlético de Madrid es muy poderoso. Tenemos una gran cantidad de buenos jugadores de fútbol. Torres es mi ídolo, realmente espero que le consiguiera una Equipacion Atletico de Madrid 2016 firmada. Espero que pueda hacer esfuerzos persistentes. Simone es un gran hombre.