Este derbi fue un
partido especial para mí. Antes siquiera de haberse celebrado la ida
(lógicamente, si no, no lo habría hecho) compré dos entradas para
mi tío (madridista) y mi primo (atlético) para que nos acompañaran
a mi padre y a mí en lo que se preveía una cita apasionante,
víspera de una gran final de la Copa del Rey.
Entramos diez
minutos tarde, ya que se nos fue la hora en el bar y la cola en la
puerta 36 fue de 20 minutos (no sé con qué celeridad hacen los
cacheos, pero es el segundo partido -también ocurrió con la Real-
en el que el tiempo de espera en la cola se eterniza). Así que antes
de sentarme comprobé con desolación como el resultado era ya de
0-1.
OTRO PENALTI TONTO DE MANQUILLO
Viendo las
repeticiones posteriormente, Manquillo traba a Cristiano Ronaldo
igual que lo hiciera dos semanas antes en Vallecas con Bueno. Lo hace
sin querer, pero arrolla. El chico es un gran lateral, pero debe
hacerse mirar esos errores si quiere ser un buen defensa.
A renglón
seguido, Raúl García estrella un balón en el poste en la única
ocasión clara del Atleti en todo el partido. Dos minutos después,
penalti claro de Insúa a Bale, que entra a lo loco y se lleva al
extremo galés. Con acciones así, normal que Simeone ponga a
Juanfran de lateral izquierdo. Lo preocupante, la escalofriante
lesión de Manquillo (en el campo lo vi con claridad y pensé que se
partía el cuello) que le tendré un mes de baja. Cristiano, que
provocó su lesión en un choque, no fue a preocuparse por el chaval
hasta que ya se retiraba, después de tirarse dos minutos protestando
y haciendo aspavientos por la amarilla que le mostró Undiano.
Pero nos habíamos
quedado en el penalti. Cristiano bate a Aranzubía de forma similar
al 0-1, con un tiro ajustado al palo derecho del meta. Sólo quince
minutos y 0-2. Parecía haber vuelto el viejo y fantasmagórico guión
de los derbis que hemos padecido durante trece años...
PARA JUGAR ASÍ, MEJOR HACER COMO EL RACING
La reacción del
Atleti fue correr detrás del balón (pero poco), mirando cómo los
de blanco movían la pelota y sin pasar de medio campo. En tu
estadio, con un 0-2 en el marcador y un 0-5 en la eliminatoria, y el
Atlético de Madrid se dedicaba a esperar al Real Madrid en su propio
campo (37%-63% en posesión).
Así que visto el
espectáculo, dije en voz alta y con un enfado mayúsculo que para
eso mejor haber hecho con el Racing de Santander. Nos plantamos en
medio campo, decimos que no jugamos, les damos la mano, y les
felicitamos por haber llegado a la final. Sinceramente, me habría
parecido una derrota más digna que el lamentable espectáculo
perpetrado anoche por los de rojiblanco.
ME DECEPCIONÓ SIMEONE
Un espectáculo
auspiciado por Simeone, al que no puedo poner más que un
sobresaliente como nota a su labor como entrenador colchonero, pero
ayer me decepcionó.
Cuando escuché la
alineación rojiblanca en los diferentes medios, me resignaba a
creerla. Mantuve la esperanza hasta el último momento de que no
fuera cierta. Y es que, teniendo en cuenta que Diego Costa, Villa y
Courtois estarán disponibles contra el Valladolid, dejar en el
banquillo a cuatro titulares más como Juanfran, Godín, Gabi y Arda,
me parece sencillamente un insulto cuando lo que había después de
este partido era una Final. Con mayúsculas. Vale que las
posibilidades de remontada eran ínfimas, pero si había un uno por
ciento (convengamos que al menos un uno por ciento el Atleti tendría
de remontar), había que apurar esa opción.
Y no entiendo como
un hombre del carácter ganador, temperamento indomable y sangre
caliente del Cholo, es capaz de presenciar a su equipo, contra el
Real Madrid, en una primera parte como la que se hizo, y que no le
devore la rabia.
E IGUAL NOS CIERRAN EL ESTADIO
En el descanso vi
como un jugador madridista caía al suelo por el impacto de un objeto
lanzado desde la grada. Es obvio que hay que censurar este tipo de
actitudes (que por desgracia es habitual ver en los estadios de
España). Pero como lo que se premia es la puntería, y el objetivo
alcanzado fue el premio gordo, Cristiano Ronaldo, no me extrañaría
nada, y hablo en serio, que nos cerrasen el estadio. Igual hasta nos
toca la clausura en el partido de Liga ante el Real Madrid. Que se
juegue en el Bernabéu. Al fin y al cabo, en el Calderón seguimos
sin ganarles desde el 99...
MENOS RIDÍCULO EN LA SEGUNDA PARTE
En la segunda
parte la vergüenza fue un poco menor, y al menos se vieron dos
ocasiones claras, en un testarazo de Mario Suárez cerca del poste en
un corner; y en una volea de Sosa que le salió centrada y se
encontró la parada salvadora de Casillas (la única de mérito que
ha tenido que hacer en 180 minutos... lamentable).
Por su parte,
Cristiano Ronaldo pudo hacer su hat trick tras controlar con el pecho
un centro al segundo palo de Carvajal que se comió... Juanfran (ojo
con esto, que también es preocupante). Por fortuna, lo estrelló
contra el pecho de Aranzubía,
REGRESO AL PASADO
Hemos dicho adiós
a la Copa tras una semifinal en la que considero que hemos dado un
enorme paso atrás respecto a nuestros enfrentamientos contra el Real
Madrid. El 3-0 y el 0-2 me han recordado a tiempos cercanos, como si
la insurreción mostrada en la Final de Copa de mayo y en la victoria
liguera en el Bernabéu de septiembre no hubieran existido. Ojo,
nadie nos las quitará ya, obviamente, pero valoro esta eliminatoria
como un retroceso respecto a la moral que se había ganado en esos
envites.
El próximo será el de Liga, el domingo 2 de marzo en este
mismo escenario (si no nos cierra Cristiano el estadio). Y en esa
ocasión no se podrá fallar. No valdrá escudarnos en la mala
suerte, los penaltis, las provocaciones, las lesiones o la diferencia
de Presupuesto. Ese día habrá una Liga en juego, y no se puede
regalar. Ya les hemos invitado a una Copa.







