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lunes, 13 de enero de 2020

La eterna prórroga

FINAL SUPERCOPA DE ESPAÑA
REAL MADRID 0 - 0 ATLÉTICO DE MADRID
Ser hincha del Atlético de Madrid lleva aparejado un lastre muy pesado: tener como vecino en la misma ciudad y como eterno rival a uno de los equipos más poderosos del mundo (si no el que más).
Durante más de cien años de máxima rivalidad, el Atlético de Madrid ha capeado esta lucha tenaz con sus altibajos, con épocas muy oscuras, pero también con felices éxitos.

CON EL CHOLO EN LOS DERBIS: ATM 9; X 12; RM 10
Pero en los últimos tiempos, desde la llegada del Cholo Simeone como entrenador, la confrontación se ha vuelto extremadamente igualada: nueve triunfos colchoneros; doce empates; y diez triunfos merengues. Y eso que los tres primeros derbis con Simeone recién llegado se saldaron con derrotas rojiblancas.

CINCO FINALES Y LAS CINCO A LA PRÓRROGA
La igualdad se ha vuelto tan, tan mayúscula que en las cinco Finales que han disputado Madrid y Atleti desde la llegada del Cholo (Copa del Rey 2013, Champions 2014, Champions 2016, Supercopa de Europa 2018 y Supercopa de España 2020) todas han llegado a la prórroga, y dos de ellas a los penaltis.

ALGUNOS YA NO SOPORTAN LOS DERBIS
Tengo varios amigos que me dicen que no soportan las semanas de derbi, que lo afrontan con un tremendo hartazgo que les hace repudiar este enfrentamiento. La rivalidad con los vecinos (literales) de enfrente se hace insoportable. Y más aún con el desenlace de estos últimos duelos decisivos, uno tiene la impresión de vivir en una eterna prórroga.    

AYER LO VIVÍ EN LA PEÑA ATLÉTICA BECERRA
Ayer me tocó vivir el enésimo derbi con la Peña Atlética Becerra de Parla. En Gol me pidieron que grabara el ambiente de cómo vivían esta Final de la Supercopa en una peña del Atleti y no se me ocurrió una mejor.
Es una de las peñas más antiguas de todo Madrid (fundada en 1973), cuenta con más de 200 socios y con un local a la altura de pocos, convertido en un auténtico museo en rojo y blanco con sus camisetas, sus fotos y un precioso mosaico en una de las paredes con el que uno casi se siente como en el mismísimo Metropolitano.
Lo bonito de vivir el fútbol en una peña es que se respira la esencia del aficionado de toda la vida, del que ama el fútbol de bota y bocadillo, del que te cuenta que él ya iba a animar al Atleti al Metropolitano, pero al antiguo, en los años 40 y 50.

KEMPES, SU SOCIO MÁS VETERANO
Como 'Kempes', el socio más veterano de la peña y uno de sus fundadores, que recuerda cómo en los inicios tenían que ir por ahí pidiendo dinero a "patrocinadores" porque no tenían un duro ni para poner un bus para ir al Manzanares. "Para mí la peña es lo más grande, casi más que mi familia", me asegura. A sus 76 años me cuenta que "desde hace muchos años no soporto los derbis, no puedo con la tensión. En el Calderón siempre cedía mi carnet de socio a algún amigo para que fuera él".
"¿Y qué hace usted hoy aquí?", le pregunto. "Pues ya ves el caso que le estoy haciendo", me responde. Y es verdad, paseando de un lado a otro, Kempes apenas miraba la pantalla más que de reojo.
Con mucha más intensidad lo vive Javi, el presidente de la Peña, que me repite antes de que empiece el partido que está "nervioso, muy nervioso". Lo mismo está tocando el bombo, que echándose las manos a la cabeza, que subiéndose a una especie de banquillo que han montado con varias de las butacas que rescataron del Vicente Calderón.

EL ATLETI PRESIONA ARRIBA Y TIENE SUS OCASIONES
El choque comienza y el Madrid ya ha tirado dos veces, Casemiro y Modric, que hacen intervenir a Oblak. "A ver si estos también nos van a dar un repaso como el Barça", lamenta uno.   
Pero el partido es totalmente distinto. El Atleti presiona arriba y fruto de ello genera varias ocasiones: primero Ramos falla estrepitosamente una entrega y se la da en la frontal a un Joao Felix que la pega fatal y no encuentra ni puerta (a un chico que ha costado 120 millones hay que exigirle mucho más); después Correa roba a Mendy y Morata se tira ante Courtois; y en un nuevo robo, de Lodi, Morata la pega a la derecha de Courtois.
La primera parte termina y el ambiente en la Peña Becerra es de optimismo: "Nada que ver con el Barça, estamos dando la cara".

POCAS OPORTUNIDADES... Y MUCHOS NERVIOS
El segundo tiempo comienza con un par de sustos de Jovic, sobre todo el segundo con un disparo cruzado por poco.
Después la gente se caliente por un agarrón reiterado de Fede Valverde sobre Joao Felix que Sánchez Martínez deja sin tarjeta. "Antes a Isco le ha perdonado dos jugadas de tarjeta, y luego a Felipe a la primera se la ha sacado", lamenta Carlos, otro miembro de la Peña.
El partido avanza, y los nervios crecen, pero las ocasiones brillan por su ausencia. El personal se sobresalta ante una clarísima de Fede Valverde, que remata contra su propia rodilla; y después maldice la definición de Morata tras elegir el palo corto en un mano a mano con Courtois, tras un maravilloso pase de Trippier.

Y OTRA VEZ A LA PRÓRROGA
Los 90 minutos se consumen con una gran ocasión que Rodrygo malogra con un tiro al centro y después con sendas amarillas a Mendy y a Modric muy aplaudidas por los peñistas. Y el partido se acaba con una falta lejana de Thomas que intenta sorprender tirando directo desde muy lejos. Y ya estamos aquí, en la eterna prórroga.

"¿Cómo lo ves, Jose?", me pregunta Ismael y algún peñista más, como intentando encontrar una frase tranquilizadora que calme sus nervios. "Difícil, falta gol en los dos lados. Sólo espero que no vayan a penaltis", es lo poco que les acierto a decir.
Pero por momentos parece que el gol sí pueda llegar. El Atleti se muestra algo más entero físicamente, y en una gran jugada coral Vitolo remacha una pared con Morata, muy forzado, y despeja Courtois.

LA RECTA FINAL SE ACELERA... Y VALVERDE CAZA A MORATA
Y en el último cuarto se acelera todo, intentando evitar el desenlace más azaroso de los penaltis. Courtois se come un córner, pero después saca con el pie izquierdo una chilena de Morata; el Madrid tiene una doble ocasión de Modric y Mariano que encuentra a Oblak; y llega la jugada del partido: en un balón que parecía muerto en medio campo, Carvajal despeja mal, y Saúl asiste a Morata, que controla a la perfección y se embala para quedarse solo ante Courtois. Valverde le persigue, y le caza por detrás, con las dos piernas, en una entrada criminal que bien podía haber lesionado al 9 rojiblanco. ¡Roja oscura!

VALVERDE MVP, EN "LA SUPERCOPA DE LOS VALORES"
Valverde hizo un gran partido, cierto, pero esa entrada por sí sola considero que sería merecedora de que no le hubieran dado el premio al jugador del partido. En la autoproclamada por Rubiales como "Supercopa de los valores", triste ejemplo se da a los niños si se elige como el mejor a un futbolista que decidió el partido anteponiendo el resultado al juego limpio.  
Apenas quedaba un suspiro, y Correa pudo cambiarlo todo, primero con un centro que envenenó Mendy y salvó Courtois, y después con un recorte a Ramos y un disparo que volvió a rechazar el meta belga.

ALGUNOS NI VIERON LOS PENALTIS
Y la tanda de penaltis ya es historia. Fueron varios los que se levantaron de sus asientos y cogieron la puerta ("Esto yo no lo aguanto", decían) y otros hicieron lo propio conforme vieron avanzar el fatal desenlace: Saúl al palo, Courtois adivina a Thomas...
Y una Final más, el Atleti nadó y nadó, luchó y luchó hasta la extenuación, para al final terminar muriendo en la orilla.

Y EN LA PEÑA AL FINAL, "ORGULLOSOS"
El presi, Javi, da la cara y me atiende para Gol al final del partido: "Yo estoy orgulloso. Esto es el Atleti, corriendo y luchando por los títulos hasta el final, hasta el último minuto de la prórroga". Y a buen seguro que Kempes, con el que no pude hablar al final del partido, sentía algo parecido. Algo similar a lo que sentiría con ese Atleti de los años 70, cuando fundó la Peña Atlética Becerra, que ganó en esa década tres Ligas, dos Copas del Rey y una Copa Intercontinental.
Y esta vez no se ganó, pero con el Cholo, desde luego, está ahí, "luchando hasta el último minuto por los títulos".  

miércoles, 13 de febrero de 2019

Madrid castiza y rojiblanca. La involución de los derbis

JORNADA 23
ATLÉTICO 1-3 REAL MADRID
Goles: Griezmann; Casemiro, Ramos (P), Bale.
El sábado a eso de las seis de la tarde, cuando salí del Metropolitano, mi cuerpo era un hervidero de sentimientos. Estaba cabreado, mucho. Habíamos vuelto a perder un derbi, con todo lo que ello conlleva. Un tipo en el bar me dijo después del partido que lo que más le jodía de todo era que el Madrid nos había pasado en la tabla. A mí, señores, sinceramente qué quieren que les diga: estar un punto por debajo del Real Madrid en la jornada 23 no es lo que más me preocupa. Me duele mucho más haber vuelto a perder un derbi, el primero en el nuevo Metropolitano, y el poder quedarnos a nueve puntos del líder. O lo que es lo mismo, con la Liga perdida a primeros de febrero y la Champions, con la Juventus de por medio, como única tabla de salvación.

NO SE RECUPERÓ EL ESPÍRITU DEL VIEJO METROPOLITANO
Perder contra el Madrid por primera vez en el nuevo Metropolitano no es moco de pavo (el año pasado en el primer derbi se acabó 0-0), ya que con el estreno del nuevo estadio tenía la esperanza de volver a recuperar el espíritu del viejo Metropolitano. Y los resultados. Allí, las estadísticas contra el eterno rival (ATM 15; X 5; RM 11); nos fueron mucho más favorables que en el Vicente Calderón (ATM 9; X 17; RM 23).

El lema que lucía el imponente tifo antes de que se iniciase el encuentro, "Madrid castiza y rojiblanca", rodeado de 68.000 banderolas rojas y blancas, invitaba a rescatar ese viejo orgullo por el que fue fundado este club allá por 1903, con el objetivo de demostrar que, desde la capital de España, se podía ganar con otros argumentos hasta al más acaudalado y privilegiado.

LA RIVALIDAD EN LOS DERBIS FUE INVOLUCIONANDO
Durante muchos años fue así. Pero la rivalidad de los derbis fue involucionando, a partir de los años noventa y especialmente en la primera década del siglo XXI, cuando el Atlético de Madrid llegó a acumular más de trece años sin ganar al Real Madrid. Desde el 30 de octubre de 1999, al 17 de mayo de 2013, en aquella mítica Final de Copa del Rey en el Santiago Bernabéu.
En esos interminables años, en esa agónica travesía por el desierto que parecía no tener fin, el Atlético de Madrid padecía especialmente esa cruel racha en el Vicente Calderón, donde sumó dos empates y once derrotas (una en Copa)... Entre tanto, en el Bernabéu obtuvo unos números más dignos (más teniendo en cuenta que era fuera de casa) con cuatro empates y ocho derrotas (una en Copa). Y fue allí, en Chamartín, donde se había cosechado la última victoria y donde se consiguió poner fin a este trágico periplo.

EL CALDERÓN SE CONVERTÍA EN UN MANICOMIO DE COMPLEJOS
En esa época, el estadio del Manzanares se convertía en un auténtico manicomio en el que los aficionados acudíamos cargados de enormes dosis de ansiedad, miedo, nerviosismo y un preocupante complejo de inferioridad. No era para menos. Les sumo los anteriores datos por si se han perdido la cuenta: 1999-2013: 25 derbis: 0 victorias; 6 empates; 19 derrotas.
También se acudía con la ilusión y la esperanza de cambiar las cosas, por supuesto, pero como ya he contado en alguna ocasión, mi padre y yo en muchos de esos derbis brindábamos antes de entrar al Calderón porque al menos se llegase al minuto diez con el 0-0. Y es que, en la 2007-2008, Raúl marcó a los 32 segundos; en la 2008-09, Van Nistelrooy a los 34 segundos; y en la 2009-10, Kaká a los cuatro minutos. Y así, la ilusión se esfumaba muy pronto y mutaba en los sentimientos antes enumerados.  

EN 2011 ME FUI CUARTO DE HORA ANTES PORQUE DÁBAMOS PENA     
Esta situación llevó al límite de que, en el derbi de la temporada 2010-2011, me marchara del campo a cuarto de hora de acabar el partido (algo que jamás hago) con 0-2 en el marcador (el resultado era lo de menos) porque el público llevaba minutos dedicado a cantar al unísono canciones como ¡Eres un mono, Marcelo eres un mono!”, “¡Cristiano/Mourinho muérete!”, o “¡Qué hijo puta es, ese portugués!”, lejos de dirigir sus iras a su propio equipo o a los responsables de que el Atlético de Madrid fuera camino de doce años sin derrotar a su máximo rival. Aquella noche, titulé mi crónica del derbi con un "Damos pena".


HABÍA QUE RECUPERAR EL ORGULLO, LA MEMORIA, LA DIGNIDAD
Y es que, en esos años, muchos de los aficionados atléticos (algunos de los cuales prácticamente nunca habían visto a su equipo ganar un derbi) veían la visita del Real Madrid como la oportunidad de gritar en sus oídos todo tipo de barbaridades a aquellos que año tras año nos humillaban y nos ridiculizaban. Esa situación me provocaba auténtico dolor y lástima, y por ello, en la previa del siguiente derbi, escribí una "Carta a la afición atlética: orgullo, memoria y dignidad".


ESTE AÑO, LA AFICIÓN NO SE DEDICÓ A INSULTAR AL RIVAL
Este sábado, el Atlético de Madrid volvió a perder un derbi, el primero en el nuevo Metropolitano. Fue un encuentro lleno de polémica, con dos goles anulados al Atleti (uno lo concedió el VAR, el otro lo negó), con un penalti fuera del área (que, pese a ello, lo ratificó el VAR) y con otra posible pena máxima que sí fue dentro, pero no se pitó.
A falta de cuarto de hora para acabar, Bale marcó el 1-3 que sentenciaba el partido, aderezado de un corte de mangas hacia el respetable de la grada lateral. Sin embargo, en esos últimos 15 minutos no escuché un recital de insultos contra el galés, ni contra Marcelo (que estaba en el banquillo), ni contra Ramos (que sucede en el trono de los más odiados a Cristiano). La afición aceptó la derrota con dignidad.
Y, aunque hayamos dejado de ser un equipo hijo puta (como dice mi amigo Peris), esa dignidad, ese orgullo, esa memoria, nos la ha devuelto Diego Pablo Simeone, que ha vuelto a convertir al Atlético de Madrid en un equipo competitivo, lo que se refleja en los resultados en los derbis.

LA RIVALIDAD HA VUELTO; Y EL ORGULLO ROJIBLANCO, TAMBIÉN
¿Saben con qué números llegaba el Cholo al derbi del sábado? 28 derbis: 9 victorias; 10 empates; 9 derrotas. ¿Recuerdan el bagaje de los 25 derbis disputados entre 1999 y 2013? 0 victorias; 6 empates; 19 derrotas.
Pero lo más importante que hemos recuperado no son los números, ni los triunfos, ni los títulos. Lo más importante es poder mirar cara a cara a tu rival cuando llegan este tipo de duelos; y no por debajo del hombro. Y que, si se pierde, se puede salir con la cabeza alta; y no agachado entre sollozos.
Por eso, no me fui tan dolido tras perder este derbi. Porque algo ha cambiado, y se nota en el ambiente. El próximo, ya tocará ganarlo.

jueves, 7 de febrero de 2019

ESPECIAL DERBIS: Conoce los máximos goleadores en la historia de los derbis

Hace casi seis años, en la previa del último derbi en el que el Atleti caería derrotado antes de poner fin a más de trece años sin ganar al eterno rival, escribí en mi Especial Derbis sobre los futbolistas de las plantillas de esa época (temporada 2012-2013) que habían visto puerta en los Atlético de Madrid-Real Madrid. El panorama, repasando los goleadores de uno y otro bando, era desolador para los ojos colchoneros.
EN 2013, ONCE JUGADORES DEL MADRID HABÍAN MARCADO EN UN DERBI
En aquel Real Madrid podían hasta confeccionar un once con jugadores que, al menos una vez, habían cantado gol contra los rojiblancos: Cristiano Ronaldo 6 goles; Higuaín 5 goles; Ozil 3 goles; y Benzema, Callejón, Di María, Xabi Alonso, Arbeloa, Carvalho, Kaká y Marcelo con 1 gol cada uno.

...Y SÓLO DOS DEL ATLETI
Por el contario, el Atlético de Madrid sólo contaba con dos futbolistas que hubieran tenido el privilegio de celebrar un gol ante los blancos, ambos en una única ocasión: Falcao y Adrián. Esa noche, Falcao volvió a marcar y adelantó muy pronto a los locales, pero un Real Madrid plagado de reservas remontó el encuentro con un autogol de Juanfran (un rebote en una falta indirecta) y un tanto de Di María.

GODÍN ESTABA DESESPERADO CON LOS DERBIS
Tiempo después, para mi libro "Diego Godín, Coraje, corazón y cabeza" el uruguayo me confesaba cómo se sintió después de aquel partido cuando llegó al vestuario: "¡La madre que me parió! Si con los suplentes nos ganaron en el Calderón ¿qué vamos a hacer en la Final de Copa en el Bernabéu?". Y es que, sólo 20 días después, ambos dirimían la finalísima de Copa del Rey en Chamartín. Pero, entonces sí, ganó el Atleti, ya lo saben.

HOY, HAY MÁS GOLEADORES DEL ATLETI QUE DEL MADRID
Esa final de Copa en el Bernabéu marcó un importante punto de inflexión. Ese día los madridistas encontraron su rival digno para derbi decente. Y desde entonces, las estadísticas se igualaron. Hasta el punto de que, a día de hoy, hay más jugadores de la actual plantilla colchonera (seis) que han marcado al Real Madrid que viceversa (cinco).

GRIEZMANN ES EL PICHICHI ROJIBLANCO
En el Atleti Griezmann es el Pichichi en derbis, con cinco dianas, cuatro de ellas en Liga y una en Champions. Le sigue Diego Costa con cuatro tantos, sólo uno de ellos en Liga, otro en la mencionada Final de Copa, y los dos últimos en la Supercopa de Europa. Mientras que después aparecen Saúl con tres (Liga, Copa y Supercopa de Europa) y Koke con dos (Liga y Supercopa de Europa). Cierran esta tabla Godín (en la Final de Champions de Lisboa) y Giménez (en Copa) con uno cada uno.

POS.JUGADORGOLES
GRIEZMANN5 (4 en Liga)
DIEGO COSTA4 (1 en Liga)
SAÚL3 (1 en Liga)
KOKE2 (1 en Liga)
GODÍN1
GIMÉNEZ1

Y SERGIO RAMOS, EL BLANCO 
Por su parte, el máximo goleador blanco en los derbis es Sergio Ramos, también con cinco goles. Curiosamente, ninguno de ellos anotado en Liga. Sus dos goles en las dos Finales de Champions son, desgraciadamente, imposibles de olvidar. Detrás está Benzema con cuatro, tres en Liga y uno en la Supercopa de Europa; y después aparece Marcelo con dos (uno en Liga y otro en Champions).
La salida de Cristiano Ronaldo el año pasado ha supuesto un alivio para los rojiblancos, ya que se trataba de su máximo verdugo en la historia de los derbis con 22 goles: 12 en Liga y 10 en otras competiciones.

POS.JUGADORGOLES
SERGIO RAMOS5
BENZEMA4 (3 en Liga)
MARCELO2 (1 en Liga)
BALE1
ISCO1

GRIEZMANN, A UN GOL DE SER EL PICHICHI DE LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS
Antoine Griezmann está a un gol de superar a Manuel Sánchez Delgado, Manolo, como el máximo goleador del Atlético de Madrid en los derbis en los últimos 30 años. El cacereño (Pichichi con 27 goles la temporada 1991-92) cantó cinco goles ante los blancos. Todos ellos en Liga.
En esta faceta, sólo Forlán con cuatro (tres en Liga y uno en Copa); y Agüero, José Mari y Juninho, con tres cada uno, se le han acercado en el siglo XXI (Fernando Torres también marcó tres, uno en Liga y dos en Copa).

SOLARI MARCÓ TRES GOLES: DOS CON EL MADRID, UNO CON EL ATLETI
Como anécdota, el actual entrenador del Real Madrid, Santiago Hernán Solari, también anotó tres goles en los derbis, todos ellos en Liga: dos con el Real Madrid (ambos en el Calderón) y uno con el Atleti, también en el Manzanares.
Para acabar, comparto con vosotros la clasificación de los máximos goleadores en la historia de los derbis, sólo en Liga, de ambos equipos.

MÁXIMOS GOLEADORES EN LOS DERBIS DE LIGA
POS.JUGADOREQUIPOGOLES
SANTILLANAREAL MADRID13
DI STÉFANOREAL MADRID12
C. RONALDOREAL MADRID12
RAÚLREAL MADRID11
ESCUDEROATLÉTICO9
CAMPOSATLÉTICO9
PUSKASREAL MADRID9
PRUDENR.MADRID/ATLÉTICO9
AMANCIOREAL MADRID8
10ºGENTOREAL MADRID8
11ºRUBÉN CANOATLÉTICO7
12ºRONALDOREAL MADRID7
13ºADELARDOATLÉTICO6
14ºBUTRAGUEÑOREAL MADRID6
15ºJUNCOSAATLÉTICO6
16ºALSUAREAL MADRID6

Ya tienen todos los datos... ¿Por qué goleadores apuestan para el derbi de este sábado?

lunes, 1 de octubre de 2018

La Némesis

JORNADA 7
REAL MADRID 0-0 ATLÉTICO

El concepto comúnmente extendido de “Némesis” se entiende como el mayor enemigo de uno, su opuesto, lo que se encuentra de frente. 
En la ficción, la Némesis es el principal adversario del  héroe, un personaje fuerte y malvado, que conoce sus puntos débiles y que siempre aguarda el momento para intentar hacerle caer.
El Joker sería la Némesis de Batman; Israel la de Palestina; o Marco Bruto la de Julio César.

EN EL ANFITEATRO ROMANO DE MÉRIDA HABÍA UN LUGAR PARA LA NÉMESIS
Este fin de semana he estado en Mérida, en la boda de uno de mis mejores amigos de la carrera y ya de la vida (Francis), y tuve la oportunidad de visitar (otra vez) el Anfiteatro romano. Siempre que piso un lugar de estas características me dejo embriagar por la impresión que me produce el saber que en ese mismo suelo, hace más de 2.000 años, se estaba escribiendo la historia.
Precisamente en el Anfiteatro romano de Mérida (inaugurado en el año 8 antes de Cristo) había un habitáculo para rendir culto religioso a Némesis. La Némesis romana era la diosa de los gladiadores (en Grecia era la diosa de la justicia retributiva, del castigo o la venganza a aquellos que no obedecían). Esos gladiadores que se batían el cobre en la arena, en sus diferentes tipologías: Hoplomachus, Myrmillo, Dimachaerus, Secutor, Reciarius, Venator… que se distinguían por las armas, vestimenta y utensilios que empleaban para su defensa. Gladiadores que se jugaban la vida (y en muchos casos la perdían) para el entretenimiento del pueblo romano. Hasta 15.000 personas llegaban a congregarse en el anfiteatro de Mérida. Pan y circo.


EL CIRCO DE NUESTROS DÍAS: EL FÚTBOL
El circo más multitudinario de nuestros días es el fútbol. Pero los gladiadores ya no se juegan la vida, ni se mueren de hambre. Ya no son precisamente esclavos, criminales condenados o prisioneros de guerra, sino jóvenes multimillonarios con la vida resuelta. Hasta 80.000 espectadores se dieron cita en el Bernabéu para ver el último espectáculo de lucha, un nuevo derbi en el que el Atlético de Madrid visitaba a su Némesis de siempre: el Real Madrid.

LA NÉMESIS INDISCUTIBLE DEL ATLETI
No existe mejor ejemplo de Némesis para un atlético. Ese enemigo cruel e implacable que te persigue hasta la eternidad buscando machacarte. En el colegio, en la universidad, en el trabajo… uno siempre ha estado rodeado de seguidores de la Némesis que intentan quedar por encima con la excusa del fútbol. Y los derbis eran el momento perfecto para encontrar la confrontación directa y buscar humillar al héroe colchonero.

TRECE AÑOS MACHACADOS POR LA NÉMESIS Y SUS SEGUIDORES
Uno de los mayores exponentes de esa Némesis es mi amigo Mario, mi otro amigo del alma de la carrera y madridista recalcitrante. Mario, Francis y yo formábamos el Triunvirato de la Carlos III de la promoción de Periodismo de 2003. Nuestro primer derbi juntos fue aquel Real Madrid-Atleti en el que Ronaldo (el bueno) nos marcó a los 16 segundos tras hacerle un caño a Simeone Hasta un alocado vikingo se subió a una mesa para celebrarlo en el bar de Getafe en el que lo vimos… Difícil de digerir.

Pero no era la excepción. Así, año tras año. Partido tras partido. Goles en contra en el primer medio minuto, inferioridades manifiestas, trece años sin ganar un derbi, y teniendo que aguantar las constantes bromas de mi amigo Mario sobre “Fernando Forrest” cada vez que malograba un control.

HASTA QUE SIMEONE LEYÓ AQUEL ANUNCIO EN SEGUNDA MANO
Así, hasta que Simeone llegó al banquillo del Atlético de Madrid. Justo un mes después de la famosa pancarta del Bernabéu, el 26 de noviembre de 2011: “Se busca rival digno para derbi decente. Razón aquí”. Se ve que el Cholo debió interesarse por aquel anuncio y llamó...  


Desde entonces, todo ha cambiado. Todavía nos han clavado dos dagas dolorosísimas que ahora son sus principales lemas ofensivos (el minuto 93 y el Juanfran al palo), en dos finales de Champions con las que antes ni podíamos soñar, pero entre tanto se les ha metido un 4-0, se les ha ganado una Copa del Rey en el Bernabéu, una Supercopa de España, una Supercopa de Europa... y con el de este sábado ya son seis temporadas en Liga sin perder en el Santiago Bernabéu. Desde 2012, siendo el primer equipo en la historia de la Liga que encadena seis años consecutivos puntuando en el Bernabéu.

UN ESCENARIO IDÍLICO PARA VER EL DERBI
Con Mario a mi ladito me tocó ver el partido; en Casa Nano (el bar-restaurante de los padres de Francis), donde luce un gran escudo del Real Madrid al fondo de la barra; y rodeado de otros invitados a la boda, algunos de ellos que se creen progres y podemitas, pero luego dicen ser del Real Madrid, aunque después no sepan ni que Isco está de baja o contra quien ha jugado el Barça.
En ese escenario idílico me tocó ver el derbi, con lo que tenía miedo, para qué negarlo. Sin embargo, este Atleti de Simeone nada tiene que ver con aquel en el que el Cholo daba sus últimos coletazos todavía dentro del campo. Han pasado 15 años, los mismos que hace que conozco a Francis y a Mario.

LAS PALABRAS DE MI AMIGO MARIO HAN CAMBIADO MUCHO
Y las palabras que Mario nos dedica hoy tampoco pueden asemejarse mucho a las de entonces. Ahora Mario afronta los derbis sin tener "nada claro que el Madrid vaya a ganar”, y definiendo al Atleti como “un equipo muy hecho, muy duro y al que es difícil meterle mano”.
En la primera parte, incluso salió de su boca el reconocer que “el Atleti está siendo mejor” o que, "aunque el Madrid tenga más posesión, es el Atleti el que está tocando más cerca del área rival". Y así estaba siendo.
La primera parte del Atleti me dejó un extraordinario sabor de boca, con Lemar, Rodri y Koke tocando de primeras y con fluidez en medio campo, con Saúl soltando dos latigazos en los primeros compases, y con Griezmann y Diego Costa ganando la espalda a la zaga blanca en sendas ocasiones en las que sólo el acierto de Courtois nos privó de celebrar el gol.

DOS MANOS A MANO DE LOS QUE NO SE FALLAN
En la primera, Koke metía un extraordinario pase en profundidad para el francés, que salía en línea con un Ramos que rompía el fuera de juego, pero en el mano a mano con Courtois estuvo algo lento a la hora de definir y la picó demasiado suave, sacándola el meta belga… con la cara.
En la segunda era Griezmann el que asistía a Diego Costa con un gran envío a la espalda de Varane, pero el disparo del hispano-brasileño lo salvaba Courtois en su salida con el brazo izquierdo, y la pelota se perdía lamiendo el palo. 16 partidos sin marcar en Liga lleva Costa. Demasiados para el delantero centro del Atlético de Madrid, por mucho que en ese periodo sí haya visto puerta en Europa (En Europa League, Supercopa y Champions).
Esa mayor cercanía a la puerta rival también se tradujo en un par de manos en el área de castigo del Real Madrid, especialmente una muy clara de Casemiro a centro de Koke. Pero según dicen, el VAR no se aplicará en el área del Real Madrid hasta la temporada que viene...

Tras los fallos citados, no podía evitar pensar en el tópico de “el que perdona, lo acaba pagando”… Ya que, por su parte, el Madrid sólo se acercó con peligro en un remate cruzado de Bale tras una falta al segundo palo en la que Filipe perdió su marca; y en un increíble fallo de Oblak (nunca visto) al borde del descanso, que dejó un despeje corto que interceptó Asensio en dirección a portería, por suerte, al alcance de las manos de Oblak.  

CEBALLOS CAMBIÓ AL MADRID; GIMÉNEZ SOSTUVO AL ATLETI
Así las cosas, llegué al descanso con la esperanza de que si el partido transcurría igual en el segundo tiempo, nos llevaríamos la victoria.
Pero poco se parecieron las cosas tras la reanudación. Ceballos saltó al campo por un lesionado Bale (mucho estaba tardando...) y dio a los blancos mayor posesión de peligro, velocidad y mordiente.
De los rojiblancos no hubo más noticias en el otro área, y en la suya Giménez se agigantó. Lo cortaba todo: al cruce en la banda, ganando unos contra uno, imperial por arriba...
Gracias a su buen hacer, y a la seriedad habitual del resto de la retaguardia, el Madrid sólo dispuso de una ocasión realmente clara: en una contra por la izquierda, Kroos asistió a Asensio dejándole totalmente solo en el área, y cuando ya me lamentaba viendo el balón en la red, una salida providencial del Zamora Oblak conjuró el peligro con su manopla derecha.

Y EL PADRE DE FRANCIS DABA ÁNIMOS
Entre tanto, el padre de Francis alertaba al medio bar de progres y del Madrid que no hacían ni caso al fútbol para que miraran la pantalla cuando los blancos atacaban: "¡Ahora viene, ahora viene!". O nos comentaba en alguno de sus paseos por el bar "nada, que no marcamos", y yo pensaba: pues es verdad, no marcamos.
Menos mal que siempre me quedaba Francis y sus "en ésta la metemos, capitán". Un hombre al que el fútbol nunca ha dicho demasiado, hasta el punto de que le descubrí hace unos días que había tenido el honor de estar en el Bernabéu el partido de la despedida de Míchel, cuando me contó, el día que le llevé a que conociera el Metropolitano (con el Eibar), que la última vez que había ido al fútbol "fue en un Real Madrid 4-0 Mérida, en el año 96 o así".

Y así se acabó un derbi que no pasará a la historia por su fútbol, el primer 0-0 en el Bernabéu desde 2005. El sexto derbi liguero consecutivo en Chamartín en el que los colchoneros salen de la arena sin morder el polvo.
Un derbi en el que, tras la visita al Anfiteatro romano esa misma tarde, tuve claro cómo titular cuando el gladiador francés Griezmann se encaró en un uno contra uno con un gladiador belga de pasado indio, y al parar éste su embestida con la cara, el mensaje que apareció en las vallas de publicidad electrónica era el siguiente: Nemeziz (ver la primera foto).
La Némesis, la sempiterna lucha entre el bien y el mal.  

lunes, 20 de noviembre de 2017

Derbi inédito en el Metropolitano

JORNADA 12
ATLÉTICO 0-0 REAL MADRID

Como saben quienes me siguen habitualmente, soy un enamorado de la historia y de la estadística en el mundo del fútbol.
En la previa, escribí una crónica en Esto es Atleti en la que invocaba a “Recuperar el espíritu del viejo Metropolitano”, ya que allí los resultados en 31 derbis de Liga ante el Real Madrid habían sido mucho mejores para los colchoneros (ATM 15; X 5; RM 11); que en los 49 disputados en el Vicente Calderón (ATM 9; X 17; RM 23).
Por ello, apelaba a rescatar esos números del antiguo Metropolitano, y sostenía que el nuevo Metropolitano era “una oportunidad de poner el contador a cero” en los derbis. Con lo de poner el contador a cero no me refería precisamente a esto… 

DOS EQUIPOS SIN GOL, PERSONIFICADOS EN CRISTIANO Y GRIEZMANN
El marcador no se movió, y no lo hizo porque ambos equipos demostraron sobre el campo que están mal y que andan reñidos con el gol. Sus máximas estrellas y goleadores sobre el papel, Cristiano y Griezmann, suman tres goles en Liga entre ambos.
Al galo ni se le vio, más que para protestar de forma airada (en la cara del árbitro asistente) un córner no pitado. Paralizó contras, nunca desbordó, y siempre prefirió el pase atrás antes que encarar. En el 75 volvió a ser sustituido por el Cholo y el público del Metropolitano le dedicó la música de viento que el francés lleva orquestando desde que acabó la temporada pasada.
Cristiano sí participó más (en una serie de ocasiones que relataré más tarde), pero no estuvo acertado. Que no pasa su mejor momento también quedó en evidencia cuando Juanfran (de su misma edad y “acabado” según muchos) le ganó con claridad una carrera en la que podría haberse quedado solo. 
CORREA PUDO HABER CAMBIADO EL PARTIDO
El partido pudo haber sido totalmente diferente si, cuando sólo se llevaban consumidos tres minutos, Ángel Correa, nuestro jugador más ligado al gol en este inicio de campeonato, no la hubiera picado fuera tras quedarse solo ante Casilla (después de una jugada con varios rechaces). Mi colega de butaca Fernando todavía se está cagando en el argentino…   

EL MADRID NO TIRÓ A PUERTA HASTA PASADA LA MEDIA HORA
Algunos madridistas aún dicen que el Madrid se encontró un cerrojo del Atleti. Pero lo curioso es que los blancos no tiraron a puerta hasta pasada la media hora, cuando Kroos hizo una buena pared con Cristiano, pero su disparo en el mano a mano se marchó a la derecha de Oblak. 

A RAMOS LE ROMPIERON LA NARIZ, COMO A GODÍN HACE DOS AÑOS
Después llegaría una de las jugadas con las que están haciendo campaña. Dejada de Casemiro, remate de cabeza fuera de Ramos, y Lucas que llega tarde y patea la nariz del central de Camas. Para qué quieren más, la imagen del capitán madridista manchando de sangre la inmaculada camiseta blanca da para muchas portadas. 

A este respecto, les dejaré literal un tweet que escribí ayer, y que ya va por más de 350 RT: 

Hace dos años a @diegogodin le rompieron la nariz en un derbi (en el minuto 10) y terminó el partido. Ayer a Sergio Ramos se la rompen en el 36 y en el 45 se queda en el vestuario #SiempreHaHabidoClases

PD: El #Atleti se quejó menos aquel día... y también fue dentro del área...

Ahora que estamos solos, en honor a la verdad les reconoceré que el Atleti también se quejó menos porque ganamos 4-0. :D

PARTIDO MALO, CON MODRIC DE LO MEJOR
La segunda parte fue muy similar a la primera. Mucha intensidad, mucha brega, pero largas fases del encuentro en las que ni uno ni otro equipo ni tan siquiera disparaban a puerta.
Modric fue el mejor del medio campo blanco, sosteniendo a su equipo, sacando rápidas contras, y forzando a ver amarillas a Koke y Saúl por pararle.
En una de ellas, asistió a Cristiano en la frontal, pero éste sacó un tiro raso y blando que se perdió fuera. 
TORRES Y GAMEIRO PUDIERON CAMBIARLO
En el carrusel de cambios, Carrasco (al que yo habría sacado de inicio, pero no desniveló) salió por Thomas, y Torres y Gameiro saltaron por Correa y Griezmann (que se llevó su merecida pitada). Por primera vez en tiempo, los cambios sí fueron de mi agrado, aunque no cambiaron el signo del partido. Por muy poco.

Apenas llevaban tres minutos sobre el césped cuando Torres se cuela por el centro, deja atrás a Marcelo y asiste a Gameiro, al que deja solo. El francés la pica sobre Casilla, pero Varane la saca de cabeza en la línea. El Atleti sólo tuvo dos claras, pero deben reconocer que fueron más claras que las pocas ocasiones en las que llegó el Madrid. 

PARTIDAZO DE LUCAS
En los últimos minutos, Cristiano probó a Oblak en una falta escoradísima (había hecho lo propio en otra lejana en el primer acto); Kroos obligó al esloveno a repeler un trallazo suyo, y Godín despejó el rechace con Cristiano al quite; y a falta de sólo dos minutos Lucas taponó un disparo del portugués tras un cruce velocísimo (minutos antes ya había hecho uno parecido. El hermano bueno de los Hernández se marcó un partidazo en defensa). La jugada, por cierto, vino precedida de una clara falta a favor del Atleti en medio campo. Los blancos se quejan del arbitraje, pero si llega a marcar el Madrid en esa acción, los gritos coléricos del estadio aún se escucharían. 

Y el partido acabó, como acaban las cosas que no tienen mucho sentido (versión libre de Sabina). Y como ya preveía como uno de los escenarios muy posibles (el Barça ganaba en Leganés y Atleti y Madrid empataban el derbi), los equipos capitalinos están ya a diez puntos del líder catalán, que cada día es más independiente, y eso que estamos sólo en noviembre. 

¿SABEN CUÁNTOS DERBIS HABÍAN ACABADO 0-0 EN LIGA?
El derbi fue inédito, no sólo por ser el primero en el nuevo Metropolitano, sino porque lo de quedar 0-0 en esta batalla es algo que pocos han visto. Quitando el de la Champions hace dos años y medio (una ida en los cuartos de Champions es otra cosa), ¿saben cuántas veces habían quedado 0-0 en un Atleti-Madrid en feudo colchonero? Ya se lo digo yo: dos. Dos veces en 80 partidos. El sábado fue la tercera.
El contador ya está puesto a cero, ahora, por favor, empiecen a sumar. Sobre todo los de rojiblanco. Y también el Qarabag, si puede ser.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Cerrado por derribo

JORNADA 12- ATLÉTICO 0-3 REAL MADRID
Dicen en los medios que el sábado se disputó el último derbi madrileño en el Vicente Calderón. Si el siempre caprichoso bombo de la Champions, la Copa, o algún retraso en las obras de La Peineta y sus aledaños no lo impiden, así será. Y la despedida de los Atleti-Madrid en el añejo estadio del Manzanares no pudo ser más amarga.
Fue, por desgracia, un buen resumen de lo que han sido los derbis en esta cancha en los últimos quince años, donde el Real Madrid (con ésta) se ha impuesto en once ocasiones.
Fue también un triste epílogo del poderío demostrado por Cristiano Ronaldo en el coliseo rojiblanco, donde, con los del sábado, ha hecho diez goles.

CRISTIANO YA NO ES "THE ANIMAL", PERO SUMÓ OTRO HAT TRICK
Sus cifras en el Calderón no eran mareantes hasta el sábado: diez derbis (cinco de Liga, tres de Copa, uno de Supercopa y uno de Champions) y siete goles (tres de ellos de penalti).
Sin embargo, su hat trick recordó, aunque sólo en los guarismos, al que logró en un 1-4 un lustro atrás. Entonces, titulé mi crónica “Moros y Cristianos”, comparando al portugués con Don Pelayo y reconociendo que él solito conquistó el Vicente Calderón. La foto con la que ilustré el post fue una pancarta con la imagen del luso y el lema “Ronaldo, The animal”. Ese día, su voracidad, potencia y contundencia arrollaron a un Atlético que, Cristiano aparte, sí plantó cara a los blancos.
Esta vez poco tuvo que ver con aquel choque impresionante del portugués (en el que marcó dos golazos de tremendos cañonazos. El tercero fue de penalti, que nunca puede faltar), pero le sirve para marcharse del Manzanares con una decena de goles en su haber. Repito, cuatro, casi la mitad, desde los once metros. No voy a molestarme en buscar el dato, pero es posible que Cristiano no haya marcado más goles de penalti que en el Calderón en ningún estadio, exceptuando el Bernabéu, claro.

EL MADRID FUE MEJOR
El Madrid no ganó el derbi del Calderón por Cristiano, aunque firmase todos los goles. Lo ganó porque fue mejor. O, en este caso, porque el Atleti fue peor, algo que, aunque parezcan axiomas que deberían ir unidos, tiene sus matices relevantes.
El Atleti sólo plantó cara al Madrid en los primeros minutos de cada parte. En los iniciales hubo un intercambio de golpes con una volea fuera de Saúl y un paradón de Oblak a Cristiano como ocasiones más claras por cada bando. El partido era disputado e incierto. Hasta que lo durmió Cristiano mediado el primer acto. De falta directa.

CRISTIANO LO ROMPIÓ DE REBOTE
No lo hizo con el zapatazo de efecto endiablado de hace cinco años, sino con un lanzamiento que no levantó un metro del suelo, pero que acabó en el mismo sitio que aquel después de que la barrera se abriese y, tras rebotar en Savic, cambiase totalmente la trayectoria del balón (0-1). Fue un gol en la línea del Cristiano de los últimos meses, pero lo celebró con la misma vehemencia de los que anotaba entonces.
De ahí al descanso no existió el Atleti, dominado por un Real Madrid con Isco erigido como director de orquesta. El malacitano ganó la partida en la franja ancha a los Gabi, Koke y Saúl. Se echa de menos a Tiago. Mucho. Pero, a sus 35 años, quizá ya nunca volverá.

EL ATLETI LO INTENTÓ EN LA REANUDACIÓN
Sí lo intentaron los colchoneros en la reanudación. En apenas cinco minutos se llegó más que en el primer acto, con un disparo de Carrasco lamiendo la escuadra (estuvo flojo el belga) y un par de oportunidades de Griezmann (tampoco estuvo fino) con un disparo centrado, tras error de Modric, y un centro chut que terminó en la banda.
Al Atleti le duró el arreón cinco minutos más y los cambios del Cholo, a priori acertados -Gameiro por Torres (desaparecido) y Correa por Gabi (desbordado)-, no surtieron efecto alguno.

LA AFICIÓN NO DIO ESE PLUS...
Se necesitaba algo más. Un plus que debió llegar desde la grada. Ese aliento del público que debe espolear a sus futbolistas, cuando el equipo no es capaz de ser quien enardezca el ánimo de sus seguidores. Hacía falta. Y más en un partido de esta índole. Pero no llegó. El Frente Atlético permaneció callado durante muchos minutos y, por ende, el resto del estadio.

...EL PENALTI MATÓ EL PARTIDO...
Un estadio que enmudeció cuando en lo que aparentaba ser un forcejeo en un balón dividido entre Savic y Cristiano (en el campo incluso parece falta del portugués) termina en penalti. Ronaldo tropieza más en el montenegrino que éste le traba, pero Savic yerra en el despeje con una patada al aire que le sale muy cara.
El luso engaña a Oblak (0-2), hace el pintamonas frente a la cámara (minutos antes había soltado un puñetazo a Koke… nada nuevo) y el partido acaba. Sólo seis minutos más tarde, Cristiano empuja una veloz contra llevada por Bale para mayor escarnio para los atléticos (0-3).
El Atleti perdió porque fue peor que el Madrid. No supo imponer la intensidad y el ritmo frenético de otros derbis y los blancos, que dominaron la franja ancha, tuvieron además la pizca de suerte (el rebote en la falta y el “inoportuno” penalti) que decantó la balanza de su lado. Pero quiero terminar esta crónica hablando de la afición.

...Y LA AFICIÓN "ANIMÓ" CON TODO PERDIDO
En el tramo final, ese público que compareció callado durante largos minutos cuando el resultado era de 0-1, y los ánimos aún podrían haber servido para revertir la situación, levantó la voz para entonar el “Te quiero Atleti”, “Atleti yo te amo, contigo hasta el final”, o para cantar el himno. Cuando ya nada había que hacer, cuando la derrota era contundente y la humillación palpitaba, proclamaron su eterno amor al equipo, del que nadie duda. Y a mí, personalmente, las exaltaciones de amor por el escudo en la derrota más rotunda, el concepto del perdedor carismático, la hinchada que más anima aún cuando los suyos pierden, ya me cansa. Más aún si cuando se debió alentar para cambiar ese signo, no se hizo.

Y EL ODIO Y LOS COMPLEJOS VOLVIERON A RELUCIR
A esto quiero añadir aún algo más triste. Durante todo el segundo acto se repitieron por las gradas imágenes de peleas entre los aficionados que debieron ser resueltas por el personal de seguridad, en algunos casos sacando a algún individuo del campo. Reyertas entre hinchas del mismo equipo, del Atlético de Madrid, que ante una nueva derrota ante el eterno rival sacaron nuevamente a relucir una ira, una rabia, un odio y unos complejos que en los últimos tiempos parecían olvidados. Pero no. Estaban sólo contenidos.

QUIZÁ NO SEA TAN MALO DEJAR EL CALDERÓN
Quiero cerrar esta reflexión con unos datos, que saben que me apasionan. En 49 derbis ligueros disputados en el Vicente Calderón, los números son ampliamente negativos: apenas 9 victorias rojiblancas; 17 empates; y 23 derrotas (once de ellas sólo en los últimos quince años).
Antes de trasladarnos al Manzanares, estos eran los números en Liga en nuestro estadio: 15 triunfos atléticos; cinco empates; y once derrotas.
Pese a estar en contra de abandonar el Calderón, desde este prisma, quizá no sea tan malo el traslado a La Peineta. Para renovar aires y empezar de nuevo. Toca poner el cartel de cerrado por derribo. Y si lo hacen con alguno de los mencionados acomplejados dentro, tampoco se les echará de menos. 

jueves, 26 de mayo de 2016

La nuestra

El 24 de mayo de 2014 parecía el día. 40 años después, tocaba la tan anhelada venganza a la afrenta de Schwarzenbeck. El homenaje que tanto merecía Don Luis Aragonés, además en el año de su muerte, después de que se fuera a la tumba con el pesar de no haber podido levantar aquella Copa de Europa (“Debí ir yo a aguantar ese último córner en vez de Gárate. Él era demasiado buena gente”, se reprochaba el 'Sabio de Hortaleza' después de esa final). El rival debía haber sido el propio Bayer Múnich. Pero se coló el Madrid...
Un año después, se repitió la historia. Fue en unos cuartos esta vez. Menos doloroso. Pero nadie olvida tampoco aquella expulsión rigurosa de Arda y el gol de Chicharito con el tiempo casi cumplido (fue el día de mi cumpleaños...). Un año en el que al Real Madrid se le había ganado TODO: Supercopa, eliminados de Copa, victorias, 4-0 incluido, en Liga...
Pero esos cuartos de Champions sirvieron para que los madridistas, prepotentes como siempre, sacaran su eterna cantinela: la Champions es nuestra competición... Lo demás son minucias...
AQUELLOS CALAMBRES DEL CHOLO
Hubo otros desengaños en la Copa de Europa entre medias de ambas. La mayoría recordamos aquel zurriagazo de Dani Carvalho (más tarde rojiblanco) que enmudeció al Calderón en el minuto 99 de la prórroga. Era 1997. También en unos cuartos de la Champions. Contra el Ajax. Unos cuartos en los que el Cholo Simeone, de corto y en el campo (donde nunca ha dejado de sentirse), tuvo que retirarse en el minuto 113 porque a sus 27 años aún sin cumplir los calambres le impedían dar ni un solo paso más.

NO HACE TANTO, LA CHAMPIONS QUEDABA GRANDE
O muchos aún tenemos frescos en la memoria los dos goles de Lisandro en el 2009. Y esa enorme rabia contenida y esa pregunta eterna y sin respuesta de por qué Abel dejó a Forlán en el banquillo de Oporto aquella noche en la vuelta (sacó de titular a Sinama...).
Las goleadas del Chelsea (4-0) o del Oporto (0-3) sólo un año más tarde (la 2009-10, lo que nos llevó de rebote a nuestra primera Europa League) parecen muy lejanas en un tiempo en el que al Atlético de Madrid la Champions le quedaba grande.

SABÍA QUE IBA A VOLVER
Hoy el Atleti es el grande. En la Champions, en Europa, y en el mundo. Lo dije en septiembre de 2014: el Atleti repetirá una final de Champions. ¡Ojo! En septiembre de 2014. Tras perder 3-2 con el Olympiacos. Basado en la estadística, desde que la Champions es Champions (1993), hasta seis equipos habían repetido final durante, al menos, dos temporadas consecutivas: Milán (1993, 1994 y 1995); Ajax (1995 y 1996); Juventus (1996, 1997 y 1998); Valencia (2000 y 2001); Manchester (2008 y 2009); y Bayern (2012 y 2013).
Y otros seis clubes habían jugado al menos dos finales en tres temporadas: Real Madrid (1998, 2000, 2002); Milan (2003, 2005 y 2007); Liverpool (2005 y 2007); Barcelona (2009 y 2011); Manchester (2009 y 2011); y Bayern (2010, 2012 y 2013).
Ahora Real Madrid y Atlético lo han vuelto a hacer (2014 y 2016). 

ALGUNOS LO SABÍAN DESDE EL PITIDO FINAL EN LISBOA
Juanfran lo sabía y así me lo dijo en mi libro: "Vamos a volver a estar en una final de la Champions y la vamos a ganar".
Y Diego Godín piensa del mismo modo: "La historia del Atlético de Madrid está hecha para levantar una Liga de Campeones. Sólo falta esa página y seguro que lo vamos a lograr".
El Atleti desea muchísimo más esa Champions que su rival. Desde que el árbitro Björn Kuipers pitó el final del partido de Lisboa, algunos futbolistas rojiblancos ya sólo estaban pensando en volver. El ejemplo son estas declaraciones de Juanfran, nada más terminar la final, en las que manda un mensaje contundente a la afición: "Que estén tranquilos, que volveremos a jugar una final de Champions".


NADIE, NUNCA, PERDIÓ SUS TRES PRIMERAS FINALES DE COPA DE EUROPA
Y ya estamos aquí. Y dos años no son nada. Y en ese tiempo nuestro bagaje contra el Real Madrid es casi inmejorable (cinco victorias, cuatro empates y una única derrota). Y no queda otra que ganar, porque siguiendo con la estadística, nunca, nadie, jamás, en la historia, ha perdido las tres primeras finales de Copa de Europa que ha jugado. Sólo tres equipos han jugado dos finales perdiendo ambas (Stade Reims, Valencia y Atlético de Madrid) y clubes como la Juventus o el FC Barcelona ganaron a la tercera que jugaron.

LO QUE NO TE MATA TE HACE MÁS FUERTE
Dice el refrán que lo que no te mata te hace más fuerte y, como dice mi colega Peris, al Atleti lo de Lisboa obviamente no le mató. También lo dijo Juanfran: "Estoy seguro de que esa final nos hizo más fuertes a todos dentro del grupo".
Y el Cholo, enormemente inteligente a la hora de utilizar las palabras para motivar a sus futbolistas y descargarles de presión, no habla de venganza o de revancha, sino de nueva oportunidad. Y a mí me viene a la cabeza una brillante cita en este sentido del novelista francés Víctor Hugo: El futuro tiene muchos nombres: para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad...

Y LA OPORTUNIDAD ES AHORA
Y la oportunidad es ahora. El futuro se escribe en rojo y blanco. Por el espíritu de Luis Aragonés. Por todos los minutos 93. Por el "Se busca rival digno para derbi decente". Porque cada futbolista con la rojiblanca acabe con los mismos calambres que terminó Simeone en su último partido de Champions con la rojiblanca. Por jugar cada partido como si fuera el último. Porque nunca dejes de creer. Porque si se cree, y se trabaja, se puede. Porque Atleti yo te amo, contigo a la final.

PORQUE SOMOS DIFERENTES
Porque su estrella, hace dos años, celebró un 4-1, de penalti, con todo decidido, en el minuto 120, quitándose la camiseta y enseñando a toda Europa su cerebro, cuando media hora antes estuvo “muy cansado” para celebrar el decisivo 1-1 de Sergio Ramos.
Mientras que nuestra estrella, el Niño, ha vuelto para jugar ESTE partido, y proclama al mundo que es el encuentro más importante de su vida, habiendo jugado otra final de Champions, o de Eurocopa... o de un Mundial.
Porque somos diferentes. Porque no es lo mismo ganar con su estilo, que con el nuestro. Porque nuestros corazones laten distinto. Porque somos de otra especie.

PORQUE ESTÁ ESCRITO
Porque, como dice mi amigo Santi Riesco, lo del sábado es sólo un título. El premio es ser del Atleti. Pero este sábado, el premio va a ser doble. Porque es justo. Porque se lo merecen. Porque ya toca. Porque luchan como hermanos. Y porque ésta, es LA NUESTRA. Y la van a ganar. Y la van a ganar bien. Está escrito.

martes, 1 de marzo de 2016

Superar los miedos ¡Cómo hemos cambiado!

JORNADA 26- REAL MADRID 0-1 ATLÉTICO 
Goles: Griezmann.
"Se puede tener miedo de un león, pero nunca de una cucaracha. Un león puede matarte, una cucaracha no. Es un miedo irracional". Con este lógico razonamiento intentaba una psicóloga hacer ver a su paciente que debía superar su entomofobia (miedo a los insectos). Sin embargo, durante casi catorce años (octubre de 1999 - mayo de 2013) no hubo entrenador, ni psicólogo, ni los dos en uno (el caso de Gregorio Manzano) que metiera en la cabeza de los futbolistas del Atlético de Madrid que su miedo a lo blanco, que les provocaba salir derrotados de antemano en muchos derbis (especialmente en el Calderón) era irracional.

EL ATLETI SALÍA DERROTADO DEL VESTUARIO
En esos catorce años, el Atlético de Madrid ha recibido goles a los 14 segundos (Ronaldo, el de verdad, en la 2003-04, en un Real Madrid 2-0 Atlético), a los 32 segundos (Raúl en la 2007-08, Atlético 0-2 Real Madrid) o a los 34 segundos (Van Nistelrooy en la 2008-09, Atlético 1-2 Real Madrid), buena prueba de que los rojiblancos no salían realmente a luchar por la empresa que tenían entre manos, sino que antes de empezar ya habían arrojado la toalla.
Medio en broma medio en serio (todas las bromas tienen su parte de verdad), durante aquellos años mi padre y yo llegábamos a los derbis del Calderón preguntándonos si alcanzaríamos el minuto cinco sin haber recibido el 0-1 (Kaká marcó a los cuatro minutos en un Atlético 2-3 Real Madrid de la 2009-10; y Solari lo hizo a los cinco minutos en un Atlético 1-2 Real Madrid de la 2003-04).
Eran tiempos duros. Muy duros. En los que uno acudía a los derbis como un sentenciado a la horca. Se pasaba mal. La agonía comenzaba muy pronto y uno se iba con la sensación, en la mayoría de estos choques, de que ni siquiera había habido partido. Las secuelas de estos derbis cada vez se hacían más pesadas (once años sin ganar al eterno rival... doce años... trece años...) y el deseo de que llegara una revancha que parecía que nunca se produciría casi se anulaba.

APENAS HABÍA VISTO CUATRO DERBIS CON VICTORIA
Con 30 años cumplidos, sólo había visto al Atleti derrotar al Real Madrid (siendo plenamente consciente) en cuatro ocasiones: 2-0 en Liga en la 1991-92; 0-2 en la final de Copa del Rey de 1992; 3-1 en Liga en la 1998-99; y 1-3 en Liga en la 1999-2000, el mencionado mes de octubre de 1999... Me pasé mis últimos años en el colegio y prácticamente toda mi etapa en el instituto sin un triunfo que poder echarle a la cara a mis amigos vikingos. De la universidad, ni hablamos...

SIETE TRIUNFOS EN LOS TRES ÚLTIMOS AÑOS
Pero todo eso cambió un 17 de mayo de 2013 en aquella final de Copa del Rey (otra vez) en el Santiago Bernabéu. El Atleti no fue mejor, pero sí le echó más co...raje y corazón y se llevó el título. Sin embargo, esa noche que jamás se borrará de la memoria de todos los atléticos hubo una conquista mucho mayor que el metal levantado: se perdió un miedo...
Desde entonces (y sí, voy a regodearme en enumerarlos), el Atlético de Madrid ha ganado siete veces al Real Madrid en menos de tres años: 1-2 en la final de Copa de 2013; 0-1 en Liga en la 2013-14; 1-0 en la Supercopa de 2014; 1-2 y 4-0 en Liga en la 2014-15; 2-0 en octavos de Copa en la 2014-15; y el 0-1 de este sábado en Liga en el Santiago Bernabéu.
Es decir, que en menos de tres años he visto al Atleti derrotar al Real Madrid casi el doble de veces (siete a cuatro) que en gran parte de mis anteriores 30 años de vida.

LA PANCARTA QUE LO CAMBIÓ TODO
No fue inmediato, pero la tendencia se ha revertido totalmente desde que los Ultras sacaran esta pancarta en el Fondo Sur del Bernabéu: "Se busca rival digno para derbi decente".
Sólo una temporada después, el Atlético comenzó a derrotar a su eterno rival, lo que demuestra que los anuncios por palabras funcionan. Este sábado en el Santiago Bernabéu el Atlético de Madrid volvió a ser mejor que el Real Madrid. Koke fue más vertical que Modric; Saúl tuvo más clase que James; Gabi mandó más que Kroos; Godín y Giménez estuvieron más rápidos que Benzema; y Griezmann tuvo más acierto que Cristiano. El portugués (que aseguró que si todos estuvieran a su nivelazo, el Madrid sería primero) tuvo dos clarísimas ocasiones, pero en una remató centrado (con la cabeza) y en otra muy cruzado (con el pie). En cambio Griezmann, la enchufó para dentro tras una buena pared con Filipe Luis al inicio del segundo acto (0-1). 

¿POR QUÉ SE FUNDÓ EL ATLETI?
El Cholo Simeone ha recordado a sus jugadores el porqué se fundó este club hace ya casi 113 años en la capital. Un origen que se remonta a un grupo de estudiantes bilbaínos que buscaban demostrar que se podía ganar con otro tipo de fútbol, con otros argumentos, que no la prepotencia y la altanería de los del Real Madrid. Un club que con los valores de la humildad, la nobleza, la dignidad y la honradez... el esfuerzo diario y el espíritu de superación para llegar más lejos, creyó que se podía competir con el más acaudalado, el más privilegiado o el más aventajado. Un equipo que confió en que lo auténtico pesaba más que lo superficial.

QUERER, CREER Y LUCHAR POR ELLO
El Atlético de Madrid se convirtió este sábado en el primer equipo en la historia de la Liga en ganar en tres temporadas consecutivas al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El paciente, descubrió que, aunque lo que hubiera enfrente fuera un león, no tenía nada que temer, porque creyendo en uno mismo, podía convertirse en un león tan fiero o más que su oponente. Lo que entonces eran dudas, se convirtieron en certezas. Y donde antes se temblaba, ahora se avanza con determinación. Querer, creer y luchar por ello. Y desde que la mentalidad ha cambiado, las cucarachas siguen existiendo. Pero ya no asustan a nadie.

lunes, 5 de octubre de 2015

Los imponderables

JORNADA 7- ATLÉTICO 1-1 REAL MADRID
Goles: Vietto; Benzema


"Aquel que dijo más vale tener suerte que talento, conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuántas cosas se escapan a nuestro control. En un partido (de tenis), hay momentos en que la pelota golpea el borde la red y, durante una fracción de segundo, puede seguir hacia adelante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte, sigue adelante y ganas, o no lo hace y pierdes”. Con esta gran reflexión comienza la conspicua película "Macht Point", del incomparable Woody Allen. En esta crónica no quiero hablar exactamente de cómo la suerte puede influir para cambiar el signo de un partido (o incluso de un campeonato), sino más bien quiero hacerlo de los imponderables ("Circunstancia imprevisible o cuyas consecuencias no pueden estimarse", según la RAE). 
IMPONDERABLE UNO: LA LESIÓN DE CARVAJAL
Anoche, en el minuto 41, Carvajal se retiraba lesionado del césped del Vicente Calderón. Antes, en el minuto ocho, había superado como a un chiquillo con un autopase a Filipe Luis y había puesto un centro que Benzema cabeceó a la red (0-1) ante la apatía de Gabi y de Juanfran, que se limitaron a acompañar la jugada con la mirada. Ni siquiera quisieron estorbar.
En el minuto 83, Jackson Martínez iniciaba una galopada por el flanco izquierdo, dejaba atrás a Arbeloa (sustituto del lateral de Leganés) y sacaba un centro frisando la línea de fondo que, tras parada de Keylor Navas (a remate de Griezmann), Vietto embocaba en las mallas (1-1). ¿Se habría marchado Jackson de Carvajal como lo hizo del inefable Arbeloa? Yo pienso que no. ¿Habría empatado el Atleti de no ser por esta lesión? Nunca lo sabremos. Pero sí estoy convencido de que este imponderable (la lesión de Carvajal) influyó en el resultado final.

TAMBIÉN HUBO IMPONDERABLES CONTRA EL BARÇA
Como lo hizo tres semanas antes que Messi entrara en el Atleti-Barça en el minuto 59 de juego y en el 76 hiciera el 1-2 picando la bola por encima de la salida de Oblak.
Pero para que aquello fuera posible, también se dio la mala fortuna de que un despeje de Gabi rebotara en las piernas de Griezmann, que no acertó a controlar y de sus pies la pelota fue a los de Jordi Alba en la frontal del área, acabando en la zurda de Messi para definir el 1-2. Eso son imponderables.   

MÁS IMPONDERABLES
Como lo es que, tras gran presión de Correa y Torres, el Niño se deje la pelota atrás, y cuando los atléticos nos tirábamos de los pelos, apareciese por detrás Tiago para arrebatar la pelota a Ramos (que a su vez se la había quitado a Torres) y el sevillano, que no lo había visto venir, arrollase al portugués dentro del área. Si Torres hubiese controlado bien esa contra quizá podría haber hecho el 1-1 (como contra el Barça) o haberla mandado al muñeco (como tantas veces) Pero su fallo propició un penalti con el que todos nos frotábamos las manos en la grada. Pero fueron las manos de Keylor Navas las que evitaron el empate con una tremenda estirada. ¿Se puede esquivar esa parada del portero costarricense? ¿Pudo haber lanzado mejor Griezmann ese penalti (lo hizo fuerte y a un lado)? Soy de los que piensan que los penaltis se fallan, independientemente del mérito que pueda tener un guardameta. Hay que meterlo. Sí o sí.
Pero todo lo citado son imponderables que se escapan al control de los 22 del campo y mucho más de los dos entrenadores que preparan el partido durante toda la semana, intentando medir cada detalle, pero incapaces de poder combatir estos imponderables. 

CORREA VOLVIÓ A SOBRESALIR
Como fue un imponderable el hecho de que Ángel Correa se plantara en el área tras una doble pared (la primera de ellas con Luka Modric...), pero su disparo finalmente se perdiera muy cruzado. El argentino es savia nueva que rejuvenece el ataque de este nuevo Atlético (algo oxidado en este inicio de temporada. Todo el peligro en la primera mitad lo hizo él. Se atreve con todo. Tira al mínimo resquicio, encara siempre, y hace ruletas ya esté enfrente el Getafe o el Real Madrid (anoche la volvió a hacer). Pero intuyo que le falta físico, ya que el Cholo le ha quitado en la segunda parte tanto contra el Benfica (desapareció en el segundo acto) como ayer, pese a haber sido el mejor hasta entonces.
Ese segundo acto fue un constante quiero y no puedo de los rojiblancos, frente a un conformismo acomodado del Madrid. Torres avisó con un derechazo cruzado al poco de la reanudación, pero el Atleti no volvió a chutar. Dominaba, llegaba con cierta facilidad al fondo por las bandas, tanto con Carrasco y Juanfran por derecha, como con Filipe por la izquierda, pero nadie centraba, lo cual hizo crecer y crecer mi desesperación con el paso de los minutos.
Cuando en el minuto 71 el Frente Atlético comenzó a entonar el "Échale huevos, Atleti échale huevos" (rara vez surte algún efecto positivo), yo ya casi no quería ni mirar. Tenía la cabeza cada vez más dentro del cuello de la rojiblanca cuando Vietto me la sacó disparada en el citado minuto 83. Fue una liberación. Pude volver a respirar tras 40 minutos sudando más que los jugadores...
En la previa, había comentado con mi padre que, para mí, una derrota suponía decir adiós a la Liga. Aunque sólo fuesen siete jornadas, ya tres derrotas, y dos de ellas en casa ante Madrid y Barcelona, ya nos dejaba lo suficientemente tocados, y descolgados (a cinco de los blancos) para decir adiós. "Entonces, que empiecen otra Liga", me dijo mi padre entre risas. Y casi me veía titulando de ese modo hasta que marcó Vietto.

EL MAYOR IMPONDERABLE
Con el tanto, el mayor imponderable que tiene este club (no por imprevisible, sino por las dos primeras acepciones de la palabra: "que no puede pesarse"; que excede a toda ponderación") estuvo a punto de declinar la balanza del lado local. La afición empujó tanto y con tal ímpetu en los minutos finales que Jackson estuvo a punto de materializarlo en victoria de no ser por otra enorme intervención de Keylor Navas.

AQUÍ NO SE GANA PASEANDO
Al final, el empate fue lo más justo y nos mantiene vivos. El Atleti suma tres temporadas sin perder en casa con el Madrid (algo que no pasaba desde hacía quince años: 1997-98- 1-1; 1998-99- 3-1; y 1999-2000- 1-1) y habiendo atravesado un inicio de campeonato durísimo (Sevilla, Barça, Villarreal, Madrid...) se mantiene sólo a dos puntos de los trasatlánticos y a tres del líder. Hay mucho que mejorar. Pero seguimos soñando y, lo más importante, aquí ya no ganan paseando.