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viernes, 14 de junio de 2013

El 9 de España

Llega la Copa Confederaciones (torneo que a mí personalmente me entusiasma más o menos tanto como lo hacía la Intertoto) y se abre el mismo debate que ya tuvimos en la Eurocopa ¿quién debe ser el 9 de España?

Lejos, por desgracia, de los mejores tiempos de David Villa (Pichichi de la Eurocopa 2008, con 4 goles, y del Mundial 2010, con 5) y Fernando Torres (decisivo goleador en la Final de la Euro 08, en una temporada en la que sumó 33 tantos con el Liverpool), con Raúl retirado (:D) y Llorente defenestrado en su último año en el Athletic, ha habido oportunidades para otros puntas como Roberto Soldado (que estará) o Álvaro Negredo (que fue descartado. Todo lo que huela a rojiblanco para Del Bosque...).

DEL BOSQUE NO CONFÍA EN SUS DELANTEROS
Sin embargo, el seleccionador nacional no confía en ninguno de ellos. En ninguno. Ni en los dos primeros, ni en los dos últimos (como decimos, a Negredo ya le ha dejado fuera). Algo que ya no es una impresión, más o menos constatable por la confianza que reparte en los últimos encuentros internacionales, sino que es una certeza verbalizada por el propio Del Bosque en una entrevista el pasado 5 de junio que concedió a “El Diario de la Roja”. En ella, el titular es bastante contundente, y expresa bien a las claras las dudas (y deseos) del seleccionador: “Si tuviéramos un delantero centro en condiciones...”.

He querido transcribirles íntegramente lo que responde porque, una de dos, o no estaba en plenitud de facultades cuando contesta o, sin duda, el tema del 9 le nubla la mente. Lean, y luego vean el vídeo de Del Bosque hablando sobre el 9 de España en este enlace (es sólo el primer minuto. Y vale la pena). O hagan ambas cosas a la vez:

“Bueno, pero también es necesario. Yo entien... entiendo, casi un equipo como... casi, casi, algo... eeeeeeh, jugar con un delantero centro al uso. Parece que es un... que es un puesto... que un equipo lo necesita ¿verdad? Necesita, necesita... uuuun delantero, pero este tiempo de atrás, posiblemente por culpa nuestra, pues no hemos encontrado ese delantero centro que nos gustase del todo.
Hemos... ha … Ha tenido, ha tenido oportunidades... Álvaro Negredo... ha tenido oportunidades... -“Torres”, le apunta el entrevistador- Fernando Torres... ha tenido... Roberto Soldado... En fin... (Comienza a mover las manos como que el potaje no acaba de gustarle)
David Villa, tampoco nos ha entusiasmado del todo. Si tuviéramos un delantero centro en condiciones... (dice mientras junta el dedo índice y el pulgar en un gesto de búsqueda del delantero “fetén”...)
Claro, los delanteros centros pueden estar un partido entero sin tocarla, meter un gol y ya todo el mundo dice, no, este Fulano tal, ah, ha metido un gol. Pero, han estado a lo mejor todo el partido sin tocarla y nosotros necesitamos también jugadores que participen y se les vea el resto del partido”, Vicente del Bosque y el 9...

LOS GOLES DE LOS DELANTEROS DE ESPAÑA
Como han podido comprobar, Vicente del Bosque lo tiene claro... pero como bien ha dicho el seleccionador nacional, lo que al fin y a la postre justifica (o no) la presencia de un delantero centro, es el gol. Y por ello voy a desglosarles, cifra por cifra, los tantos que han sumado esta temporada los cuatro puntas que Del Bosque incluyó en la preselección para esta Copa Confederaciones de Brasil.

DAVID VILLA (3-12-1981)
Partidos internacional: 89; Goles: 53
Temporada 2012-13: LIGA: P- 28; G- 10; COPA: P-5; G- 5;
CHAMPIONS: P- 10; G- 1
TOTAL 2012-13: Partidos- 43; Goles: 16
Cerca de cumplir 32 años, el asturiano es el futbolista con mejores números en la selección nacional. Sin embargo, su temporada en el Barça ha sido muy gris. Cada año cuenta con menos minutos, aparece en menos oportunidades de titular, y como el propio Del Bosque ha reconocido “no nos ha entusiasmado del todo”... Seguro que él tampoco está entusiasmado.
Lejos quedan ya las temporadas en las que alcanzaba los 40 goles cuando era valencianista (2008-09- 44 goles; 2009-10- 39 goles). Su mejor año en el Barça, el primero (2009-10) con 28 tantos.


FERNANDO TORRES (20-3-1984)
Partidos internacional: 102; Goles: 31
Temporada 2012-13: LIGA: P- 36; G- 8; COPA: P-10; G- 5;
CHAMPIONS: P- 6; G- 3; UEFA: P- 9; G- 6; MUNDIALITO: P- 2; G- 1.
TOTAL 2012-13: Partidos- 63; Goles: 23
El Niño hace tiempo que se hizo mayor (29 años) y desde aquella operación de rodilla que le privó de jugar al 100% el Mundial de Sudáfrica en 2010, nunca ha vuelto a su mejor nivel en el Chelsea. Este año apenas ha alcanzado los ocho goles en la Premier (la temporada pasada hizo 6...) y sólo un buen arreón final en la Europa League, con seis goles en nueve partidos, ha hecho que Del Bosque le “repesque” tras dejarle fuera en varias convocatorias. Torres es un hombre constantemente cuestionado en el combinado nacional, pese a lo cual fue el Bota de Oro de la última Eurocopa con tres goles y una asistencia.

ROBERTO SOLDADO (27-5-1985)
Partidos internacional: 9; Goles: 5
Temporada 2012-13: LIGA: P- 31; G- 24; COPA: P- 4; G- 3;
CHAMPIONS: P- 7; G- 4
TOTAL 2012-13: Partidos- 42; Goles: 31
Con 28 años recién cumplidos y tras tres temporadas en el Valencia es ya uno de los capitanes del conjunto ché. Esta campaña ha establecido su récord de goles en Liga, 24, superando los 17 y los 18 de los dos últimos años. Además, el 23 de octubre de 2012 se convirtió en el primer jugador español en la historia de la Champions en lograr dos hat-trick, al hacer los tres goles del 3-0 al BATE Borisov (el año anterior había firmado otro en un 7-0 al Genk).
Es un futbolista en progresión, y ante la decadencia de los dos primeros, puede tener su oportunidad en esta Copa Confederaciones.

ÁLVARO NEGREDO (20-8-1985)
Partidos internacional: 14; Goles: 6
Temporada 2012-13: LIGA: P- 36; G- 25; COPA: P- 6; G- 6
TOTAL 2012-13: Partidos- 42; Goles: 31
Sin jugar en Europa, ha completado unos extraordinarios números con el 9 del Sevilla. Sus cuatro goles en la última jornada ante el Valencia le han hecho superar con creces los 20 tantos en Liga que firmó en la 2010-11 (empatado con Agüero como tercer máximo goleador de Primera) y los 19 en el modesto Almería (2008-09).
Estuvo presente en la Eurocopa 2012, donde jugó tres partidos, siendo titular en la semifinal ante Portugal. Sin embargo, no ha tenido hueco para la Confederaciones en la selección. Siendo éste el blog que es ¿Pensáis que lo tiene en el Atleti? Es sin duda un buen delantero, pero no está al nivel de crack de sus predecesores en el puesto.

APUESTEN POR EL 9 DE ESPAÑA
Así que éstos son los números de los delanteros de la selección española. Por cifras, Negredo no debería haber sido el descarte. Pero de los tres que quedan ¿Qué 9 colocaríais vosotros como titular? ¿Jugaríais con un solo punta, con dos, o con un falso 9 (Cesc) como ya ha hecho Del Bosque en ocasiones precedentes?

En William Hill España no podéis apostar por quién será el delantero titular que elija Del Bosque, pero sí podéis realizar todo tipo de Apuestas deportivas y pronosticar quién será el máximo goleador de la Copa Confederaciones, donde Villa está entre los favoritos, junto a Neymar y Luis Suárez, con 9 euros por euro apostado (Torres se paga a 15 € y Soldado a 17 €); Quién será el campeón de la Confederaciones, con Brasil como preferido (2,50 €), seguido de España (2,75 €) e Italia (8 €); o apostar por cada uno de los encuentros. Para el primero, España es clara favorita frente a Uruguay (España- 1,61 €; X- 3,60 €; Uruguay 6€)
¡Hagan sus apuestas! Del Bosque también hará las suyas. Y esperemos que acierte.

jueves, 15 de julio de 2010

“Banderas de nuestro Niño”

Dos años después de que Fernando Torres luciera una bandera de España con el escudo del Atlético de Madrid en la celebración de la Eurocopa, se ha superado.Tras ver las múltiples fotos de la cabalgata de este lunes, además de la bandera colgada a su espalda, Torres ha añadido una camiseta con su nombre de su época de rojiblanco (de la temporada 2002-03, si no me equivoco) y dos bufandas colchoneras, una de ellas del Frente Atlético.

NO ME ENORGULLECE
Para algunos este gesto es digno de rendirle pleitesía como atlético de corazón. A mí, vuelve a crearme sentimientos encontrados, alguno de ellos de rechazo.
¿Por qué si es tan atlético no se quedó para demostrarlo? Ya sabéis muchos de vosotros mi opinión sobre este asunto, sobre que no creo que Cerezo o Gil Marín le apuntaran con una pistola para que se marchara, y sobre las miles de entrevistas en las que manifestó durante años que todavía era muy joven, que quería jugar la Champions de rojiblanco, que quería levantar títulos como atlético, y que todo ello en el Calderón tendría un sentimiento incomparable a los logros en otro sitio…
Cada día que reafirma su “amor” por el escudo del oso y el madroño con actuaciones como las del lunes, me provoca más dolor. Es como proclamar cuáles son sus sentimientos, pero recordar que ese equipo se le quedó pequeño como para continuar juntos. 

¿QUÉ BUFANDA LLEVABA EN EL ESTADIO?
Sé que no son muchos los que me apoyan en esta polémica, pero le añado una puntilla más al debate: ¿Qué hacía en la celebración en el mismo césped del Soccer City, tras la consecución del título frente a Holanda, con una bufanda del Liverpool?
¿Por qué en el momento en el que los ojos de todo el mundo estaban presenciando los festejos del campeón del mundo no llevaba ninguna enseña del Atlético de Madrid? ¿No lo tenía previsto?
Supongo que es más fácil vestirse de rojiblanco ante la afición española y en Madrid, que ante las cámaras de todo el planeta.
Reconozco que me dolió la salida de Torres, lo que no es óbice para que me alegre de sus triunfos personales y con la selección. No puedo decir lo mismo respecto al Liverpool, del que me complace no haya conseguido los títulos que fue a buscar.
No me molesta que el de Fuenlabrada luzca nuestros colores en este tipo de actos. Pero, como ya dije tras la Eurocopa, el escudo del Atleti no se lleva en las banderas, ni en las bufandas, como pueda hacer yo cuando voy al Vicente Calderón. Se lleva en el pecho.

martes, 13 de julio de 2010

Y el fútbol cumplió con su parte

Eran casi las once de la noche del 11 de julio de 2010 (¡Que lo hagan fiesta nacional!), las miles y miles de personas que abarrotaban la Castellana y sus aledaños, el Paseo de Recoletos y Cibeles no sabían cómo contener sus nervios. Los había afónicos, deshidratados, dando botes, al borde de un ataque de nervios... En general el sufrimiento era extremo y la mayoría intentaban contener la respiración pensando en que lo peor aún estaba por llegar: jugarse la final de un Mundial por penaltis.
Pero entonces llegó Iniesta, el futbolista más futbolista dentro del campo (eléctrico, ingenioso, clarividente, desequilibrante, elegante, descarado...) y menos “futbolista” fuera de él (humilde, tímido, sencillo, introvertido...) para fusilar al portero holandés “Skeletor” (Stekelenburg).
Su gol se teletransportó como un rayo, a la velocidad de la luz, y recorrió los casi 9.000 kilómetros que separan Sudáfrica de España para crear una explosión de júbilo nunca antes experimentada en nuestro país.
Jamás un gol fue cantado tan alto y de forma tan unánime por tantos, hasta el punto de que seguro que a los internacionales les debió llegar ese estallido.
Iniesta fue grande hasta en la celebración, luciendo una camiseta con el lema de “Dani Jarque siempre con nosotros”, en recuerdo del central del Espanyol fallecido hace casi un año.
Seguro que desde el cielo el capitán blanquiazul unió su voz a la de los 47 millones de españoles para celebrar el tanto.

INIESTA EL INEFABLE
Y es que Iniesta es un jugador incomparable. El único capaz de pasarse toda la prórroga liderando a la selección en busca de su logro más importante, pidiendo el balón sin descanso, y de, después, en las celebraciones, asegurar avergonzado que “si lo sé, no marco el gol”.
Un personaje bipolar, ciclotímico, capaz de erigirse como el auténtico protagonista con un balón en los pies, de la estrella que todo lo puede, apareciendo con vehemencia, y de esconderse más tarde en las celebraciones, buscando el papel de secundario, alejándose de los micrófonos como si quemaran.

“¡GRACIAS A INIESTA, ESPAÑA ESTÁ DE FIESTA!”
Así gritaba Madrid tras la victoria.
Una Madrid plural, cosmopolita, en la que colombianos, ecuatorianos, brasileños, marroquis o argentinos celebraban el triunfo desbocados como un español más...
Me tocó ver el partido en las pantallas gigantes de la Castellana, recogiendo los testimonios de la afición para Telemadrid. Cuando marcó el manchego, las caras de emoción de la gente eran indescriptibles, y había incluso quien no podía hablar.
Ya he comentado en otras ocasiones que no siento a la selección como al Atleti, no es una elección, simplemente es así, no se pueden controlar los sentimientos. Pero en el momento en el que Iniesta perforó la portería holandesa salté como el que más.

LA PRÓRROGA FUE CARDIACA
Hasta entonces, la pelota parecía negarse a entrar. En la prórroga, el propio Iniesta, Cesc y Navas rozaron el gol. Pero la defensa 'orange' y Stekelemburg lo evitaron, en dos casos con Villa en posición franca para marcar.
La media hora suplementaria tuvo toda la intensidad y la emoción que le faltó al partido.
En los 90 minutos, Casillas ahuyentó a los críticos con dos manos o mano providenciales, ambos ante Robben, en los que con su pierna derecha, primero, y sus manos, después, recogió los corazones españoles cuando estaban suspendidos en el aire.
La velocidad del ex madridista fue el único peligro holandés, rompiendo con su rapidez la línea de retaguardia roja.
No fue lo único que rompieron los tulipanes, con un juego sucio que dio mal ejemplo del repertorio holandés y que ofreció una triste imagen al mundo en tan magno momento.
Sólo la cabeza de Sergio Ramos (pletórico todo el Mundial) y una acción de Villa, que salvó un zaguero bajo palos, sacaron el "huy" de las gargantas españolas, que se mantuvieron muy tensas y calladas durante los 120 minutos...

DEUDA SALDADA
...Durante los 116, perdón. Con el gol de Iniesta estalló todo el país y el fútbol español saldó su deuda histórica. Ese derechazo cruzado zanjará los debates de por qué el Baloncesto, Nadal, Contador o Alonso consiguen éxitos que la selección de fútbol ni rozaba. Ya no habrá más preguntas de cuál es la razón de que los Sub-16, los Sub-18 o los Sub-20 ganen Mundiales y Europeos, y la Absoluta se estrelle cada evento en cuartos.
La cara incrédula y desorbitada de Íker Casillas levantando la Copa es el mejor reflejo del sentimiento de todo un país. Pero era real. Lo hemos conseguido. ¡Somos campeones del Mundo!

PD: Y tras ver estas increíbles imágenes, un pensamiento rondaba mi cabeza de forma incontrolable: ya sólo me queda por ver al Atleti campeón de la Champions.

sábado, 10 de julio de 2010

Aguilera: "Los ex mundialistas estamos viviéndolo como si estuviéramos dentro"

A poco más de 24 horas para el partido de fútbol más importante en la historia de toda España he tenido la fortuna de poder entrevistar a Carlos Aguilera. El eterno capitán rojiblanco, quince años defendiendo el escudo del Atlético de Madrid, nos ha contado sus experiencias como mundialista en Francia 1998 y cómo está viviendo este Mundial.

DEJA TUS PREGUNTAS
A primeros de agosto, he quedado con él para hacerle una entrevista más extensa sobre su carrera como colchonero. Desde aquí os invito a que me propongáis preguntas para el lateral madrileño.

Aquí os dejo la entrevista y... ¡Qué viva España!

Carlos Aguilera tuvo la suerte de jugar el Mundial de Francia 1998, ahora, retirado hace ya cinco años, confiesa que los ex internacionales "estamos viviendo los partidos como si estuviéramos jugando o en el banquillo de Sudáfrica".
Carlos Aguilera Martín (Madrid, 22-05-1969) debutó como internacional de la mano de Javier Clemente en septiembre de 1997, en un Eslovaquia 1-2 España.
Ocho meses después, recibió la noticia de que el técnico de Barakaldo le citaba en la lista de 23 que viajaban al Mundial de Francia 1998: "Cuando el seleccionador da la lista y tú estás incluido es una gran alegría, una alegría enorme, porque se te ha cumplido un sueño, el de estar con los mejores, que es para lo que luchas día a día".
España cayó en la primera fase tras perder el partido inaugural contra Nigeria, con aquel ya imborrable error de Andoni Zubizarreta, pero Aguilera no recuerda ese Mundial con tristeza: "No salió como queríamos, pero un Mundial no se juega todos los días, y el simple hecho de estar ahí y encima el poder jugar dos partidos, te puedo asegurar que fue un sueño maravilloso".
Sin embargo, es inevitable sentirse dolido cuando hay que decir adiós al campeonato de forma tan temprana: "Es una gran desilusión, no sólo por las esperanzas que generas en la gente, sino porque tú mismo tienes unas expectativas enormes y al final se convierte en una gran decepción".

COMO SI ESTUVIERA EN SUDÁFRICA
Por ello, este Mundial, que está tan cerca de ser levantado por los de Vicente Del Bosque, está siendo seguido por todas esas generaciones que se quedaron en el camino con mucha intensidad.
"Ahora, aunque no estemos jugando, tenemos la misma ilusión que entonces. Yo en mi caso te puedo asegurar que estoy viviendo los partidos como si estuviera jugando o en el banquillo, como si fuera uno más de los 23, porque sinceramente es una gran alegría, se lo están mereciendo, y a ver si por fin lo conseguimos", asegura emocionado.
En su selección coincidieron futbolistas como Raúl, Hierro, Kiko, Luis Enrique, Morientes... ¿Qué tiene la selección de hoy que no tenían sus predecesoras?: "Quizá para los partidos importantes no estábamos preparados. Siempre jugábamos con selecciones que tenían mucha más experiencia que nosotros y al final se decantaba para ellos de una forma o de otra".
"Creo que ahora estamos hablando de los mejores jugadores que ha tenido España, juntos sobre todo. Se ha dado una circunstancia que antes no se daba, se han juntado una serie de jugadores que han ganado todo a nivel de club, pero que no se han conformado con los triunfos de sus equipos y tienen hambre de títulos también en la selección. Es un equipo que sabe a lo que juega y que no se siente inferior a nadie", sentencia.

"ESPAÑA GANARÁ SIN APUROS"
Aguilera tiene claro que "daría cualquier cosa" por poder ser uno de los que salten el domingo contra Holanda, y es que no tiene dudas sobre cuál será el resultado.
"Yo no soy el pulpo Paul -comenta entre risas-, pero creo que España no va a pasar apuros. Holanda es un equipo que tiene buenos jugadores de medio campo hacia delante, pero atrás tienen problemas. No creo que España pase los apuros que pasó con Alemania, así que sólo le pediría a nuestros jugadores que no nos hagan sufrir mucho y que resuelvan pronto".
Esperemos que los pronósticos se cumplan: "Ya sea por el pulpo, ya sea por las meigas o por lo que sea, que se traigan la Copa para pasearla por toda España. Esa Copa del Mundo que es tan bonita y que ya toca tenerla".

jueves, 8 de julio de 2010

El “Tiburón” hizo bueno al pulpo

Corría el minuto 73, el dominio total y absoluto de la selección española parecía no dar sus frutos, Villa se estrellaba contra el muro teutón y la magia de Iniesta, unos minutos antes, se paseaba por delante de la puerta de Neuer, como si de una línea infranqueable se tratara, sin llegar a consumar el truco.

TRES GOLES EN 89 PARTIDOS
Pero entonces apareció Puyol, hombre de casta y coraje insondables, que siempre está donde tiene que estar en la retaguardia, pero cuyo camino pocas veces se cruza con el gol.
En 88 partidos como internacional sólo dos veces había podido cantar gol, en dos goleadas intrascendentes ante Estonia (0-3 en 2008), e Irlanda del Norte (0-5 en 2002).
El corner botado por Xavi desde la izquierda fue rematado de forma imperial por “Tiburón” Puyol (como le bautizó Andrés Montes, que en paz descanse). Y fue así como entró en el área, como un escualo sediento de sangre, arramblando con todo, y con una furia desmedida giró su cabeza para catapultar el balón a la red (1-0).
Diez años se cumplirán el próximo 15 de noviembre desde que debutó con la Roja, y anoche, consiguió un gol cuya trascendencia será difícilmente superable.
Es posible que el capitán del Barça, cuyo tanto me recordó al que consiguió el año pasado ante el Real Madrid en el famoso 2-6, no vuelva a vestir la camiseta de España tras la final del domingo.

Y HABLA DE RETIRADA
El ilerdense dejó caer su retirada como internacional antes de la cita mundialista. “No es un decisión definitiva. Antes lo consensuaré con Vicente del Bosque y Fernando Hierro”, dijo.
Tras lo de anoche, ya imagino cuál será la respuesta que reciba del seleccionador y el director deportivo de la selección.
Y no sólo por el gol, no. Sino por su trabajo incesante en la zaga, su anticipación constante, su lucha sin límites, su compromiso fraternal y su concentración extrema. Junto a Piqué, el 5 de la Roja paró cada llegada al área de los alemanes.

ALEMANIA, DESBORDADA
Una Alemania que no cumplió las expectativas y que, en el plano personal, me decepcionó. No apareció Ozil en todo el partido, Klose no tuvo ni una, a Podolski se le vio más corriendo para atrás que hacia delante. Sólo Schweinsteiger intentó sostener a un centro del campo alemán que naufragó ante la abrumadora superioridad española.
Y es que la selección se comportó como siempre, tocando la pelota como si sólo fuera suya, moviendo al rival de un lado a otro sin piedad, y convirtiendo a la germana en un equipo menor, como si de Honduras, Chile o Paraguay se tratara.
El insultante dominio que ante hondureños o paraguayos podía parecer estéril, se tornó majestuoso ante el combinado de Joachim Low, que apenas podía limitarse a contener el chaparrón.
Tan sólo dio dos sustos el equipo teutón. El primero, al borde del descanso, en la única internada de Ozil, que terminó derribado por Ramos en el área. El árbitro nos perdonó ahí…
El segundo, en una de las pocas fases del partido en las que Alemania sacó la cabeza, en una clara oportunidad de Kroos que solo, recién entrado en el campo, encontró a Casillas en su camino hacia el gol.
Antes de ese espejismo, Xabi Alonso, Xavi y la mencionada colada hasta la cocina de Iniesta anunciaron el gol que certificaría Puyol.

ESTABA HECHO
Y con él, todos supimos que estábamos en la final. Quedaba más de cuarto de hora por delante, pero daba igual. La hegemonía rojigualda volvió a no dar lugar a la réplica, y sólo un par de contras de los nuestros pudieron haber engordado el marcador.
Fernando Torres, que fue suplente, pudo haber encontrado en ellas el gol que le devolviera la confianza perdida. Pero Pedrito, inconmensurable toda la noche, pecó de egoísta en ese último lance. Un Pedrito, por cierto, cuya temporada y evolución vertiginosa le hizo plenamente merecedor de la titularidad de anoche.

¿QUÉ PRONOSTICARÁ EL PULPO?
El gol de Tiburón Puyol volvió a encumbrar al pulpo alemán Paul, para desgracia de sus compatriotas. No ha fallado ni un solo pronóstico el octópodo, que mañana viernes decidirá en qué caja entra: Holanda o España. España u Holanda.
47 millones de españoles estarán pendientes de esta cita. Los más de seis mil millones de personas de este mundo tendrán puestos al menos un ojo en la final de este Mundial.
El domingo, debemos sentirnos privilegiados por poder presenciar un hito que generaciones y generaciones sólo soñaron.
Disfrutémoslo.
Yo lo tengo claro. Me han hecho creer.

miércoles, 7 de julio de 2010

Ya han hecho historia

Esta noche, a las 20:30 horas, las calles de toda España se vaciarán y familiares y amigos se concentrarán en sus casas o en los bares en torno a la televisión para intentar empujar a España hacia algo que ningún español ha visto jamás: la selección en la final de un Mundial.
Mi abuelo, de 84 años, me comentaba esta semana sus recuerdos de aquel único Mundial hasta la fecha en el que España quedó entre los cuatro primeros: el de Brasil en 1950.
“España jugaba muy bien”, me decía, “pero en la fase final nos metieron unas palizas tremendas”, asegura recordando el 6-1 que nos endosó Brasil y el 3-1 de Suecia, que maquilló a falta de pocos minutos Zarra.
“Todavía recuerdo el gol de Zarra contra Inglaterra, le tengo grabado en la cabeza tras marcar, muy serio, con el portero inglés tendido a sus pies”. Casi totalmente ciego desde hace varios años, no le falla la memoria, ya que no son las imágenes de aquella instantánea, tan repetidas estos días, las que evoca.
“Yo creo que van a ganar esta noche”, me dice esperanzado, aunque sabe que, “como siempre, los alemanes son muy duros”.

UNA NUEVA Y TALENTOSA ALEMANIA
Una rejuvenecida Alemania,
con la aparición de jóvenes talentos como Ozil, Khedira o Muller (por suerte éste último no estará) y el engrandecimiento de otros como Schweinsteiger o Klose hacen a los germanos un combinado bastante más complicado que el que cayó hace dos años en Austria. Muchos dicen que la ausencia de Ballack ha sido decisiva para enterrar a la “vieja Alemania”.
A España le costó lo indecible romper el muro de Paraguay el pasado sábado, pero a priori nada tendrá que ver ese choque con el de esta noche, con una Alemania que saldrá a batirse de poder a poder.
Esperemos que el peso de la historia no se haga notar en el campo, ya que, mientras que los nuestros nunca han llegado a la final, Alemania ha estado presente en siete de las últimas catorce finales. Se proclamó campeón en Suiza 1954 (3-2 Hungría), Alemania 1974 (2-1 Holanda) e Italia 1990 (1-0 Argentina); quedándose con la miel en los labios en Inglaterra 1966 (4-2 Inglaterra), España 1982 (3-1 Italia), México 1986 (3-2 Argentina) y Corea y Japón 2002 (2-0 Brasil).

FUNDAMENTAL QUIÉN MARQUE PRIMERO
En mi opinión, será fundamental quién dé el primer golpe. Hemos visto cómo los de Joachim Low han destrozado a Inglaterra (4-1) y a Argentina (4-0) a la contra después de adelantarse en el marcador. La clase de Ozil (grandísimo futbolista), la llegada de Schweinsteiger, la velocidad de Podolski y el instinto matador de Klose pueden hacernos mucho daño a una zaga que no se caracteriza por la velocidad.
Confiemos en que entre los nuestros Iniesta y Xavi estén inspirados en la creación en medio campo y a la racha de Villa se le una Fernando Torres, al que todos esperamos y que volverá a tener una oportunidad de titular.
No tengo claro mi pronóstico, aunque os confesaré que no soy demasiado optimista. Eso sí, si ganamos, creo que el Mundial no debe escaparse en la final ante Holanda.

¿Qué resultado vaticináis vosotros? ¿Dónde y con quién lo veréis?

Pase lo que pase, los Casillas, Ramos, Puyol, Capdevila, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Villa o Torres, campeones de Europa hace dos años y ahora semifinalistas del Mundial, ya han hecho historia.
¡Qué viva España!

miércoles, 30 de junio de 2010

Desde que al fútbol se jugaba sin botines...

Portugal no fue tan difícil. Se equivocó Luis Aragonés, y se equivocaron todas las voces que apuntaron a que este Mundial acabaría en fracaso para España. Y es que, salvo hecatombe ante Paraguay, la selección española igualará su mejor participación en una Copa del Mundo. Y apenas hace de aquella gesta 60 añitos.
Por entonces, el combinado dirigido por Guillermo Eyzaguirre fue cuarto sin disputar unas semifinales. Fue una Copa del Mundo curiosa aquella,
con sólo 13 de los por entonces 16 habituales participantes, ya que Escocia (y Francia como sustituto), Turquía e India renunciaron a su plaza. Los motivos fueron singulares, como el de los hindúes, que se negaron a participar si no les dejaban jugar sin botines, tal y como habían hecho en las Olimpiadas de 1948.

UN MUNDIAL DE POSGUERRA
Eran otros tiempos, en un torneo que la FIFA tenía previsto disputar en 1949, pero que tuvo que retrasarse un año porque muchos de los países europeos aún se encontraban en ruinas a causa de la II Guerra Mundial. El mismo motivo, la guerra, hizo que se prohibiera la presencia de Alemania, como “castigo” por los crímenes bélicos.
Así las cosas, se dispuso un curioso cartel de cuatro grupos: dos de cuatro, uno de tres y uno de dos. Y el primer clasificado de cada uno se pasaportó directamente para una liguilla de cuatro en la que se decidió el campeón: Uruguay, con Brasil, Suecia y España por detrás.
El famoso gol de Zarra ante Inglaterra, que todos hemos visto tantas veces repetido, fue la tercera jornada de esa primera fase de grupo y nos dio la victoria para acabar líderes, aunque nos hubiera bastado un empate.
La liguilla final fue otra historia, y sólo se pudo sacar un empate ante el campeón (2-2), para ser superados claramente por Brasil (6-1) y Suecia (3-1).
Generaciones y generaciones han pasado desde ese cuarto puesto, para que España esté a un paso de igualarlo si vence a Paraguay. De hecho, los de Del Bosque son los mayores favoritos para meterse en semifinales según las apuestas World Cup Odds, por delante de Brasil, Argentina y Uruguay.

MUY POCAS “ARMAS” EN PORTUGAL
Para ello, hubo que eliminar a la rocosa Portugal. Una selección que no mucho tiempo atrás practicaba un fútbol más alegre, pero que ahora se limita a defender y esperar a que Cristiano Ronaldo pueda desnivelar la balanza en alguna jugada individual.
Como quiera que en la selección lusa militan Tiago y Simao, dos atléticos, y en España ninguno, bromeaba en la previa con que iba con Portugal.
Pero Simao sigue al nivel de esta temporada, bajo, mientras que Tiago poco pudo hacer ante el dominio español.
La fortaleza de Ricardo Carvalho y de Bruno Alves atrás, con Pepe delante, sostiene a un equipo en el que sólo Almeida acompañaba a Ronaldo en ataque, y pasó totalmente inadvertido.

SALIDA PODEROSA
La salida de los nuestros fue muy fuerte, demostrando desde el primer minuto quién debía pasar a cuartos. Así, a los 60 segundos Torres puso a prueba a Eduardo tras buscar ángulo y pegarla desde la frontal. No volvió a aparecer.
El que sí lo hizo fue Villa, que en los diez primeros minutos exigió también, por dos veces, al portero luso.
Tras ese comienzo efervescente, la Roja volvió a su dominio acunador. Te mece y te mece, hasta que te mata.
Entre tanto, Portugal dio dos sustos. Y en ambos no me inspiró confianza Casillas. El primero fue un tiro desde fuera del área de Tiago que el madrileño despejó hacia su propia portería, viéndose obligado a corregir el error metiendo la manopla ante la llegada de Almeida para remachar.
En el segundo, despejó de forma muy poco ortodoxa una falta desde Noráfrica de Cristiano Ronaldo. Su manera de rechazarla me recordó a mi abuela intentando jugar al voley en la playa... No sé si será cosa del Jabulani, pero a Íker no le veo fino.

LLORENTE POR TORRES, MÁS MADERA
La segunda parte comenzó plana, y Del Bosque movió pronto el banquillo en un cambio muy aplaudido por todos: Torres por Llorente. O el Niño mete pronto ese gol decisivo que le haga/les haga confiar, o las críticas arreciarán.
La primera acción del otro Fernando, Llorente, fue un cabezazo que salvó a bocajarro Eduardo. Su entrada, casualidad o no, coincidió con los mejores minutos de la selección.
Y llegó el gol. Un tiqui-taca en toda regla acabó con un pase interior de Iniesta, prolongado de tacón por Xavi y rematado a la red, a la segunda, por Villa (que ya lleva cuatro).
España pudo sentenciar, fundamentalmente en una gran internada de Sergio Ramos, pero, sobre todo, dio una imagen de superioridad y de control de la situación insultante.
Desde el 1-0, en el minuto 63, Portugal no fue capaz de disparar ni una vez a puerta.
Mientras tanto, Cristiano desesperándose y echando la culpa a su técnico, en vez de bajar unos metros a intentar recibir y al menos intentar su jugada. Ésta vez, ni de “chupón” se pudo acusar al crack de Madeira.

LA HISTORIA, A UN PASO
España está a un paso de hacer historia y unas semifinales del Mundial en ningún caso podrán ser ya catalogadas de fracaso. Sin embargo, y dando por hecha la victoria frente a Paraguay (si los futbolistas no lo hacen de antemano, claro), creo que Argentina o Alemania y Brasil siguen siendo todavía demasiada tela que cortar.
De cualquier manera, el pasaporte para soñar ya está sellado, y se han ganado el derecho de apurar su estancia en Sudáfrica hasta el último fin de semana. Y eso, sólo lo han visto los más viejos del lugar.

lunes, 28 de junio de 2010

Así no, Don Luis

No soy dudoso en cuanto a mis sentimientos hacia Luis Aragonés, posiblemente el hombre más importante en la historia del Atlético de Madrid, sumando su carrera como jugador y entrenador.
No soy dudoso si se mira mi artículo sobre el España-Alemania de hace dos años que podéis leer pinchando aquí (lo he recuperado de mi extinto blog).
Justo este martes, 29 de junio de 2010, es el segundo aniversario de aquel hito histórico, y sería bonito rememorarlo eliminando a Portugal del Mundial.
Sin embargo, el entrenador que nos llevó a nuestra mayor gesta en 44 años, parece no querer que esa victoria se produzca. O al menos lo disimula muy bien.

LAS PALABRAS DEL PRIMER DÍA, PASEN
Hace dos semanas, y tras la derrota inaugural ante Suiza, Luis Aragonés manifestó que al equipo le había faltado “intensidad”, que habían salido “convencidos de que ganarían” antes de empezar, y que había sobrado “confianza” y “elogios, que le han llegado demasiado pronto”.
No le quitaría una coma a sus palabras. Pese a que España no realizó un mal partido, se le debe exigir más, y dejó huecos excesivos en defensa. De hecho, creo que somos muchos los que pensamos que todos los halagos que han llegado a la selección de todos los rincones, unidos a la confianza que da el ser el vigente campeón de Europa, podían fomentar un exceso de confianza o de creérselo demasiado, que acabara por costarnos un descalabro en Sudáfrica.
Quizá ese descalabro, de pequeña factura, fue el recibido en la primera jornada. Pero es innegable que los de Del Bosque no están al mejor nivel.

SUS DECLARACIONES, IN CRESCENDO
Sin embargo, de ahí a decir que Portugal puede ganar “no con facilidad, pero sí con cierta comodidad", y que España va a tener “muy difícil” derrotar a los lusos, va un trecho...
Vale que eran declaraciones a una televisión portuguesa, pero Luis Aragonés antes que nada es español y, como tal, no debería tirar piedras sobre su propio tejado.
Sobre todo, porque no es tan negro el panorama como lo pinta, y sus palabras destilan un sabor a resentimiento muy grande.
Luis se marchó hace dos años cuando todos sabían que, hiciera lo que hiciera en la Eurocopa, su salida ya estaba firmada. Teniendo que soportar además la sombra de Vicente Del Bosque esperando en la puerta, anunciado antes de que el de Hortaleza terminara su contrato.
Con la Copa en las vitrinas, fueron muchos los que rogaron por la continuidad de Aragonés, pero su finiquito estaba decidido por Villar y compañía desde los devaneos del Mundial. Aquel “me voy, pero me quedo” sentenció a Luis, pese a que después demostró que en el banquillo es el mejor.

NO MANCHES TU OBRA
Su despedida fue inmejorable, con un título. Dejando a España en la cima que siempre había anhelado y que jamás había ni tan siquiera rozado. Con un “Ahí tienen su Eurocopa, gracias por todo y adiós”, como ya enuncié en la crónica de aquel día.
Sin embargo, con sus palabras actuales, mancha la grandeza de su salida y lo conspicuo del legado que dejó.
Estoy seguro de que el partido ante Portugal será igualado, y de que los lusos no tienen mejor equipo que el nuestro. En cualquier caso, si la Roja se estrella, en octavos o más adelante (algo posible viendo el nivel), no debe ser Luis el que hurgue en la herida. Deben ser ellos los que se acuerden de ti, y los que acaben reconociendo el mérito de tu empresa. No emborrones la magnitud de aquella obra. No te lo mereces. No se lo merecen.

martes, 22 de junio de 2010

Vamos a sufrir

España saldó su segundo envite mundialista con su primera victoria y sus dos primeros tantos.
Tras la decepción inaugural, no hubo que esperar demasiado para cantar el primer gol de la Roja. Al cuarto de hora, David Villa rasgó la defensa hondureña con un precioso regate con el que se coló entre dos y, tras recortar a un tercero, remató la faena medio cayendo propulsando el balón cerca de la escuadra (1-0). Un golazo para disipar espectros.
En ese cuarto de hora, el asturiano (nuevo máximo goleador de España en la historia de los Mundiales) ya había reventado el larguero y había disparado en otra ocasión más. Estaba decidido a marcar y, de haber estado plenamente acertado, él solito pudo haber hecho cinco.
En la posición de extremo izquierda (Del Bosque abandonó el 4-5-1 para optar por un 4-3-3 con Navas y Villa en las bandas y Torres en punta) el Guaje rompió a la zaga rival con facilidad, principalmente en el inicio de partido.

TORRES NO EXPLOTA
La selección completó un buen primer tiempo, con un Fernando Torres que también perdonó tres oportunidades claras. En la primera, picó en exceso un centro de Navas. En la segunda, tras jugada personal, disparó a las nubes. Y en la tercera, tiró a manos del portero un mano a mano, después de un gran control con el pecho, aunque la acción fue anulada por un inexistente fuera de juego.
Pese a lo que digan los números, nunca he considerado a Villa como un goleador muy por encima de Torres. Sin embargo, en la selección, al de Fuenlabrada le atenaza cierta presión similar a la que le oprimía en el Atleti (donde también se unía la desesperación por los constantes fracasos).
Una ocasión perdonada con el 9 de España no supone lo mismo que un remate fallido en Liverpool. Allí se le esperó con el contador a cero. Sin expectativas desmedidas, ni con prejuicios. Y la respuesta fue sobresaliente.
Con la selección, tiene media España esperando sus fallos para reclamar a Llorente. O al que sea, como ya se pidió la presencia de Raúl cuando ya hacía mucho tiempo que tenía que haber abandonado la internacionalidad.
Torres no ha alcanzado en la selección la categoría de súper estrella que atesora en el Liverpool, ni la condición de indiscutible que en el Atleti. Siempre hay quien hace que le piten los oídos. Y él lo oye. Más fuerte cuando falla.
De ahí los números del asturiano (40 goles, en 60 partidos) y del madrileño (24 tantos, en 75 encuentros).

NO VEO A NAVAS
Pero Torres a un lado, la selección genera muchas dudas. A mí particularmente, la primera, la de Navas. El sevillano (jugador de indudable calidad) no ha desbordado a un solo contrario en estos dos partidos. Encara, pero no se va. Y sus centros han sido bastante desatinados.
Forzó un penalti, eso sí, al cuarto de hora de la segunda parte, pero Villa quiso ajustarlo tanto que lo mandó fuera.
Algo en mi interior me decía que lo fallaría, y que no conseguiría redondear su hat-trick. Minutos antes, diez en concreto, el asturiano había marcado su segundo tanto con un derechazo desde fuera del área y la inestimable colaboración de un defensa (2-0).

CANSANCIO, MIEDO...
Ahí se acabó España. A la que se vio cansada (pronto empiezan) y temerosa (a los corners no subían más de cinco jugadores.
Sólo el propio Villa, que falló en un rápido contragolpe (lo dicho, pudo hacer cinco), la velocidad de Mata en los minutos finales, y un mano a mano de Cesc nada más salir, hicieron incorporarse del sofá a los españoles que contemplamos cómo, de momento, vamos con lo justo.
Mirando los números de estos dos partidos (46 disparos, 24 corners, casi un 70% de posesión...) se puede hablar de una gran selección. Pero las sensaciones no son ésas. Y enfrente estaban Suiza y Honduras, que son lo que son, por mucho que Inglaterra no haya sabido doblegar a EEUU y Argelia, ni Italia a Paraguay y Nueva Zelanda. Mal de muchos, consuelo de tontos.
Cuando se recurre a la fría estadística, es que no hay nada más a lo que agarrarse. Y que le pregunten al bueno de Pellegrini a dónde le llevaron sus récords de puntos y de goles.

PESARÁN LOS NERVIOS... Y LA HISTORIA
España se juega el ser o no ser en el Mundial a una carta ante Chile. Una selección seria y ordenada a la que habrá la obligación de ganar (para aquellos que hoy iban con los chilenos).
A los de Bielsa les valdrá el empate, y habrá que rezar para que no se adelanten o que la igualada se mantenga más allá del minuto 60.
Entonces, jugarán con nuestros nervios, y la España campeona de Europa dará paso a aquella selección insegura que no sabía competir en el Mundial de hace sólo cuatro años y que fue aniquilada por Francia. Pesa más la historia que el sueño de una noche vienesa.
Espero equivocarme.

miércoles, 16 de junio de 2010

El único "favorito" en caer

El pesado cartel de favorito aplastó a España en su debut mundialista. Todos los años lo somos, pero éste parecía argumentado, fundamentalmente porque no sólo dentro de nuestras fronteras nos consideraban como tal.
La afición de la Roja se frotaba las manos viendo el debut del resto de selecciones. Partidos planos, aburridos, con una notable escasez de ocasiones y grandes dosis de miedo a comenzar perdiendo.
Tan sólo el recital de Alemania, que pasó el rodillo a Australia, y el monólogo de Messi, el único capaz de romper la defensa nigeriana, se salieron de una mediocridad atenazada por el temor a que Sudáfrica se empinara desde el primer día.
Del miedo surgieron el empate a cero del Francia-Uruguay, el pobre 1-1 de Inglatera frente a EEUU, o el de Italia con Paraguay.

ESPAÑA DESTACÓ... PARA MAL
Todos esperaban que España asomara la cabeza entre esa vulgaridad e iluminara al mundo con su calidad... pero se cayó.
Los de Vicente Del Bosque se atragantaron ante la bien colocada defensa helvética y nadie fue capaz de cavar un resquicio.
Se vanagloriaban los comentaristas de Telecinco, especialmente JJ, del extraordinario dominio impuesto por la selección. ¿Qué esperaba? Con una Suiza encerrada atrás, y Busquets, Xavi, Xabi Alonso, Silva e Iniesta en medio campo, no se podía esperar otra cosa que un sobo constante del esférico por parte de los nuestros. Pero hacía falta algo más.

SIN DELANTEROS, SIN EXTREMOS...
Es fácil hablar a posteriori, pero no me gustó desde el inicio la presencia de Villa solo en punta.
En un partido como éste, Fernando Llorente fijando a los centrales, o Navas o Pedro dando la réplica a Iniesta en una de las bandas, hubieran sido más necesarios que el toque horizontal en la franja ancha.
De esta forma, las internadas de Iniesta eran lo único distinto, y la primera parte se saldó con un centro-chut pifiado de Villa, que, tras recortar al portero suizo, no sé si quiso centrar o disparar.
Se hacía necesaria la presencia de Fernando Torres arriba, por mucho que esté falto de ritmo, pero Del Bosque esperó para darle entrada a verse por debajo en el marcador.

EL SUSTO
Un saque largo de Benaglio fue prolongado hasta llegar a Gelson, que con un rebote se marchó de Casillas, y terminó por enviar el balón a la red ante la oposición de Piqué (0-1).
Fue entonces cuando Fernando Torres y Jesús Navas saltaron al campo en detrimento de Busquets y Silva. Y fue entonces cuando llegaron los mejores minutos de España.
Benaglio se adelanta a Villa por poco, Iniesta dispara lamiendo el poste, Torres remata desviado, y Xabi Alonso se come el larguero de un trallazo.
Parecía que la llegada del empate era inevitable, pero a la contra Suiza provocaba inseguridad en la zaga española, principalmente en una jugada en la que Derdiyok remató al palo tras marcharse de Capdevila, Piqué y Puyol.
En los minutos finales, el combinado nacional se obcecó en entrar por la derecha, donde Navas no se marchó de su par ni en una sola oportunidad.
Mientras, en la otra banda, Pedrito (que entró por un renqueante Iniesta a falta de cuarto de hora) esperaba silbando. En la única que se la dieron desbordó a su marca, pero su centro lo sacó la defensa.

SE COMPLICA EL PASE. HAY QUE SOÑAR DESPIERTOS
Ante un rival tan hermético y ordenado no había otra alternativa: un jugador que desbordara y generara un hueco. Pero eso no ocurrió y España se marcha del debut con una desventaja de tres puntos respecto a Chile y Suiza.
Salvo catástrofe de los chilenos ante Suiza, esto les colocará en situación de que les baste un empate en la última jornada contra los nuestros, pudiendo incluso producirse un triple empate a seis puntos si Honduras no logra puntuar.
La selección española se complica seriamente, no ya sus opciones de ganar este Mundial, sino de conseguir el billete para octavos de final.
Pero, quién sabe, si finalmente llegan a octavos, lo cual sigue siendo lo presumible, quizá este golpe pueda espabilar a una selección que ha llegado a Sudáfrica entre una nube de agasajos.
Quizá así, puedan centrarse en poner los pies en la tierra y luchar por el sueño despiertos, que es como se consiguen los sueños.

viernes, 4 de julio de 2008

¿Y por qué no la bandera del Liverpool?

Hoy, 4 de julio, se cumple justo un año desde que Fernando Torres se despidiera de nosotros. Convocó a la prensa a las diez de la mañana para decir que se marchaba, “que la oferta del Liverpool era difícil de rechazar”, “que nunca había mentido”, “que siempre había dicho que su idea era seguir aquí y que cuando tomara la decisión de marcharse lo diría y aquí estaba”.
Enrique Cerezo
se apresuró a aclarar en la introducción que la decisión de salir había sido única y exclusivamente de Fernando Torres:
“Ahora que quieres dar un paso en busca de nuevos retos…el Atlético te comprende y te deja partir con la esperanza de que vuelvas… Él quiere cumplir sus objetivosRespetamos su nuevo deseo y le deseamos un futuro lleno de éxitos…”.
Ha pasado un largo año y la mayoría de aficionados atléticos no le hemos olvidado. Torres ha logrado lo que buscaba (mayor reconocimiento, competir hasta el final en las máximas competiciones continentales, figurar en la lista de los grandes galardones) y el Atleti también ha crecido, alcanzando tras once años la clasificación para la Champions.
Agüero
ha ocupado el hueco del Niño
en nuestros corazones, y el camino al campo no se hacía tan duro sabiendo que no estaría Fernando, ya que nos esperaba el Kun.


IMPOSIBLE OLVIDARLE
Sin embargo, este mes de junio se ha hecho imposible olvidar a Fernando. Ya reconocido por todos como una de las máximas figuras de la selección española, el ‘Niño’ se encumbró en la final (como en la Sub 16 o la Sub 19) con el gol que dio a España su primera Eurocopa tras 44 años.Muchos atléticos sabíamos que marcaría. Y nos alegramos, ya que mucho madridista había salido de sus madrigueras con el diente afilado de nuevo hacia Torres, que estaba completando un campeonato discreto. Al menos, no a la altura de sus números en el Liverpool.


EL ESCUDO DEL ATLETI
España se coronó, e Iker Casillas y Fernando Torres (como ya vaticinó Cuatro) se erigieron como héroes. La selección vino a Madrid, en el típico autobús descapotable de estas grandes citas (en nuestra época se hacía en carrozas…), y escuché que Fernando lo hacía luciendo una bandera de España con un gran escudo del Atlético de Madrid. De su Atleti. De nuestro Atleti.Al escucharlo mostré cierta incredulidad. Una nueva sensación agridulce (como vengo experimentando con Torres estos últimos 365 días). Y cuando lo comprobé con mis propios ojos, sentimientos encontrados. Por una parte, la satisfacción de ver que Fernando reivindicaba ante España sus verdaderos colores. Pero, por otro, desengaño: ¿por qué no el escudo del Liverpool? ¿Por qué lucir el del equipo que decidiste abandonar? ¿Y por qué ahora? ¿Por qué no hace un año?

LA CAMISETA QUE QUEMABA
Justo hace 365 días, Enrique Cerezo regaló a Torres la camiseta del Atleti de la temporada que venía “como prueba de que siempre estarás con nosotros” (o algo parecido). Fue un gesto de cara a la galería, pero resultó patético. Mientras Cerezo la agarraba de un lado para exhibirla ante los fotógrafos, Torres tiraba del suyo, la arrugaba y la escondía con premura.

¿FALTA DE RESPETO?
Hay quien apuntó que podía tratarse de un intento de no faltar al respeto al nuevo club con el que iba a presentarse apenas horas después. ¿Pero por qué ahora así? ¿Ahora no es una falta de respeto? ¿Y realmente iba a faltar al Liverpool luciendo la camiseta del equipo que había sido su casa durante doce años?
Sólo puedo explicarme el gesto de Torres aquel día con la idea de que no quiso seguir el juego de Cerezo. No quiso formar parte de su farsa, aunque sí lo hizo con su discurso, en el que no dejó atisbo alguno a que se fuera obligado (como apuntan muchos) y puso el peso de la decisión sólo sobre sus espaldas.
Ha pasado un año y yo no he olvidado a Torres, como los novios resentidos cuando les han dejado, perdono, pero no olvido. Me gustaría poder cantar los goles de Torres a pulmón abierto, como antes, porque los marque con el escudo del Atleti en el pecho. No en un autobús.

lunes, 30 de junio de 2008

Un triunfo con millones de caras, pero sobre todo una, la de Luis Aragonés

España ya no es una bagatela. Los hombres de Don Luis Aragonés lograron anoche su segunda Eurocopa, lo que les coloca como el segundo país más laureado del viejo continente, sólo por detrás del equipo al que ayer se obligó a realizar una genuflexión: la tricampeona Alemania.
Tras 44 años de ‘ventaja’ al resto de países, España es la segunda potencia de Europa
, empatada con Francia con dos Eurocopas, y por delante de selecciones como Italia u Holanda, que sólo han ganado una, o Inglaterra, que jamás ha levantado el cetro continental.

OTRA VEZ TORRES
Y todo gracias a un gol marcado por un hombre al que todavía apodan el Niño, que ya había dado a este país dos europeos con sus tantos (Sub 16 y Sub 19) cuando realmente sólo era eso, un niño.
Fernando Torres volvió a reivindicarse como lo hacen los grandes: en el momento decisivo. Y volvió a callar bocas como siempre ha hecho desde que debutó en el primer equipo del Atlético de Madrid. Por desgracia, antes las callaba de rojiblanco. Ahora ya sólo defiende la ‘Roja’ (la del Liverpool y la de la Selección), pero me alegro por él, aunque el sentimiento no es el mismo que cuando estaba de nuestro lado.

LUIS, COMO UN NIÑO
Especialmente me alegro por Luis Aragonés. Ese hombre. A sus casi 70 años, ver su cara de felicidad como si también fuera un niño casi me humedeció los ojos. Verle levantar los brazos como símbolo de victoria. Verle reir temeroso mientras era manteado por sus chicos...
Luis ha dado a España una alegría que no habían visto muchas generaciones y que otras ni recordaban. Y, sobre todo, se ha dado a él mismo la despedida que se merece. El colofón a una carrera plagada de éxitos. El reconocimiento a su sapiencia insondable.
Ahora, todos aquellos que clamaron por su cabeza hace dos años le preguntan lastimosamente si no se plantea quedarse.
No se me ocurre mejor forma de salir. Ahí tienen su Eurocopa, gracias por todo y adiós.

LAS CARAS DE LA VICTORIA
La cara de Luis es la que mejor escenifica este triunfo. Pero ha sido una victoria con muchísimas caras. La de Iker Casillas. Ese chico que no es galáctico, sino de Móstoles. Que cae bien a indios y culés. Para el que prevalecía levantar un título con su selección antes que con el Real Madrid.
La de Sergio Ramos, y su nuevo recuerdo a Antonio Puerta: “Siempre con nosotros”.
La de Puyol o Xavi, dos súper cracks que han soportado dos años muy duros desde su sentido barcelonismo.
La de Senna, ese hombre nacido en Brasil que se ha convertido en el pulmón de España.
La de Dani Guiza, que ha lucido afeitado y arquero por toda Europa.
La de 'Marchena Beckenbauer'. La de Cazorla, ese asturiano que ni iba a ir a la cita, pero se ha erigido como el revulsivo. La de Silva o la de Iniesta, que representan mejor que nadie el ‘tiki-taca’ de esos locos bajitos.
Y la de Fernando Torres, por supuesto, que también sabe jugar con la selección.

ORGULLO DE SELECCIÓN
Y la de los 44 millones de españoles que han podido pasear con orgullo ese sentimiento de selección que según muchos no existía en este país.
Un orgullo que afloró especialmente cuando, en los últimos minutos, España plasmaba su superioridad presionando a los alemanes en su propia área y tocando en campo ajeno en el minuto 92, cual rondo en un entrenamiento, evitando cualquier opción de resurgimiento germano. Y es que ya lo dijo Fernando Torres: "Esta Eurocopa la ha ganado el mejor".
Una Eurocopa de todos y para todos, que supone un antes y un después en la historia y en la mentalidad de nuestra selección porque ¡¡hemos podido!!, porque ¡¡podemos!!