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viernes, 21 de enero de 2011

20 años tragando

19:45 horas. Llego pronto a los aledaños del Vicente Calderón. Encuentro un sitio perfectamente legal para aparcar (raro en mí) en el Paseo de Yeserías y me dirijo al estadio. Ése fue el mejor momento de la noche....
Bueno, tampoco es cuestión de mentir, que la previa del partido valió la pena, junto a mi padre, mi novia y mi amigo Ger compartiendo unos minis. Durante un rato también pude departir con Santi Riesco, periodista y atlético, al que intenté convencer de que, por mucho que nos diga Paulo Futre y que intentáramos autoengañarnos, era más fácil que hubiera cargas policiales a los aficionados, que el Atleti remontase la eliminatoria.
Respecto a las cargas no sé si hubo más (porque me contaron que alguna se produjo antes del encuentro), pero de remontada, no se atisbó ni el más mínimo viso. El espíritu de la gesta sólo existió en la afición, que se saludaba y se abrazaba en la previa, con frases como "hoy ganamos" o huele a remontada... La ilusión acaba ahí... Antes de que comience el choque.

¿CÓMO SE AFRONTA UN DERBI? LA FINAL DE 1992
Por la tarde, para motivarme, me puse el principio del DVD de la final de Copa del Rey de 1992.
Ese glorioso 0-2 que contaremos a nuestros nietos como una de las últimas victorias del Atlético de Madrid sobre el Real Madrid. Cuando el rojiblanco era un equipo que disputaba de poder a poder la hegemonía de la capital del reino y, por ende, de toda España.
En ese partido, se demuestra cómo el Atlético de Madrid debe afrontar un derbi. ¿Saben cuántas veces fueron al suelo los futbolistas rojiblanco en el primer minuto? Cinco. Cinco veces en sólo un minuto los jugadores colchoneros se tiraron al césped para ganar la disputa de un balón. Y ojo, ninguna de ellas en falta, que no se debe confundir la agresividad con la violencia.
Vizcaino a Villarroya; López a Butragueño; Solozabal a Luis Enrique; Vizcaino, nuevamente, a Tendillo; y Tomás a Hagi, entraron yendo al raso para que el balón fuera rojiblanco.
Al minuto seis, el Atleti ya ganaba 0-1. A la media hora, 0-2. La victoria, incontestable, fue del Atlético de Madrid.

EL ATLÉTICO DE HOY NO GANARÍA NI CONTRA DIEZ...
El Atlético de Madrid de hoy no podría ganar al Real Madrid ni aunque jugaran con diez.
Resulta bochornoso oírles pedir el apoyo de la afición en la víspera, cuando eso es lo único que no ha fallado en estos once años.
Se esperaba un arranque poderoso de los rojiblancos, espoleados por su hinchada, que les permitiera marcar un gol que pusiera la eliminatoria al rojo vivo.
Pero si se fijan en el directo que AS.com suele realizar en los partidos, con un diagrama en el que el punto más alto es un gol, el intermedio un tiro a puerta, y el más bajo un centro al área, la primera parte es el fiel reflejo de un encefalograma plano, en el que el único signo de vida es el gol de Cristiano Ronaldo.
El primer tiro a puerta del partido fue gol, en un centro desde la derecha de Sergio Ramos que Cristiano Ronaldo remató poderoso a las mallas y mandó callar a nuestro acomplejado estadio (1-0-22').
El blanco de las camisetas madridistas brilla con más fuerza en nuestro campo, es casi eléctrico, hasta el punto de cegar a nuestros jugadores.

LA PRIORIDAD DE QUIQUE: NO ENCAJAR...
Por desgracia, yo no confiaba demasiado en ese inicio arrollador. Y no es por cebarme con Quique, pero es en parte por él por quien no lo esperaba. En el día del partido, escuché en varias radios que la consigna del vestuario era no encajar un gol para que la eliminatoria se mantuviera viva. Puedo afirmar, sin miedo a equivocarme, que un 0-0 hubiera satisfecho a nuestro elegante técnico.
El único delantero reserva
del equipo siguió ocupando ese puesto, pese a la ausencia del Kun. Juanfran, titular incomprensiblemente en el Bernabéu a las 24 horas de llegar, fue incomprensiblemente suplente anoche. Elías, que sólo tuvo gasolina para 45 minutos el lunes, jugó el partido completo ayer (por cierto, ¿alguien le vio aportar algo?).
Fran Mérida, suplente en el 80 por ciento de la temporada, también fue titular. Y Valera, el peor jugador de nuestra plantilla, volvió a jugar un derbi desde el inicio, desplazando al centro a Ujfalusi y al banquillo a uno de nuestros más prometedores canteranos y al fichaje de los doce millones de euros...
Sin embargo, Quique vio que “la mentalidad fue positiva, presionando al Madrid y jugando al fútbol, gracias a la actitud de la afición...”.
Sinceramente, yo le echaba hoy mismo
. Aunque claro, vendrá otro Abel, otro Aguirre u otro Ferrando, y seguiremos en el mismo punto sin retorno hasta que cambie lo único que no ha cambiado en los últimos 20 años...

CUATRO VICTORIAS CONTRA EL MADRID EN 20 AÑOS...
En esos 20 años, hemos ganado cuatro veces al Madrid. Cuatro, contando la mencionada victoria en la final de Copa (0-2), más un 2-0 ese año en Liga (91-92), un 3-1 en la 1998-99 y un 1-3 en nuestra última victoria hasta la fecha (30 de octubre de 1999).
Ya lo he dicho muchas veces, pero por entonces yo todavía iba al instituto y ahora camino peligrosamente hacia los 30 sin haber vuelto a ver una victoria sobre los blancos...
El Atleti era un equipo con sólo cuatro jugadores capaces de desequilibrar un partido: Maxi/Reyes, Agüero, Forlán, Simao.
Con dos de ellos fuera del equipo, uno lesionado y el otro pensando en si llega una buena oferta, Reyes se marchó en el minuto 25 con un traumatismo en el tobillo izquierdo por una patada de Arbeloa.
Ramos se cargó al Kun en la ida, y Arbeloa a Reyes en la vuelta. Mala suerte, pero fruto de que simplemente ellos sí entran en estos partidos como se debe entrar.

“¡EN EL CALDERÓN, HAY MUCHO MARICÓN!”
En la ida, mi manchego amigo Mario (un tío del que nunca me he podido reír poque les hayamos ganado un derbi), vino a verlo al Bernabéu y me estuvo cantando esta melodía durante un buen rato. Y tiene toda la razón.
En los minutos finales, con un equipo que se marchó haciendo un disparo a puerta en todo el encuentro (un tiro blando de Fran Mérida tras la única jugada decente del Atlético), que no fue capaz de dar una mala patada que mostrara sangre en sus venas (la única la dio Juanfran, madridista...), y que no puso ni la más mínima entrega para al menos marcar un gol ante un Real Madrid que jugó andando porque no necesitó más (señores, que Cristiano no marcó el 0-1, sino el 1-4... 1-4...), nuestra hinchada, la mejor afición del mundo, la que alienta sin parar, se dedicó a cantar el “Mourinho muérete” y el “Cristiano sal del armario”... Cuando Cristiano se folla más mujeres en un año que medio Calderón junto...
La España madridista seguro que disfrutó mucho con su copa en la mano, observando cómo doblegaban una vez más (y van 20 consecutivas) al “eterno rival”, y escuchando cómo el Calderón, en vez de pitar a un equipo que una vez fue grande y pedir cabezas, se limitaba a insultar a sus estrellas...
Porque los vikingos no chuparán nuestras... sin parar. Sino que somos nosotros, los que llevamos 20 años tragando. Y ya ni protestamos...

viernes, 14 de enero de 2011

Never, never, never

He de reconocer que cuando terminó el partido mi ira sólo se centraba en cómo Filipe Luis puede ser tan blandito para despejar con la pata de palo en el minuto 90. En cómo Domínguez pudo volver a caerse (el esperpento fue idéntico al 1-0 de Alicante) y en por qué, una vez más, regalamos goles al Madrid que, en este caso, nos abocan de un ilusionante 2-1 a un irremontable 3-1 (Seamos sinceros, un equipo que no ha ganado al Madrid en once años, ¿ahora lo va a hacer por dos goles...?).
Vi el partido obcecado. Me mandaron a una sala con un realizador a elegir las mejores jugadas del partido y las polémicas (Increíble Mateu Lahoz, que no pitó NADA) a través de una señal limpia, sin comentarios de ninguna cadena.
Y allí, me convertí en un “chico” de Quique más. Dedicado a achicar balones con la mente, esforzándome en descontar cada minuto para llegar al 90 y soñando con que el Kun hiciera alguna genialidad en una contra.
Pero no hubo contra mágica más que la del minuto siete, y en la eterna sucesión de pelotazos en nuestra área la fatalidad quiso que el castigo definitivo llegara cuando más duele. Sobre la bocina. En cualquier caso, no nos engañermos. Ese gol de Ozil pudo caer mucho antes.

TRAS EL PARTIDO, ABRÍ LOS OJOS
Comencé a abrir los ojos según leí la incendiaria crónica de Ennio, del blog “Y los sueños, sueños son”. Agresiva, sí, pero realista.
Según avanzaba en su texto, me fui dando cuenta de que, efectivamente, lo que el Atleti había protagonizado en Chamartín fue un triste parapeto de equipo pequeño.
Agarrados en la primera parte a que el resultado era de empate, pero sin hilvanar tres pases consecutivos en todo el encuentro. Y no es una forma de hablar.
Después fue mi novia la que me contaba que por la radio habían dicho que el Atleti había jugado fatal. Y, finalmente, un compañero que estuvo en el Bernabéu me pregunta: ¿Cómo se ha visto aquí? Allí ha parecido un asedio...

ASEDIO MADRIDISTA
Y por desgracia, así fue. A los tres minutos de juego, Ozil la cruza en exceso. A los cinco, un disparo de Cristiano rebota en un defensa y, por suerte, termina en corner. A los nueve, pared Marcelo-Cristiano que termina lamiendo el poste. Y a los diez, trallazo envenenado de Cristiano que despeja De Gea.
Entre medias marcó el Atleti, sí. Pero el asedio fue blanco.
Al menos pude cantar un gol. Reyes deja solo a Agüero, que, en línea con el defensa (Por Dios, ¡¿que ahora tener más adelantado un brazo es fuera de juego?!), dribla a Casillas y es derribado por éste, pero el rechace cae a pies de Forlán, que empuja a la red (0-1). Todavía tengo la duda de si, sin mediar Forlán, el bueno de Mateu hubiera pitado el penalti.
Sobre el uruguayo comentar, que en zona mixta volvió a decir que si llega una buena oferta se estudiará. ¿Es que llevar el brazalete no exige un mínimo de compromiso y de respeto por este club?

Pero sigamos con el cerco madridista. A los 13, Ramos saltó más que nadie para poner las tablas e instaurar la lógica. Lo que no es lógico, por cierto, es que en cuatro de las últimas cinco visitas al Bernabéu el Atleti se haya adelantado (en todas menos este año en Liga), y sólo se haya arañado un empate...

JUANFRAN TITULAR EL PRIMER DÍA... ¿Y ELÍAS?
Tras el tanto blanco, hubo unos minutos de tregua, interrumpidos por una posible mano de Ramos dentro del área a centro de Juanfran. El extremo estuvo bien en la primera parte, y desaparecido en la segunda. Cualquiera diría que le falta ritmo.
Al que debe faltárselo es a Elías que, tras un mes aquí y ya con el transfer, no entró en la convocatoria. Mientras que Juanfran, presentado el miércoles, jugaba ya de titular el jueves (¿Cómo sentaría esto en el vestuario?).
Muy normal, por otra parte, en un claro mensaje del caos total de este club, que vende titulares para los que no hay recambio y hace gala de sus urgencias creadas y de sus miserias.
Volviendo al partido, Reyes empezaba a perder balones en campo propio por ponerse a regatear. Hasta tres pérdidas por arriesgar le conté en su propio terreno. ¿Es que Xabi Alonso no le enseñó la lección en Liga.

GRAN DI MARÍA, Y EL ATLETI... EN LA GRADA
Y mientras, Di María daba muestras de lo acertadísimo de su fichaje taladrando por la izquierda. Exigió a De Gea dos paradones (hizo otro espectacular a Carvalho), desbordó a Ujfalusi y Juanfran en repetidas ocasiones, centro, dribló... Enorme.
La presión asfixiante del Madrid ahogaba a un Atleti inoperante, cuyas únicas señales de vida venían desde la grada, donde la afición que más alienta de este mundo (ya no sé si la mejor) callaba al Bernabéu con su “¡Atleeeeetiiiii, Atleeeeetiiiii!”.

ÚLTIMOS EXTERTORES EN LA SEGUNDA
El segundo acto pareció comenzar mejor. Los blancos no apretaban tanto. Tan sólo Cristiano remataba cabezas (la de Perea), recorría el campo de lado a lado y disparaba desde donde fuera (con 20 tiros por partido, ¿cómo no va a marcar siempre?).
Y los rojiblancos sí llegaban. Primero fue Kun el que se topó con Casillas, y más tarde, tras marcharse con facilidad de Ramos después de controlar con el p-e-c-h-o, sacó un disparo que despejó el meta blanco y Forlán, con todo a favor, la estrelló en el poste. Ahí estuvo la eliminatoria.
Al minuto, Cristiano Ronaldo, que pasaba por allí (en el inicio de la jugada venía andando de línea de fondo), remata con todo un sutil centro de Ozil al segundo palo (2-1). No voy a hablar más del porqué el Atleti no se fija en jugadores como Ozil. Porque hay más. Y costó sólo 15 kilos.
De ahí al final, el Madrid continuó con su posesión 65-35, provocó un par de barullos en el área en los que Cristiano intentó marcar de tacón, Sergio Ramos dejó su sello a Kun sin que el árbitro pitara ni falta, y hasta hubo una trapisonda porque el Atleti después no devolvió el balón (feo gesto).
Y cuando al menos nos felicitábamos porque el resultado nos dejaba un partido de vuelta difícil, pero esperanzador, llegó el 3-1 relatado al principio.

“NUEVER, NUEVER, NUEVER”
Pero qué se puede esperar de un equipo cuya visita al Bernabéu en un derbi de Copa queda desplazada a un segundo plano por el “Nuever, nuever, nuever” de Florentino en el periódico deportivo más leído de este país. ¿La prensa es madridista? Sí. Pero el Atleti no hace méritos para ganar más protagonismo. También.
Por ello, en las tertulias prepartido se hablaba de si el Madrid debe fichar a Adebayor o a Klose, y esta mañana ése seguía siendo el tema central. Y al que quiera hablar de que el cáncer que impide crecer al Atlético de Madrid está arriba, se le ríe el chiste, y a volver a hablar de Benzema.
Así, al Real Madrid no se le ganará "Never, never, never".
Y lo de anoche, una pachanga.

viernes, 7 de enero de 2011

Gracias por todo Kun

El Atlético de Madrid pasó anoche a los cuartos de final de la Copa del Rey, y dispondrá de una nueva oportunidad para derrotar al Real Madrid, gracias al Kun Agüero. El argentino portaba el brazalete rojiblanco por segundo partido en su carrera, e hizo honor a él. Se comportó como el auténtico líder del equipo, algo que, por otra parte, lleva ya varios años haciendo, pese a no llevar galones visibles.

SOBERBIO KUN
En la primera mitad, protagonizó tres jugadas espectaculares. La principal, el gol que finiquitó el cruce, en el minuto 24 (El decimotercer gol del Pichichi rojiblanco: Siete en Liga; tres en Copa; y tres en UEFA). El encuentro transcurría igualado, trabado, sin un dominador claro, cuando Raúl García fue capaz de enviar al frente un balón dividido. Y la fortuna quiso que el esférico cayera a pies del mejor. Agüero se adelantó la pelota dejando atrás a Dídac y a Forlín, la acomodó con el pecho, y con la derecha sacó un disparo ajustado al larguero que sentenciaba la eliminatoria (0-1). Vale que quedaba aún más de una hora de partido, pero el Espanyol tenía que hacer tres goles. Y el Atleti no dio opción a ello.
Y no dio opción porque en sus filas tiene un hombre que sembró el pánico en la zaga periquita. Se gustó. Se marcó dos eslalon: uno por la izquierda que sacó un defensa bajo palos; y otro por la derecha, en el que el balón acabó en corner, después de dejar atrás a tres contrarios, a los que mareó con constantes driblings y amagos, ahora por aquí, ahora por allá, haciéndoles imposible saber siquiera dónde estaba la bola. Por si esto fuera poco, le anularon un gol tras el 0-1 por un fuera de juego que no existió, después de un saque de esquina.

COMENZÓ MANDANDO EL ESPANYOL
Agüero marcó cuando el desenlace de la eliminatoria era incierto. El Espanyol había salido apretando más, con un par de disparos cerca del portal de De Gea, y sólo un voleón de Raúl García que hizo temblar la escuadra espanyolista, creó idéntica inquietud en el conjunto de Pochetino. A Agüero le acompañó un día más José Antonio Reyes, uno de los pocos socios que le quedan ya en el equipo, tras las salidas de Simao, Jurado, Maxi... El otro día me lo comentó Kiko Narváez (Un lujo poder intercambiar opiniones con él en la redacción de Marca TV): "Kun sólo se divierte ya con Reyes".
Y eso que el utrerano estuvo ayer egoista, porque a pocos minutos del final decidió jugársela en solitario y fallar ante Cristian, cuando el Kun estaba absolutamente solo. En la primera parte, Reyes marró otra oportunidad de poner el segundo en un disparo que salvó un zaguero en la línea.

SEGUNDO ACTO: DOMINIO ESTÉRIL DEL ESPANYOL
En la segunda mitad, el Atleti cedió todo el campo al Espanyol, como bien reflejó la posesión (64%-36%), pero estuvo serio en defensa, con un Domínguez destacado, y con el paso de los minutos el control espanyolista era más por obligación que por convicción. Sólo el espíritu de Luis García, que salió a falta de media hora, removió un poco el partido. Pero ya era demasiado tarde. De Gea le sacó una buena volea cuando aún podía haber lugar al miedo, después se encontró con el travesaño, y sólo en el minuto 92 su perfecto toque encontró la escuadra (1-1). Su excepcional falta no tuvo más premio que evitar la derrota en un partido cuya eliminatoria estaba ya cerrada. A ello contribuyó también Koke (que entró sustituyendo a un conmocionado Assunçao). Al chico en dos partidos le he visto más hechuras que a la mayoría de nuestros mediocentros. Debe tener más minutos.

KUN SE MARCHARÁ A FINAL DE CAMPAÑA...
Pero la estrella fue Agüero. También en la segunda parte protagonizó una jugada, aguantando el balón medio minuto en la banda, en la que demostró su aplastante superioridad respecto a los defensas espanyolistas, impotentes para robárselo. Antes, había puesto un pase de la muerte a Reyes que salvó Cristian. Santi Segurola, uno de los mejores periodistas deportivos de este país, dedica la contraportada de Marca a nuestro crack. Me quedo con su última frase: "...ahora le toca al Atlético definirse como equipo: uno lo suficientemente bueno para sacar el mejor provecho de Agüero sin condenarle a sus habituales y fatigosas batallas en solitario". Por desgracia, el Club Atlético de Madrid ya se ha definido. Hacer un equipo mediocre... y sin Kun.

...SI NO LO EVITA LA AFICIÓN
Su renovación ya es oficial y sólo falta que confirmen que su cláusula desciende de 60 a 45 millones de euros. Dinero que clubes como el Chelsea ya están dispuestos a pagar este verano. Probablemente ésta sea la última temporada del Kun en nuestras filas si no lo evita un milagro. Kiko también me apuntaba lo que ocurrió en su época: "Hubo una importante oferta del Barça, pero el gordo (Gil) se cagó...".
Parece difícil hacer que se caguen nuestros desvergonzados dirigentes. Pero si esa posibilidad existe, invito a todo atlético que vaya a acudir al derbi del Calderón el próximo 19-20 de enero a portar pancartas que dejen claro que EL KUN NO SE VENDE. Sólo a un futbolista como él podemos agarrarnos para soñar con eliminar al Real Madrid. Si no lo remedian, quizá pudiera ser su última gran labor por nuestro equipo.

PD: Aquí les dejo el vídeo que he hecho sobre los más que sospechosos paralelismos entra la renovación de Agüero y la de Fernando Torres. El final, también apunta a ser el mismo...


jueves, 23 de diciembre de 2010

¡Qué manera de sufrir!

Hay una manera más intensa de sufrir que hacerlo en el Vicente Calderón... Hacerlo desde la redacción, sin poder prestar los cinco sentidos a ayudar a que tu equipo saque un resultado positivo. Así me ha tocado vivir este Atlético de Madrid-Espanyol de los octavos de final, una práctica que me da que tendré que repetir en más ocasiones (espero que sean las menos) y a la que no creo que me acostumbre nunca.

Una vez más desde Al Jazeera (resulta que en Marca TV sólo tenemos Gol T en un televisor) tuve que ver cómo a diez minutos del inicio del choque el estadio presentaba un aspecto desalentador (la lluvia, la gente aún saliendo de sus trabajos...). Poco a poco, la afición fue llegando, y yo contribuí a "llenar" el Manzanares dejando mi abono a Chechu, uno de mis amigos atléticos con los que viajé a la final de Copa.
El objetivo es poder repetir ese viaje, y el Atlético comenzó bien en ese empeño. En los primeros compases, José Antonio Reyes probó a Cristian Álvarez con un derechazo, y después fue Agüero el que remató lamiendo el poste. Por desgracia, Forlán, que había ofrecido el Balón de Oro del Mundial a aquellos a los que había dado tiempo a llegar, se lesionó a los pocos minutos.

Y YO CON "PESADILLA ANTES DE NAVIDAD"...
Mientras tanto, yo montando una absurda pieza haciendo un paralelismo entre la película "Pesadilla antes de Navidad" y la polémica Mourinho-Valdano, con Florentino de por medio...
En ésas, la radio me canta que hay penalti a favor del Atleti. Rápidamente me levanto. Veo que se trata de una mano del zaguero a trallazo de Reyes, prácticamente sobre la línea del área. Si es dudoso, más lo fue el que le pitaron al propio Reyes en Liga, con las manos pegadas al cuerpo.
Entonces, apago la radio para que no sean ellos los que me lo canten antes, y me dirijo al otro televisor, al de Gol T, cuya señal llega cuatro segundos antes que la de Al Jazeera. Simao al lanzamiento, lo cual me cabrea más, pues voy a presenciar el último gol como rojiblanco de un titular fijo, del segundo capitán, del segundo lanzador de penaltis, y del jugador que bota cada jugada a balón parado, ya sea directa o indirecta...
El portugués transforma con maestría su última acción para los colchoneros, y pone el primer paso hacia los cuartos de final (1-0).
La reacción de los periquitos es inmediata, y nuevamente Osvaldo, que ya nos marcó un golazo en Liga, se saca un derechazo abajo que salva De Gea con el pie.

QUINTA EXPULSIÓN DE REYES COMO ROJIBLANCO...
Sólo cuatro minutos más tarde, la cosa se complica. Dátolo hace una falta a Reyes y, una vez derribado, le propina un balonazo. Vale que son muchas las patadas que tiene que soportar el de Utrera, que su comportamiento ha mejorado, pero se le volvió a ir la olla...
Con una reminiscencia del vikingo que fue, se levanta y clava los cuernos en el costado de Dátolo, que, por supuesto, se deja caer. Roja directa, y una eliminatoria encarrilada que se pone cuesta arriba. Lo peor, como digo, es el carácter reincidente de Reyes. Con la de hoy, ya son cinco expulsiones en dos años y medio como rojiblanco: Zaragoza (dos veces), Getafe, Mallorca y Espanyol. Y siempre por agresiones...

AGÜERO NO QUERÍA SUFRIR...
Por fortuna, el Atlético tiene un futbolista capaz de sobreponerse a cualquier adversidad, y al minuto de la roja, Agüero se marcó una jugada en la que no puso el segundo por poco. Esperemos que tras las salidas de Maxi, Jurado o Simao, el club sí sea capaz de mantener al argentino. Y que empiecen por renovarle como Dios manda (ya sé que me repito...).

La segunda mitad se preveía como 45 largos minutos de padecimiento. Y así se anunció desde el inicio. A los dos minutos, De Gea salvó a bocajarro un cabezazo de Dátolo. Y diez minutos después, metió una mano derecha prodigiosa, a remate de Osvaldo.

...Y ACABÓ CON EL PADECIMIENTO
Sin embargo, ahí estaba el Kun para poner fin al sufrimiento. El argentino sacó de su sitio al central Víctor Ruíz, aguantó el balón en banda derecha, y le burló para sacarle una falta que le supuso la segunda amarilla. Igualdad numérica sobre el campo y 20 minutos para estar más desahogados y poder buscar un marcador mejor.
Lo intentó, cómo no, el Kun, que fue desestabilizado en una internada dentro del área, sin que el árbitro señalara nada y, poco después, obligó a emplearse a fondo a Cristian Álvarez.
El partido se acababa y yo casi rezaba porque terminara con el 1-0, ya que no podía "ayudar", concentrado en que la historia de la Navidad del protagonista de Tim Burton concordara con los simpáticos alegatos de Mou...

"LOS QUE GUSTAN DEL FÚTBOL DE EMOCIÓN..."
Al final, el Atlético sufrió, con dos corners consecutivos del Espanyol con el tiempo de descuento ya sobrepasado, pero consiguió un buen resultado para pasar a la siguiente ronda, donde espera una nueva oportunidad frente al Real Madrid. Puedo imaginarme el salto de júbilo de Chechu y de mis 20.000 compañeros de fatigas, quitándose de encima el frío y la tensión de 90 minutos de "los que gustan del fútbol de emoción". Para su dicha, pudieron recorrer las entrañas del Calderón comentando las mejores jugadas, debatiendo sobre lo desacertado de traspasar a Simao, soñando con rubricar el pase en Cornellá y eliminar al Madrid en cuartos, y, lo mejor, tomándose una Copa para celebrarlo.
Por contra a mí, me tocó tragarme el 8-0 del Madrid y, ahora, como la cosa está tranquila, puedo escribir esta crónica. Pero tranquilos, que el derbi de cuartos no me lo pierdo. Ese partido sí que no lo aguanto en la distancia...

jueves, 18 de noviembre de 2010

La Copa nos ofrece una nueva revancha ¿Recuerdan el último derbi copero?

Sabía que era a la una, pero se me había ido de la mente. A las dos y media recuerdo que hoy era el sorteo de Copa del Rey. Por la cabeza me barruntaba la posibilidad de que el rival pudiera ser el Madrid, algo a lo que no había habido opción los dos últimos años gracias a Alcorcón y Real Unión.
En ese momento, abro la página de Marca.com y ahí está, todo el cuadro del sorteo (algo que no me gusta, prefiero la emoción del bombo ronda a ronda): el Espanyol en octavos... y el Real Madrid en cuartos de final.
Entonces rápidamente viene a mi memoria la última vez que Real Madrid y Atlético de Madrid se midieron en el torneo del KO. Busco en la wikipedia: temporada 1993-94. Y efectivamente, fue ese año, dos temporadas después del título brillantemente logrado en el Bernabéu ante los blancos.

LA IDA EN EL BERNABÉU: 2-2
Entonces yo sólo era un niño, y recuerdo cómo viví con alborozo el partido de ida. El Atleti realizó un gran encuentro y especialmente un hombre que comenzaba a convertirse en mi ídolo: José Luis Pérez Caminero. El madrileño había llegado ese año con otro gran estandarte rojiblanco: Kiko Narváez.
Caminero esa noche se salió y con dos fulgurantes galopadas superó por dos veces a Paco Buyo. Por desgracia, a ocho minutos del final, Míchel puso las tablas de cara a la vuelta de penalti (no lo recuerdo, pero seguro que fue riguroso).

OCTAVOS DE FINAL- IDA (4-enero-1994)
Arbitro: Fernández Marín

REAL MADRID, 2
Buyo; Luis Enrique, Alkorta, Sanchis, Lasa; Míchel, Milla, Prosinecki (Dubovsky 53´); Butragueño (P. Llorente 53´), Zamorano, Alfonso.
ATLETICO DE MADRID, 2
Abel; Tomás, Juanito, Solozábal, Pedro; Pizo Gómez, Caminero, Quevedo, Pirri (Sabas 89´); Kiko (Luis García 87´), Kosecki.

GOLES: 1-0- Zamorano (10’), 1-1 Caminero (34’); 1-2 Caminero (54’), 2-2 Míchel (Pen.) (82’).

LA VUELTA EN EL CALDERÓN... Y EL RITUAL
Una semana después llegó la vuelta al Vicente Calderón. Al Atleti le valía con el 0-0 para eliminar a los blancos, vigentes campeones (el año anterior había ganado su último título hasta hoy), y meterse en los cuartos de final.
Por entonces, un amigo mío del colegio me había regalado un “surtido” de productos colchoneros que aún conservo: un peluche estilo “Indi”, una bufanda, una muñequera, una cinta para el pelo, un llavero... y acostumbraba a ver los partidos del Atleti en casa ataviado con todo el “ajuar”...
Mi obsesión iba más allá en partidos de especial tensión, en los que besaba cada cinco minutos todos los objetos siempre que el resultado acompañara. Esa noche, estuve 40 minutos repartiendo besos a mis reliquias.
Hasta que en ese minuto Emilio Butragueño puso por delante al Real Madrid. Por fortuna, Juanito empató dos minutos después, y pudimos respirar en el descanso con el Atleti clasificado.
Sin embargo, la alegría duró muy poco. A los tres de la reanudación, un todavía madridista Luis Enrique (qué majo se volvió después) ponía el 1-2, y al cuarto de hora Mikel Lasa sentenciaba con el 1-3.
A doce minutos del final, Pedro logró el 2-3 de penalti, pero ya era demasiado tarde, porque el 3-3 tampoco hubiera valido.
Esa noche, aquel niño del Atleti guardó sus abalorios en un cajón y se acostó triste, sin poder soñar con otra Copa.

OCTAVOS DE FINAL- VUELTA (13-enero-1994)
Arbitro: López Nieto

ATLETICO DE MADRID, 2
Diego; Tomás, Juanito (Vizcaino 55'), Solozabal (López 46´), Pedro; Pizo Gómez, Quevedo, Pirri; Kiko, Luis García, Kosecki.
REAL MADRID, 3
Buyo; Paco Llorente (Villarroya 79´), Alkorta, Sanchis, Lasa; Míchel, F. Hierro, Milla, Luis Enrique; Butragueño (Nando 66´), Zamorano.

GOLES: 0-1- Butragueño (40´), 1-1 Juanito (42´); 1-2 Luis Enrique (48´), 1-3 Lasa (62´), 2-3 Pedro (Pen.) (78´).

EL NIÑO SE HA HECHO MAYOR
Han pasado 17 años y el Atlético de Madrid no ha vuelto a enfrentarse al Real Madrid en Copa
, pese a haber ganado una (1996) y haber llegado a otras tres finales (1999, 2000 y 2010).
En Liga, por supuesto, sí lo ha hecho. Dos veces cada año, exceptuando las dos temporadas de infierno en Segunda.
Ese niño se ha hecho mayor, algunos de esos objetos rojiblancos incluso ya se han perdido, y en todo ese tiempo sólo ha podido volver a ver ganar al Real Madrid dos veces, dos. La última hace once años...
Si el Atleti gana al Espanyol y el Madrid al Levante, pido a los jugadores de la actual plantilla que demuestren en ese cruce, sobre el campo, si de verdad les ha dolido la tan cacareada “espanldinha” de Cristiano Ronaldo. Que saquen el orgullo rojiblanco que por tantos años ha sido pisoteado.
Y que alguien les cuente el gol de rebote de Maqueda; el de Raúl rompiendo a López; el cabezazo de Helguera en fuera de juego; los dobletes de Ronaldo; el gol anulado a Perea; los goles al medio minuto del Calderón; las paradas imposibles de Casillas...
Y que pongan fin a todo ello.
Que la primera falta sea del Atleti... que el primer balón dividido sea rojiblanco... que el primer disparo a puerta sea colchonero... que desde el propio vestuario, los gritos más altos e imponentes sean emitidos por los indios... Y que, de una vez por todas, acaben con esta tortura que parece interminable. Que, por fin, el Atleti doblegue al Real Madrid.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Simulacro de partido

Hace unas semanas, un amigo mío, ingeniero aeronáutico para más señas, que lo más parecido que ha visto en su vida a un balón de fútbol es una cápsula espacial, me dijo: “Me gustaría que me llevaras algún día al Calderón, para vivir la experiencia de un partido en un estadio...”.
Le comenté que la oportunidad más fácil, por no asistir mi padre, podría producirse en la primera ronda de Copa, partidos descafeinados gracias al retorno al doble partido que ha impuesto nuestra Federación. Y así fue.
“Será un simulacro de partido”, le advertí. “Ni público, ni ambiente, ni intensidad, ni algo en juego... Ven si quieres, pero no será un verdadero partido de fútbol en el Calderón lo que te encontrarás”.
Avisado, mi amigo decidió asistir, como primera “toma de contacto”, bajo la promesa de que más adelante le llevaré a un partido de verdad.

LOS CINCO MIL MASOCAS DE SIEMPRE
Su presencia en el estadio, junto a los habituales cinco mil o seis mil valientes-masocas que nos tragamos estos bodrios, fue el mayor aliciente (Sólo falté al del año pasado, y le metieron seis al Marbella, tras haber padecido el 0-0 con el Orihuela, el 1-1 frente al Granada 74, el 0-1 contra el Levante...).
Aunque me esforzaré en rescatar lo más destacado del encuentro para aquellos que no lo vieron, que fueron muchos, ya que el encuentro no se televisaba.
A cada paso, tuve que explicarle que normalmente por aquí no se puede ni andar, que este bar suele estar hasta arriba, que habitualmente hay largas colas para entrar...
Como a muchos, le sorprendió al llegar a la grada el malsonante término de “vomitorio”, aunque ya le expliqué que no es ni mucho menos exclusivo del Calderón, sino que está en todos los estadios, y viene de los antiguos circos y teatros para denominar la puerta de entrada y salida al graderío.

PARTIDO ANODINO... Y LA CANTERA
El partido comenzó soporífero, como se podía esperar tras el 0-5 de la ida. Y Álvaro me preguntó quiénes eran los canteranos del Atleti, por saber situar a aquellos que más querrían agradar.
Entre ellos, destacó una vez más el 49, Alberto Perea, que volvió a dar muestras de su calidad en medio campo, aunque en ocasiones le sobró un recorte.
Por la izquierda lo intentó Koke. Algo escorado de su posición habitual, se mostró en ataque, especialmente en la primera mitad, y cerca estuvo de marcar tras un buen recorte, pero el guardameta Li acabó sacando a corner su disparo.
Otro de los chavales del filial era Pulido, al que tenía especiales ganas de ver. Era su debut en el primer equipo y, por desgracia, su acción más destacada fue para mal, al perder la marca de Aridane, que le ganó la espalda para hacer el 0-1 en el minuto 20. En el resto se le vio atento y valiente, aunque sólo tuvo que emplearse a fondo en otra acción que rechazó a corner.

EL UNIVERSIDAD JUGÓ EL DOMINGO CONTRA EL FILIAL
Curiosamente, el Universidad de Las Palmas jugó este mismo fin de semana frente al Atlético de Madrid B, empatando a dos en el Cerro del Espino al remontar un 2-0 en contra en los últimos cinco minutos. El equipo canario repitió ocho de sus once titulares. Y Aridane repitió gol.
Los isleños se parecieron más anoche al conjunto que lucha por meterse en los Play-off en Segunda B (es quinto) y no al conjunto acomplejado e impotente que fue humillado en la ida.
A ello ayudó en gran manera Diego Costa, que había rozado el gol en un par de oportunidades, pero que en el minuto 40 se marchó a la calle tras propinarle un manotazo en una contra a Alberto Ferreres.

SIN DIEGO COSTA, NO HAY DELANTEROS
Con su expulsión llegó el descanso y en la reanudación, la certeza de que a este equipo le falta un delantero. Llevamos cuatro años rezando por que al Kun y a Forlán no les pase nada, porque como ocurra, no tenemos a nadie. Sin Costa, el delantero centro fue... Fran Mérida.
Con 0-1 en casa, contra un Segunda B, y por mucho que se estuviera con diez, Quique Sánchez Flores decidió regalarnos a los cinco mil que estábamos pasando frío un 4-4-1, con Mario Suárez por Raúl García como única alternativa.

EL GORDITO MADRIDISTA Y PREGUNTAS DE NEÓFITO
Así, el partido transcurrió por los mismos cauces, lo que provocaba que el mayor atractivo fuera un niño gordito, sentado dos filas más adelante, que no tenía problema en reconocer que era del Real Madrid, cantar los goles blancos cuando los anunciaban en el videomarcador, e incluso corear la expulsión de Diego Costa, lo que le costó más de un pipazo de los de detrás.
Mientras, mi amigo me preguntaba por qué tiraba Alberto Perea si el árbitro ya había pitado fuera de juego; si el Atleti no estaba sacando la camilla para perder tiempo; cuántas tarjetas tienen que sacarle a un jugador para que le expulsen; o qué pasaría si todos los jugadores del Universidad se adelantaran hasta medio campo en el saque de una falta lateral del Atleti... (por aquello del fuera de juego igual. Esa misteriosa regla...).

CÓMO SE CANTA UN GOL EN EL CALDERÓN
Por fortuna, Fran Mérida enganchó un zurdazo desde la frontal que se coló junto al larguero, y le pude demostrar cómo se celebraba un gol: bufanda ondeando al viento y cántico ritual de “¡Atleeetiii, Atleeetiii!”.
Faltaban quince minutos y al chico le hacía ilusión que ganara el Atleti en su primera visita. A mí también, la verdad, y los rojiblancos cerca estuvieron de conseguirlo, ya que atacaron más en los últimos cinco minutos que en todo el partido.
Aunque antes, Joel dio muestras de que aún no está al nivel de su compañero De Gea. Ya en la primera parte salió con miedo en un corner, y, en el segundo acto, se le escapó de las manos un centro fácil, lo que hubiera supuesto el 1-2 de no ser porque Juanito salvó bajo palos.
Estos partidos son los que prueban si un portero está para las grandes citas. Y Joel aún no lo está.

NO LLEGÓ EL 2-1, ¿PERO QUÉ MÁS DABA?
En los mentados minutos finales, una vaselina de Fran Mérida que acabó en la parte superior de la red; un mano a mano de Filipe Luis por velocidad, que rechazó el portero; y un disparo de Koke, con el tiempo cumplido, que, tras un rebote, dio en el poste y el portero atrapó en la línea hubieran hecho que los cinco mil masocas, mi amigo y yo, nos hubiéramos ido más contentos a casa. Tampoco hubiera sido justo. Mejor que volvieran alegres en su vuelta en avión los jugadores del Universidad. Al fin y al cabo, ¿para qué valen estos partidos de vuelta ante un Segunda B? ¿Para que remonte el Madrid...?