19:45 horas. Llego pronto a los aledaños del Vicente Calderón. Encuentro un sitio perfectamente legal para aparcar (raro en mí) en el Paseo de Yeserías y me dirijo al estadio. Ése fue el mejor momento de la noche....Bueno, tampoco es cuestión de mentir, que la previa del partido valió la pena, junto a mi padre, mi novia y mi amigo Ger compartiendo unos minis. Durante un rato también pude departir con Santi Riesco, periodista y atlético, al que intenté convencer de que, por mucho que nos diga Paulo Futre y que intentáramos autoengañarnos, era más fácil que hubiera cargas policiales a los aficionados, que el Atleti remontase la eliminatoria.
Respecto a las cargas no sé si hubo más (porque me contaron que alguna se produjo antes del encuentro), pero de remontada, no se atisbó ni el más mínimo viso. El espíritu de la gesta sólo existió en la afición, que se saludaba y se abrazaba en la previa, con frases como "hoy ganamos" o huele a remontada... La ilusión acaba ahí... Antes de que comience el choque.
¿CÓMO SE AFRONTA UN DERBI? LA FINAL DE 1992
Por la tarde, para motivarme, me puse el principio del DVD de la final de Copa del Rey de 1992. Ese glorioso 0-2 que contaremos a nuestros nietos como una de las últimas victorias del Atlético de Madrid sobre el Real Madrid. Cuando el rojiblanco era un equipo que disputaba de poder a poder la hegemonía de la capital del reino y, por ende, de toda España.
En ese partido, se demuestra cómo el Atlético de Madrid debe afrontar un derbi. ¿Saben cuántas veces fueron al suelo los futbolistas rojiblanco en el primer minuto? Cinco. Cinco veces en sólo un minuto los jugadores colchoneros se tiraron al césped para ganar la disputa de un balón. Y ojo, ninguna de ellas en falta, que no se debe confundir la agresividad con la violencia.
Vizcaino a Villarroya; López a Butragueño; Solozabal a Luis Enrique; Vizcaino, nuevamente, a Tendillo; y Tomás a Hagi, entraron yendo al raso para que el balón fuera rojiblanco.
Al minuto seis, el Atleti ya ganaba 0-1. A la media hora, 0-2. La victoria, incontestable, fue del Atlético de Madrid.
EL ATLÉTICO DE HOY NO GANARÍA NI CONTRA DIEZ...
El Atlético de Madrid de hoy no podría ganar al Real Madrid ni aunque jugaran con diez.
Resulta bochornoso oírles pedir el apoyo de la afición en la víspera, cuando eso es lo único que no ha fallado en estos once años.
Se esperaba un arranque poderoso de los rojiblancos, espoleados por su hinchada, que les permitiera marcar un gol que pusiera la eliminatoria al rojo vivo.
Pero si se fijan en el directo que AS.com suele realizar en los partidos, con un diagrama en el que el punto más alto es un gol, el intermedio un tiro a puerta, y el más bajo un centro al área, la primera parte es el fiel reflejo de un encefalograma plano, en el que el único signo de vida es el gol de Cristiano Ronaldo.
El primer tiro a puerta del partido fue gol, en un centro desde la derecha de Sergio Ramos que Cristiano Ronaldo remató poderoso a las mallas y mandó callar a nuestro acomplejado estadio (1-0-22').
El blanco de las camisetas madridistas brilla con más fuerza en nuestro campo, es casi eléctrico, hasta el punto de cegar a nuestros jugadores.
LA PRIORIDAD DE QUIQUE: NO ENCAJAR...
Por desgracia, yo no confiaba demasiado en ese inicio arrollador. Y no es por cebarme con Quique, pero es en parte por él por quien no lo esperaba. En el día del partido, escuché en varias radios que la consigna del vestuario era no encajar un gol para que la eliminatoria se mantuviera viva. Puedo afirmar, sin miedo a equivocarme, que un 0-0 hubiera satisfecho a nuestro elegante técnico.
El único delantero reserva del equipo siguió ocupando ese puesto, pese a la ausencia del Kun. Juanfran, titular incomprensiblemente en el Bernabéu a las 24 horas de llegar, fue incomprensiblemente suplente anoche. Elías, que sólo tuvo gasolina para 45 minutos el lunes, jugó el partido completo ayer (por cierto, ¿alguien le vio aportar algo?).
Fran Mérida, suplente en el 80 por ciento de la temporada, también fue titular. Y Valera, el peor jugador de nuestra plantilla, volvió a jugar un derbi desde el inicio, desplazando al centro a Ujfalusi y al banquillo a uno de nuestros más prometedores canteranos y al fichaje de los doce millones de euros...
Sin embargo, Quique vio que “la mentalidad fue positiva, presionando al Madrid y jugando al fútbol, gracias a la actitud de la afición...”.
Sinceramente, yo le echaba hoy mismo. Aunque claro, vendrá otro Abel, otro Aguirre u otro Ferrando, y seguiremos en el mismo punto sin retorno hasta que cambie lo único que no ha cambiado en los últimos 20 años...
CUATRO VICTORIAS CONTRA EL MADRID EN 20 AÑOS...
En esos 20 años, hemos ganado cuatro veces al Madrid. Cuatro, contando la mencionada victoria en la final de Copa (0-2), más un 2-0 ese año en Liga (91-92), un 3-1 en la 1998-99 y un 1-3 en nuestra última victoria hasta la fecha (30 de octubre de 1999).
Ya lo he dicho muchas veces, pero por entonces yo todavía iba al instituto y ahora camino peligrosamente hacia los 30 sin haber vuelto a ver una victoria sobre los blancos...
El Atleti era un equipo con sólo cuatro jugadores capaces de desequilibrar un partido: Maxi/Reyes, Agüero, Forlán, Simao.
Con dos de ellos fuera del equipo, uno lesionado y el otro pensando en si llega una buena oferta, Reyes se marchó en el minuto 25 con un traumatismo en el tobillo izquierdo por una patada de Arbeloa.
Ramos se cargó al Kun en la ida, y Arbeloa a Reyes en la vuelta. Mala suerte, pero fruto de que simplemente ellos sí entran en estos partidos como se debe entrar.
“¡EN EL CALDERÓN, HAY MUCHO MARICÓN!”
En la ida, mi manchego amigo Mario (un tío del que nunca me he podido reír poque les hayamos ganado un derbi), vino a verlo al Bernabéu y me estuvo cantando esta melodía durante un buen rato. Y tiene toda la razón.
En los minutos finales, con un equipo que se marchó haciendo un disparo a puerta en todo el encuentro (un tiro blando de Fran Mérida tras la única jugada decente del Atlético), que no fue capaz de dar una mala patada que mostrara sangre en sus venas (la única la dio Juanfran, madridista...), y que no puso ni la más mínima entrega para al menos marcar un gol ante un Real Madrid que jugó andando porque no necesitó más (señores, que Cristiano no marcó el 0-1, sino el 1-4... 1-4...), nuestra hinchada, la mejor afición del mundo, la que alienta sin parar, se dedicó a cantar el “Mourinho muérete” y el “Cristiano sal del armario”... Cuando Cristiano se folla más mujeres en un año que medio Calderón junto...
La España madridista seguro que disfrutó mucho con su copa en la mano, observando cómo doblegaban una vez más (y van 20 consecutivas) al “eterno rival”, y escuchando cómo el Calderón, en vez de pitar a un equipo que una vez fue grande y pedir cabezas, se limitaba a insultar a sus estrellas...
Porque los vikingos no chuparán nuestras... sin parar. Sino que somos nosotros, los que llevamos 20 años tragando. Y ya ni protestamos...








