lunes, 8 de marzo de 2010

El Atleti encuentra un punto ante un sucio Zaragoza

Minuto 15 de partido. Reyes cae al suelo derribado por Ponzio. Las conté. Era la quinta falta del argentino sobre el utrerano en sólo cuarto de hora, un par de ellas de tarjeta. Sin embargo, Teixeira Vitienes, al que Dios conserve el oído porque de vista poco, no se había echado la mano al bolsillo y ni tan siquiera había pitado alguna de las entradas. Era sólo el comienzo.
En la previa, había dicho Ponzio que esperaba “estar a la altura para frenar a Reyes”. Y a buen seguro que lo frenó. En seco además.
Junto a él, Contini sacudía lo justo. Si salía de la cueva, patada pétrea abajo y a correr. Por fortuna, a la segunda éste sí vio la cartulina cuando golpeó a Agüero en el pie de apoyo.
Antes de todo esto, el Atleti ya iba por debajo en el marcador. A los seis minutos (qué manía ha entrado ahora en la prensa deportiva a añadir un minuto al momento en el que en realidad se producen los goles...) Jarosik se había adelantado por arriba a Ujfalusi para cabecear el 1-0.

UN NUEVO ZARAGOZA
Si alguno era la primera vez que veía el nombre de este central checo, que no se asuste. El nuevo Real Zaragoza formó anoche con medio equipo que no empezó la Liga. Roberto (Atlético), Jarosik (Samara ruso), Contini (Nápoles); Edmilson (Palmeiras), Eliseu (Lazio); y Suazo (Monterrey) son fichajes del mercado de invierno, que han sacado al equipo maño del pozo del descenso cinco puntos a flote. Es lo que tiene el dinero. A Valladolid, Tenerife y Xerez sólo les queda rezar lo que sepan.

UN NUEVO GABI. MÁS DURO
A todos estos, se les añaden dos canteranos atléticos, Gabi y Arizmendi, uno maño, Ander Herrera, Diogo y el mencionado Ponzio, y ya tienen equipo para luchar por la permanencia.
El primero de ellos, luce el brazalete de capitán con 26 años y sólo dos y medio en La Romareda.
El madrileño completó una buena primera mitad, y tuvo una clara ocasión tras una pared con Suazo, que desbarató De Gea abajo. Sin embargo, su motivación extra por enfrentarse a su ex equipo se tradujo en un exceso de adrenalina en la segunda parte que también debió llevarle a no terminar el partido. Agüero, Reyes o Tiago probaron la dureza del nuevo Gabi, que sólo vio una amarilla... en el minuto 85.

TEIXEIRA: 23 FALTAS, 7 TARJETAS. SÓLO DOS POR GOLPEAR
Como verán, estoy centrando mi crónica en el colegiado, Teixera Vitienes, algo que no acostumbro a hacer. Pero es que del Atleti no se puede decir mucho.
Se marchó al descanso sin hacer ni un sólo tiro a puerta, con Reyes, como hemos dicho, placado, con Agüero atado en corto, y con Simao y Forlán desaparecidos. Assunçao y Tiago intentaban entrar en juego, pero era el equipo blanquillo el que tenía más la pelota.
Mientras tanto, Teixeira mostraba por fin la amarilla a Ponzio al borde del descanso... por obstaculizar un saque de banda a Agüero.
El Zaragoza hizo 23 faltas y vio siete cartulinas. Sólo dos fueron por entradas al rival
(Contini y Gabi). La mencionada a Ponzio; una a Eliseu por obstaculizar el saque de De Gea; Roberto por perder tiempo; y Edmilson y Arizmendi por protestar, fueron las tarjetas del colegiado cántabro, que permite jugar duro. Ahora, ojo con las “tonterías”...
Como fue una tontería lo que hizo Reyes... y le mandó a la ducha. El utrerano, harto de recibir más regalos que los que tendrá Doña Leonor de Todos los Santos de Borbón Ortiz en su futura comunión, soltó el codo en el enésimo agarrón, esta vez de Eliseu.
Apenas le dio, pero ahí estaba Teixeira, que no había sancionado con tarjeta ninguna de las 20 faltas que soportó el utrerano, para expulsarle.
Mucho había aguantado Reyes sin hacer una de éstas, a las que nos tenía acostumbrados dos años atrás.
Antes de la expulsión, Quique dio entrada a Jurado por Forlán (se marchó enfadado, consigo mismo, supongo) y a Salvio por Simao, al que por fin vimos 25 minutos seguidos (hasta ahora había jugado diez, repartidos en tres partidos...).
El argentino dejó un par de internadas interesantes, pero habrá que verle más y en otras circunstancias para evaluarle.

LA VALENTÍA DE QUIQUE
El partido agonizaba, y con el Atleti impotente, con un control estéril y Gabi erigido ahora como apaleador oficial, Quique sopesaba en el banquillo si meter a Ibrahima, o si sería arriesgar demasiado y mejor aguantar el 1-0.
A falta de tres minutos, Sánchez Flores se hinchó de valor, y en un alarde de temeridad nunca antes visto a orillas del Manzanares desde que Aguirre puso a Sinama de lateral, sacó a Ibra. Y encima le salió bien.
En un corner muy pasado, Jurado la recibió en banda izquierda, se revolvió bien ante su par, y sacó un centro con la zurda que Ibra cabeceó a la red (1-1).
El empate hizo justicia a la racanería de los maños en la segunda parte y castigó su dureza excesiva como no lo hizo el árbitro.
El punto, de poco vale. El Atlético se coloca décimo (su mejor posición en toda la temporada) a once del descenso y a diez de Europa (más lejos de todo), con lo que se confirma la teoría de que en la Liga la recta final será una travesía en el desierto.
Por ello, el jueves habrá que darlo todo en pos de un buen resultado ante el Sporting de Lisboa (publicaré su análisis el miércoles). Intuyo que esa tarde estarán “on”. O al menos eso espero.

viernes, 5 de marzo de 2010

Sin fecha para la final de la Copa del Rey

El que muchos futbolistas definen como “el partido más bonito del año” sigue sin fecha, casi un mes después de que se conozcan oficialmente los finalistas, Atlético de Madrid y Sevilla.
Desde que ambos contendientes llegaran a la final de la Copa del Rey se señaló un día y un escenario: el miércoles 26 de mayo en el Santiago Bernabéu.
Esta elección presentaba dos problemas: el estadio, donde sólo cuatro días antes se jugaba la final de la Champions League, ya que una norma prohíbe que se jueguen dos finales en el mismo campo en una misma semana.
Y la fecha, debido a que el Mundial de Sudáfrica comienza el 11 de junio, y el 26 de mayo los internacionales (Agüero, Forlán, Simao, Luis Fabiano, Navas, Escudé...) ya deberían estar con sus respectivas selecciones.
Ante ambos inconvenientes, la Federación respondió que lograr el beneplácito de la FIFA sería sólo “un mero trámite”.
Un mes después, el trámite se ha convertido en negativa.

LAS OPCIONES
Así las cosas, descartado el 26 de mayo, las opciones son las siguientes, algunas un tanto alocadas/precipitadas, y todas precarias e inconsistentes.
Empecemos por las más “lógicas”, aunque, como digo, todas inestables:

MIÉRCOLES 19 DE MAYO
Sería una semana antes de la inicialmente prevista. El problema, si el Sevilla fuera finalista de Champions (algo improbable) no querría jugar la final de Copa tres días antes.
No se podría jugar en el Bernabéu por el mismo motivo. La opción sería Mestalla o tal vez el Camp Nou.

MIÉRCOLES 12 DE MAYO
Es el día marcado para la final de la Copa de la UEFA en Hamburgo. Es también improbable que el Atleti llegue a esa final (aunque según Cerezo y Gil Marín este año jugaremos las Supercopas de España y de Europa contra el Barça y aún llegaremos a Champions...).
En cualquier caso, hasta que no se produjera la eliminación rojiblanca (y esperemos que al menos no sea en octavos) no se podría elegir esta fecha.
Sí podría jugarse en el Bernabéu.
Las otras dos fechas son un tanto disparatadas, sobre todo la primera:

MIÉRCOLES 31 DE MARZO
Es decir, en menos de un mes.
El problema no es que quede menos de un mes, que se podría hacer oficial hoy esa fecha. El asunto estriba en que para disponer de este día, el Atlético debería ser eliminado en esta ronda de la UEFA ante el Sporting de Lisboa (no se sabrá hasta el 18 de marzo) y el Sevilla de la Champions por el CSKA (la vuelta se disputa el 16 de marzo).
Es decir, con menos de dos semanas de plazo se diría, hala, la final el miércoles 31. Como si este tipo de cosas se organizaran de un día para otro.
La sede también apunta al Bernabéu.

SÁBADO 1 DE MAYO
La única opción en fin de semana, curiosamente, el fin de semana en el que Sevilla y Atlético deberían jugar el partido de Liga en el Sánchez pizjuan.
Aquí, la idea sería adelantar la jornada de Liga entre ambos al martes o el miércoles, en lo que sería un incómodo aperitivo para la final. En este caso, el requisito vuelve a ser que ni Atlético, ni Sevilla hayan llegado a las semifinales europeas, que se juegan esa semana.
No podría celebrarse en el Santiago Bernabéu, ya que el Real Madrid juega en casa frente a Osasuna.

En resumen, después de meter todos los partidos en el mes más helado del año y a horarios intempestivos, es más cómodo que a la final de Copa lleguen equipos como el Recre, el Betis, el Espanyol, el Getafe o el Osasuna (con todos los respetos) como en los últimos años, porque, de lo contrario, no hay fechas ni organización acorde a lo que debería ser un evento de primer nivel.
¿Y todavía quieren que sea el partido más bonito del año?


PREGUNTA: ¿Qué solución le daríais vosotros? ¿Qué fecha y qué sede os gustaría?

lunes, 1 de marzo de 2010

Un notable en febrero

Han pasado ya cuatro años de mi último mes de febrero con exámenes. Veo ya lejanos esos días, en los que uno se encerraba en la habitación, con las pilas de apuntes, y se ponía a estudiar, descartando en muchos casos parte del temario confiando en que uno no podía tener tan mala suerte de que le cayera justo eso...
Era un mes duro, pero a la par emocionante. La llegada a clase el día del examen, la tensión y las risas nerviosas con los compañeros ya en el pupitre, con alguna gracia acerca de eso que no te sabías.
Siempre recordaré aquel año en el que, con siete asignaturas por delante y muy pocas bien preparadas, le dije a mi amigo Rodri: “Lo mejor es no agobiarse, lo quieras o no, los exámenes irán pasando y fus, fus, me los iré quitando...”. CUATRO PARTIDAZOS
Como a mí me pasaba, el Atleti llegaba al mes de febrero con asignaturas muy duras y con un curso en el que no había tocado un libro.
Había que pegarse la panzada en el mes de exámenes y el panorama en el Calderón era apasionante: “Cuatro partidazos”, le decía a mi padre.
Racing en las semifinales de Copa (4-0); Barça en Liga (2-1); Galatasaray en UEFA (1-1, aunque adelante en la eliminatoria) y 4-1 anoche frente al Valencia en Liga.
Sólo el empate en Santander en Liga y la derrota en Almería evitan que el Atleti haya cosechado un mes de febrero de sobresaliente.

EL ATLETI DE LAS GRANDES CITAS
Sabía que anoche el Atleti lo iba a hacer bien. Los rojiblancos han demostrado este año que les van los partidos grandes (lo que me da muchas esperanzas de cara a la final de Copa y a llegar lejos en Europa).
Si uno mira la clasificación, los cuatro primeros han caído en nuestro fortín. ¿Todos?... ¡no! Una galaxia blanca poblada por adinerados cracks resiste todavía y siempre al ataque indio.
Sin embargo, este año tengo una corazonada. El Atleti siempre juega mejor en el Bernabéu que en el Calderón, y sin la presión que restará llegar en mitad de tabla... ya lo ha dicho Domínguez. Pero para ese partido queda un mes, y Domínguez no jugó anoche, así que centrémonos.
Salió el Atleti a meter en su campo al Valencia, y antes del minuto 20 Forlán ya había mandado una rozando el palo, Reyes había tirado fuera desde la frontal, y en un eslalon había sido cazado por Banega dentro del área. Fue tan clamoroso que a Burrul y a su linier debió extrañarles que Banega, en su vuelta al Calderón, se hubiera transformado en el futbolista alocado de su primera etapa de rojiblanco, así que no lo pitaron. En la contra, conducida por Joaquín, De Gea salvó el primer mano a mano a Silva, pero el canario se llevó el rechace y con calidad y fortuna acabó poniendo el 0-1. De traca.
Estaba claro que el partido iba a encenderse y como el Atleti era el de esmoquin, no estaba dicha la última palabra. Primero fue Reyes (si continúa así, no llevarle al Mundial sería pecado) el que volvió a meterse hasta la cocina driblando jugadores como si fueran conos, pero quiso acabar él la faena, cuando lo apropiado era ser generoso, y remató al poste sin ángulo.

UN PENALTI SIN PRECEDENTES
Y después fue Agüero, que ése siempre está. Le robó la cartera a Marchena, le tumbó, y éste quiso ganarle la partida por la mano. Desde el suelo, palmeó el balón cual Gasol en un tapón. Burrul volvió a no ver nada, pero las protestas frenéticas de los rojiblancos le llevaron al cuarto árbitro.
No sé si fue éste el que le avisó por el pinganillo, pero cuando señaló la pena máxima y expulsó a Marchena no daba crédito. Sin precedentes. Me intrigaba si habría echado mano del monitor, algo ya inaudito, pero al parecer lo vio desde su posición, mucho más alejada que la del colegiado cántabro.
Forlán la pegó al medio y empató el choque (1-1). Quedaba un mundo. Y tenía que ser rojiblanco.
A punto estuvo Agüero de certificar la remontada antes del descanso, pero en el mano a mano con César la pelota le botó y la mandó a la grada. Era un aviso.

ASEDIO ATLÉTICO Y RECITAL DEL KUN
En el segundo acto, no quedó lugar a la duda de que el Atlético se llevaría los tres puntos.
Con Simao entonado en la izquierda, Antonio López desdoblándole, Tiago haciéndolo fácil, pero todo bien, y Agüero sublime.
Pero ahí estaba César para pararlo todo. Primero con una mano espectacular a falta de Simao; después blocando un tiro abajo de Reyes; y más tarde salvando tres del Kun. En la primera, el argentino le regatea, pero le escora lo suficiente para que acabe disparando fuera. En las dos siguientes, el argentino vuelve a meterse hasta la cocina, pero en ambas el meta ataja sus disparos.
El Kun no podía más. Durante dos minutos, el argentino se queda tendido en el área. En cuclillas. Intenta levantarse, pero no puede. Tiene que retirarse, pero quiere seguir. El juego continúa, y hay un corner. “Gol de cabeza del Kun”, le digo a mi padre. Y el resto ya lo conocen.
El argentino cabecea en el primer palo, apenas sin saltar, y pone el gol que él y el equipo tanto estaban mereciendo (2-1).
El yerno de Dios se retira entre una ovación de las que hacen época. Y yo me vuelvo a preguntar: ¿Para cuándo su renovación? Si algo hace a este Atlético diferente al resto de equipos es él, y si de verdad queremos volver a ser algo más que un equipo mediocre que se conforme con entrar en Champions de cuando en cuando, se le debe renovar al alza ya. No me cansaré de repetirlo.

FIN DE FIESTA
El final del encuentro fue una fiesta, a la que se apuntó Jurado asistiendo a Forlán para que picara el 3-1 (ya lleva doce goles en un mal año...) y permitiéndose el lujo de poner él mismo el cuarto.
El Valencia estaba con nueve, tras ser expulsado Miguel. Pero esos tantos no hicieron sino poner justicia a lo visto durante los 90 minutos.
Mientras, César recibía del Calderón el homenaje que había buscado toda la noche. El cacereño se ha convertido en uno de esos porteros que, con la edad, convierten su portería en su circo. Calidad en las paradas, esperpento en lo que las rodea.
El Atleti se sitúa por primera vez más cerca de Europa (ocho puntos) que del descenso (diez), aunque el inicio liguero (una victoria en diez partidos) hacen que en la Liga los homenajes sean contados. Veremos si en La Romareda les apetece jugar. Y si no, ya jugarán los jueves. Si quieren, pueden.