Minuto 15 de partido. Reyes cae al suelo derribado por Ponzio. Las conté. Era la quinta falta del argentino sobre el utrerano en sólo cuarto de hora, un par de ellas de tarjeta. Sin embargo, Teixeira Vitienes, al que Dios conserve el oído porque de vista poco, no se había echado la mano al bolsillo y ni tan siquiera había pitado alguna de las entradas. Era sólo el comienzo.En la previa, había dicho Ponzio que esperaba “estar a la altura para frenar a Reyes”. Y a buen seguro que lo frenó. En seco además.
Junto a él, Contini sacudía lo justo. Si salía de la cueva, patada pétrea abajo y a correr. Por fortuna, a la segunda éste sí vio la cartulina cuando golpeó a Agüero en el pie de apoyo.
Antes de todo esto, el Atleti ya iba por debajo en el marcador. A los seis minutos (qué manía ha entrado ahora en la prensa deportiva a añadir un minuto al momento en el que en realidad se producen los goles...) Jarosik se había adelantado por arriba a Ujfalusi para cabecear el 1-0.
UN NUEVO ZARAGOZA
Si alguno era la primera vez que veía el nombre de este central checo, que no se asuste. El nuevo Real Zaragoza formó anoche con medio equipo que no empezó la Liga. Roberto (Atlético), Jarosik (Samara ruso), Contini (Nápoles); Edmilson (Palmeiras), Eliseu (Lazio); y Suazo (Monterrey) son fichajes del mercado de invierno, que han sacado al equipo maño del pozo del descenso cinco puntos a flote. Es lo que tiene el dinero. A Valladolid, Tenerife y Xerez sólo les queda rezar lo que sepan.
UN NUEVO GABI. MÁS DURO
A todos estos, se les añaden dos canteranos atléticos, Gabi y Arizmendi, uno maño, Ander Herrera, Diogo y el mencionado Ponzio, y ya tienen equipo para luchar por la permanencia.
El primero de ellos, luce el brazalete de capitán con 26 años y sólo dos y medio en La Romareda.
El madrileño completó una buena primera mitad, y tuvo una clara ocasión tras una pared con Suazo, que desbarató De Gea abajo. Sin embargo, su motivación extra por enfrentarse a su ex equipo se tradujo en un exceso de adrenalina en la segunda parte que también debió llevarle a no terminar el partido. Agüero, Reyes o Tiago probaron la dureza del nuevo Gabi, que sólo vio una amarilla... en el minuto 85.
TEIXEIRA: 23 FALTAS, 7 TARJETAS. SÓLO DOS POR GOLPEAR
Como verán, estoy centrando mi crónica en el colegiado, Teixera Vitienes, algo que no acostumbro a hacer. Pero es que del Atleti no se puede decir mucho.
Se marchó al descanso sin hacer ni un sólo tiro a puerta, con Reyes, como hemos dicho, placado, con Agüero atado en corto, y con Simao y Forlán desaparecidos. Assunçao y Tiago intentaban entrar en juego, pero era el equipo blanquillo el que tenía más la pelota.
Mientras tanto, Teixeira mostraba por fin la amarilla a Ponzio al borde del descanso... por obstaculizar un saque de banda a Agüero.
El Zaragoza hizo 23 faltas y vio siete cartulinas. Sólo dos fueron por entradas al rival (Contini y Gabi). La mencionada a Ponzio; una a Eliseu por obstaculizar el saque de De Gea; Roberto por perder tiempo; y Edmilson y Arizmendi por protestar, fueron las tarjetas del colegiado cántabro, que permite jugar duro. Ahora, ojo con las “tonterías”...
Como fue una tontería lo que hizo Reyes... y le mandó a la ducha. El utrerano, harto de recibir más regalos que los que tendrá Doña Leonor de Todos los Santos de Borbón Ortiz en su futura comunión, soltó el codo en el enésimo agarrón, esta vez de Eliseu.
Apenas le dio, pero ahí estaba Teixeira, que no había sancionado con tarjeta ninguna de las 20 faltas que soportó el utrerano, para expulsarle.
Mucho había aguantado Reyes sin hacer una de éstas, a las que nos tenía acostumbrados dos años atrás.
Antes de la expulsión, Quique dio entrada a Jurado por Forlán (se marchó enfadado, consigo mismo, supongo) y a Salvio por Simao, al que por fin vimos 25 minutos seguidos (hasta ahora había jugado diez, repartidos en tres partidos...).
El argentino dejó un par de internadas interesantes, pero habrá que verle más y en otras circunstancias para evaluarle.
LA VALENTÍA DE QUIQUE

El partido agonizaba, y con el Atleti impotente, con un control estéril y Gabi erigido ahora como apaleador oficial, Quique sopesaba en el banquillo si meter a Ibrahima, o si sería arriesgar demasiado y mejor aguantar el 1-0.
A falta de tres minutos, Sánchez Flores se hinchó de valor, y en un alarde de temeridad nunca antes visto a orillas del Manzanares desde que Aguirre puso a Sinama de lateral, sacó a Ibra. Y encima le salió bien.
En un corner muy pasado, Jurado la recibió en banda izquierda, se revolvió bien ante su par, y sacó un centro con la zurda que Ibra cabeceó a la red (1-1).
El empate hizo justicia a la racanería de los maños en la segunda parte y castigó su dureza excesiva como no lo hizo el árbitro.
El punto, de poco vale. El Atlético se coloca décimo (su mejor posición en toda la temporada) a once del descenso y a diez de Europa (más lejos de todo), con lo que se confirma la teoría de que en la Liga la recta final será una travesía en el desierto.
Por ello, el jueves habrá que darlo todo en pos de un buen resultado ante el Sporting de Lisboa (publicaré su análisis el miércoles). Intuyo que esa tarde estarán “on”. O al menos eso espero.

