martes, 20 de julio de 2010

¡Bien, la farsa del calendario ya llegó!

Hoy se ha celebrado el “sorteo” (sólo de escribirlo me da la risa) del calendario de Liga 2010-11. El año pasado ya escribí un artículo que les recomiendo que lean sobre la farsa de este ritual, ya que difícilmente lo podré superar hoy.
La propia Federación Española nos dio alguna pista sobre la pulcritud del sorteo, cuando ayer se publicaba “por accidente” en su web un "calendario fantasma" que, por supuesto, nada tendría que ver con el “sorteado” hoy. Faltaría más. Bueno, nada no, que la primera jornada para el Atleti sí es la misma: Atlético de Madrid-Sporting.
Al fin y al cabo, con el Atleti tampoco hay que tener mucho cuidado, porque de un año para otro el calendario cambia poquito. Villar y compañía tienen que fijarse sobre todo en sustituir a Tenerife, Valladolid y Xerez por Real Sociedad, Levante y Hércules (eso sí cantaría mucho) y ya está todo hecho.
En la primera jornada al Atleti suelen ponerle uno “facilito”. El Málaga ya había tocado los dos últimos años (en tres de las últimas ocho campañas) con lo que éste había que variar: el Sporting.

EL BARÇA, SIEMPRE EN LA JORNADA TRES...
En la tercera jornada, el Barça. Como el año pasado. ¡Como en cuatro de las últimas ocho temporadas! Habiendo 19 jornadas, ya es una tremenda casualidad que en el 50% de los casos caiga en la tres. Coincidencia sólo, aunque desde el ascenso (temporada 2001-02) sólo en una oportunidad el Barça se ha hecho esperar más de siete jornadas.

EL MADRID, EN LAS DIEZ PRIMERAS...
Y en la décima jornada, el Madrid. Como el año pasado. Los blancos siempre tocan en las diez primeras jornadas desde hace seis campañas
. Qué caprichosa es la fortuna. Suerte que al menos este año cambian los turnos: primero en el Calderón frente a los culés, y en el Bernabéu con los merengues, al contrario que el año precedente.

Y EL BARÇA-MADRID, EN LA MISMA FECHA
Lo que nunca cambia es el Barça-Madrid. El año pasado, el 29 de noviembre. ¡Este año, el 28 de noviembre! Yo lo entiendo, tampoco es cuestión de marear a la gente. Que uno tiene que prepararse la Navidad, los puentes... Ah, y eso sí, la primera vuelta, siempre en el Camp Nou. Patrón que se cumple por séptima vez en los últimos nueve años...
Como no podía ser de otra forma, esta “imposición” corresponde a las televisiones, para las que no es conveniente que un Barça-Madrid se juegue demasiado pronto, ni demasiado tarde. Por lo que he descubierto, no sólo por razones deportivas (ahí mandarán más los propios clubes), sino también por cuestiones “climatológicas”. Es más atractivo el “Clásico” en octubre o noviembre, y en marzo o abril, que en agosto o septiembre o ya en mayo o junio, donde el buen tiempo convierte a la tele en un elemento más prescindible.
De esta manera, excepto en la 2007-08, donde alguien se despistó y plantó el Madrid-Barça en la antepenúltima jornada (pasando lo que más temían, que el choque llegó con la Liga sentenciada y el Madrid metió cuatro a los culés) en los últimos nueve años el clásico siempre cae entre la jornada nueve y catorce. Bien centradito.

VALENCIA Y ZARAGOZA TAMBIÉN REPITEN
Volviendo al Atlético, la temporada pasada, tras el Barça le tocó medirse con el Valencia, en la quinta jornada, y el Zaragoza, en la sexta. Este año aparecen en la cuarta y la quinta. Más pegaditos, que hay que aprovechar que salen calientes tras los blaugranas.

Cómo me gustaría algún año coger el calendario y ver el Madrid-Barça en la jornada uno (algo que no ocurre desde 1992) y ver al Atleti comenzando la Liga con Real Sociedad, Racing, Athletic y Sporting... (¿Les suena?). Igual así, algún año cogían confianza en el inicio y se creían capaces de todo. Pero no, en los últimos años siempre ha estado la preceptiva visita al Camp Nou en las siete primeras jornadas para recordarnos cuál es nuestro sitio (3-0, 6-1 y 5-2).
Menos mal que este año se comienza en el Calderón...

LA UTOPÍA DE UN SORTEO PURO
Pero para que volvamos a ver un sorteo puro tendrían que desaparecer las Sociedades Anónimas, el Pay Per View, las giras asiáticas, los intermediarios, el merchandising... y me parece que eso, nunca volverá a ocurrir.
Quién hubiera vivido la época de Adelardo, para, como él, ir corriendo a por "el calendario en cuanto salía a ver cuándo nos tocaba con el Madrid”...

jueves, 15 de julio de 2010

“Banderas de nuestro Niño”

Dos años después de que Fernando Torres luciera una bandera de España con el escudo del Atlético de Madrid en la celebración de la Eurocopa, se ha superado.Tras ver las múltiples fotos de la cabalgata de este lunes, además de la bandera colgada a su espalda, Torres ha añadido una camiseta con su nombre de su época de rojiblanco (de la temporada 2002-03, si no me equivoco) y dos bufandas colchoneras, una de ellas del Frente Atlético.

NO ME ENORGULLECE
Para algunos este gesto es digno de rendirle pleitesía como atlético de corazón. A mí, vuelve a crearme sentimientos encontrados, alguno de ellos de rechazo.
¿Por qué si es tan atlético no se quedó para demostrarlo? Ya sabéis muchos de vosotros mi opinión sobre este asunto, sobre que no creo que Cerezo o Gil Marín le apuntaran con una pistola para que se marchara, y sobre las miles de entrevistas en las que manifestó durante años que todavía era muy joven, que quería jugar la Champions de rojiblanco, que quería levantar títulos como atlético, y que todo ello en el Calderón tendría un sentimiento incomparable a los logros en otro sitio…
Cada día que reafirma su “amor” por el escudo del oso y el madroño con actuaciones como las del lunes, me provoca más dolor. Es como proclamar cuáles son sus sentimientos, pero recordar que ese equipo se le quedó pequeño como para continuar juntos. 

¿QUÉ BUFANDA LLEVABA EN EL ESTADIO?
Sé que no son muchos los que me apoyan en esta polémica, pero le añado una puntilla más al debate: ¿Qué hacía en la celebración en el mismo césped del Soccer City, tras la consecución del título frente a Holanda, con una bufanda del Liverpool?
¿Por qué en el momento en el que los ojos de todo el mundo estaban presenciando los festejos del campeón del mundo no llevaba ninguna enseña del Atlético de Madrid? ¿No lo tenía previsto?
Supongo que es más fácil vestirse de rojiblanco ante la afición española y en Madrid, que ante las cámaras de todo el planeta.
Reconozco que me dolió la salida de Torres, lo que no es óbice para que me alegre de sus triunfos personales y con la selección. No puedo decir lo mismo respecto al Liverpool, del que me complace no haya conseguido los títulos que fue a buscar.
No me molesta que el de Fuenlabrada luzca nuestros colores en este tipo de actos. Pero, como ya dije tras la Eurocopa, el escudo del Atleti no se lleva en las banderas, ni en las bufandas, como pueda hacer yo cuando voy al Vicente Calderón. Se lleva en el pecho.

martes, 13 de julio de 2010

Y el fútbol cumplió con su parte

Eran casi las once de la noche del 11 de julio de 2010 (¡Que lo hagan fiesta nacional!), las miles y miles de personas que abarrotaban la Castellana y sus aledaños, el Paseo de Recoletos y Cibeles no sabían cómo contener sus nervios. Los había afónicos, deshidratados, dando botes, al borde de un ataque de nervios... En general el sufrimiento era extremo y la mayoría intentaban contener la respiración pensando en que lo peor aún estaba por llegar: jugarse la final de un Mundial por penaltis.
Pero entonces llegó Iniesta, el futbolista más futbolista dentro del campo (eléctrico, ingenioso, clarividente, desequilibrante, elegante, descarado...) y menos “futbolista” fuera de él (humilde, tímido, sencillo, introvertido...) para fusilar al portero holandés “Skeletor” (Stekelenburg).
Su gol se teletransportó como un rayo, a la velocidad de la luz, y recorrió los casi 9.000 kilómetros que separan Sudáfrica de España para crear una explosión de júbilo nunca antes experimentada en nuestro país.
Jamás un gol fue cantado tan alto y de forma tan unánime por tantos, hasta el punto de que seguro que a los internacionales les debió llegar ese estallido.
Iniesta fue grande hasta en la celebración, luciendo una camiseta con el lema de “Dani Jarque siempre con nosotros”, en recuerdo del central del Espanyol fallecido hace casi un año.
Seguro que desde el cielo el capitán blanquiazul unió su voz a la de los 47 millones de españoles para celebrar el tanto.

INIESTA EL INEFABLE
Y es que Iniesta es un jugador incomparable. El único capaz de pasarse toda la prórroga liderando a la selección en busca de su logro más importante, pidiendo el balón sin descanso, y de, después, en las celebraciones, asegurar avergonzado que “si lo sé, no marco el gol”.
Un personaje bipolar, ciclotímico, capaz de erigirse como el auténtico protagonista con un balón en los pies, de la estrella que todo lo puede, apareciendo con vehemencia, y de esconderse más tarde en las celebraciones, buscando el papel de secundario, alejándose de los micrófonos como si quemaran.

“¡GRACIAS A INIESTA, ESPAÑA ESTÁ DE FIESTA!”
Así gritaba Madrid tras la victoria.
Una Madrid plural, cosmopolita, en la que colombianos, ecuatorianos, brasileños, marroquis o argentinos celebraban el triunfo desbocados como un español más...
Me tocó ver el partido en las pantallas gigantes de la Castellana, recogiendo los testimonios de la afición para Telemadrid. Cuando marcó el manchego, las caras de emoción de la gente eran indescriptibles, y había incluso quien no podía hablar.
Ya he comentado en otras ocasiones que no siento a la selección como al Atleti, no es una elección, simplemente es así, no se pueden controlar los sentimientos. Pero en el momento en el que Iniesta perforó la portería holandesa salté como el que más.

LA PRÓRROGA FUE CARDIACA
Hasta entonces, la pelota parecía negarse a entrar. En la prórroga, el propio Iniesta, Cesc y Navas rozaron el gol. Pero la defensa 'orange' y Stekelemburg lo evitaron, en dos casos con Villa en posición franca para marcar.
La media hora suplementaria tuvo toda la intensidad y la emoción que le faltó al partido.
En los 90 minutos, Casillas ahuyentó a los críticos con dos manos o mano providenciales, ambos ante Robben, en los que con su pierna derecha, primero, y sus manos, después, recogió los corazones españoles cuando estaban suspendidos en el aire.
La velocidad del ex madridista fue el único peligro holandés, rompiendo con su rapidez la línea de retaguardia roja.
No fue lo único que rompieron los tulipanes, con un juego sucio que dio mal ejemplo del repertorio holandés y que ofreció una triste imagen al mundo en tan magno momento.
Sólo la cabeza de Sergio Ramos (pletórico todo el Mundial) y una acción de Villa, que salvó un zaguero bajo palos, sacaron el "huy" de las gargantas españolas, que se mantuvieron muy tensas y calladas durante los 120 minutos...

DEUDA SALDADA
...Durante los 116, perdón. Con el gol de Iniesta estalló todo el país y el fútbol español saldó su deuda histórica. Ese derechazo cruzado zanjará los debates de por qué el Baloncesto, Nadal, Contador o Alonso consiguen éxitos que la selección de fútbol ni rozaba. Ya no habrá más preguntas de cuál es la razón de que los Sub-16, los Sub-18 o los Sub-20 ganen Mundiales y Europeos, y la Absoluta se estrelle cada evento en cuartos.
La cara incrédula y desorbitada de Íker Casillas levantando la Copa es el mejor reflejo del sentimiento de todo un país. Pero era real. Lo hemos conseguido. ¡Somos campeones del Mundo!

PD: Y tras ver estas increíbles imágenes, un pensamiento rondaba mi cabeza de forma incontrolable: ya sólo me queda por ver al Atleti campeón de la Champions.