Minuto 83 de partido. El Atlético de Madrid empata a uno en Trondheim en un encuentro en el que rayó el ridículo en largas fases de la segunda mitad.Tiago Mendes recoge un balón dividido en medio campo y con un autopase se marcha con coraje del primer contrario que le sale al paso. El esférico le sale largo, pero con un toque sutil manda encargar una sotana a un segundo rival noruego. Tiago se crece, y recorta hacia afuera a un tercer enemigo. Se está gustando, se ve en sus ojos. “¡Suéltala!”, le grito, “¡Suéltala!”, esperando que el portugués finalice esa gran jugada con un buen pase al hueco al desmarque de Forlán.
Pero entonces Tiago, jugador poco acostumbrado a hacer goles y menos aún desde larga distancia, suelta un pelotazo desde 25 metros. “¡¿Pero qué haces Tiago?!”, le espeto, lamentándome por cómo ha desperdiciado tamaña jugada.
Pero entonces miró la portería y veo como el balón entra por la escuadra... “¡Menudo golazo ha marcado el cabrón!”, celebro medio avergonzado...
HAY DUDAS: LA PRINCIPAL, LAS QUE TENGA DE GEA
De esta forma, el Atlético de Madrid ganó anoche un partido en Noruega que mereció perder durante muchos minutos y que siembra muchas dudas en torno a algunas de nuestras piezas claves de cara al derbi.
La principal, David De Gea. Uno de nuestros valores más seguros, en el más amplio sentido del adjetivo, tuvo ayer varios fallos, todos en la segunda parte, que esperemos no minen la confianza de uno de los baluartes de cara al derbi.
El portero de 19 años, que habitualmente actúa con la firmeza de un veterano que rondase los 40, cantó inesperadamente en el 1-1, intentando blocar de forma poco ortodoxa un disparo de Henriksen que se coló entre sus piernas.
Diez minutos después, intenta atajar con una mano, como si fuera Michael Jordan, uno de los cien balones que anoche se colgaron al área chica. Lógicamente se le escapó, aunque sin consecuencias por fortuna.
Y sólo seis minutos antes de la obra maestra de Tiago, De Gea salió hasta el corner a proteger un balón que terminó salvando sobre la línea de fondo Iversen. Si se hubiera apellidado Vieri, estaríamos hablando del 2-1...
Bien es cierto que entre medias salvó un cabezazo a bocajarro de Prica y un derechazo de Moldskred, en el primer cuarto de hora del segundo acto. En eso minutos, el Atlético fue encerrado en su propia área por un mediocre conjunto noruego, mostrándose incapaz de hilvanar dos pases seguidos y en un espectáculo bochornoso de la defensa, con Perea comiéndose cada balón aéreo y Ujfalusi inoperante a la hora de despejar. Un esperpento que sólo puede ser calificado de una manera: ridículo.
ENCIMA PERDIENDO TIEMPO...
A la irrisoria segunda parte protagonizada por los de Quique (que yo lo siento, pero tiene muchísimo que ver en estos cobardes repliegues del equipo cuando va ganando) se le unieron gestos como el propio De Gea perdiendo tiempo en los saques de puerta o Assunçao marchándose sustituido con andares cansinos. Si esta es la actitud contra un Rosenborg que en la Liga española estaría en Segunda, al Bernabéu mejor ni vamos.
NADIE MARCA EL JUEGO
Antes de todo esto, Agüero adelantó al equipo a los tres minutos tras una buena asistencia de Simao (0-1). El argentino estaba en fuera de juego, pero los arbitrajes en Europa son tan malos como los de aquí. Aunque, al contrario que en nuestro país, últimamente nos benefician más que perjudican.
La primera mitad fue más digna, sostenidos en que el equipo iba por encima en el marcador, pero en ningún momento se supo marcar el tempo del partido ni demostrar la superioridad innegable de los rojiblancos dominando el juego.
En un par de llegadas Tiago y Raúl García pudieron sentenciar. Y la más clara la tuvo Diego Costa, que vio como un defensa le sacaba un gol sobre la línea.
Sin embargo, el Rosenborg entraba por bandas con una facilidad pasmosa (y el domingo jugará Valera...) y cada centro al área o balón colgado desde su propio campo sembraba el desconcierto en la zaga atlética.
SIN DEFENSA PARA EL DOMINGO
Para colmo, otra de las piezas que se tambalea es Domínguez. El único central sano de garantías (Juanito no sé por qué sigue en la plantilla y no es el Bernabéu un campo en el que debutar para Pulido) se dolió sobre el césped en varias acciones y el parte médico hoy anuncia que se ha resentido de su maltrecho tobillo derecho.
COMENTEN NUESTRA ÚLTIMA VICTORIA
Miedo, mucho miedo para el domingo. Pero quién sabe. Por favor, les invito a ver y comentar la portada de nuestra última victoria en el Santiago Bernabéu. Por entonces, los pronósticos no eran mucho más halagüeños que hoy. Que Dios reparta suerte...


