viernes, 5 de noviembre de 2010

¡¿Pero qué haces Tiago?!

Minuto 83 de partido. El Atlético de Madrid empata a uno en Trondheim en un encuentro en el que rayó el ridículo en largas fases de la segunda mitad.
Tiago Mendes recoge un balón dividido en medio campo
y con un autopase se marcha con coraje del primer contrario que le sale al paso. El esférico le sale largo, pero con un toque sutil manda encargar una sotana a un segundo rival noruego. Tiago se crece, y recorta hacia afuera a un tercer enemigo. Se está gustando, se ve en sus ojos. “¡Suéltala!”, le grito, “¡Suéltala!”, esperando que el portugués finalice esa gran jugada con un buen pase al hueco al desmarque de Forlán.
Pero entonces Tiago, jugador poco acostumbrado a hacer goles y menos aún desde larga distancia, suelta un pelotazo desde 25 metros. “¡¿Pero qué haces Tiago?!”, le espeto, lamentándome por cómo ha desperdiciado tamaña jugada.
Pero entonces miró la portería y veo como el balón entra por la escuadra... “¡Menudo golazo ha marcado el cabrón!”, celebro medio avergonzado...

HAY DUDAS: LA PRINCIPAL, LAS QUE TENGA DE GEA
De esta forma, el Atlético de Madrid ganó anoche un partido en Noruega que mereció perder durante muchos minutos y que siembra muchas dudas en torno a algunas de nuestras piezas claves de cara al derbi.
La principal, David De Gea
. Uno de nuestros valores más seguros, en el más amplio sentido del adjetivo, tuvo ayer varios fallos, todos en la segunda parte, que esperemos no minen la confianza de uno de los baluartes de cara al derbi.
El portero de 19 años, que habitualmente actúa con la firmeza de un veterano que rondase los 40, cantó inesperadamente en el 1-1, intentando blocar de forma poco ortodoxa un disparo de Henriksen que se coló entre sus piernas.
Diez minutos después, intenta atajar con una mano, como si fuera Michael Jordan, uno de los cien balones que anoche se colgaron al área chica. Lógicamente se le escapó, aunque sin consecuencias por fortuna.
Y sólo seis minutos antes de la obra maestra de Tiago, De Gea salió hasta el corner a proteger un balón que terminó salvando sobre la línea de fondo Iversen. Si se hubiera apellidado Vieri, estaríamos hablando del 2-1...
Bien es cierto que entre medias salvó un cabezazo a bocajarro de Prica y un derechazo de Moldskred, en el primer cuarto de hora del segundo acto. En eso minutos, el Atlético fue encerrado en su propia área por un mediocre conjunto noruego, mostrándose incapaz de hilvanar dos pases seguidos y en un espectáculo bochornoso de la defensa, con Perea comiéndose cada balón aéreo y Ujfalusi inoperante a la hora de despejar. Un esperpento que sólo puede ser calificado de una manera: ridículo.

ENCIMA PERDIENDO TIEMPO...
A la irrisoria segunda parte protagonizada por los de Quique
(que yo lo siento, pero tiene muchísimo que ver en estos cobardes repliegues del equipo cuando va ganando) se le unieron gestos como el propio De Gea perdiendo tiempo en los saques de puerta o Assunçao marchándose sustituido con andares cansinos. Si esta es la actitud contra un Rosenborg que en la Liga española estaría en Segunda, al Bernabéu mejor ni vamos.

NADIE MARCA EL JUEGO
Antes de todo esto, Agüero adelantó al equipo a los tres minutos tras una buena asistencia de Simao (0-1). El argentino estaba en fuera de juego, pero los arbitrajes en Europa son tan malos como los de aquí. Aunque, al contrario que en nuestro país, últimamente nos benefician más que perjudican.
La primera mitad fue más digna, sostenidos en que el equipo iba por encima en el marcador, pero en ningún momento se supo marcar el tempo del partido ni demostrar la superioridad innegable de los rojiblancos dominando el juego.
En un par de llegadas Tiago y Raúl García pudieron sentenciar. Y la más clara la tuvo Diego Costa, que vio como un defensa le sacaba un gol sobre la línea.
Sin embargo, el Rosenborg entraba por bandas con una facilidad pasmosa (y el domingo jugará Valera...) y cada centro al área o balón colgado desde su propio campo sembraba el desconcierto en la zaga atlética.

SIN DEFENSA PARA EL DOMINGO
Para colmo, otra de las piezas que se tambalea es Domínguez. El único central sano de garantías (Juanito no sé por qué sigue en la plantilla y no es el Bernabéu un campo en el que debutar para Pulido) se dolió sobre el césped en varias acciones y el parte médico hoy anuncia que se ha resentido de su maltrecho tobillo derecho.

COMENTEN NUESTRA ÚLTIMA VICTORIA
Miedo, mucho miedo para el domingo. Pero quién sabe. Por favor, les invito a ver y comentar la portada de nuestra última victoria en el Santiago Bernabéu. Por entonces, los pronósticos no eran mucho más halagüeños que hoy. Que Dios reparta suerte...

jueves, 4 de noviembre de 2010

Un año más, con la misma portada de aquel Real Madrid 1-3 Atlético de Madrid en el Bernabéu...

De Atlético de Madrid, un Grande sin Memoria

Once años... Once años se cumplieron el pasado domingo de esta portada. Una portada que ya publiqué el año pasado por estas fechas con motivo del derbi y que, desgraciadamente, vuelvo a rescatar ahora porque seguimos sin una nueva que la sustituya... ¿Hasta cuándo? (Pulsar en la portada para ampliar y después en la lupa que aparecerá arriba a la derecha).

Era 1999 y el Atlético de Madrid era entrenado por Claudio Ranieri. El equipo llegaba al Bernabéu en la jornada 10, 16º con 10 puntos tras un inicio muy irregular.
Gamarra, Ayala, Hasselbaink, Toni Jiménez o Capdevila eran los fichajes que a la postre nos llevarían a Segunda. Aunque esa noche, tras ganar 1-3 en el coliseo blanco protagonizando un gran partido y superando en la tabla a los merengues, nadie podía sospecharlo.

ALINEACIONES
Estos fueron los futbolistas que jugaron ese partido, destacando la figura de Etoo en el Real Madrid (en uno de los tres únicos partidos que jugó de blanco) y el debut de Casillas en un derbi en su primera temporada en el primer equipo (tuvo que entrar por expulsión de Bizarri):

1- REAL MADRID: Bizarri (Roja 50'); Salgado, Iván Campo, Julio César, Roberto Carlos; Seedorf, Helguera (Etoo 69'), Redondo (Karembeu 62'), Guti (Casillas 50'); Raúl, Morientes.
3- ATLÉTICO MADRID: Molina; Gaspar, Gamarra, Chamot, Capdevila; Aguilera (Valerón 63'), Bejbl, Baraja, Solari; Hasselbaink (Paunovic 89'), José Mari (Correa 79').

“El Atlético hizo pupa” tituló aquel día la crónica de Marca José Vicente Hernaez.
Y eso que los madridistas se adelantaron en el marcador con un gol de Fernando Morientes de cabeza a centro de Roberto Carlos (1-0). Tan sólo se habían disputado ocho minutos y se preveía una nueva noche aciaga de los rojiblancos.
Sin embargo, apenas cuatro minutos después, en el 12, Aguilera metía un balón en profundidad para Jimmy Floyd Hasselbaink y el holandés recortaba con la derecha a Iván Campo y batía a Bizarri con la zurda (1-1).
A la media hora de juego, un balón robado en medio campo por Aguilera a Redondo llegó de nuevo a Hasselbaink, que asistió con velocidad a José Mari y el sevillano ponía el 1-2. Siempre se le dieron bien los blancos a José Mari (les hizo tres goles en tres partidos distintos).
Sin tiempo de reaccionar para el equipo entonces dirigido por John Benjamin Toshack, Jimmy redondeó su gran noche con un nuevo gol.
Fue en el 38, cuando se sacó un potentísimo disparo lejano con la diestra que se coló a la izquierda de Bizarri (1-3).
No hubo opción a la remontada madridista, ya que, apenas disputados cinco minutos de la segunda parte, Bizarri fue expulsado por derribar fuera del área a Capdevila en un mano a mano, lo que posibilitó el debut de Íker Casillas en un derbi a sus 18 años, ya que el titular habitual, Bodo Illgner, estaba ausente por lesión.


LAS PALABRAS DE LOS PROTAGONISTAS
En sala de prensa, Toshack reconoció el baño atlético sentenciando que “el resultado ha sido justo e incluso corto”. El técnico rojiblanco, Claudio Ranieri, manifestó que “lo merecíamos por lo que se ha sufrido”.
La estrella del partido, Jimmy Floyd Hasselbaink, declaró que “ganar al Madrid en su campo es algo especial”. El holandés nacido en Surinam dedicó la victoria “a toda la afición del Atleti” y aseguró que, pese a que “nos hemos divertido en el campo, sólo son tres puntos”.
“Jugamos a un nivel altísimo, fuimos superiores durante los 90 minutos y físicamente demostramos estar muy fuertes”, concluyó.
El otro goleador del choque, José Mari, se estrenaba esa temporada en Liga: “El gol ha tardado en llegar, pero lo ha hecho en el mejor momento. Ha sido un espectáculo. Estaba loco por marcar y da más alegría al ser un derbi. Sólo ha habido un equipo sobre el terreno de juego. No sé si el Madrid esperaba que saliéramos tan arriba, pero la idea era salir a ganar desde el primer minuto”.
Por su parte, un joven Rubén Baraja manifestó lo siguiente: “En el Bernabéu ha llegado nuestra apoteosis. Es una alegría muy grande para los aficionados que están sufriendo desde el principio de temporada. En este campo se puede presionar, lo hemos hecho y ha sido todo un éxito. El equipo ha demostrado mucho carácter”.
Jugadores como Clarence Seedorf no pusieron excusas a la superioridad rojiblanca. “Nos han dado un baile”, reconoció el holandés. O “nos pillaron dormidos”, dijo Roberto Carlos.

¿DÓNDE ESTABAIS VOSOTROS?
Aquella noche, algunos cláxones se dejaron oír en torno a Neptuno y hubo banderas rojiblancas ondeando por las ventanillas de los coches. Y eso que sólo hacía cinco meses de la última victoria del Atleti sobre el Madrid, 3-1 en el Calderón.
Aquella noche, apenas era un chaval que se acostó feliz y pudo presumir de equipo ante mi entonces novia, del Real Madrid, con la que vi el partido en su casa.
Algunos como Fernando o Julio ya me contaron el año pasado dónde lo vieron ese 31 de octubre de 1999, pero ¿y el resto? ¿Qué recordáis de aquella noche?

Varios de vosotros habéis amenazado con que el domingo no veréis el derbi (supongo que finalmente no lo cumpliréis), pero qué posibilidades reales le veis al equipo… ¿Pensáis como he escuchado a algún atlético que podemos salir goleados?
A veces los triunfos más grandes llegan cuando menos se esperan. Supongo que habrá que soñar… es la base de todo esto.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Llega el invierno al Calderón

Hasta el momento en esta Liga, el Atlético había cosechado una serie de resultados “normales” para poder aspirar a la cuarta plaza a final de temporada. Victorias en casa frente a Sporting, Zaragoza y Getafe; tres puntos a domicilio en San Mamés y un empatito en Mestalla. Mientras que se caía en el Calderón frente al todopoderoso Barça, y fuera frente a Sevilla y Villarreal. Todo dentro de la “lógica” para un club que aspira a ser cuarto cuando el calendario sea más benigno.
Para alguien que quiere que su equipo quede “entre los cuatro primeros”, y no cuarto, que es distinto, estos resultados ya eran motivo de desilusión.
Sin embargo, el empate de anoche ante el Almería ya no entraba en las “cuentas” de nadie.

CONTRA EL FRÍO, UNA SALIDA FUERTE
Era el primer partido oficial del invierno. Siete de la tarde y ya era noche cerrada en el Calderón, con el recién estrenado cambio horario. La lluvia había hecho acto de presencia de forma intermitente durante todo el día y los primeros gorros rojiblancos ya cubrían las cabezas de algunos aficionados.
Pero con el inicio del partido, nada hacía presagiar que el resultado final nos dejaría fríos.
Agüero y Forlán formaban juntos de inicio y eso ya era motivo de satisfacción. Y de temor en la zaga rival. Aparte del inestimable peligro que el Kun genera por sí solo, las prestaciones de Forlán se multiplican con el argentino al lado.
Así, al minuto de juego ya habían combinado y Forlán buscó una vaselina que se perdió lamiendo el palo.
Sesenta segundos después, el uruguayo lo volvía a intentar con un disparo que la defensa rechazaba a corner. Buen comienzo para el Atleti y para un Forlán necesitado de gustarse y de gustar.
Y antes del minuto cinco, penalti sobre José Antonio Reyes. Para la mayoría la jugada es rápida y pasa desapercibida. Crusat llega tarde y derriba a Reyes en el lateral del área, pero claramente dentro. El propio utrerano protesta. Agüero también. Pero ni el árbitro ni el linier vieron la falta dentro del área.

CERO PENALTIS EN NUEVE JORNADAS
Quiero destacar que disputadas nueve jornadas al Atlético de Madrid aún no le han pitado ni un solo penalti a favor, mientras que a equipos como Sevilla y Real Madrid les han señalado ya cuatro y tres penas máximas.
El de ayer a Reyes fue claro, porque de hecho la falta se pitó. Como claros fueron los tres de El Madrigal, donde se podía al menos haber castigado uno. En la segunda parte también hubo una caída dudosa de Diego Costa dentro del área. Mucho menos evidente que la que le infligieron hace unas semanas en Sevilla… La jornada pasada comenté que quejarme sobre los árbitros no me reportaba consuelo. Pero vistos los datos, ya está bien.
Sólo seis equipos no han disfrutado de ningún penalti a favor: Atlético de Madrid, Real Sociedad, Racing, Almería, Zaragoza… y el otro no lo adivinarían… ¡Villarato!

¿Y LA PROTECCIÓN PARA REYES?
Comentario aparte también merece el habitual padecimiento de Reyes. Minutos después del penalti, Ortiz, reconvertido al lateral izquierdo y al que Reyes volvió loco, le pegó una patada en la banda que para el árbitro nuevamente no fue motivo de tarjeta. El utrerano tuvo que quedarse lesionado en la caseta en el descanso y su presencia en el Bernabéu es dudosa. No hay más preguntas, señoría…
Pero por entonces sólo iban unos minutos de juego y en el Calderón nadie pensaba en penaltis no pitados, bajas para el Bernabéu e inmunidad para Reyes.
Sólo disfrutaba con los caños del extremo andaluz, las internadas de un Simao entonado, y maldecía a Diego Alvés por sus paradas a bocajarro a disparos de Forlán y del Kun.

EL ESTRENO DEL KUN, Y OTRA VEZ PIATTI
Pero en la enésima parada de Alves, a precioso cabezazo de Reyes, Agüero aparecía en el rechace para marcar su primer gol en Liga. 1-0 y la tarde pintaba fenomenal.
Sin embargo, a falta de un minuto para el descanso, Tiago controla mal un saque de banda a favor (imperdonable), la pelota cae a pies de Uche y su trallazo lo despeja De Gea a corner.
Mientras la grada corea el nombre del guardameta, el saque de esquina es mal despejado por nuestra defensa y la pelota llega a Pablo Piatti, que de perfecta volea pone el empate (1-1).
Debe ponerle al argentino el Calderón, ya que el año pasado hizo los dos goles
(y marcó sólo siete en todo el año) y anoche fue un quebradero para la zaga rojiblanca con sus rápidas diagonales con el balón controlado.

SEGUNDA PARTE ESPESA
Pese al golpe, todos esperaban que en la segunda mitad el Atlético se llevara el choque sin problemas. Pero pronto comenzó a vislumbrarse que no sería así. El conjunto almeriense empezó a perder tiempo desde el minuto uno, Diego Alves desquiciaba al respetable con sus interminables saques de puerta “a lado cambiado” que le valieron la tarjeta y los ataques de los de Quique eran lentos y previsibles.
Sin la chispa del lesionado Reyes, a Fran Mérida siempre le sobraba un recorte, y sólo Simao, más entonado que nunca y desbordando constantemente (buena noticia si se repite) comprometía a la defensa mediterránea.
Para más inri, el Almería sembraba el pánico en las contras con la velocidad de Crusat y Piatti por banda, y Ulloa estuvo a punto de hacer honor al Día de los Difuntos en un balón al que no llegó por poco.

SE AVECINA MUCHO FRÍO
En el último minuto, Agüero pudo cambiar el signo de un final cardíaco, en una falta en la frontal que él mismo se generó tras un eslalon. Pero el balón lo sacó la barrera.
Camino a casa, los comentarios de la gente no eran de lo más halagüeño, y eran muchos los que firmaban no salir goleados del Bernabéu. El jueves, espera la gélida Noruega. Y el domingo a última hora de la noche, Chamartín. Tengo frío…