jueves, 27 de octubre de 2011

Los números del Atlético de Madrid del siglo XXI fuera de casa: San Mamés, su campo preferido

Qué me responderían si les dijera: San Mamés, mejor que el Vicente Calderón. No les estoy hablando de las cualidades del vetusto estadio bilbaíno, del más puro estilo inglés (uno de los campos que sin duda quiero visitar antes de que sea derruido).
Les estoy hablando de que en la última década, al Atlético de Madrid le ha ido mucho mejor en la mítica Catedral del fútbol que en su propio estadio con los leones.
SAN MAMÉS, EL MEJOR ESTADIO DEL MUNDO
De hecho, a los colchoneros les ha ido mejor en San Mamés en lo que va de siglo que en ningún campo del mundo. El conjunto madrileño ha logrado cinco victorias en feudo bilbaíno, por un empate y sólo tres derrotas.
Por contra, en el Calderón el Athletic ha ganado en tres de sus últimas cuatro visitas. Teniendo los siguientes números desde la vuelta del Atlético a Primera: las tres citadas victorias; dos empates; y cuatro derrotas.
Es decir, el Atlético de Madrid ha ganado más veces al Athletic en San Mamés que en su propio estadio. Pero es que para los rojiblancos, este estadio ha sido talisman desde que empezó el nuevo siglo (Antes habían ganado 16 veces en 65 visitas).

LE SIGUEN EL COLISEUM, EL SARDINERO Y EL VILLAMARÍN
Sólo Getafe (Coliseum Alfonso Pérez), con cuatro triunfos en el nuevo milenio (uno de ellos en Segunda), Santander (El Sardinero), y el Benito Villamarín de Sevilla, con otras cuatro victorias en cada uno, se acercan en guarismos a la positiva estadística de San Mamés.
Por detrás, campos como Riazor, la suma de Cornella y Montjuic, y el Iberostar Stadi del Mallorca han visto a los rojiblancos salir victoriosos en tres oportunidades.

EN LOS GRANDES ESTADIOS NO SE RESPONDE
En los grandes estadios, el Atlético de Madrid no ha dado la talla en su regreso a la élite: dos meritorias victorias en el Camp Nou; una en Mestalla, el Sánchez Pizjuan o El Madrigal, y el ya conocido por todos cero en el Santiago Bernabéu.

Basta que haya escrito este artículo a cinco horas del duelo en San Mamés para que se gafe nuestra excelente racha. Pero quería compartir con vosotros estos números que esperemos que esta noche se repitan. ¿Qué posibilidades de victoria veis vosotros?
Por cierto, la próxima parada fuera del Calderón será el Coliseum de Getafe. Dos plazas propicias para levantar la cabeza.

lunes, 24 de octubre de 2011

Un Atleti muy cortito

Hay un chiste que la mayoría de ustedes habrán escuchado que dice más o menos así:

-Un loco se escapa del manicomio, roba un vehículo, y emprende su huida en dirección contraria por la autopista.
En mitad de su aventura, el loco pone la radio del coche y escucha: “Atención, interrumpimos la emisión para dar un aviso importante. Si circulan por la M-50, tengan cuidado porque un loco ha escapado del manicomio y se encuentra conduciendo en dirección contraria”.
En ese momento, el loco se queda pensativo y dice: “¿Un loco sólo? ¡Pero si van todos en dirección contraria!”.

LOS GILI-CORNER
O todos en el Vicente Calderón estamos locos, o debe ser Gregorio Manzano al que le falte un tornillo. Me estoy refiriendo en concreto al asunto de los corners.
Anoche, a la salida del estadio, la comidilla entre los 40.000 asistentes era la misma: “Así no vamos a meter un gol de corner en la vida”; “Estoy harto de los gili-corners”; “¡¿Cómo puede ser que los saquen todos en corto?!”.
A la finalización del choque pude comprobar que el hecho que había exasperado a mi sector del estadio durante el choque, había sido compartido por la mayoría de la grada.
El Atlético de Madrid dispuso frente al Mallorca de un mínimo de diez corners, de los cuales más de seis se sacaron en corto.
El resultado de todos ellos fue un balón fácil para la zaga mallorquinista, que de hecho en alguna oportunidad inició una contra peligrosa.
Por contra, las cuatro ocasiones en las que los rojiblancos decidieron colgarla al área, terminaron con un remate de Adrián que salvó un defensa, un cabezazo de Arda que salvó un zaguero en la línea a corner, y una buena intervención de Aouate quitando de la cabeza el remate a Falcao.
Y es que no me explico cómo teniendo a semejante depredador del área, que ha dado buena muestra de sus habilidades rematadoras en los corners (marcó dos goles de esa suerte al Sporting -uno anulado- y otro al Celtic), se puede sacar en cortito...
Es como si en el Real Madrid de la Quinta, con Hugo Sánchez esperando en el punto de penalti, Michel y Martín Vázquez no colgaran un balón y se dedicaran a hacer ronditos en la frontal.

EN EL CERRO DEL ESPINO DEBEN SALIR...
Pues a eso juega este Atleti, a hacer ronditos en la frontal y a sacar los corners en cortito. Supongo que en el Cerro del Espino se hincharán a meter goles sacando de esquina en corto y entrando en paredes hasta la cocina. Me imagino que porque Perea, Godín y compañía se las comerán todas. Pero en la Liga, las defensas cortan los gili-corners...
Mi desesperación ayer llegó a tal punto, que en un corner que iba a botar Diego en corto para Arda, Fernández Borbalán (¡Vaya árbitro!) vino para apartar de la zona a Cendrós (que se había acercado para tapar el saque), y le rogué al colegiado encarecidamente que echara también al del Atleti... por desgracia no hubo esa suerte.
Me he extendido ya varios párrafos en comentar un aspecto aparentemente accesorio, pero lo de los corners de esta guisa empieza a convertirse en una rutina exasperante, y sin los saques de esquina de Pantic ya les digo yo que no habríamos ganado el Doblete...

A LOS 20 SEGUNDOS, PENALTI INJUSTO EN CONTRA
El partido empezó de la peor manera que podía hacerlo. A los 20 segundos, Fernández Borbalán decidió pitar penalti por mano de Silvio, cuando tenía el brazo claramente pegado al cuerpo. ¡A los 20 segundos! Un penalti a esas alturas no se hubiera pitado en el Bernabéu o el Camp Nou ni aunque le hubieran cortado la pierna al delantero del Mallorca.
Sin embargo los bermellones están de suerte con las penas máximas (llevan cuatro a favor en ocho jornadas. Más que el Madrid -3-, el Betis -3-, o el Barça -1-) y Hemed luchará por el Pichichi si la cosa sigue así (cuatro de cuatro).
Mi padre me comentó que los muchos que aún no habían llegado al campo se pensarían que jugábamos contra el Real Madrid, con el Mallorca de blanco y el 0-1 instalado en el marcador antes del minuto uno...

EL ATLETI A LO SUYO: TOQUE SIN GOL
Así, el Atleti reaccionó de la única forma que parece saber. Tocando y tocando y disparando poco y de lejos.
De esta forma lo intentó Tiago desviado, y Silvio en un disparo que se fue abriendo hasta lamer el palo. Mientras que la más clara la tuvo Falcao, que tras varias paredes sacó un tiro dentro del área, que Ramis salvó yendo al suelo con todo.
Sólo Silvio daba mordiente al ataque colchonero por la derecha, con Adrián casi desaparecido, Arda incómodo y Diego siempre buscando el último pase que no llega. Creo que el brasileño debería abusar más de su buen disparo, ante tanto atasco.
La primera parte expiraba, y Godín se dejó caer en el área tras un recorte, buscando que Borbalán nos devolviera lo que nos había quitado antes de empezar. Pero eso tampoco se pita más que en otros grandes estadios.
Por fortuna, Falcao quiso ponerse el traje del Kun (Pichichi y líder absoluto de la Premier tras el sonrrojante 1-6 de Old Traford a De Gea...) y se coló dentro del área entre tres tíos, hasta que Ramis le empujó cuando encaraba a Aouate. El colombiano no es un dechado técnico, pero transforma los penaltis con maestría y engañó al portero israelí (1-1).

HACE FALTA UN DELANTERO...
El segundo acto comenzó con una prueba de que hay que fichar a otro delantero. Adrián se queda solo tras gran asistencia de Arda, pero dispara contra el lateral de la red. Su presencia se hace imprescindible para abrir huecos a Falcao, pero hay que traer otro que las meta además del colombiano.
Pero como Manzano va en dirección contraria, quitó al asturiano para meter a Salvio, y a Tiago por Reyes, que ya suma más partidos como suplente que como titular.
El utrerano lo intentó como siempre, y puso a prueba a Aouate en un par de zurdazos.
Pero el tiempo se acababa, y el Calderón fue marchitándose al son de la incipiente lluvia.
En el minuto 92, Falcao volvió a hacer de Agüero (atropellado, pero se va colando) y fue parado en la frontal del área. La posición era perfecta para Diego, y le dije a mi padre. “Esto yo ya lo he visto, ahora la mete Diego”.
Pero el Atleti-Mallorca que yo ya había visto fue allá por 2003, con Jorge Larena poniendo el 2-1 de falta directa en el último minuto, y precisamente Manzano sentado en el banquillo colchonero.
En el de este año, Diego estrelló el balón contra la barrera, y la pelota se fue de nuevo a corner...
¿Adivinan cómo lo sacaron? Este Atleti es muy cortito...

sábado, 22 de octubre de 2011

El Atlético sí seguirá atentando

En el día en el que el pueblo español recibió una de las mejores noticias que podían darse, la declaración del fin de la violencia por parte de ETA, el Atlético de Madrid demostró que seguirá atentando... contra el fútbol, por suerte.
Los rojiblancos volvieron a hacer un partido muy plano contra un equipo que salió a contemporizar y que se permitió el lujo de sentar en el banquillo a tres de sus mejores hombres (Di Natale, estrella y Pichichi sin discusión, Isla y Asamoah). Sin embargo, como ya ocurriera con el Rennes, que el rival plante a un equipo B no es suficiente para que el Atlético gane.

SIN DOS DELANTEROS, NO HAY GOL
Antes del partido, reivindique la necesidad de que Manzano alineara dos puntas. Los únicos que tiene, por desgracia (Falcao y Adrián). Sin embargo, el jienense volvió a dejar al colombiano solo como un baboso a las seis de la mañana en una discoteca.
Por detrás, Diego estuvo muy acelerado, y en las bandas, Pizzi puso mordiente (encara siempre, aunque no siempre con acierto) y Juanfran perdió otra oportunidad (tengo fe en este jugador, pero estuvo mejor de lateral que en su posición).
Esta vez, en la zona ancha “sólo” hubo doble pivote, con un Assunçao (el que menos juega) que fue el mejor, robando, tocando fácil y bien, y anticipándose al rival en varias jugadas comprometidas.
Como ya me ocurriera con Quique, cuando fuera del Calderón sacaba solo arriba a Agüero o a Forlán, o tiempo atrás con aquellos que decidían dejar como un náufrago a Torres, el fútbol con un solo delantero me repugna. Es imposible ganar.

ESTE FÚTBOL NO FAVORECE A FALCAO
Es cierto que no por jugar con más delanteros (como ocurre con algún técnico que a la desesperada coloca cuatro delanteros al final) es más fácil marcar. Cada zona debe estar compensada para conseguir llegar al gol. Pero en el Atlético Falcao es la única referencia, y el Atlético no juega a colgársela, sino a tocar, tocar y tocar, hasta marearla en la frontal. Los desmarques de Adrián, o el Kun si estuviera (ay el Kun) serían más válidos para aprovecharse de este juego, pero con tanto toquecito, el único recurso que saben usar los de Manzano para llegar a puerta es el disparo lejano.
Así lo intentó Gabi en varias ocasiones (ya le entrará alguna), Pizzi, o el propio Falcao. Pero la mayoría de intentonas acabaron en las nubes o muy centradas.

UN 60% DE POSESIÓN ESTÉRIL
El Atlético de Madrid acumuló casi un 60 por ciento de posesión ante un Udinese que buscaba sólo salir a la contra con la velocidad de Armero (que se la lío más de una vez a un Perea que de nuevo estuvo mal...) o intentaba aprovechar las jugadas a balón parado.
El primero robó la cartera en el segundo acto a Perea, y una indecisión en el despeje de Godín a punto estuvo de escribir una nueva página brillante en nuestro catálogo de “goles del humor”. Antes, en una falta lateral, Benatia se sacó un cabezazo que repelió Courtois en una excepcional parada.
Entonces pensé, que si el Atleti venía quedando 0-0 en los últimos choques es en buena parte gracias al belga, ya que, de lo contrario, los anodinos empates sin goles se convertirían en derrotas. Pero aún no había acabado el choque.

LO MISMO QUE UN 0-0
Hasta aquí, mi crónica es idéntica a la que habría escrito con un 0-0, resultado que esperaba y que, por otra parte, hubiera sido el justo. No haré leña del árbol caído como han hecho algunos, por el hecho de que el Udinese marcara dos goles al final. No se equivoquen, el Atlético no hizo méritos para perder. Como tampoco los hicieron los transalpinos para ganar.
El problema no fueron los dos goles italianos en el 88 y el 93, el problema es la alarmante falta de gol que, por mucho que digan, no proviene de la ausencia de puntería, sino de la sequía de ocasiones.
Dicen que el Atleti es el que más remata después del Barça. Pero a mí los tiros de Gabi desde 25 metros que acaban en las manos del portero, no me valen.
Yo sólo vi dos oportunidades claras. Una volea alta de Godín cuando estaba totalmente solo (55') y un centro-chut de Diego que Falcao esperaba para embocar en la línea, pero que salvó un zaguero. Esta última, se produjo en el minuto 91...

EL UDINESE MARCÓ COMO PREVEÍA
Mientras tanto, el Udinese marcó de la única forma que podía hacerlo. En una jugada a balón parado. Una falta lateral que Filipe Luis despeja mal. Rechace para los italianos. Pelota que cae a pies de Benatia al borde del fuera de juego y su disparo lo envenena Perea a la red (1-0). El marroquí Benatia, defensa central, el más peligroso de los suyos. Esto lo resume todo.
Con el Atleti volcado (a buenas horas...) Reyes pierde un balón en línea de tres cuartos, el recién entrado Adrián se queda mirando en vez de bajar, mientras su compañero Assunçao se pega una carrera de 80 metros (se pongan como se pongan, el brasileño tiene que jugar más) y Floro Flores, que no mete un gol al arco iris, se la cruza a la perfección a Courtois. 2-0 que para colmo complica más el liderato del grupo y un equipo y una afición que celebraron el triunfo con más euforia de la que demostraban las gradas (20.000 espectadores).
Este domingo viene Caparrós, entrenador que no me ilusionaba, pero que al menos vendría con aires renovados. Veremos qué resistencia le ofrece el “viejo” Manzano. Veremos si llega un gol... 275 minutos después...