viernes, 9 de diciembre de 2011

Quién te ha visto y quién te ve...

25 de enero de 1992, el Atlético de Madrid visita por primera vez en su historia el Carlos Belmonte para medirse con un recién ascendido como el Albacete. Los rojiblancos eran quintos en la tabla con 23 puntos, a seis del Real Madrid (1º) y a tres del Barcelona (2º), y se enfrentaban al “Queso mecánico” de Benito Floro, Zalazar, Aquino o Geli con el objetivo de no descolgarse de la cabeza.
El Atlético venía de enlazar dos derrotas consecutivas (Logroñes, 1-0 y Deportivo, 1-2), y jugadorazos como Abel, Solozabal, Manolo o Futre (Schuster no pudo jugar ese partido) se vieron sorprendidos por el equipo manchego (3-1), en lo que se convirtió en la peor racha de la temporada.
Por entonces yo sólo era un niño, y el lunes, camino al colegio, uno de mis mejores amigos, Toño (al que tuve la suerte de poder ver hace poco en una cena de reencuentro con los compañeros), me preguntó con sarcasmo: ¿Qué le ha pasado al Atleti...? A lo que yo le respondí sin muchas ganas de entrar al trapo: “Pues que perdió otra vez, como siempre...”.
Recuerdo que esa anécdota hizo mucha gracia a mi madre cuando se la conté, y salió incluso en alguna que otra reunión familiar, por lo resignado de la respuesta para un niño de nueve años.
Sin embargo, qué gran mentira era aquella en esos tiempos, pese a que llevara tres derrotas consecutivas.
Ese Atleti, justo antes de esos tropiezos, venía de ganar 2-0 al mismísimo Real Madrid (lo que alimentaba las ganas de “guasa” de mis compañeros, en su mayoría madridistas -en clase éramos sólo dos del Atleti-). Ese Atleti, terminó luchando la Liga hasta la última jornada con Barça y Madrid (1º Barcelona 55 puntos; 2º Real Madrid 54 puntos; 3º Atlético de Madrid 53 puntos). Y ese Atleti, acabó la temporada ganando la Copa del Rey al propio Real Madrid en el Santiago Bernabéu (0-2).
Eran otros tiempos... Han pasado 20 años...

8 DE DICIEMBRE DE 2011
Mucho han empeorado las cosas para el Albacete (que ese año hizo el mejor puesto de su historia, 7º), y para el Atlético de Madrid.
Los rojiblancos visitaban tras casi siete años sin hacerlo el Carlos Belmonte para medirse con un equipo que es sexto en el Grupo I de la Segunda División B y que hace un mes empató con nuestro filial (1-1).
En Liga, los rojiblancos son octavos en la tabla con 19 puntos, la mitad que el Real Madrid (37) y el Barcelona (34), y se enfrentaban al “Queso mecánico” de Antonio Gómez, Calle o Zurdo con el objetivo de encarrilar la primera eliminatoria de Copa.
El Atlético venía de enlazar dos victorias consecutivas (Rayo, 3-1 y Celtic, 0-1), y “jugadorazos” como Salvio, Juanfran, Pulido o Pizzi se vieron sorprendidos por el equipo manchego (2-1), en lo que se convirtió en un nuevo ridículo más.
Actualmente soy ya un adulto hastiado con mi equipo, y cuando me sacan el tema suelo ser yo mismo el que critica los ridículos de mi Atleti. Al contrario que entonces, el no querer “entrar al trapo” es lo habitual, ya que hay pocos argumentos para defender a los de las rayas rojas y blancas, hasta el punto de que en el debate acabo siendo yo más crítico con mi club que mis interlocutores.
Este Atleti, justo antes de esos triunfos, venía de perder 4-1 con el mismísimo Real Madrid (tónica habitual que viene repitiéndose los últimos doce años).
Este Atleti, previsiblemente terminará la temporada luchando por un triste billete para la Europa League.
Y este Atleti, tendrá que apelar a la primera remontada de la temporada en la primera eliminatoria de la Copa del Rey.

EL ATLETI Y LAS EXPULSIONES
La derrota en el Bernabéu se justificó con que el equipo jugó con diez desde el minuto 20. Pero con diez (y 0-1 en contra) jugó el Getafe desde el minuto 30 y terminó remontado (3-2) y con diez se quedó anoche el Albacete en el minuto 50 por un penalti de Miguel Núñez sobre Juanfran (el único vertical en toda la noche).
La citada acción parecía despejar el panorama, que en la primera mitad había estado marcado por un mayor empuje del Albacete, que salió a la contra con más ahínco, lo que se tradujo en el 1-0 de penalti transformado por Calle tras una mano cometida por Domínguez.
Los rojiblancos sólo tiraron una vez en el primer acto, en un testarazo de Antonio López que salvó Campos en un paradón, pero con este penalti a favor y contra diez, el partido se presentaba encarrilado...
Sin embargo, Adrián López tiró a las nubes, y los manchegos sólo tardaron diez minutos en equiparar las fuerzas y marcar el segundo... En una rápida contra, Pulido se resbala, Calle se planta ante Asenjo, y Domínguez le desestabiliza por detrás. Falta en la frontal y nueva expulsión. Zurdo, haciendo honor a su nombre, la coloca en la escuadra de Asenjo y pone el 2-0.
¿Cómo puede un Segunda B con diez hacer más daño al Atleti en diez minutos que los rojiblancos en una hora larga en el Bernabéu...?
Y digo más ¿quién recuerda una remontada del Atleti con diez? Contra diez ya les he citado dos. Y les doy otra: 1-1 del Mallorca en la 2009-10... ¡Con nueve!

Y EL 2-1 "MAQUILLA" EL RIDÍCULO
En el minuto 70, Adrián consiguió resarcirse tras remachar un buen pase de Assunçao (2-1), pero el empate no llegó. Tampoco se buscó con gran convicción por parte de un equipo que es el fiel espejo de su entrenador: triste.
Mientras tanto, Reyes observó como espectador de lujo los 90 minutos desde el banquillo, argumentando el bueno de Manzano que hacía falta un delantero (el canterano Pedro), pese a que ni siquiera agotó los tres cambios.
Reyes se irá antes de fin de año, pese a ser uno de los tres jugadores con más calidad de esta plantilla. Como se fue Simao hace justo un año, pese a ser titular indiscutible; o José Manuel Jurado hace año y medio. Por no hablar de Agüero, Forlán o De Gea...
Todos se irán, y otros llegarán... ¿Todos...? No... Y los ridículos seguirán sumándose... Y la historia irá olvidándose...

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ni un Rayo de sol

Dice la canción: “Un rayo de sol oh, oh, oh, me trajo tu amor oh, oh, oh”... Por el Vicente Calderón esta temporada son pocos los rayos de sol que se están viendo (ni aunque pongan los partidos a las 12 de la mañana y contra el Rayo) por un público desenamorado, después de que la tónica de sus últimos veranos es que las niñas de sus ojos les pongan los cuernos y se vayan con otros, flirteando incluso con el vecino rico. La canción compuesta por Los Diablos se ajusta poco al guión del Atlético de Madrid 2011-12. Aquí "los diablos”, son los aficionados rojiblancos.

UN ESTADIO LLENO, PERO SIN MÍ
Una afición que volvió a llenar el Vicente Calderón (50.000 espectadores), pero yo no estuve entre los presentes. Como diría el Kun Agüero, “el fútbol es mi pasión, mis ganas de vivir...” y no sólo por el Atlético de Madrid, sino también como jugador amateur.
Así que el domingo me encontré ante la tesitura de elegir: el Atleti-Rayo se celebraba el domingo a las 12:00, y yo jugaba con mi equipo a las 12:30.
Tras varias dudas, como les he adelantado, me decanté por mi partido. Y no me equivoqué. Ganamos 3-0 con un gol mío, lo cual justificó mi ausencia en el Manzanares. Me grabé el partido, y lo que a continuación voy a relatarles son mis impresiones del mismo. En cualquier caso, esa ausencia de rayos de sol provocan que uno se decida por no ir al estadio... Mal síntoma.

REYES JUGÓ... ¿EL ÚLTIMO?
Y salió el Atleti con un once raro. Sin Courtouis, sin Godín y sin Arda (sancionados), y con Asenjo (año y medio llevaba sin jugar en el Calderón), con Koke (qué poquitas oportunidades tiene) y con Reyes (que no ha jugado ni la mitad de minutos de esta Liga). Un Reyes del que dicen que lo tiene hecho con el Galatasaray. Un Galatasaray al que renunció en junio con las siguientes palabras: “Aquí soy feliz. Tras la final en Barcelona entendí lo que es este Club. Yo me quedo! Aupa Atleti!".
Y que sin embargo ahora, seis meses después y Manzano mediante, podría ser su camino de huida, en lo que supondría dejar al Atleti huérfano de la única “estrella” que se había quedado del año pasado.
Y salió Reyes con ganas, como siempre, encarando (demasiado), perdiendo incluso algún balón peligroso en campo propio, aunque por lo que más destacó fue por ser objeto de las patadas del rival. Hasta ocho faltas recibió en apenas 70 minutos. Poco se escribe sobre eso...
Aunque siempre dejando detalles, como un balón medido al pecho de Falcao en el minuto 22, que el colombiano enganchó abajo, encontrando una buena parada de Cobeño.

EL RAYO APRETABA AL ATLETI, PERO...
Fue la mejor ocasión hasta entonces de un Atleti que se veía empujado a su campo por un Rayo que presionaba con hasta cinco hombres en terreno contrario, lo que obligó al patadón de Asenjo en más de una ocasión.
Los franjirrojos tocaban con facilidad (demasiada en algunas ocasiones) y Michu, Lass o Movilla, en su vuelta a casa, se gustaban por momentos. Pero sólo Tamudo inquietó con una volea en la frontal que le salió centrada.
Entonces pegó el Atleti. De la mano de un Falcao, que en ocasiones parece torpe, pero que atesora calidad en sus botas, y que cayó a banda, se revolvió a las mil maravillas, y sacó un pase interior con la zurda para que Gabi resolviera la salida de Cobeño con una preciosa picadita (1-0- 25'). Primer gol de Gabi, al que su calidad sí se le conoce, pero que no está mostrándose como el líder que demostró ser en Zaragoza. En un Atlético de Madrid huérfano de clase en el medio campo, hace falta que Gabi se lo crea, y supere el miedo que ya le apartó del Calderón antaño.

Y EL RAYO DIO UN PASO AL FRENTE
Con el tanto, fue el Rayo el que se dio cuenta de que tenía que dar un paso al frente si quería pescar en el Manzanares, y acumuló tres ocasiones en cinco minutos.
Primero fue Michu el que sacó un zurdazo lamiendo el poste, armando la pierna en cuestión de segundos; después la cabeza de Tamudo se anticipó a toda la zaga atlética, pero su testarazo se marchó por poco; y luego fue Lass el que sacó un derechazo que, tras tocar en Filipe, se paseó por el portal atlético, sin que el propio Tamudo llegara a embocar por medio metro...
Nadie se inmutó. El Atleti siguió tocando poco y mal, el Rayo dio algún palo de más a Reyes y Diego, sin que Clos Gómez lo castigara como marca el reglamento, y Falcao, a lo suyo, dio el último aviso antes del descanso con un zurdazo alto.

"Y LA VIDA SIGUIÓ..."
El segundo acto comenzó con Pizzi en el campo y Koke fuera. El chico pasó inadvertido, pero con oportunidades de 45 minutos nunca podrá demostrar su enorme valía. Desperdicio...
“Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido”.
El Rayo olvidó su paso adelante, mientras que el Atleti, amparado en el 1-0, sesteaba como sólo él sabe hacerlo. El medio del campo rojiblanco no existía (¿Cuántos balones tocó Mario Suárez?), y en el Rayo apenas Tamudo molestaba, cual mosca cojonera, cuando el balón rondaba el área.

EL MINUTO 70, EL DE MÁS EMOCIÓN...
Y en el minuto 70, Salvio sustituyó a Reyes, y fue el minuto más emocionante hasta ahora, con el Calderón coreando el nombre del utrerano, y entonando a renglón seguido el "Manzano vete ya". Palmadita en el banquillo del jienense al 10 del Atleti, y a esperar noticias...
¿Qué quieren que les diga? Con una directiva coherente, no se llegaría a esto, y no se permitiría la salida de Reyes (que espere a final de temporada a ver qué pasa), pero si tengo que elegir, que se vaya Manzano. Quizá hubiera sido mejor para ello perder con el Rayo.
Hay quien acusa a Reyes de falta de profesionalidad, pero prefiero mercenarios que te saquen un pase con el exterior en una prórroga de unas semifinales de UEFA y que te planten en una final europea, o que te metan dos goles en la jornada final y te den una Liga (que le pregunten al Madrid) a amantes de nuestros colores como Mario Suárez...

Y FALCAO PUSO EL 2-0
Y entonces llegó el 2-0. En una contra, Diego hizo un reverso en el área que me recordó al de Caminero en el Camp Nou (mejor el de nuestro director deportivo, claro), y sacó un centro al primer palo que Falcao remató en plancha adelantándose al defensa. Ocho goles para el colombiano, que seguirá rentabilizando la inversión.
Y Filipe Luis, convertido en delantero centro, a punto estuvo de remachar una contra comandada por Diego y Pizzi. Y Salvio anotó el 3-0 en un gran centro de Gabi al segundo palo. Y Piti puso el del honor en el descuento con la ayuda de Gabi, que esta vez sí aportó.
Y terminaré de nuevo con una canción, otra vez de Sabina, para resumir mi sentir:
"Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden".

jueves, 1 de diciembre de 2011

Este tranvía no llegará lejos

19:34 horas. Por primera vez puedo sentarme frente a mi portátil y escribir sobre la clasificación para los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA que el Atlético de Madrid selló anoche.
Durante todo el día, he estado pegado al teléfono y al ordenador cubriendo la evolución del “descarrilamiento” del tranvía de Parla, que ayer dejó de circular por las deudas que el Consistorio acumula con la empresa concesionaria. Hoy, a las 17:20 horas ha vuelto a salir, después de que el alcalde de Parla haya pasado 26 horas encerrado en Sol pidiendo una solución a la Comunidad, después de que haya salido anunciando que había acuerdo, después de que éste haya sido desmentido por la empresa Tranvía de Parla S.A., y después de que haya sido “reconfirmado” por la compañía encargada del mantenimiento del servicio...EL TRANVÍA NO ME DEJABA VER EL PARTIDO
Supongo que a la mayoría de ustedes el tranvía de Parla les importará lo mismo que el teleférico de Venezuela y que habrán venido aquí a leer sobre el Atlético de Madrid. Pero es que anoche, mientras veía el partido, todavía tuve que hacer dos noticias más sobre si al alcalde parleño le sacaban a palos de la Real Casa de Correos o si por fin había principio de acuerdo entre las dos empresas...

LA PRIMERA VICTORIA A DOMICILIO, A 1.720 KILÓMETROS
El tranvía de Parla recorre un total de 8,3 kilómetros, pero un poco más lejos se tuvo que ir el Atlético de Madrid para conseguir su primera victoria de la temporada “oficial” fuera de casa (0-1). Concretamente, a unos 1.720 kilómetros. No le valieron los 1.415 kilómetros de distancia en el viaje a Udine (2-0). Ni los 1.350 a Rennes (1-1).
Por supuesto, se le quedaron cortos los desplazamientos a Barcelona (500 kilómetros), a Granada (360 kms), a Bilbao (325 kms), o a Valencia (300 kms)... y qué decir de las visitas al Bernabéu (10 kilómetros) o a Getafe (12 kilómetros)... Minucias...

El Atleti, si tiene que ganar fuera de casa, cuánto más lejos, mejor. Total, qué mérito tiene ganar en el Coliseum, donde se vencía 0-1 y contra diez, cuando se puede llegar en 20 minutos con la 442 desde Plaza Elíptica. Los de Manzano, si vencen a domicilio, que se note que es lejos de casa. En Egipto, por ejemplo. 3.400 kilómetros si es un reto como para ponerse a meter goles (1-4).
Así pues, el Atlético decidió que el Celtic Park, a casi tres horas de vuelo del Vicente Calderón, era un buen escenario para lograr por primera vez un triunfo a domicilio.

SALVIO DIO LOS PRIMEROS AVISOS
Mientras comenzaba a redactar que al pobre alcalde de Parla no le habían hecho llegar ni un bocadillo para pasar el día, Salvio me obligaba a levantar por primera vez la cabeza porque con la suya (la testa) acababa de rematar fuera totalmente solo.
Parecía que el argentino había salido inspirado, y poco después se adelantaba a un poco acertado Forster, pero su pase atrás de tacón lo cotaba la zaga escocesa.
Desde los comentarios, el bueno de Kiko Narváez elogiaba la colocación del “Toto”, su velocidad y su sacrificio en defensa. Cualquiera lo diría, cuando hace año y medio Quique aseguraba que no sabía hacer ni una cobertura. En cualquier caso, su mejoría en defensa quedó más que probada en el Bernabéu. Ahora le falta afinar en ataque. Porque resulta que es delantero...
El Celtic pegó los primeros sustos rondando el cuarto de hora, cuando Courtois tuvo que hacer sendos paradones a remates de Samaras, que completó un gran partido, y de Stokes.
Lo intentó otro par de veces el espigado delantero griego, encarando incluso por velocidad a Perea. Mientras tanto, Salvio volvió a protagonizar otro par de oportunidades sin precisar el remate.

ARDA TURAN, DE LO MEJOR
Y la media hora de juego, un corner rechazado llega a la frontal del área, donde Arda Turan conecta un derechazo perfecto que se cuela sin que Forster sea capaz de despejarlo. 0-1 y primer gol del turco, que hace justicia a la gran temporada que está realizando. De lo mejorcito de este año. Ha superado con creces mis expectativas, que reconozco que no eran muchas, y a su clase y su visión de juego le une una lucha que eran desconocidas para el gran público. Espero que éste sea el primero de una buena cantidad de tantos.
El Celtic vio apagado su ímpetu combativo con este tanto, y no hubo sobresaltos hasta el descanso.

EL CELTIC NO AGOBIABA
En la reanudación, el equipo español controlaba sin agobios ante un equipo plano, que pasaría problemas para mantenerse en nuestra Liga. Sin embargo, no arriesgaba en busca de la sentencia, y sólo Salvio ponía algo de picante al ataque, aunque le seguía faltando puntería.
El empuje escocés se resumió en un minuto. En el 66, Ki Sung-Yon (una decepción el surcoreano), pegó una buena falta que sacó Courtois a corner. Y en el saque de esquina, el árbitro anuló un gol de Kayal por un ajustado fuera de juego.
Mientras tanto, me habían vuelto a llamar de Agencia EFE para ver si podía confirmar que había un principio de acuerdo entre Tranvía de Parla S.A. y Alstom...

MIENTRAS HABÍA PREACUERDO, VOLVIÓ FALCAO
Y mientras el portavoz de la empresa encargada del mantenimiento del tranvía me confirma que hay un principio de acuerdo, pero que se deberá cerrar mañana, Falcao vuelve a vestirse de rojiblanco tres semanas después, y a punto está de marcar, de no ser por una mano en el área no señalada por el árbitro.
Diego está cerca de plantarse solo ante el portero en un balón largo (tiene mucha clase, pero le veo lento...), y Juanfran roza la sentencia en un mano a mano con el portero.
Al final, el Atlético logra su primera victoria, sella el pase, y un simple punto le bastará para clasificarse como primero de grupo. Ya es más que lo que se logró el año pasado. Sin embargo, con este déficit, me temo que este tranvía no llegará lejos.