jueves, 29 de agosto de 2013

“Humildad, orgullo y coraje”

Las palabras no son mías, son de Don Diego Pablo Simeone, y definen a la perfección cómo el Atlético de Madrid ha peleado esta Supercopa al FC Barcelona. Palabras que salen de la boca de un hombre que ha conseguido un Atlético “más acorde con su historia, ganador, que pelea y que lucha". Esta reflexión tampoco es mía. La hizo Javier Mascherano al micrófono de TVE al terminar el choque.
Cuando uno escucha a Simeone después del partido, uno se siente orgulloso de que por fin haya cogido los mandos de este equipo un “hombre de club”, que ama a este escudo, que fue protagonista del último gran Atleti campeón y que ahora desde el banquillo ha sido capaz de plasmar esos valores nuevamente en el campo y “cambiarlo todo” (como también dijo Mascherano) y devolver al Atleti a lo que fue. Un equipo capaz de competir con Madrid y Barça. Y ya no es palabrería. Lo ha demostrado tanto en la Copa del Rey como ahora en la Supercopa. Los títulos en los que ahora mismo el Atleti sí puede plantar batalla a los dos transatlánticos hasta que, como reclama el Cholo, haya un reparto más equitativo de los derechos de televisión.

LOS ELOGIOS DE MASCHERANO
Pero cuando uno escucha posteriormente a un rival como Javier Mascherano, uno de los hombres que mejor y más claro habla actualmente en nuestro fútbol, y le escucha decir lo que dijo, y añadir que ha sido una final “muy pareja. Sabíamos que iba a ser dura porque enfrente teníamos un equipo que te hace las cosas muy complicadas. Que sabe a lo que juega y lo hace realmente bien. Hay que felicitarlo porque compiten de una manera muy buena”.
Entonces uno se da cuenta de que realmente este Atlético de Madrid ha vuelto a ser grande y que, pese a haber perdido este título, vendrán más, porque ha llegado un hombre al vestuario que está consiguiendo hacer rendir a esta plantilla muy por encima de sus posibilidades, pero en consonancia con el escudo que defienden.
Deseo que Simeone pueda cumplir su contrato hasta 2017 (algo que dudaba cuando lo firmó) y que Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo no le echen como echaron a Torres, Agüero o De Gea vendiendo a futbolistas (como ahora Demichelis) y no ayudando al Cholo a “seguir creciendo”.
Si continúa, la Supercopa de anoche voló, pero los títulos seguirán llegando.


UN ATLETI MUY COMPETITIVO
Comenzó el choque del Camp Nou como un calco del partido del Calderón (que no me gustó, sobre todo la segunda parte). Un Atleti muy metido atrás, con Villa como hombre más arriba sólo 20 metros por delante del área, y un 75%-25% de posesión para el Barça.
Con el equipo tan atrás, parece imposible aguantar 90 minutos en el Camp Nou. Más cuando en los diez primeros minutos Messi está a punto de plantarse solo tras un gran pase de Busquets rasgando la zaga rojiblanca, y un centro pasado de Jordi Alba al que no llega Alexis.
Sin embargo, ese dominio tan abrumador se va apagando con el paso de los minutos. Los del Tata Martino (con Iniesta y Pedro suplente) no encuentran el camino, y el Atleti empieza a dar visos de que en la contra puede hacer daño. En un importante aviso, Jordi Alba derriba a Diego Costa cuando podía escaparse solo. Pero el linier señala fuera de juego.
En la recta final del primer acto, los de Simeone se van creciendo. No sólo salen de la cueva, sino que lo hacen tocando de lujo. Así, en un primer ataque, Diego Costa deja solo en el flanco derecho a Gabi (que no se atreve con el gol), pero éste cede en la frontal a Koke, cuyo disparo de primeras sale flojo y fácil para Valdés.
En la siguiente no lo tuvo tan fácil el meta catalán. Nueva triangulación preciosa entre Villa, Koke y Arda Turan y el turco, tras tumbar a Piqué con un recorte, la pega con el exterior y se encuentra una prodigiosa manopla de Víctor Valdés. El Atleti metía el miedo en el cuerpo del Barça. Y con esa sensación llegaba el descanso.

NUEVO PARADÓN DEL GRAN VALDÉS
Los minutos del segundo tiempo empezaban a consumirse sin novedades, y le preguntaba a mi padre cómo
sería la reacción de los colchoneros en la recta final, donde ya llegar vivos no sería suficiente, y habría que arriesgar ante un 0-0 que te dejaba sin título.
A punto estuvo el Atleti de no necesitar esa arreón final. Villa, casi inédito durante todo el choque, se sacó un derechazo ajustado a la cepa del palo izquierdo de Valdés, allí donde se la coló en la ida, pero esta vez se encontró con una estirada prodigiosa del meta blaugrana. Echarán de menos al de Hospitalet de Llobregat en el Camp Nou. No en vano, es el hombre con más Zamoras en la historia de la Liga (cinco, junto al también culé Antoni Ramallets) y habría conseguido el sexto el año pasado de no ser por Thibaut Courtois (que sorprendentemente tuvo poco trabajo anoche).

EL GUIRIGAY FINAL
Por desgracia, sería la última ocasión clara del Atlético. El Barça volvió a coger el manejo del encuentro, el Atleti empezó a acusar el cansancio, y el reloj de arena comenzó a consumirse desvaneciéndose el sueño rojiblanco.
Un reloj de arena que avanzó pausado, como el ritmo de juego culé, hasta la traca final. A falta de diez minutos, Alvés aparece tirado en el suelo tras una jugada que termina en banda contraria. Y es al linier de esa banda al que consulta Fernández Borbalán. El colegiado, hasta entonces correcto, pese a las continuas charlas de Messi, Piqué y compañía, saca la roja a Filipe por lo que después se confirmó como un manotazo a Alvés después de una jugada en la que ambos decidieron bracear varios metros.
Un Atleti extenuado y con diez poco pudo hacer ya en el tiempo restante, más que aguantar estoicamente y aún mantener su puerta a cero, pese a que aún disfrutó el Barça de un penalti pitado a Miranda sobre Pedro, que Leo Messi (que tuvo varios gestos despectivos hacia Filipe) se encargó de estrellar en el larguero.


DERROCHANDO CORAJE Y CORAZÓN
El Atleti murió de pie. Ver cómo a extranjeros que llevan dos o tres años en el club, como Filipe o Arda Turan (también expulsado en el banquillo... Bajas sensibles para Anoeta...), se les hincha la vena por ver perder un título a su equipo, hace sentirse muy orgulloso del equipo que tenemos. Por fin hay alguien que sabe transmitirles qué significa el “porque luchan como hermanos, derrochando coraje y corazón”.

lunes, 26 de agosto de 2013

Un partido de playa

No me gusta que la Liga comience tan pronto. 25 de agosto, ya segunda jornada de Liga, y no pude presenciar el encuentro in situ en el Calderón porque me pilló en la playa, en Peñíscola (Castellón).
Literalmente desde la playa presencié en un bar, con el bañador todavía mojado, la cómoda goleada del Atleti frente a un Rayo Vallecano que se comportó como un rival playero.
Mientras mi novia se duchaba en el apartamento, los rojiblancos ya habían sumado dos goles. Raúl García remataba de cabeza, sin tan siquiera tener que saltar, pero con un escorzo complicado, un corner botado por Gabi (1-0), y Diego Costa remachaba con la zurda a placer una gran internada de Arda por el flanco izquierdo del área (2-0). No iban ni 20 minutos.
SI LLEGAS TARDE, TE LO PIERDES
“¿Ya van 2-0?”, me preguntó mi novia asombrada cuando llegó. “Sí. Este Atleti es muy bueno. Si llegas tarde, te lo pierdes”, le contesté orgulloso.
Ya con ella a mi lado, el Atleti puso el 3-0 en una preciosa triangulación entre Villa, Diego Costa, y Arda Turan, que recortó al portero Cobeño para colocar el 3-0. La defensa rayista era un juguete roto en manos de un insaciable Atleti.
Recién iniciada la segunda mitad, Arda redondeó su gran tarde poniendo un centro perfecto al corazón del área donde Tiago, llegando desde atrás totalmente solo, cabeceó el 4-0 a la red. El partido tenía visos de poder ser una goleada histórica.

FALTÓ EL GOL DE VILLA
Pudo poner el quinto Villa, que hizo un buen partido, pero le faltó gol, y marró una ocasión cantada al estrellar en el larguero una gran asistencia de Adrián.
Tuvo que ser Raúl García, de nuevo, el que empujase a las mallas un pase de la muerte de Koke (5-0), que robó el balón dentro del propio área rayista a una defensa franjirroja que fue un despropósito (Paco quitó al central Gálvez en el minuto 35, justo antes del 3-0...).

COMIENZO IMPONENTE
Los del Cholo ratifican su contudente victoria en Sevilla con una goleada en casa y ahora a soñar con poder hacer algo grande en el Camp Nou que supere el 1-1 del Calderón y poder levantar la Supercopa. Difícil, pero con este nivel, posible.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Todas las Supercopas entre Atlético de Madrid y Barcelona

Llega la Supercopa de España, título del que el Atlético de Madrid sólo tiene un ejemplar en sus vitrinas (1985), pese a que debería tener dos, ya que, casualmente, en 1996 por primera vez se instauró la regla de que si un equipo hacía doblete (campeón de Liga y Copa del Rey, que fue el caso del Atleti ese año) disputase la Supercopa frente al subcampeón de Copa (el Barça en esa edición). En años precedentes, desde la creación del título de la Supercopa de España como tal (temporada 1981-82), si un equipo hacía doblete, recibía automáticamente el trofeo de campeón de la Supercopa, como fue el caso del Athletic de Bilbao (1984) y del Real Madrid (1989).

SE GANÓ EN 1985
Desde entonces, el Atlético de Madrid ha disputado cuatro Supercopas (cinco con ésta), curiosamente, todas contra el Barcelona.
La primera de ellas, en el citado año 1985, la ganó el Atlético de Madrid (campeón de Copa ese año ante el Athletic). En la ida en el Vicente Calderón los rojiblancos se impusieron 3-1 con goles de Cabrera, Miguel Ángel Ruiz y Jorge da Silva, que remontaron el tanto inicial de Clos.
En la vuelta, el Barcelona no pasó del 1-0 en su intento de remontada con un gol de Alexanco.

DERROTAS EN 1991 Y 1992
Posteriormente, en 1991, el Atlético, también como campeón de Copa (ante el Mallorca) comenzó perdiendo en el Manzanares por 0-1 (gol de Guillermo Amor) y en la vuelta, un tanto de Alfredo Santaelena (autor también del único gol en la final de Copa) no sirvió más que para empatar (1-1- con gol de Bakero para los culés).
Un año después, el Atlético de Madrid vigente campeón de Copa ante el Real Madrid (como ahora) perdió ambas contiendas frente al entonces denominado como Dream Team.
Se jugó primero en el Camp Nou, con victoria del equipo blaugrana por 3-1 (Beguiristain (2), Julio Salinas; Ferreira), y en la vuelta en el Calderón los de Johan Cruyff volvieron a vencer por 1-2 (Manolo; Beguiristain y Stoichkov).

LA ÚLTIMA SUPERCOPA
El último precedente data del citado año del Doblete y fue atípico porque en ambos casos se jugó en campo ajeno (Se estaba cambiando el césped en el Vicente Calderón. No recuerdo el motivo por el que no se jugó en el Camp Nou).
En la ida, disputada en el estadio olímpico de Montjuic, el Barça de un jovencísimo Ronaldo, el de verdad, aún con sólo 19 años, se impuso por un contundente 5-2 en un partido más disputado de lo que indica el marcador.
Los culés se pusieron 2-0 con goles del propio Ronaldo (6) y de su compatriota Giovanni (31). Sin embargo, los de Radomir Antic fueron capaces de empatar con tantos de Esnaider (37) y de Pantic (57), tras un penalti cometido sobre Kiko.
Pero en la recta final el Barcelona se convirtió en un vendaval. En sólo dos minutos, Pizzi (73) puso el 3-2 y De la Peña (75) hizo el 4-2 tras una genial asistencia de Ronaldo, que descubrió a España (con Delfi Geli como víctima) el regate de la “cola de vaca”. Todavía en el 89 a Ronaldo le dio tiempo a marcar el 5-2 tras una gran jugada personal de Giovanni.

A PUNTO DE LA ÉPICA
Con el título aparentemente sentenciado, el Atleti estuvo a punto de hacer la machada en La Peineta (¿volverá a jugar allí...?), pero se quedó en un 3-1.
A la media hora, Sergi (32) se marcó en propia puerta un 1-0 que hacía soñar con la remontada. Hristo Stoichkov (58) echó un jarro de agua fría a las ensoñaciones rojiblancas al empatar al inicio de la segunda parte, pero el espíritu ganador de los de Antic hizo que en apenas diez minutos se volviera a creer en la épica con dos goles de Esnaider (65) y Pantic (76) con una falta marca de la casa. Quedaba cuarto de hora para haber logrado el cuarto que diera el tan merecido triplete. Pero no pudo ser...

¿SE PUEDE?
Ahora, 17 años después, las diferencias entre Barcelona y Atlético de Madrid son mucho mayores que entonces. En cualquier caso, yo sí confío en que al menos los del Cholo Simeone puedan ganar este partido de ida y luego plantar cara en el Camp Nou. Al fin y al cabo, no están tan lejanas las gestas ante los blaugranas de la mano de Fernando Torres o la dupla Agüero-Forlán.
¿Lo ven ustedes posible?

A continuación les dejo los vídeos con los goles del 5-2 de la ida (Montjuic) y un resumen del 3-1 de la vuelta (La Peineta).