lunes, 12 de septiembre de 2016

Vuelve el Atleti

JORNADA 3- CELTA 0-4 ATLÉTICO
Goles: Koke, Griezmann (2), Correa.
El Atleti volvió de nuevo a ser un poquito él mismo en Balaidos, después de golear al Celta de Vigo por 0-4. Volvió a serlo en una segunda mitad extraordinaria, en la que siempre quiso más, en la que jamás retrocedió un metro, ni con el 0-1, ni con el 0-2, ni con el 0-3, y siguió presionando al Celta en campo ajeno como si el resultado no se hubiera movido.

EN LA PRIMERA PARTE TODO PUDO CAMBIAR...
Hubo suerte, en cualquier caso, ya que, tras una primera parte gris, los rojiblancos bien podrían haberse ido al descanso por debajo en el marcador, después de que los vigueses marrasen dos ocasiones clarísimas. En ambas, el ataque celeste ganó la espalda a la zaga atlética y sólo la falta de puntería, primero de Señé (que la mandó al lateral de la red), y luego de Bondonga (cuyo disparo cruzado lamió el poste), evitó que se llegase al intermedio con 1-0. El bagaje no era precisamente alentador: ni un disparo a puerta en la primera parte, 225 minutos de Liga y un gol… de penalti.

UNA SEGUNDA PARTE APLASTANTE
Sin embargo, la segunda parte fue diametralmente opuesta. Desde la reanudación los colchoneros salieron plantados en campo celtiña, y nada más comenzar el árbitro ya podría haber señalado un penalti por agarrón claro sobre Fernando Torres. Sólo transcurridos siete minutos, llegó el 0-1. Antoine Griezmann, que sólo destacó en Leganés por sus declaraciones tras el partido, puso un centro genial desde la derecha, y Koke apareció por sorpresa desde segunda línea para fusilar a Sergio con una perfecta volea con la zurda (0-1). Golazo del vallecano que cambió el signo del partido. Desde entonces, el Celta desapareció. Sólo existió el Atleti. Sólo cinco minutos después, Carrasco se plantó ante Sergio, le dribló, y fue derribado por detrás por Hugo Mallo cuando sólo debía empujarla. El árbitro ni lo vio…     
Pero sólo empujarla tampoco es tan sencillo, como demostró unos minutos después Kevin Gameiro. El francés fue suplente y entró por Torres (casi desaparecido) en el 62. En menos de diez minutos tuvo la primera. Se plantó solo ante Sergio, le recortó bien y a puerta vacía... la mandó fuera. Tendrá que entonarse pronto el galo para comenzar a ganar confianza y que no empiece el runrún en la grada del Calderón.

GRIEZMANN VUELVE A SU NIVEL EXCELENTE
El que volvió a exhibir el excelente tono de toda la temporada pasada fue su compatriota Griezmann. En apenas siete minutos conectó dos testarazos perfectos. El primero, tras una maniobra genial de Saúl en banda derecha (quiebro espectacular con la zurda y centro con la diestra) rematando al palo largo (0-2); el segundo, a centro de Juanfran, cabeceando inapelable al primer palo (0-3). El Celta fue un punching ball para el Atleti en el segundo acto, y todavía hubo tiempo para un cuarto. Correa, en el segundo palo, remató casi sin ángulo un buen servicio de Koke desde dentro del área (0-4). El Atleti se paseaba.  

Y VUELVE LA CHAMPIONS
El 0-4 pone muchas cosas en su sitio. El Atleti vuelve a estar arriba; el Atleti vuelve a tener gol; Griezmann vuelve a ser el Pichichi del equipo; Oblak vuelve a dejar su puerta a cero; el Atleti vuelve a ser él... Vuelve el Atleti... Y vuelve la Champions, el martes, en Eindhoven, donde será capital ganar para encarrilar la clasificación, teniendo en cuenta que el Bayern de Múnich está en el grupo. El Atleti debe volver más que nunca, en una competición en la que tiene demasiadas cuentas pendientes.  

viernes, 2 de septiembre de 2016

Al Cholo lo que es del Cholo. El falso teorema del cuatrivote

Cuenta la Biblia, en el capítulo 22 del Santo Evangelio según San Mateo, que un grupo de fariseos se dirigió a Jesucristo y le planteó la siguiente cuestión, buscando ponerle en un aprieto: "Maestro, ¿es o no es lícito pagar tributo al César?  A lo cual Jesús, conociendo su malicia, respondió: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?  Enseñadme la moneda con que se paga el tributo. Y ellos le mostraron un denario. Y Jesús les dijo: ¿De quién es esta imagen y esta inscripción? Respóndenle: del César. Entonces les replicó: Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Con esta respuesta quedaron admirados, y dejándole, se fueron".  

ALGUNOS EMPIEZAN A CUESTIONAR AL CHOLO
En algunos mentideros a orillas del Manzanares se comienza a poner en tela de juicio al Cholo. Se cuestiona su estilo "amarrategui" y se osa decir que la "tropa" empieza a dudar de su liderazgo.
No en pocas ocasiones he escuchado decir que "las dos finales de Champions contra el Real Madrid las pierde el Cholo, por cagueta". Y siempre que se me invita a participar en ese debate respondo con contundencia que "también se llegó a esas dos finales gracias al buen hacer de Simeone". 
No hace tanto, sólo diez años, el simple hecho de participar en la Champions para el Atlético de Madrid era una quimera. Y no hace tanto, sólo cinco o seis años, alcanzar unos cuartos de final en la máxima competición continental (no se pasó de octavos en 2009 y 2010) se consideraba un éxito.
Simeone nos ha llevado a rozar con los dedos por dos veces la Liga de Campeones y, aunque no se ganó, veremos cuántos entrenadores más son capaces de poner al Atlético de Madrid a ese nivel de potencia mundial.
Pero el fútbol no tiene memoria. Se vive del hoy. Y más si no llegan nuevos títulos que alimentar el granero. Como diría Luis Aragonés, "del subcampeón no se acuerda nadie". Por ello, con una nueva temporada recién iniciada, dos empates consecutivos contra dos recién ascendidos han hecho saltar las alarmas.

LEGANÉS 0-0 ATLÉTICO
Contra el Alavés se mereció ganar con mucho. 27 disparos contra dos, ó 20 córners a dos hablan a las claras de lo que fue el partido.
Sin embargo, contra el Leganés no fue la misma historia. El Atleti fue mejor (porque es mejor), dominó con claridad (porque sus jugadores tienen más calidad), y el portero leganense Jon Serantes (a algunos tardará en olvidársenos el nombre) fue decisivo para evitar el triunfo rojiblanco. Pero, en honor a la verdad, sólo fueron cuatro ocasiones claras las que acumularon los colchoneros en todo el partido (una volea de Griezmann en la primera; un trallazo de Gameiro tras colarse entre dos defensas con un recorte, al inicio de la segunda parte; y un disparo al palo corto de Carrasco; y un cabezazo de Torres en la recta final). Poco para hacerse claramente acreedor de los tres puntos.

EL CUATRIVOTE DE LA IRA
Además del resultado y de que el rival era un equipo que el año pasado militaba en Segunda, ambos partidos tuvieron otro factor común, que ha despertado las críticas contra Simeone: el uso del cuatrivote. Cuatro mediocentros (Saúl, Gabi, Tiago, Koke, contra el Alavés; y Saúl, Gabi, Augusto, Koke, frente al Leganés) han hecho coger el hacha de guerra a todos aquellos que sufren con el talante conservador de Simeone.
Sin embargo, como dije unas líneas más arriba, el fútbol no tiene memoria. Y se acusa al Cholo de haber usado el cuatrivote contra dos equipos modestos como si no fuera capaz de abandonar este esquema en el que se encuentra tan arropado, como si lo hubiera usado toda la vida. Y nada más lejos de la realidad.

LA TEMPORADA PASADA, 16 PARTIDOS DE 57 CON CUATRIVOTE
El fútbol no tiene memoria, pero sí estadísticas, y rebuscando en los 57 partidos oficiales que disputó el Atlético de Madrid la temporada pasada (2015-16) ¿quieren saber en cuántos usó el cuatrivote? En 16. En los otros 41, o bien Carrasco, u Óliver, o Correa, o incluso Griezmann actuando como extremo, formaron parte de un dibujo más ofensivo en el centro del campo. ¿Quieren saber cuáles fueron los números en esos encuentros?
Sin cuatrivote, los rojiblancos vencieron en 27 de los 41 partidos (un 65,85%); igualaron en siete (17,07%); y salieron derrotados en otros siete (17,07%).
Con cuatrivote, el equipo ganó diez de los 16 encuentros (un 62,5%); empató tres (18,75%);  y perdió otros tres (18,75%).
Es decir, la diferencia porcentual de triunfos con un sistema u otro es mínima. 

NO ESCUCHÉ CRÍTICAS CUANDO SE GANÓ A BARÇA Y BAYERN
Sin embargo, hay que recalcar que con ese cuatrivote (conformado en 14 de las 16 ocasiones por Saúl, Gabi, Augusto y Koke) se lograron importantes triunfos como contra el Real Madrid (0-1), el Valencia (1-3) o el Athletic (0-1) en Liga; e históricas victorias en Champions como las cosechadas ante el Barcelona (2-0) y el Bayern (1-0). Entonces, no escuché quejarse a nadie del uso del cuatrivote. Un cuatrivote que también fue utilizado contra equipos más modestos, logrando contundentes victorias (0-3 a Las Palmas o 5-1 al Betis). Es decir, el sistema de los cuatro mediocentros puede funcionar tanto contra potencias, como contra adversarios más humildes.

EL CUATRIVOTE NO ES SEÑA DE IDENTIDAD DEL CHOLO
Pero dejando los números a un lado, lo del cuatrivote no es "marca de la casa" de Simeone, como defienden algunos que aseguran que "lleva jugando así desde que llegó". De hecho, Simeone no usa el cuatrivote el año pasado hasta la jornada 19, precisamente a raíz de la llegada de Augusto, y coincidiendo con otro gran partido de los colchoneros (0-2 en Vigo). Hasta entonces, jamás había apostado por los cuatro mediocentros, y los referidos Carrasco, Óliver o Correa siempre habían tenido algún hueco en la franja ancha.
Y si nos remontamos más atrás, el cuatrivote no existe. Hay que recordar que un jugador de la importancia supina de Arda Turan ha sido titular indiscutible en el centro del campo de este Atlético durante cuatro temporadas (2011-2015). Y el turco de mediocentro defensivo tenía poco. De esta forma, en la 2014-15 el cuatrivote sólo pudo verse en cinco únicos partidos. Con Saúl, Gabi, Tiago, Koke, y la aparición de Mario Suárez en algún encuentro.

EL AÑO DE LA LIGA, JAMÁS USÓ EL CUATRIVOTE
Pero es que el año anterior, el de la Liga (2013-14), sin Saúl en el equipo, no hubo cuatrivote ni en un sólo encuentro. Salvo que queramos considerar a Raúl García como mediocentro, cuando en sus últimas temporadas era más otro delantero...Además de Arda Turan, Óliver, José Sosa, Adrián o Diego Ribas, todo hombres muy ofensivos, aparecieron de forma habitual en el centro del campo colchonero. De hecho, en su primera temporada (2011-12), Diego Ribas y Arda Turan eran ambos titulares en un centro del campo ofensivo y con clase.
Así las cosas, aunque sea cierto que ante la duda Simeone elige la opción más conservadora, el cuatrivote no es seña de identidad del Cholo, como el "patapum parriba" sí lo era de otros entrenadores...

EL CHOLO TAMBIÉN SABE JUGAR BONITO
El Cholo también sabe jugar bonito. La grandísima primera vuelta del año que nos dio la Liga es gran prueba de ello. 
Si ha podido equivocarse con los esquemas ante Alavés y Leganés es probable, siempre bajo el yugo del frío resultado. Que el inicio de Liga ha sido malo, y que remontar esos puntos perdidos será costoso, es innegable. Pero que Carrasco, Gaitán o Correa aparecerán pronto en los onces titulares, es algo de lo que no me cabe la menor duda. Porque, si algo no es el Cholo, es tonto. Y el derecho a equivocarse y el respeto a sus decisiones, hace mucho que se lo ganó. Al Cholo lo que es del Cholo.

lunes, 22 de agosto de 2016

El duro comienzo del curso escolar

JORNADA 1- ATLÉTICO 1-1 ALAVÉS
Goles: Gameiro (p).
No me mientan, ¿quién de ustedes no habló anoche de la final de Milán con alguno de sus compañeros de butaca?
Dijo Simeone para justificar aquellas semanas de silencio que lo de Milán "fue una muerte, y toda muerte necesita un duelo". Obviamente, cuanto mayor sea la pérdida, más intensa la relación que nos unía con el ser que se va, más largo y doloroso será el duelo.
Además, y por desgracia, lo más difícil de un duro golpe no es la caída, sino, posteriormente, aunar las fuerzas suficientes para levantarse plenamente repuestos.
Ya lo escribí en la crónica de nuestra derrota en Milán: "Es muy duro volver a la casilla de salida (sin premio) después de tanto esfuerzo".

NUEVO CURSO CON POCAS CARAS NUEVAS
Y anoche en el Calderón (en el que será último año en nuestra casa), el Atleti volvió a la casilla de salida. Empezó el nuevo curso escolar. Un nuevo curso en el que básicamente hay dos caras nuevas (Gameiro y Gaitán), pero, sobre todo, la buena noticia es que todos los alumnos con buenas notas se han quedado en el colegio y no se han ido a otro mejor o más caro (algo que no ocurría desde hace años. Escribiré un post sobre ello esta semana).

OLVIDAR LA ASIGNATURA HUESO
Y lo mejor que puede pasarte en un nuevo curso es adquirir pronto energías renovadas, motivaciones vírgenes, nuevos retos. Los rumores de Milán aún circulaban como una asignatura pendiente que nos quedó del año pasado. Como la materia hueso que, por desgracia, ya parece atragantarse.
Por ello, empezar el curso con un cate no era el mejor escenario para olvidar.

UN EXAMEN "ESTADÍSTICAMENTE" PERFECTO
Y eso que el Atleti lo hizo prácticamente todo bien durante su primer examen. Como saben los que me siguen soy amante de las estadísticas, así que les dejaré unas cuantas del partido de ayer. Disparos: Atlético 27-Alavés 2; Córners: Atlético 20-Alavés 2; Posesión: Atlético 62%-Alavés 38%...
Sin embargo, como bien saben todos, sólo hay una estadística que importe en el fútbol: Goles: Atlético 1-Alavés 1.
Un gol de Gameiro; otro de Manu García. Un penalti al palo de Juanfran; otro marcado por Cristiano. No hay más. Este deporte es así. Se reduce a eso. Y al que no le guste, que se pase al taekwondo (nos ha dado dos medallas en Río), donde en caso de empate final (tras un round de desempate) el ganador lo deciden los árbitros.         

PRIMER TIEMPO FLOJO
El Atleti estuvo flojo en el primer acto, todo hay que decirlo. Sólo Gameiro, que mandó arriba un pase de la muerte de Koke; y Carrasco, con un disparo al exterior del poste, devolvieron el "uy" a las gargantas de los aficionados colchoneros, tras casi tres meses elevando la voz sólo para pedir una cerveza en el chiringuito de turno.

CAMBIO DE PIEZAS Y ALUVIÓN DE OCASIONES
En la segunda mitad, las gargantas atléticas se secaron de cantar "uys". Salió Torres por Tiago, luego Gaitán (creo que jugar a banda cambiada no le va bien) por Gabi, y por último Correa por Carrasco. El Atleti jugó un 4-4-2 clásico, con dos puntas y dos extremos, que creo que habría ido mejor para intentar desbordar al Alavés que los cuatro mediocentros del inicio (Koke, Gabi, Tiago y Saúl).
El Niño estuvo muy bien. Pegó una en el poste, dio un gran pase largo a Correa, y puso un balón de gol al primer palo a Godín, que remató arriba. El uruguayo se sumó al ataque cada vez que pudo, y ya minutos antes obligó a Pacheco a sacar un remate suyo a bocajarro. Como tampoco a bocajarro acertó a marcar Gameiro, al que se le quedó en boca de gol otro cabezazo de Godín. Veinte córners sacó el Atleti, veinte, ya lo dije antes. Pero esta suerte que hace bien poco era medio gol, anoche apenas se tradujo en un par de remates claros (Hasta Gaitán se cayó sacando uno de esos córners...).

PREMIO TARDÍO, PERO VARAPALO FINAL
En cualquier caso el Atleti lo merecía, sin duda. En la vida, normalmente, la insistencia, el esfuerzo, la tenacidad, la perseverancia... suelen tener premio. Y esta vez, aunque muy tarde, llegó con el tiempo cumplido. Un penalti por agarrón a Torres lo transformó Gameiro (1-0) para maquillar su desafortunado debut (en la propia jugada del penalti tiró fuera un mano a mano).
Sin embargo, los rojiblancos fueron incapaces de defender la única jugada en la que el Alavés se fue decididamente arriba en todo el partido. Los vitorianos, que sí habían aumentado su nivel de agresividad para defender su tesoro en los minutos finales, con entradas más duras y agarrones (hasta entonces el partido fue limpio), vieron cómo la zona ancha colchonera les dejó un enorme vacío que Manu García aprovechó con un trallazo pegado al palo desde más de veinte metros (1-1).
Una vez más, el destino jugó con el Atleti al "sí, pero no". Pareció darle el triunfo, para quitárselo en el último suspiro.

ESPERANDO OTRA CANCIÓN
Tuvo suerte el Alavés, sí. Como la tuvo el Madrid en Milán. Pero lo último que necesitamos ahora son canciones que suenen a mayo. "No te echaré de menos en septiembre", dice el éxito de Los Piratas. Y como también reza su letra, el objetivo del Atleti no debe ser otro que el "seré como el tipo que algún día fui", olvidar el dolor, y esperar otra canción. Su canción. Tiene todo un año por delante.