viernes, 6 de marzo de 2009

ESPECIAL DERBIS IV: Goles, por favor, goles

Repasando un año más las cifras del derbi más grande por antonomasia, el Real Madrid-Atlético de Madrid, uno no puede por menos que ser pesimista. Sin embargo, dice aquel que las estadísticas están para romperlas y este sábado (20:00 horas, Santiago Bernabéu) pediría fundamentalmente desterrar una: aparte de ganar, por supuesto, marcar más de un gol.

Y es que el Atlético de Madrid no nos obsequia con la posibilidad de cantar más de un gol ante el eterno rival desde enero de 2003, cuando aquel golazo de falta directa de Albertini, en el último minuto, enmudeció al Bernabéu al poner el 2-2, tras el gol de penalti logrado por Javi Moreno en la primera parte.

Desde entonces, la sequía de victorias no es casual (la última, en la temporada 1999-2000, 1-3 con goles de Hasselbaink (2) y José Mari), ya que ha venido acompañada de una alarmante escasez de goles:

En la 2002-2003, 0-4 fue el resultado de la segunda vuelta en el Calderón con el Madrid jugándose la Liga con la Real Sociedad.
En la 2003-2004, los rojiblancos cayeron 2-0 en el Bernabéu, mientras que en el Calderón el resultado fue idéntico al de este año, 1-2. Sólo Paunovic pudo marcar. Y de penalti…
En la 2004-05, el Real Madrid goleó 0-3 en la primera vuelta en el Manzanares, mientras que en el Bernabéu, sin nada en juego con la Liga finiquitada, el resultado fue de 0-0. Ni un gol ante los blancos esta temporada.
En la 2005-06, nuevo 0-3 en feudo colchonero, mientras que en el Bernabéu, derrota por 2-1 con gol de Kezman, esta vez en jugada, de tacón.
En la 2006-07 al menos no se perdió. Doble 1-1, con tanto de Mista adelantado al Atleti en el Bernabéu, y gol de Fernando Torres, el primero y el último, en la segunda vuelta en el Calderón.
El año pasado, Agüero adelantó a los nuestros de cabeza al minuto de juego, pero Raúl y Sneijder remontaron para poner el 2-1 final. Y en el Calderón, derrota 0-2 con tantos de Raúl, a los 30 segundos, y de Van Nistelrooy.
Y en la primera vuelta, como todos recordaréis con amargura, Van Nistelrooy volvió a marcar el ya habitual gol de ventaja recién salidos del vestuario, e Higuaín en el 96 frustró de penalti (1-2) nuestra algarabía tras empatar Simao en el 89.

SÓLO OCHO GOLES EN SIETE AÑOS
Es decir, en siete años desde el retorno a Primera, los números no engañan: sólo ocho goles a favor en trece partidos, dos de ellos de penalti y otros dos de falta directa.
Por el contrario, hemos recibido más del triple de tantos, 26, con un bagaje de cuatro empates y nueve derrotas.

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MEJOR SIN GOLES TEMPRANEROS...

Desde que a principios de la temporada pasada me decidiera a iniciar mi ‘Especial Derbis’ destaqué como uno de los datos curiosos el hecho de que varios derbis se habían desnivelado en los primeros cinco minutos de juego.
Desde entonces, los tres derbis disputados se han roto antes del primer minuto de juego.
Agüero marcó el año pasado en el Bernabéu a los 58 segundos, Raúl lo superó en el Calderón al ver puerta a los 32 segundos y este año, en la primera vuelta, Van Nistelrooy volvió a enmudecer al Manzanares antes del primer minuto.
22 veces uno de los dos conjuntos ha roto el partido recién iniciado y, excepto tres empates y dos remontadas, siempre ganó el que se adelantó. Las dos remontadas, por supuesto, blancas: 2-1, en las temporadas 1953-54 (Di Stéfano(2); Silva) y el año pasado (Raúl, Sneijder; Agüero).
¿Volverá a producirse un gol tempranero este sábado?
De Atlético de Madrid, un Grande sin Memoria

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LA PEOR RACHA SIN GANAR AL REAL MADRID
Si no se gana antes, el 30 de octubre de 2009 se cumplirán diez años sin ganar al Real Madrid.
Se trata, de lejos, de la peor racha en la historia atlética sin cantar una victoria ante el eterno rival. El Atleti también pasó nueve años sin ganar al Madrid y doce sin hacerlo en Chamartín al inaugurarse la Liga (desde la 1929-30 hasta la 1939-40), pero por medio transcurren cuatro años en Segunda y, sobre todo, los tres años sin fútbol a causa de la Guerra Civil.
En la década de los 90
también se concatenan siete años sin un triunfo rojiblanco: desde 1992 (2-0-Manolo y Vizcaino), hasta 1999 (3-1-José Mari, Lardín y Juninho).
Quédense con este dato: desde la Guerra Civil y hasta los 90, el Atlético NUNCA había pasado más de CUATRO AÑOS sin ganar al Real Madrid. Fue entre 1965 y 1970.

El periodo más largo de abstinencia en el Santiago Bernabéu han sido once temporadas. Desde que se ganó en la 1972-73 por 0-1 no se volvió a repetir victoria hasta el primer 0-4, en la temporada 1984-85, poniendo fin a doce años de sequía.
La peor racha sin ganar en el Vicente Calderón ante los blancos es la actual, una década (3-1, desde junio de 1999), seguida de las siete temporadas que transcurrieron desde el 1-0 de la 83-84 hasta el 2-0 de la 91-92. La diferencia es que en esos siete años se lograron tres empates, y en la década actual apenas dos, con los dos años en Segunda por medio.


A POR LA DECIMOTERCERA VICTORIA
Históricamente, los números del Atlético en feudo del Real Madrid han sido negativos. El resultado más repetido ha sido el 2-1, once veces. Curiosamente ese fue el marcador del primer derbi en Liga entre Real Madrid y Atlético de Madrid, en la temporada primigenia (1928-1929, Marín adelantó a los rojiblancos, pero un doblete de Triana dio el triunfo definitivo al equipo blanco), y del último hasta la fecha disputado en el Santiago Bernabéu (2-1- Raúl, Sneijder; Agüero).
El 1-0 es el siguiente resultado que más veces se ha producido, hasta ocho, el último, en la temporada del Doblete, en la que los blancos nos derrotaron con un gol de Raúl, quién si no.
El 1-1, marcador de hace dos años cuando Mista adelantó al Atleti en el minuto cinco, es otro de los tanteadores más vistos (6). Hay que destacar que hasta el reseñado 2-2 con gol de Albertini nunca se había producido ese resultado, mientras que el 3-3 está hasta la fecha inédito ¿se lo apunto a alguien para este año?
Entre las victorias rojiblancas destacan los dos 0-4 casi consecutivos, cosechados en las temporadas 84-85 y 87-88, y el espectacular 3-6 del año 1951. Las mayores goleadas a favor de los blancos han sido dos 5-0, en las temporadas 1958-59 y 1983-84.

Yo apostaría por el 2-3 (más con el corazón que con la cabeza claro), que es un resultado que jamás se ha dado en un derbi con el Madrid como local. ¿Cuál es vuestro pronóstico?

TODOS LOS REAL MADRID - ATLÉTICO DE MADRID
2-1- Once veces
(29, 46, 52, 54, 62, 67, 82, 86, 89, 06, 08)
1-0- Ocho veces (55, 71, 72, 75, 76, 93, 94, 96)
3-1- Siete veces (36, 45, 61, 66, 83, 90, 97)
1-1- Seis veces (48, 70, 77, 79, 98, 07)
2-0- Seis veces (35, 40, 53, 74, 81, 04)
0-0- Cuatro veces (58, 68, 69, 05)
3-2- Cuatro veces (44, 56, 60, 92)
4-2- Cuatro veces (50, 78, 95, 99)
4-1- Tres veces (30, 42, 87)
0-1- Dos veces (65, 73)
1-2- Dos veces (47, 49)
1-3- Dos veces (43, 00)
0-4- Dos veces (85, 88)
5-0- Dos veces (59, 84)
2-2- Una vez (03)
4-3- Una vez (63)
0-2- Una vez (57)
0-3- Una vez (91)
1-4- Una vez (41)
3-6- Una vez (51)
4-0- Una vez (80)
5-1- Una vez (64)

¡HAGAN SUS APUESTAS!

lunes, 2 de marzo de 2009

De la amargura al éxtasis en 45 minutos

El de anoche fue un partido muy especial para mí por doble motivo. Por ello, me van a permitir que hoy haga dos crónicas y no una: la de la amargura y la del éxtasis
CRÓNICA DE LA AMARGURA
No había buenos presagios anoche en el Vicente Calderón. A cualquiera que le preguntaras te decía que las sensaciones no eran positivas. Mejor así, pensaba yo, siempre agarrado a un halo de esperanza. De esta manera, las decepciones son menores y las alegrías enormes.
No empezó bien la noche. En menos de cinco minutos el Calderón cantó dos goles, pero ninguno subió al marcador. El primero porque no entró, Agüero la mandó al lateral de la red, y el segundo porque, aunque sí entró, el linier lo sacó, inventándose un fuera de juego de Heitinga, que remachó una nueva cantada de Valdés, que está como un flan, a un potente derechazo lejano de Maxi.
En esas, apareció junto a mi asiento una chica muy mona con su novio. Tras preguntar si la mochila que había en la butaca era mía, se despojó de su abrigo para lucir una camiseta del Barça con el nombre de Cris a la espalda.
No me hizo mucha gracia, pero hasta ahí todo normal. Los problemas vinieron después.
A cada falta del Barça, la simpática jovencita decía que los del Atleti se tiraban, después de llamar al Kun “enano” y “gitano”, calificó a Henry de Dios tras el golazo que éste puso en la escuadra en el minuto 18. El tanto vino precedido de un mal despeje de Pablo, que en los primeros compases había regalado un gol a Etoo que le quitó Leo. La recuperación del manchego ha durado cuatro partidos. Al quinto y el sexto ha demostrado nuevamente su verdadero nivel.

Cris me amargó la primera parte
Pero anoche no fue Pablo quién me amargó la noche, al fin y al cabo a eso estamos acostumbrados, sino Cris. Así que volvamos con ella.La chica se levantaba a cada jugada, gesticulaba, pero lo peor eran sus comentarios.
A los ya referidos, comenzó con un “pero animar al Barça, qué queréis, ¿ir a Cibeles con los vikingos?”. Yo me mordía la lengua.
Al poco le dijo a su novio que en vaya sitio le había colocado, “rodeada de indios”, a lo que, por primera vez, tuve que responderle, con una sonrisa forzada, que estábamos en el Calderón, por si no se había dado cuenta.
Celebró el gol de
Messi con grandilocuencia después de que éste rasgara la defensa del Atleti como si no existiera, pero por suerte Forlán marcó el golazo que estuvo buscando toda la noche ante el Oporto, con un zurdazo lejano que se coló por la escuadra. Pese a ir aún por debajo, la celebración, por supuesto, tuvo más rabia de la habitual.
Pero la chiquita no tenía pensado callarse. Después de levantarse un par de veces para reclamar que Guardiola saliera del banquillo al grito de “guapo”, volvió a repetir un comentario que ya había hecho antes “vamos Barça, cómo vais a perder contra un equipo de Segunda…”.
Mi padre
, una de las personas más respetuosas y más moderadas que conozco, y no lo digo porque sea mi padre, ya estaba saliéndose de sus casillas y también comenzó a hacer comentarios en alto. Con lo que, en el minuto 40, yo no pude aguantar más: “Porque eres una tía, si no, no te iba a aguantar más, eres insoportable”, la dije. A lo que me respondió que ella estaba animando a su equipo. Cuando la expliqué que si yo fuera así al Camp Nou salía con los pies por delante, me dijo que yo “no sabía lo que era el deporte”. Entonces la espeté que nos estaba faltando al respeto, llamando al Kun “gitano”, al Atleti “equipo de Segunda” y que no iba a venir a reírse de mí a “mi casa” donde llevo yendo diez años de abonado y 18 desde que fui por primera vez. La chica se rió de que hablara de mi casa y le dije que desde luego la suya no era, a lo que añadí que además ese no era su asiento (se sentaron donde vieron un hueco) y la invité a enseñarme la entrada. Después de responderme que eso a mí no me importaba la conversación se acabó y su novio (supuestamente del Atleti), mudo como una puta, la invitó a que se callara.
Tras cinco minutos de tensión, bajé a tomar aire en el descanso y la segunda mitad fue otra cosa. No se volvió a oír un comentario despectivo, se mantuvo sentadita en su asiento y, eso sí, celebró el gol del Barça, lo cual es perfectamente correcto, pero mi equipo me ayudó a cerrarle la boca.
A la conclusión no la vi, ni de lejos, tan afectada como estaba yo en la primera parte. Al fin y al cabo, Guardiola iba a seguir siendo igual de guapo…

CRÓNICA DEL ÉXTASIS  
A los diez de la reanudación, el Kun marcó ese gol que tanta falta le hacía. Por fe, se llevó un balón peinado por Raúl García, ganó la partida a Márquez y a Puyol y la cruzó a la perfección ante Valdés. 2-2.
Lo más difícil parecía estar hecho, igualar al todopoderoso Barça un 0-2. Ya no había cansancio, Forlán dio un auténtico recital de sacrificio y una demostración prepotente de su portentoso físico, bajando a la carrera a pelear con Messi o con quien hiciera falta para recuperar balones. Asunçao y Raúl García eran capaces de tapar la zona de creación del Barça y Ujfalusi se consagró como un mariscal en la zaga, haciendo un partido para enmarcar, anticipándose en cada jugada y multiplicándose ante los errores de Pablo.
Pero cada pérdida de balón entrañaba un peligro insondable y los riesgos de la defensa adelantada se pagaron a 17 minutos del final. Era injusto, pero un pase largo de Etoo (desaparecido y desafortunado a excepción de esa acción) dejó solo a Gudjohnsen, que a la legua se vio que regalaría el gol a su compañero de escapada, Henry.Con el 2-3 parecía que se acabaría el sueño y más cuando Etoo volvía a errar un minuto después. Pero un cabezazo de Agüero que salvó Valdés probó que el Atleti aún estaba vivo.

El penalti más largo del mundo...Entonces, el linier bueno advirtió a González Vázquez de un clamoroso penalti sobre Sinama (que, por cierto, entró por un Maxi que se marchó con un cabreó mayúsculo ¿qué tiene una bula papal firmada en su contrato el chico?). Fue el penalti más largo del mundo (que se quite la película de Tejero), por lo que tardó en pitarse y por lo que tardó en tirarse (González Vázquez lo retrasaba pidiendo a los jugadores que no entraran en el área. Creo que quería tirarlo él. Fuera, claro).
Pero Forlán, ese Titán de acero y hielo, lo mandó dentro.
Quedaban diez minutos y, sinceramente, le pedí a Dios (no a Henry, al mío) que el partido se acabara ya. Eran demasiadas emociones para mi pobre corazón. Pero gracias a que no me hizo caso.
En el último minuto, Agüero se internó en el área, dribló a Puyol con fortuna, y se la cruzó a Valdés con maestría. Era el 4-3. La remontada estaba completada, la épica se repetía como en aquel choque ante el Dream Team 15 años atrás.
Esa noche, Abel Resino no pudo jugar, ya que el titular fue Diego, pero a buen seguro que ayer inculcó a los suyos ese espíritu de Atlético guerrero e indomable para, como entonces, sellar una remontada imposible en una noche mágica.
El Calderón botó, y cantó el “quien no salte madridista”, para recordar que Atleti somos nosotros. Que existe algo más que el madridismo y el antimadridismo. Que noches como éstas son las que hacen grande a nuestro equipo. Que por esto somos del Atleti.
Hay que ver cómo nos las gastamos a veces los equipos de Segunda…
¿Jugarán así en el Bernabéu? Hoy, no me importa. ¡Yo te quiero Atleti, lorolololololololo!

miércoles, 11 de febrero de 2009

LA ENTREVISTA Pantic: "Mandé vídeos míos a Antic para que me fichara el Atlético"

Hablar de Pantic es hablar del Doblete. Recordar su cabeza cruzando la pelota fuera del alcance de Busquets, evocar un balón en la escuadra tras un golpe franco del serbio, rememorar a la afición del Atlético postrándose en reverencias ante el 10 cuando iniciaba su liviana carrera para, desde el córner, usar a un compañero como prolongación al gol, revivir sus recortes por banda y sus milimétricos centros.
Hablar de Pantic es ver su ramo, cada domingo puntual en el córner izquierdo del fondo sur, y su busto, que se encuentra en las entrañas del estadio.
Milinko Pantic (05-09-1966, Loznica, Yugoslavia), es historia viva y fresca del Atlético de Madrid. Más conocido por muchos como “Sole”, como él mismo reconoce, el apodo le viene de su abuela, que se lo puso “de cariño”.

ERA SUPLENTE EN EL PARTIZAN

Los comienzos para Pantic fueron muy difíciles, ya que este mediapunta, que subió a la categoría de divinidad en el Atleti, era suplente en sus inicios en el Partizán de Belgrado. “A mí me pasó factura no ser titular en Partizán. Todavía no entiendo por qué no jugaba. Pero llego como suplente a Grecia en el 91 y en el 92 me nombran mejor extranjero de la liga griega”, dice Pantic, intentando explicar, aún sin comprenderlo, por qué no dio el salto a un gran equipo hasta casi la treintena.
En el Panionios griego las cosas sí funcionan, pero no explota hasta que llega el Atleti. A su salida, en Grecia se tiraban de los pelos, pero “estas cosas pasan”, sentencia el serbio: “Yo estaba, por así decirlo, a un kilómetro del Olympiakos. Pero ellos preferían fichar a jugadores de más nombre y nunca se concretó mi salida. Cuando me fichó el Atlético la gente en Grecia se preguntaba cómo podía ser que no hubiera jugado en un grande de allí”.
MANDA VÍDEOS SUYOS A ANTIC…
Y el culpable de su llegada es Radomir Antic, que ya le fichó para el Partizan cuando ‘Sole’ era sólo un niño (19 años) y Antic ejercía de director deportivo. Y el propio Pantic, que puso de su parte de una forma inimaginable en el mercado del fútbol hiper globalizado de hoy día: “Mandé vídeos míos a Antic y era lo que él quería: un jugador que tocara en el medio, con balón parado… He leído varias veces que le dijo a Gil que estaba dispuesto a pagar mi fichaje de su bolsillo. Yo nunca le pregunté a Antic si fue así, pero supongo que sí. Él lo tenía claro y si lo dicen será cierto”.Desde que pisa Madrid, todo le viene de cara. Lo recuerda como si fuera hoy, y me corrige cuando le hablo de su primer gol en el Calderón: “No fue ante la Real en Liga, sino en el Villa de Madrid contra un equipo argentino”. Pero hablamos de su primer gol oficial, de falta, por supuesto. Un gol que pudo cambiar la historia, que igualó un 0-1 en contra y terminó en goleada (4-1), cerrando de un plumazo dos años nefastos: “Debutar en el Calderón y marcar un gol delante de tu afición, aunque hay que reconocer que con mucha suerte, fue el comienzo deseado por todos. Subimos para arriba y conseguimos ganar un partido que fue el primero de muchos. El año anterior el Atlético estuvo luchando casi para no bajar”.

EL DOBLETE, NOMBRE A NOMBRE
Allí coincidió con hombres que han grabado con letras de oro sus nombres en la historia rojiblanca: Caminero, diferente, con mucha clase y mucho talento”, Kiko, “un fenómeno, un artista en todos los sentidos”, Simeone, “muy importante para el grupo. Un guerrero”, Molina, “nuestro tercer central. El jugador doce. Como Beckenbauer, jugaba muy bien con los pies”, Solozábal, “nuestro capitán, capitán ideal. Trabajó mucho en silencio y dio mucho rendimiento”, Geli, “como un hermano. De mi quinta, muy familiar, un chico humilde. Delfi merece mucho respeto”… y por supuesto, “el gran jefe de orquesta”, Radomir Antic. “Manejó todo, creó un ambiente que funcionó. En el vestuario hay de todo, no podemos ser todos amigos, ni comer, ni cenar juntos, pero había muchísimo respeto. Nos llevábamos muy bien todos”.
LA AFICIÓN, LA “CULPABLE” DE TODO
¿Y quién le enseñó a Pantic lo que era ser del Atleti? La respuesta es poco habitual, pero creo que es la más acertada que he escuchado nunca: “La afición. Todo fue gracias a la afición, que me ha tratado siempre de maravilla y me sigue tratando muy muy bien. Eso fue fundamental para que volviera a vivir aquí, para estar cerca de todo. La culpa de que esté aquí la tiene la afición”.
NO QUIERE ‘PERDER’ NI EN LAS ENTREVISTAS
Pantic tenía un enorme carácter ganador que achaca a los “genes serbios”. “A mí ahora no me gusta perder ni en las pachangas, en el padel, en el tenis”. Pero es que no le gusta ‘perder’ ni en las entrevistas. Cuando le hablo de que juega dos años “a un grandísimo nivel en el Atleti”, entra raudo al quite: “El tercer año no fue malo, pero el Atlético fichó a Juninho y me quitaron un poquito de protagonismo”.

LA CHAMPIONS DEL 97…
Del brasileño hablaremos más tarde, pero cuéntame esa Champions del 97 de la que fuiste ‘Pichichi’ con cinco goles: “Nos faltó un pelín de suerte para rematar la faena. Quizá si no nos cruzamos con el Ajax… Si no marco aquel gol ante el Widzew Lodz…”. Pero Milinko explica por qué el Atlético ganó ese partido, algo que se echa de menos en el de hoy: “Mi Atlético nunca tuvo miedo nadie, no especulaba, siempre salía al campo a ganar”.¿Y por qué no tiró Pantic ese penalti que falló Esnaider?: “Justo antes había fallado dos o tres penaltis contra el Celta, el Hércules y en un amistoso. Te pones nervioso, y yo me enfadaba conmigo mismo, porque nunca fue lo mío fallar tanto. Esnaider también los metía, pero estaba Van der Sar, uno de los mejores porteros del mundo aún ahora”.

QUIZÁ DEBIÓ IRSE AL LLEGAR JUNINHO
Y entonces llegó Juninho: “Yo no le conocía de antes. Pero después del primer entrenamiento me di cuenta de que no cabíamos los dos. Y él tenía la ventaja de haber sido un fichaje muy caro. Pero yo lo acepté como un señor, es ley de fútbol. Es muy difícil competir contra alguien que cuesta tanto, contra un fichaje estrella”. Y en la reflexión deja una frase que nos entristece, a aquellos que sólo tres años nos supieron tan a poco: “Quizá me equivoqué por no marcharme cuando le ficharon a él. No supe interpretar la jugada y me quedé fuera de juego”.

EL MALDITO MADRID…

Y algo que no ha cambiado de su época a la actual: la incapacidad para ganar al Real Madrid ¿Miedo, fobia, psicosis?: “El miedo no existe. Fue casualidad no ganar al Madrid”. Y recuerda uno a uno todos sus derbis: “En ningún partido fuimos inferiores. En el 1-4, con 1-0 teníamos un jugador más y el final se vuelve loco y nos ganan sin querer. En el 1-0 nos ganan tirando nosotros dos largueros. En el 1-2, de Panucci y Soler, nos ganan sin merecerlo…”.Mejor hablar del Barcelona: “En cambio, con el Barça jugué los mejores partidos de mi vida. Quizá había una especial motivación porque el Barcelona era el equipo de todos en la época del Dream Team… Pero con el Madrid no tengo ninguna explicación”.

“SU” VICENTE CALDERÓN Y SU RAMO
Y tantas alegrías, vividas en un sitio, nuestro Vicente Calderón, “su” Vicente Calderón: “Que tiren el Calderón es ley de vida. El club tiene muchas necesidades. Yo me quedaré con mi Calderón donde yo viví lo mejor. Yo no puedo influir en la decisión del club y hay que aceptarlo, supongo que para bien de todos”.Un estadio donde todavía, y tras trece años, Margarita viene cada domingo desde Talavera a poner un ramo de rosas rojas y blancas en su honor: “Margarita es una fenómena. Es una familia que me faltan palabras para definirla. El detalle que tiene conmigo no ha pasado nunca y además soy extranjero. Esta familia me adoptó, son como mis padres adoptivos. La conocí personalmente el año después del Doblete, pero ahora nos conocemos de sobra y el trato no puedo expresarlo”.
¿Y NO ESTÁ PARA JUGAR UN RATITO?
Un ramo que se coloca en el corner, donde haría buena falta para sacar más de uno: “Saltar como en balonmano a sacar los córners y volver a salir, jajaja. Yo no quiero entrar en quién los saca. Yo nací con este don, ponía el balón donde yo quería. Si veo que en el primer palo no se puede rematar, no insisto en el primer palo. Pero Simao tiene una pierna espectacular, pone el balón donde quiere, pero hay que sacar mucho mucho más provecho de estas jugadas”.
Y precisamente con Simao tuvo un reto lanzando faltas. Terminaron empate, con lo que Pantic matiza: “No era un reto… En un reto tenemos que ponernos los dos más serios. Simao es un tío de puta madre y se portó con los niños de lujo”.
SU OBJETIVO, ENTRENAR Mirando al futuro, Pantic tiene un sueño, muy claro, para el que ya se siente suficientemente preparado: “Mi objetivo es ser entrenador y yo suelo cumplir siempre mis objetivos”. Y en su equipo “siempre ficharía un organizador, un jugador diferente a los que hay ahora en el Atlético”.
Mientras tanto, sigue deleitándonos con su guante derecho en el fútbol indoor de veteranos: “Si me convoca el mister, el Pechuga, jugaré. Es un fenómeno, si me convoca, encantado, y si no, no me voy a enfadar (risas)”.
Seguro que le convoca. Y seguro que, más tarde o más temprano, triunfa como entrenador: “Espero no tardar tanto en triunfar como entrenador que como jugador. Pero voy a triunfar, eso lo tengo claro”. Nosotros también. Se lo merece.