sábado, 31 de octubre de 2009

ESPECIAL DERBIS V: Se cumplen diez años de la última victoria del Atlético

De Atlético de Madrid, un Grande sin Memoria

La portada que aquí pueden ver es de tal día como hoy, un 31 de octubre, hace diez años (Pulsar en la portada para ampliar y después en la lupa que aparecerá arriba a la derecha).

Era 1999 y el Atlético de Madrid era entrenado por Claudio Ranieri. El equipo llegaba al Bernabéu en la jornada 10, 16º con 10 puntos tras un inicio muy irregular, similar al de esta temporada.
Gamarra, Ayala, Hasselbaink, Toni Jiménez o Capdevila eran los fichajes que a la postre nos llevarían a Segunda. Aunque esa noche, tras ganar 1-3 en el coliseo blanco protagonizando un gran partido y superando en la tabla a los merengues, nadie podía sospecharlo.

ALINEACIONES
Estos fueron los futbolistas que jugaron ese partido, destacando la figura de Etoo en el Real Madrid (en uno de los tres únicos partidos que jugó de blanco) y el debut de Casillas en un derbi en su primera temporada en el primer equipo (tuvo que entrar por expulsión de Bizarri):

1- REAL MADRID: Bizarri (Roja 50'); Salgado, Iván Campo, Julio César, Roberto Carlos; Seedorf, Helguera (Etoo 69'), Redondo (Karembeu 62'), Guti (Casillas 50'); Raúl, Morientes.
3- ATLÉTICO MADRID: Molina; Gaspar, Gamarra, Chamot, Capdevila; Aguilera (Valerón 63'), Bejbl, Baraja, Solari; Hasselbaink (Paunovic 89'), José Mari (Correa 79').

“El Atlético hizo pupa” tituló aquel día la crónica de Marca José Vicente Hernaez.
Y eso que los madridistas se adelantaron en el marcador con un gol de Fernando Morientes de cabeza a centro de Roberto Carlos (1-0). Tan sólo se habían disputado ocho minutos y se preveía una nueva noche aciaga de los rojiblancos.
Sin embargo, apenas cuatro minutos después, en el 12, Aguilera metía un balón en profundidad para Jimmy Floyd Hasselbaink y el holandés recortaba con la derecha a Iván Campo y batía a Bizarri con la zurda (1-1).
A la media hora de juego, un balón robado en medio campo por Aguilera a Redondo llegó de nuevo a Hasselbaink, que asistió con velocidad a José Mari y el sevillano ponía el 1-2. Siempre se le dieron bien los blancos a José Mari (les hizo tres goles en tres partidos distintos).
Sin tiempo de reaccionar para el equipo entonces dirigido por John Benjamin Toshack, Jimmy redondeó su gran noche con un nuevo gol.
Fue en el 38, cuando se sacó un potentísimo disparo lejano con la diestra que se coló a la izquierda de Bizarri (1-3).
No hubo opción a la remontada madridista, ya que, apenas disputados cinco minutos de la segunda parte, Bizarri fue expulsado por derribar fuera del área a Capdevila en un mano a mano, lo que posibilitó el debut de Íker Casillas en un derbi a sus 18 años, ya que el titular habitual, Bodo Illgner, estaba ausente por lesión.


LAS PALABRAS DE LOS PROTAGONISTAS
En sala de prensa, Toshack reconoció el baño atlético sentenciando que “el resultado ha sido justo e incluso corto”. El técnico rojiblanco, Claudio Ranieri, manifestó que “lo merecíamos por lo que se ha sufrido”.
La estrella del partido, Jimmy Floyd Hasselbaink, declaró que “ganar al Madrid en su campo es algo especial”. El holandés nacido en Surinam dedicó la victoria “a toda la afición del Atleti” y aseguró que, pese a que “nos hemos divertido en el campo, sólo son tres puntos”.
“Jugamos a un nivel altísimo, fuimos superiores durante los 90 minutos y físicamente demostramos estar muy fuertes”, concluyó.
El otro goleador del choque, José Mari, se estrenaba esa temporada en Liga: “El gol ha tardado en llegar, pero lo ha hecho en el mejor momento. Ha sido un espectáculo. Estaba loco por marcar y da más alegría al ser un derbi. Sólo ha habido un equipo sobre el terreno de juego. No sé si el Madrid esperaba que saliéramos tan arriba, pero la idea era salir a ganar desde el primer minuto”.
Por su parte, un joven Rubén Baraja manifestó lo siguiente: “En el Bernabéu ha llegado nuestra apoteosis. Es una alegría muy grande para los aficionados que están sufriendo desde el principio de temporada. En este campo se puede presionar, lo hemos hecho y ha sido todo un éxito. El equipo ha demostrado mucho carácter”.
Jugadores como Clarence Seedorf no pusieron excusas a la superioridad rojiblanca. “Nos han dado un baile”, reconoció el holandés. O “nos pillaron dormidos”, dijo Roberto Carlos.

¿DÓNDE ESTABAIS VOSOTROS?
Aquella noche, algunos cláxones se dejaron oír en torno a Neptuno y hubo banderas rojiblancas ondeando por las ventanillas de los coches. Y eso que sólo hacía cinco meses el Atleti había vuelto a derrotar al Madrid 3-1 en el Calderón.
Aquella noche, apenas era un chaval que se acostó feliz y pudo presumir de equipo ante mi entonces novia, del Real Madrid, con la que vi el partido en su casa.
¿Qué hacías vosotros en esa última victoria ante los blancos, el 30 de octubre de 1999?
¿Se pondrá fin a esta pesadilla tras una década?
Dice el tango que 20 años no son nada, pero desde luego a mí estos diez se me están haciendo demasiaaaaaaado largos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Comienza nuestra competición

El Atlético de Madrid comenzó anoche la que debe ser nuestra competición. El conjunto rojiblanco sumó su segunda victoria de la temporada (segunda, sí, casi en noviembre) en casa de un Segunda B, el Marbella, que es cuarto por la cola en su grupo.

Y digo que debe ser nuestra competición porque si alguien tiene dos dedos de frente en ese club (desde directiva, pasando por el nuevo cuerpo técnico, hasta los jugadores) deberían marcarse la Copa del Rey como nuestro objetivo prioritario, ya virtualmente eliminados de la Champions y 17º en la Liga.
Puede que una remontada espectacular y un cambio de actitud/aptitud (en algunos casos) nos pudiera llevar a igualar el cuarto puesto de temporadas precedentes. Pero siendo realistas, el objetivo es complicado.
Heroicidad similar habría que protagonizar en Champions y, aunque el tercer puesto que llevaría a UEFA está a mano, ya conocemos la escasa motivación de muchas de nuestras estrellas para esta competición, que nos llevaría a una eliminación a las primeras de cambio con el primer Bolton que se cruzase.

PONGAN FIN A LA SEQUÍA DE TÍTULOS
Por ello, señalo la Copa como objetivo primordial. Por ello, y porque son 14 años sin conquistar un título cuando el Atlético nunca, NUNCA, en toda su historia había pasado más de ocho temporadas sin ganar nada. Cifra que ya está cercana a doblar...
Anoche, el comentarista de Gol Tv dijo en un momento de la retransmisión que el Atlético llevaba desde 1996 sin ganar la Copa del Rey. Me sorprendió el comentario. Acostumbrados a que cada año se recuerde que el Madrid no la gana desde 1993 (¡Aupa ese Alcorcón!), ¿cuántas veces se menciona en los medios el tiempo que lleva el Atlético sin levantar un título?
El problema es que en este país ya nunca se menciona ese dato porque ya se ha acostumbrado a que lo normal es que el Atlético no gane nada. Por lo mismo que no se menciona cuánto tiempo lleva sin ganar un título el Espanyol o el Zaragoza (que llevan menos que nosotros, por cierto). Simplemente, porque lo extraordinario es que lo ganen.
Centrándonos en el partido, el Atlético volvió a hacer un encuentro correcto ante un equipo de inferior categoría, como nos tiene acostumbrados en los últimos años. De lo poco que podemos aliviarnos los atléticos es de que nunca nos han deparado un ridículo en estas primeras rondas de Copa, cosa que no pueden decir nuestros vecinos (Alcorcón, Real Unión, Toledo, Alavés...), ni el Barça (Figueres, Novelda, Gramanet...).

LA DIFERENCIA ENTRE UN SEGUNDA B Y UN PRIMERA...
Llegué al bar 20 minutos tarde por una reunión familiar y a mi llegada uno de los camareros le comentaba a un cliente: “Si no es así es que no marcan... en propia puerta...”. A lo que le pregunté ¿ha marcado el Marbella en propia puerta? A su respuesta afirmativa no pude por menos que esbozar una sonrisa de resignación.
En los minutos que pude ver ante del descanso fue un dominio total, pero estéril de los rojiblancos. Sólo Maxi, que estrelló un balón al palo, y Jurado, con un par de internadas, dejaban detalles con bicicletas o autopases que demostraban que se trataban de jugadores de Primera División.
El resto (Ujfalusi, Pablo, Juanito, Antonio López, Assunçao, Cleber, Sinama...) podían haber pasado perfectamente como jugadores de Segunda B, que compaginan su sueldo de futbolista con otro oficio para llegar a fin de mes. De Reyes, dicen que dejó detalles en los primeros 25 minutos y que Quique quiere recuperarlo. Ojalá, pero lo he oído ya tantas veces...
En la segunda mitad el patrón del choque fue similar, pero conforme pasaban los minutos el Marbella se animaba y en un par de disparos inquietó la meta de Asenjo.

MAXI SENTENCIA, EL MARBELLA SE RINDE
Vistos los precedentes, suspiré aliviado cuando Maxi puso el segundo en el minuto 82, en una de sus clásicas definiciones cruzando la pelota llegando desde atrás.
La llegada del segundo fue como para el Marbella el pitido final y bajó los brazos. Lo que propició un mano a mano de Jurado con el portero que salvó un defensa en la línea (hubiera merecido el premio del gol igual que Maxi), un nuevo disparo de la Fiera desviado, y dos ocasiones del Kun, que jugó los últimos 20 minutos.
En la primera falló un nuevo uno contra uno con el portero (ya son muchos en las últimas jornadas...) y en la última no supo tirar después de irse de cuatro.
La recuperación de confianza del equipo y de Agüero debe comenzar a verse en San Mamés. Mientras tanto, reitero, déjense de decir cada año que el objetivo es llegar a la final de la Copa del Rey y, por favor, háganlo.
Es la única alegría que pueden dar a esta afición herida de muerte. Nos lo deben.

lunes, 26 de octubre de 2009

Un Atleti de miedo, la última superproducción de Cerezo

En esta España de charanga y pandereta en la que vivimos, el Atleti es el bufón futbolístico más representativo. Anoche en el Calderón se superó y logró hacer realidad el más difícil todavía.
Bajando las escaleras del estadio, atónito todavía, le repetía a mi padre “esto es increíble, es ya lo nunca visto”. A lo que un compañero de fatigas me replicó: ¿No lo has visto nunca? ¿En serio? Sí, hombre, sí”.
La verdad es que no. Este equipo no deja de sorprendernos año tras año, para mal, por desgracia.
“Nunca había empatado jugando contra nueve”, confesaba el Kun. “Nunca había empatado estando con nueve”, aseguraba Manzano. Normal, pero en el circo del Calderón, todo es posible.


HACIENDO HISTORIA
Y es que lo que anoche pudimos contemplar los 50.000 masoquistas que abarrotamos el Manzanares cada domingo llueva o truene, vengan de meternos 5-1 en Santander ó 7-0 en dos partidos, es algo que sólo se había podido ver dos veces en la historia de la Liga. Dos.
Tras los últimos éxitos de “el tercer peor inicio en la historia del Atlético”,
“superando los números del descenso”, “el equipo más goleado del fútbol profesional español” o “nueve defensas distintas en diez partidos”, el Atlético protagonizó anoche la escalofriante “empate en el 90 contra nueve”...
El Barça de Johan Cruyff en la 92-93,
que hizo la hombrada de empatar a tres un partido que perdía 3-1 en Vallecas con goles de Bakero y Julio Salinas, tras haber sido expulsados Stoichkov y Koeman; y el Espanyol en la 94-95 en Compostela, con un gol de Jordi Lardín que igualaba a uno tras las expulsiones de Francisco y el hoy entrenador Pochettino, eran los dos únicos precedentes de este nuevo récord que podemos apuntarnos en nuestro haber.

Es difícil explicar con palabras como con dos penaltis a favor y dos jugadores más el Atlético se dejó empatar en el 90. Pero vamos a intentarlo.
Salió el Atleti al campo con la aparente intención de ir a por el partido, con la mayor novedad de ver a David de Gea en la portería sentando a Asenjo como “toque personal” de Santi Denia, en una decisión que por desgracia resultaría decisiva a la postre.
Agüero se mostraba participativo y aparecía acostado a una y otra banda, pero sus internadas no acababan de finalizar en gol. Maxi por derecha y Simao por la izquierda también lo intentaban más de lo habitual.
En una jugada entre los argentinos, el remate de Maxi lo salvó Aouate, mientras que posteriormente el Kun intentó batirle de espuela. Sólo habían pasado 10 minutos.
El partido bajó de intensidad y el Mallorca no daba señales de ir a por el triunfo.

TODO A FAVOR
Y a los 26 minutos, el rumbo del partido dio un giro que en el 90 por ciento de los casos suele ser decisivo: penalti y expulsión.
Josemi, que ya tenía amarilla, cortaba un pase de Simao con la mano dentro del área y dejaba a su equipo con diez y a Forlán con la posibilidad de adelantar a su equipo.
El uruguayo tomó ocho pasos de carrera y mandó su penalti al limbo, a la izquierda de la portería. Es el segundo penalti que falla en cinco jornadas y ninguno de ambos fue a puerta. Definitivamente, su cabeza no está en el Calderón.
Quedaba todo un partido por delante contra diez, pero Forlán volvía a rematar mordida una asistencia del Kun tras jugada personal.
El Mallorca sólo se acercó a De Gea en una escapada de Webó... a asistencia de Aouate. Un rápido saque del portero bermellón bastó para romper la zaga atlética y sólo la lentitud del delantero camerunés y el cruce de Assunçao evitaron el tanto.
El inicio de la segunda parte pareció marcar que todos los astros se alineaban esa tarde en pos de una victoria rojiblanca. Nueva mano dentro del área, esta vez de Ramis, y segundo penalti y expulsión. Esta vez Forlán no falló, con un tiro raso y centrado con el que se garantizó no mandarla fuera (1-0).

SIN ORGULLO, SIN VERGÜENZA, SIN ACTITUD...
Había 40 minutos por delante para que el Mallorca “pagara el pato”. Para desquitarse del saco de goles recibido en Londres y en Pamplona. Para mejorar el goal average del equipo más goleado de Primera. Para sacar la rabia contenida e intentar recargar una moral exigua.
Pero el conjunto rojiblanco demostró estar desprovisto de orgullo, de vergüenza, de carácter, de dignidad, de confianza y de actitud.
Desde los recogepelotas, que no daban un balón, los futbolistas, que perdían tiempo y no tocaban más que para hacer rondos en defensa, hasta el propio Santi, que sacó a Cleber por Agüero a falta de 15 minutos, supongo que para tener “superioridad” en la zona ancha...
Lo tengo claro, si a los futbolistas del Atlético les llama Muñiz tras el gol de Forlán y les dice: si os parece, lo dejamos 1-0 y aquí pito el final. Hubieran firmado los once...
Por desgracia, no tuvieron esa suerte y se dedicaron a sestear a la espera del pitido final.
Pero entre tanto, el Mallorca en ocasiones tocaba en medio campo y antes de la hecatombe tuvo dos claras oportunidades. La primera, fue un dos para uno de Martí y Mario Suarez con Pablo (¡Sí, un dos para uno!) que el mallorquín picó a las manos de De Gea; y en la segunda, De Gea salió a destiempo en un balón colgado que Webó remató rozando el poste.
La vergüenza se apoderaba de un estadio anonadado, pero la traca estaba aún por llegar.
En el 90, un balón al segundo palo se lo comía Raúl García para que Borja Valero recibiera solo (lo que significa que al menos tres atléticos se rascaban las...) y su tiro raso se colaba entre las piernas de De Gea (1-1).
El público, que ya antes del empate había entonado el “Cerezo cabrón fuera del Calderón” estalló en ira. Pero tranquilos. A Santi Denia le echan seguro...