viernes, 28 de diciembre de 2012

Roberto Carlos fichará por el Atlético hasta final de temporada para cubrir la baja de Filipe

Lo ha confirmado el propio Roberto Carlos en unas declaraciones al periódico brasileño O´Globo: “Tenía mono de fútbol desde que lo dejé. Mi representante me dijo que había hablado con el Atlético porque tienen problemas en el lateral izquierdo con la lesión de Filipe Luis y no me lo pensé. Sería un bonito cierre para mi carrera”.

RECAMBIO PARA FILIPE LUIS
Roberto Carlos, que pasa unos días de vacaciones en su Brasil natal, destapaba esta noticia que todavía no ha llegado a España.
El Atlético de Madrid peinaba el mercado de laterales izquierdos ante la baja por lesión de Filipe Luis. El brasileño estará apartado de los terrenos de juego un mes por una rotura en su cuadriceps derecho y no es la primera vez que tiene este tipo de problemas musculares (se perdió el partido del Bernabéu por otra lesión en los cuadriceps).
Hasta ahora se habían interesado en Fabián Monzón, argentino de 25 años del Olympique de Lyon. Sin embargo, con el cupo de extracomunitarios cubierto, con Facalo, Miranda y Diego Costa, estaban a la espera de la nacionalización de este último, que por el momento parece que no llega.

GRATIS Y CON PASAPORTE COMUNITARIO
De esta forma, el club se puso en la búsqueda de un futbolista comunitario o con pasaporte europeo, y es el caso de Roberto Carlos, con la doble nacionalidad hispano-brasileña desde el año 2005.
Fue el representante del futbolista, Dino Pasalic, quien en una conversación con Jorge Mendes le comentó que Roberto Carlos tenía ganas de “una última aventura”. Y el representante portugués fue quien le apuntó que el club rojiblanco podría estar interesado. Pasalic se puso en contacto con Gil Marín, y pronto comenzaron las negociaciones.
A falta de confirmación oficial, el brasileño llegaría gratis al club del Manzanares y cobraría un millón de euros por estos seis meses, más 500.000 euros más en función del número de encuentros que dispute.

LLEGA CON 39 AÑOS
Roberto Carlos, ya con 39 años, anunció su retirada de los terrenos de juego este mismo año para pasar a los despachos del Anzhi ruso, equipo en el que ha militado algo más de un año tras abandonar el Corinthians brasileño.
Pese a llevar varios meses sin disputar partidos oficiales, Roberto Carlos seguía entrenándose con el equipo y ha asegurado que echa de menos las canchas.
“Después de unos meses sin jugar al fútbol tenía mucha morriña. No quería volver a jugar en Rusia porque he tenido varios problemas de racismo, pero volver a una Liga de primer nivel es una oportunidad que no podía rechazar”, ha señalado en la entrevista a O'Globo.

SU PASADO MADRIDISTA...
Sobre la posibilidad de que algunos madridistas, o incluso los aficionados del propio Atlético, pudieran no ver bien su llegada al club colchonero, Roberto Carlos ha manifestado: “Yo he jugado en el Real Madrid durante muchos años, pero ante todo soy un profesional, y poder poner fin a mi carrera en un club como el Atlético es una bonita oportunidad. Creo que todos pueden entenderlo”.
Para aquellos que duden de la forma del carioca, Roberto Carlos ha dejado claro que “yo sólo iría a ayudar. Tengo claro que cuando Filipe se recupere él será el titular, pero quiero aportar mi granito de arena y hasta que él esté a tope yo todavía tengo guerra que dar”.
De esta forma, Roberto Carlos sería un refuerzo de mucho nombre y experiencia para el lateral izquierdo rojiblanco, ya que ahora mismo el único futbolista para esa demarcación es Domingo Cisma, que no convence al Cholo Simeone. Sin duda encontrará muchos detractores, pero tratándose de un fichaje para sólo seis meses creo que podría aportar la calidad que todavía atesora en sus botas.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Hoy se cumple un año...

El 23 de diciembre de 2011 es una fecha muy especial. Algunos la habrán olvidado y no les dirá nada, pero es el día en el que Diego Pablo el Cholo Simeone volvía a casa, a su casa, al Vicente Calderón.
Hay personas cuyo destino está unido a otro y están “obligados” a reencontrarse. Y es el caso de Simeone con el Atlético de Madrid. Cuando se marchó por primera vez camino al Inter, en 1997 y tras tres temporadas de rojiblanco (Doblete incluido) siempre dijo que volvería. Y lo hizo, un poco tarde por desgracia, ya con 33 años tras un dilatado paso de seis campañas por Italia.
Apenas aguantó año y medio, e hiper profesional como es decidió emprender el camino a casa para jugar un año en Racing (Argentina) y retirarse.
De nuevo fue un hasta luego, y desde que se sentó en un banquillo por primera vez anunció que algún día entrenaría al Atlético de Madrid. Muchas veces se habló, y el año pasado se concretó.
DE LA MEDIOCRIDAD A LA CIMA
Cogió a un Atlético eliminado de Copa por un Segunda B, con un difícil cruce en Europa contra la Lazio y deambulando en Liga por mitad de la tabla, sin saber lo que era ganar un partido fuera de casa, y más cerca del descenso (a cuatro) que de la Champions (a diez).
Un año después, Simeone suma en su haber dos títulos europeos y 77 puntos en 39 partidos de Liga (23 victorias, ocho empates, ocho derrotas).

CON ESTOS NÚMEROS HABRÍA GANADO 4 LIGAS... O 6
Con esa cifra (77) habría ganado cuatro de las últimas trece Ligas disputadas (1999-2000- Deportivo 69 pts; 2001-2002- Valencia 75 pts; 2003-2004- Valencia 77 pts; 2006-2007- R. Madrid 76 pts). Y si en la segunda vuelta firmara otros 40 puntos como lleva en la primera (faltando aún dos jornadas) le habría dado para levantar otras dos Ligas más (2000-2001- R. Madrid 80 pts; 2002-2003- R. Madrid 78 pts).
Pero en los tres últimos años, esta Liga bipolar y sin competencia está por encima de los 90 puntos (2009-2010- Barcelona 99 pts; 2010-2011- Barcelona 96 pts; 2011-2012- R. Madrid 100 pts). Y este año posiblemente supere los 100...

OTRA VICTORIA CON MI AMIGO JUAN
Simeone ha cerrado su primer año con una nueva victoria. 14 de 14 lleva este año en el Vicente Calderón (nueve en Liga, tres en UEFA, dos en Copa). Lo ha ganado todo. Para este encuentro de fin de año me llevé conmigo a mi amigo Juan (mi padre tenía cena de empresa). Madridista de los de la época de Amavisca y Zamorano, desencantado del fútbol en los últimos años, mira más a otros horizontes más enriquecedores como puedan ser los libros o la música.
Bien que me demostró su desenganche patente con el deporte Rey cuando en el minuto 11 el Atleti tuvo la primera clara. Diego Costa la deja atrás y Koke toca con sutileza para superar a Javi Varas... me levanto de mi asiento para cantar el gol... pero la pelota es escupida por la parte interior del poste.
-“La vi dentro. ¿Sabes quién ha tirado al palo?”, le pregunto.
-“No”, contesta.
-“Jorge Resurrección, ¿le conoces?”
-“¿En serio se llama así? No, no sé quién es”
-“¡Koke! Jajaja”, le contesto riendo.
-“¿Koke? Tampoco sé quién es...”

Con ese comentario empecé a darme cuenta de que mi amigo Juan definitivamente había dejado de lado al fútbol y en ese hueco en la esquina de sus aficiones no había espacio alguno para el Atlético de Madrid.
¿Godín jugó en el Getafe, no? O ¿Diego Costa no era defensa?, fueron algunas de las perlas que me dejó de ahí al final del partido.

A FALCAO NI SE LE VIO
Un encuentro en el que el jugador al que cualquier madridista puede venir a ver apareció poco, Radamel Falcao. No sólo no marcó, sino que no tuvo oportunidades.
La más clara del primer acto a excepción del poste fue un remate de Diego Costa en el segundo palo, a centro de Juanfran, que no encontró portería por poco.
La segunda parte para colmo comenzó con un Celta que tenía más posesión, después de mostrarse inexistente en la primera mitad, donde Arda fue el más participativo protagonizando varias internadas de mérito por banda.
Mientras el Frente no animaba (no sé por qué razón dejó de hacerlo mediado el primer acto), el resto del público tiraba del carro con gritos de “Atleti, Atleti” viendo que el equipo requería de su aliento.
Simeone quemó sus naves (el Cebolla por Gabi; Adrián por Diego Costa; y Raúl García por Cisma) y el Atleti incrementó su presión no dejando salir al Celta de su campo. Acumuló corners, pero todos morían en las manos de Javi Varas o cortos en el primer palo. Y las ocasiones no llegaban.

GOLAZO SALVADOR DE ADRIÁN
Y cuando ya amenazaba a mi amigo Juan con que no volvería a pisar nuestro estadio por su condición de gafe, y le recordaba que este año contábamos cada partido por triunfo, Adrián recoge un rechace en la frontal y dibuja un zurdazo que se va abriendo, abriendo, con un efecto hacia fuera perfecto hasta penetrar por la misma escuadra de Javi Varas (1-0). Quedaban poco más de diez minutos y el júbilo estallaba en el Calderón. Un tropezón en casa tras la decepción del Camp Nou hubiera supuesto desinflar el globo de cara a las Navidades.
De ahí al final sólo hubo que sufrir un poquitín por una mano de Miranda en la frontal (que le costó la expulsión), pero entre los lanzadores, con De Lucas recién entrado y merodeando, se decidió a pegarla Yago Aspas, que protagonizó un inoportuno resbalón que permitió al público desquitar su miedo en él.
Otros tres puntos y ya son 40. A nueve del Barça (volvió a ganar), siete por encima del Madrid (que perdió contra el Málaga 29 años después... ya sólo quedamos nosotros) y con unos registros sobresalientes habiendo perdido sólo en Mestalla, el Bernabéu y el Camp Nou.

LES DESEO ILUSIÓN
El día de Reyes en Mallorca vendrá sin Miranda (expulsado), Arda, ni Falcao (cumplen ciclo), pero este equipo ha dado muestras de que merece ser mirado con ilusión. En gran parte porque el que no faltará será el hombre que desde hace un año se instaló en el banquillo para quedarse. Y es que hay fechas que merecen ser recordadas por siempre por ir unidas a personas especiales que te han llevado a vivir momentos mágicos. Desde aquí mi homenaje al Cholo Simeone por su primer aniversario. Porque yo nunca olvido una fecha. Espero que sea el primero de muchos.
¡Feliz Navidad y próspero año nuevo colchoneros!

martes, 18 de diciembre de 2012

En la media

El Atleti del Cholo, invicto hasta la jornada 10, con el récord internacional de victorias en Europa (16), con el récord del club de partidos consecutivos ganando en casa (14), segundo siendo el único capaz de seguir la estela del Barça... hacía difícil no ilusionarse con las visitas al Santiago Bernabéu y al Camp Nou.

Sin embargo, los años de varapalos ante los blancos (13) hacen que derrotar a los de Chamartín parezca una quimera. Contra el Barça es distinto... pero no en el Camp Nou. Con los de blaugrana delante nos hemos dado algunas de nuestras últimas grandes alegrías ligueras con remontadas épicas como las de 2008 (4-2) y 2009 (4-3), o incluso victorias más reposadas como el 2-1 del año 2010. Pero no en el Camp Nou.
Ver al Atleti segundo y a seis puntos del líder provoca en uno una sensación de “bueno, ¿por qué no? Vamos a creer...”.
UNOS NÚMEROS PARA DEPRIMIRSE
Pero uno repasa los resultados del último lustro en el estadio culé y se da cuenta de que su ilusión es más una temeridad: 22-3 en el aspecto goleador; un 2-0 al descanso como mejor resultado; ningún Barça-Atleti pasó del minuto 15 con 0-0; y Messi marcándolos a pares (diez goles en cinco partidos...).

PERO EMPIEZA EL PARTIDO...
Sin embargo, empieza el partido y parece que se puede. El Barça domina y domina, soba y soba la pelota como si no hubiera contrario, el 75-25 que marca la posesión parece quedarse corto (debían conceder al Atleti el tiempo con el juego parado, porque yo diría que fue un 90-10... sobre todo en el segundo acto), pero el Atleti está bien ordenado y muerde en la presión cuando ve la ocasión. Y cuando roba, salen como balas.

A la primera oportunidad, Koke centra desde la derecha y Falcao la peina lo preciso para poner la pelota en el poste derecho de Valdés. Iban sólo 8 minutos, y me lamenté profundamente de que no entrara ese balón.
Superado el minuto 20 de juego, los rojiblancos vuelven a robar en campo propio y Falcao es objeto de falta en medio campo. Sin embargo, Koke, cada día más listo e inspirado, saca la falta sin respiro y Falcao, en una carrera en la que me recordó al Kun, gana por velocidad a Puyo y Piqué, pero su disparo, muy forzado, se pierde a la izquierda del marco culé ante la salida de Valdés.
El Atleti ya había tenido dos muy claras y me echaba las manos a la cabeza. Pero hubo una tercera.

...Y UNO CREÉ EN LA VICTORIA
A la media hora de juego Diego Costa vuelve a robar un balón a los culés, precisamente a Messi, y pone un gran pase largo para Falcao. El colombiano burla a Busquets y en una nueva carrera prodigiosa (en serio, vi al Tigre más rápido que nunca) se planta ante Valdés y le bate de sutil toque picado con la zurda (0-1).
“Ahora sí me creo que podamos ganar al Barça”, le digo a mi padre. Y es que se estaban cumpliendo dos de las premisas que había marcado para poder hacer algo en territorio culé. Llegar a la media hora sin encajar, y adelantarse en el marcador. Con un Barça por delante, veía imposible un triunfo en el Camp Nou. Pero qué poco duró la esperanza...

PERO LA ALEGRÍA DURA POCO
A los cinco minutos del gol colchonero, Adriano se cuela por el flanco derecho (no dejan de sorprenderme las suplencias de Alves), Filipe le tapa la salida hacia fuera y Arda, que llega acelerado en la ayuda, hace lo propio. Error de ambos, sobre todo del turco, dejando el pasillo a Adriano por su pierna buena. “Nadie podía esperar que sacara un zurdazo a la escuadra”, me comenta un amigo de mi padre. Cierto, pero se le dio la posibilidad. Y ahí la puso el brasileño (1-1).
El gol descompuso al Atleti y el Barça pisó más el área en esos diez minutos que en los 35 anteriores. Jordi Alba, el más vertical y vertiginoso por su banda, avisó primero con una volea desviada. Y después fue Piqué el que intentó sorprender a Courtois en un disparo sin ángulo. La pelota terminó en corner, y en ese saque de esquina, balón que gana de cabeza Piqué en el segundo palo, el balón queda muerto en el área chica en medio de un enorme barullo y Juanfran acierta a meter la pierna... para que caiga a pies de Busquets. El mediocentro catalán, que promedia un gol por temporada, la recoge como si viviera en esas lides toda su vida, recorta a Mario, tumba a Courtois, y la pone silbando en la red. 2-1. Partido acabado.

EL ATLETI NO COMPARECIÓ EN EL SEGUNDO TIEMPO
 Por entonces no lo sabíamos. Pero el partido acabó ahí. El Atleti decidió incomparecer al segundo tiempo como hiciera el Barcelona en aquel partido de vuelta de la Copa del Rey de hace más de doce años. El Barça prolongó su rombo, pero ahora sin riesgos que asumir con la ventaja en el electrónico, mientras que el Atleti dejó en el vestuario toda la chispa y la garra mostradas en los primeros 45 minutos.
Para colmo de males, en un balón que tenían controlados los colchoneros en medio campo, la bola sale rechazada a pies de Alexis en banda izquierda, éste encuentra a Messi en línea de tres cuartos y el argentino, que no había disparado a puerta, decide en la primera que tiene poner un pase a la red desde fuera del área (3-1). Toque raso, seco, y ajustadito a la madera. Ni un portero de casi dos metros como Courtois podía alcanzarlo.
El 3-1 quitó al partido toda amenaza de hipo para la orgullosa afición local (15 victorias y un empate) mientas transcurría entre los bostezos de los asistentes al bar, que renegaban por lo aburrido de esta Liga y del hipnótico juego del Barça.
Un minuto antes del 3-1, el Cholo quitó a Mario por Adrián en lo que catalogué como “un cambio valiente”. Un minuto después, Simeone cambió a Diego Costa por Tiago en una prueba de que el partido estaba perdido y se conformaba con un castigo “poco severo”.

UN FALLO DE GODÍN AYUDÓ A CUMPLIR LAS MEDIAS
Sin embargo, un fallo de Diego Godín en el 87 hizo que se cumplieran todas las medias de los Barça-Atleti del último lustro. Se cruza con Miranda en la frontal, y pese a que el brasileño le hace un gesto para que se la deje, decide llevársela. Pero Godín no es un tipo egoista y le dice: tranquilo Joao, que te la devuelvo. Y no se le ocurrió al uruguayo otra frivolidad que hacerlo de tacón... con Messi soplándole en la nuca. Así que el argentino se llevó la bola entre los dos centrales y le picó la bola a Courtois para seguir con su imparable racha (4-1).
Y se cumplió la media. El Barça alcanzó la media que atesoraba en esta cita de cuatro goles (4,4); Messi cumplió su media de dos goles por encuentro (ya lleva doce en los seis últimos Barça-Atleti); Falcao cumplió su media de un gol por partido; mientras que el Atleti superó ligeramente la suya (cuatro goles en sus seis últimas visitas al camp Nou: 0,66).

UNA LIGA DE "MEDIA"...
Con este ritmo, el Barcelona superará con creces los 100 puntos establecidos el año pasado como récord por el Real Madrid; Messi reventará su cifra de 50 goles (ya lleva 25 en 16 jornadas...); y la Liga estará ganada matemáticamente por los culés allá por el mes de marzo.
El objetivo rojiblanco, lo queramos o no, es garantizar la Champions (sacamos nueve puntos al quinto). Y es que, como decía el chiste, a los del Atleti “siempre nos quedará la Europa League”... Pero poco más.