domingo, 2 de septiembre de 2018

Cuando te crees un grande

JORNADA 3 
CELTA 2-0 ATLÉTICO

"Esto es lo mejor que nos puede pasar. En este momento es una buena llamada de atención, el primero para mí. Ya con el Rayo tuvimos diez minutos no buenos en el final y hoy nos pasó en el arranque del segundo tiempo. Estoy más tranquilo que nunca, porque es una buena llamada de atención y es en un momento justo esta derrota". Me quedo con estas palabras de Diego Pablo Simeone tras el varapalo sufrido en Balaidos. "Esto es lo mejor que nos puede pasar", afirmó el argentino.

LAS REDES SOCIALES ARDIERON CONTRA GODÍN, SAVIC, SIMEONE...
Tras el duro castigo infligido por el Celta, las redes sociales ardieron contra el planteamiento de Simeone, el partido de Savic o el inicio de campeonato de Godín.
"Savic es un coladero. Está lamentable"; "Godín está para el arrastre. Su nivel en lo que va de temporada es pésimo"; "Godín y Savic no están ni para El Ejido..."; "Y cuando te quieres dar cuenta el Madrid y el Barça están a 8 puntos... y en mayo estás jugando la mierda de Europa League contra la mierda del Marsella... y te lo venden como que es la hostia!! Cholo vete ya!!", son algunas de las lindezas que se pudieron leer por Twitter.

EL ONCE ININCIAL YA GENERABA MUCHAS DUDAS
Desde el once inicial ya se generaron dudas. Ni Rodri, ni Lemar, ni Arias... y Savic de lateral derecho. Creo que Rodri (flamante internacional) es indispensable en este equipo. Debe cubrir el hueco dejado por Gabi en el pivote y su criterio y fiabilidad a la hora de dar salida al balón deben ser indispensables.
Y sin Juanfran, Arias, lateral derecho puro y mejor jugador de la liga holandesa, debió tener su oportunidad. Savic en el lateral es como jugar con diez. Lo escribí a posteriori, pero lo comenté antes del comienzo. Tanto lo de Rodri titular (siempre) como lo de Savic como lateral.

PESE A TODO, FUE UNA PRIMERA PARTE CUALQUIERA
Pese a todo, parecía una primera parte cualquiera del Atleti fuera de casa. Primeros 45 minutos sin sobresaltos, monótonos, sin apenas llegadas ni de uno ni otro lado, y en la segunda: ¡zas!
Así fue hace dos temporadas, sin ir más lejos: 0-0 al descanso, 0-4 en la segunda parte; o hace tres: 0-0 al descanso, 0-2 al final; o el año de la Liga: 0-0 y en el segundo acto dos golitos de Villa...
En la primera mitad el Atleti sólo había concedido al Celta un tiro escoradísimo de Iago Aspas al lateral de la red.
Pero de su lado de la balanza tampoco se ponía mucho peso. Un disparo cerca del poste de Griezmann; y dos tiros de Saúl que rechazó la defensa a córner... Nada más que echarse a la boca.

AQUEL AÑORADO PELIGRO EN LOS CÓRNERS
¡Ay, los córners! Otro drama. Hasta ocho sacaron los rojiblancos. Hace bien poco, el Atleti prácticamente te metía un gol cada cinco córners (Godín, Miranda, Raúl García, Tiago...). Hoy, ni tan siquiera un remate tras saque de esquina. Nada.
Por mucho que la semana pasada se marcara al Rayo tras un córner, la peligrosidad en esta faceta del juego ha descendido muy notablemente.

¿Y GODÍN SE RESBALÓ PORQUE ESTÁ MAL DE FORMA?
Pero la tragedia se consumó a la vuelta de vestuarios. Transcurridos apenas 30 segundos, pase atrás de Filipe Luis, Godín apoya mal el pie derecho, resbala y cae... Maxi Gómez lo aprovecha, se planta solo ante Oblak y le bate de fuerte derechazo por bajo (1-0).
Las críticas contra el uruguayo han sido feroces. Y yo me pregunto ¿Se cae uno por estar en mala forma? El inicio de Godín no ha sido bueno, ok (¿Quién en el Atleti ha empezado bien?). Contra el Valencia sí falló, al medir mal el salto y comerse la bola que acabó en el gol de Rodrigo. Pero un resbalón no puede tener más explicación que la mala fortuna.
En parte, es normal que la gente se rasgue las vestiduras con Godín. Son años y años sin un solo fallo, con partidos en defensa que sencillamente rayan la perfección. A la que falla dos partidos seguidos (resbalón incluido), algunos se vuelven locos.

Unos cuantos claman ya por un centro de la zaga Lucas-Giménez. 22 y 23 años. Si Godín se hubiera ido a Manchester, veríamos lo que hubieran tardado en llorar su marcha al primer fallo de esta pareja de jovencísimos defensas. Ya ha pasado...

Por desgracia, el tropiezo del uruguayo condicionó el partido. El Atleti se aceleró sobremanera, y sólo cinco minutos después, Saúl pierde un balón que acababa de recuperar Thomas, Junior Alonso cambia el juego, Hugo Mallo recibe solo, toca para Maxi que centra sin oposición, e Iago Aspas cabecea entre Savic y Giménez, picado perfecto junto al palo izquierdo de Oblak. 2-0, la debacle.

SAVIC EXPULSADO Y NO HUBO MÁS ATLETI
No hubo Atleti después de estos seis minutos nefastos. Entraron Lemar y Kalinic por Thomas y Correa, pero poco cambio.
Costa y Griezmann se fueron sin chutar a puerta; Koke y Filipe sólo ralentizaban el juego; Saúl estuvo impreciso y sobreexcitado...
Y Simeone tampoco ayudó. En su último cambio eligió a Arias. Y cuando yo y todos clamábamos por la salida de Savic (más perdido que un barco en un desierto cada vez que pasaba de medio campo), sacó a Giménez, que estaba siendo de los más activos.
Dejó en el campo a Savic, con tarjeta, y la suerte (o no) quiso que sólo dos minutos después viera la segunda amarilla por una mano. Ahora sí, el Atleti jugaba definitivamente con diez.

EL VAR Y LOS FUERAS DE JUEGO
De ahí al final, un baile. Pero no se equivoquen, con once también lo estaba siendo. Un ejemplo en el 66, donde una preciosa jugada trenzada por el ataque vigués no acabó en la red porque Pione Sisto pateó al aire.
Cabral subió el 3-0, pero el VAR lo bajó. Hay que revisar cómo se va a aplicar el VAR en los fueras de juego, porque anular un gol por media cabeza adelantada me parece de lo más injusto.

De lo que pasó después poco les puedo decir porque estaba ya más pendiente de escribir enTwitter mis opiniones sobre la debacle.
Sólo sé que el Atleti del Cholo nunca había empezado tan mal una Liga; que no se iba de un partido sin hacer un disparo a puerta desde hace cinco años; y que hay mucha afición que se cree que el Atleti tiene la obligación de luchar de poder a poder con Madrid y Barça y se autoinmolan por perder un partido.

Ser un grande implica salir a ganar cada partido. Creerse un grande significa salir pensando que vas a ganar cada partido. Que la afición lo crea es peligroso, pero tiene un pase. Si se lo creen los futbolistas, eso ya es peor. "Esto es lo mejor que nos puede pasar", Cholo dixit.

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