jueves, 8 de abril de 2010

Oportunidad histórica para el Atlético en la Copa de la UEFA

Veinte veces ha disputado el Atlético de Madrid la Copa de la UEFA, incluida esta edición de la remozada Europa League (a la que se cambió el nombre por restar un equipo a cada grupo en la liguilla...) en la que el Atlético de Madrid cayó de rebote.
Veinte veces en las que los resultados han sido, durante muchísimos años, bastante desalentadores.
Y es que la UEFA, hasta finales de la pasada década, no fue una competición que se le diera bien al Atleti.

LAS PRIMERAS SEMIFINALES, EN 1965
Hasta el año 1998, el Atlético sólo había llegado una vez a las semifinales de esta competición en toda la historia. Fue en la campaña 1964-65, donde el Atleti de los Madinabeytia, Griffa, Calleja, Luis Aragonés, Adelardo, Mendoça y compañía fueron privados de llegar a la final en el partido de desempate por la Juventus de Turín.
Nunca se igualó esa cota hasta las temporadas 1997-98 y 1998-99
, donde en aquel entonces los Molina, Aguilera, Santi, Vizcaino, Caminero, Kiko, Vieri, Pantic, Juninho o Roberto se toparon nuevamente con dos italianos: la Lazio, primero, y el Parma, al año siguiente.
¿Qué recordáis vosotros de esas dos últimas semifinales de UEFA?

LA COPA DE EUROPA Y LA RECOPA SE DABAN MEJOR
Mientras que en la Copa de Europa los colchoneros han llegado una vez a la final (la fatídica y recordada por todos del maldito Schwarzenbeck en el año 74) y varias a las semifinales; y en la Recopa se fue finalista hasta tres veces, levantando el título en 1962; en la UEFA nunca se ha llegado a la gran final.
De hecho, hasta en siete ocasiones el Atlético de Madrid ha caído en los treintaidosavos de final de esta competición, a manos de equipos tan variopintos como el Groningen (dos veces), el Dínamo de Dresde o la Timisoara. Y en otras cinco oportunidades cayó en dieciseisavos, frente a conjuntos desde el Warengen o el Panionios, hasta el Bolton hace dos temporadas.
Se ha tratado, pues, de una competición tildada de maldita por muchos, pero que en este año el camino a la gran final está cerca. Y empieza por hoy. Por ello, quiero recordar a aquellos que lograron el pase a las semifinales en las dos últimas ocasiones:

TEMPORADA 1997-98
CUARTOS DE FINAL IDA (3 de marzo de 1998) Vicente Calderón:

Atlético de Madrid 1-0 Aston Villa
Molina; Aguilera, Santi, Andrei, Toni; Bejbl, Vizcaino, Pantic (Paunovic), Lardín (Nimny); Kiko, Vieri.

Goles: 1-0- (42') Vieri.

CUARTOS DE FINAL- VUELTA (17 de marzo de 1998) Villa Park:
Aston Villa 2-1 Atlético de Madrid
Molina; Aguilera (Toni), Santi, Andrei (Prodan), Geli; Jose Mari, Vicaino, Pantic (Nimny), Caminero; Kiko, Vieri.

Goles: 0-1- (28') Caminero; 1-1- (71') Taylor, 2-1- (73') Collymore.

COMENTARIO
Recuerdo especialmente el partido del Villa Park, donde un gol de Caminero, que fue decisivo en esa UEFA con otros dos goles en los octavos ante el Dinamo de Zagreb (1-1 allí y 1-0 en Madrid) valió para lograr el pase. Se sufrió en la segunda parte donde, pese a tener el partido controlado, el Atleti fue el Atleti y dos goles en dos minutos de los ingleses nos hicieron pasar unos minutos finales de angustia.
Era el primer año de Juninho, José Mari y Vieri, que nos dejó imágenes para el recuerdo como el gol del italiano ante el Paok de Salonica desde el corner y sin ángulo (5-2); o el definitivo 4-4 marcado por Kiko Narváez en la vuelta disputada en Grecia, que celebró tirándose al suelo rígido y haciéndose el muerto, ya que el estadio heleno se conocía como “La Toumba”.

TEMPORADA 1998-99
CUARTOS DE FINAL IDA (2 de marzo de 1999) Vicente Calderón:
Atlético de Madrid 2-1 Roma
Molina; Aguilera, Santi, Chamot, Toni (Geli); Roberto, Baraja, Jugovic, Serena; Juninho, José Mari (Lardín).

Goles: 1-0- (12') José Mari; 2-0- (46') Roberto, 2-1- (75') Di Biagio.

CUARTOS DE FINAL VUELTA (16 de marzo de 1999) Olímpico de Roma:
Roma 1-2 Atlético de Madrid
Molina; Aguilera, Santi, Chamot (Ramón), Toni; Mena (Roberto), Baraja (Njegus), Jugovic, Serena; Juninho, José Mari (Lardín).

Goles: 1-0- (32') Delvecchio; 1-1- (57') Aguilera, 1-2- (89') Roberto.

COMENTARIO
El Atleti pasó por encima de la Roma con autoridad. En la ida se consiguió la victoria con un golazo espectacular de Roberto Fresnedoso por la escuadra tras dos recortes y otro de José Mari, que en su segunda campaña de rojiblanco rayó a un gran nivel. Pinchad aquí para ver la crónica de aquella noche de nuestro amigo Tomi, que ya escribía en Internet por entonces.
Allí se pasó mal en la primera parte con el tanto de Delvecchio, pero la velocidad de Aguilera nos dio el empate y con el encuentro decantado, nuevamente Roberto desniveló la balanza de nuestro lado.
Fue el año en el que se lesionó de gravedad Kiko (lesión que a la postre le retiraría). Tras una gran primera vuelta que el Atleti acabó tercero, el equipo se desfondó y Sacchi fue destituido.
Fue un año parecido a éste. Mal en Liga (peor que este año, 13º), finalista de Copa del Rey (se perdió la final ante el Valencia) y semifinalista de UEFA (se cayó ante el Parma).

Esperemos que este año se mejoren ambos registros. Yo, de cara a esta noche soy optimista. El ambiente va a ser inmejorable, el resultado de la ida es bueno y el equipo ha mostrado en Europa y en la Copa que es un plantel para cotas altas. Hoy se va a demostrar. La historia nos espera.

lunes, 5 de abril de 2010

Ciclos divergentes

El año en que el Deportivo de la Coruña ganaba la primera Liga de su historia, la temporada 1999-2000, el Atlético de Madrid descendía por primera vez a Segunda desde la Guerra Civil.
Ese año fue el último que el Súper Depor ganó en el Vicente Calderón (no todo son rachas negativas), 1-3 con dos goles de Roy Makaay y uno de Víctor Sánchez.
Era un equipazo aquel Depor de Irureta, con Songo'o; Manuel Pablo, Naybet, Donato, Romero; Víctor, Mauro Silva, Djalminha, Fran; Turu Flores y Makaay.
No era manco el Atleti, con Molina; Gaspar, Santi, Gamarra, Toni; Aguilera, Bejbl, Baraja, Solari; José Mari y Hasselbaink. En una plantilla en la que un joven Juan Carlos Valerón era suplente.

SÓLO QUEDAN VALERÓN Y MANUEL PABLO
Del partido de aquel mes de noviembre de 1999 al de anoche sólo quedan dos supervivientes: Manuel Pablo y Valerón. El grancanario representa en sus castigadas y ya veteranas piernas la grandeza perdida del Depor: pequeñas esencias de calidad que hacen evocar la clase de ese equipo añejo, pero entre lagunas de mediocridad y de absentismo.

ATLETI-DEPOR, VIDAS DIVERGENTES
La victoria de ese Súper Depor dio paso a un lustro de gestas: siempre en el podio de la Liga, todos los años en la Champions, y con el “centenariazo” en el Bernabéu en forma de Copa del Rey (2001-02) y esas semifinales de Copa de Europa contra el Oporto (2003-04), tras levantar un 4-1 al Milan, como momentos álgidos.
Mientras tanto, el Atlético pasaba dos años para abandonar el infierno de Segunda y en su vuelta a Primera sumaba temporadas de mediocridades y decepciones, incapaz de superar el séptimo puesto.
El Depor se fue desinflando, su magia se marchitó con la retirada de hombres como Mauro Silva, Fran, Donato, Djalminha... y la venta obligada de futbolistas de la talla de Makaay, Luque... la falta de liquidez hizo que los grandes fichajes brillaran por su ausencia en Riazor, y el equipo no pasó del séptimo lugar en los últimos seis años.
Mientras tanto, el Atlético ha experimentado un lento, pero constante crecimiento, que le ha hecho estar en Europa en las últimas tres campañas y que esta temporada le coloca a las puertas de un título, con opciones aún en dos competiciones.

TRAYECTORIAS QUE SE CRUZARON ANOCHE
Estas trayectorias divergentes se encontraban también en la Liga, donde el Depor había sumado un punto de los últimos doce (cuatro derrotas consecutivas tras la de anoche), y el Atlético encadenaba cuatro triunfos consecutivos en el Calderón (cinco con el de ayer).
El Depor se aleja de Europa tras varias jornadas instalado en UEFA, mientras que el Atleti se acerca a ella. Mucho han cambiado las tornas desde el enfrentamiento en la primera vuelta (jornada 11), donde los blanquiazules se impusieron 2-1 de penalti en el último minuto, situándose quintos con 22 puntos y dejando al Atlético antepenúltimo con sólo siete. 33 puntos han sumado los madrileños, por 20 de los gallegos.

Y ASÍ FUE EL PARTIDO
El encuentro hizo honor a la situación de ambos conjuntos. No esperaba mucho de los rojiblancos, convencido de que lo importante viene el jueves y de que no hay equipo, por más que lo exprimamos (y lo estamos haciendo en demasía), para tres competiciones.
Pero Quique volvió a situar de partida a Agüero, Forlán y Simao. Y eso es mucho.
Mucho más de lo que el Depor puede ofrecer, por lo que no confiaba, pese a nuestra posible relajación, en una victoria gallega. “Como mucho un empate”, vaticinaba. Y eso es a lo más a lo que aspiraba Lotina.
Con un único hombre en punta y con poca pólvora, el canterano Adrián, y con un nutrido mediocampo en el que la calidad de Valerón y Sergio ya sólo rememora tiempos mejores, con Guardado como el único que ofrece algo distinto, y con dos hombres muy discretos, como Juan Rodríguez y Antonio Tomás, el partido deambulaba nuevamente entre insípido y anodino, a la espera de que un fogonazo de los rojiblancos arriba pudiera decantar la balanza.
Y así ocurrió a los 21 minutos, aunque el fogonazo lo puso un artista invitado: Juanito. El central gaditano, titular por las bajas de Valera y Perea tres meses después, fusiló de cabeza a Aranzubia tras un centro de Simao. El portero vasco respondió con un paradón, pero el rechace lo devolvió con rumbo a portería Antonio López y lo remachó a la red Juanito de media chilena (1-0). Me sorprendió la alegría del ex internacional, que lo celebró con alegría inusitada, teniendo en cuenta su dilatada ausencia y lo improbable de que repita.
Con el 1-0 se llegó al descanso, aunque los de casa dejaron estirarse un poco al Depor, que sólo inquietó con un cabezazo desviado de Adrián.

EL ATLETI MATÓ A UN DEPOR ANESTESIADO
En la segunda mitad, y en vista de que el Depor daba muestras de su impotencia, el Atleti mató el partido. Un error de Aranzubía dejó solo a Agüero ante el meta. Tenía a Forlán a su derecha, como en Valencia, pero esta vez decidió jugársela él. Su tiro lo rechazó Aranzubia, cuyo despeje llegó a Simao que, con Forlán aún solo, también eligió probar fortuna él mismo. El disparo tuvo el mismo resultado, despeje del portero, que acabó donde debió empezar, con Forlán remachando (2-0).
Decimosexto gol liguero del charrúa, al que anoche, y como en Valencia, se volvió a ver bajando a recuperar un balón a su propia área (muy aplaudido, por supuesto). Si el Bota de Oro ha decidido sumarse plenamente a la causa en este final de temporada, habrá mucho ganado.
Con el Depor de anestesiado a moribundo, los rojiblancos pusieron el tercero en una gran jugada de Ujfalusi, que una vez más demostró ser el mejor lateral de la plantilla.
El checo tiró una doble pared con Tiago y Forlán, recortó a Lopo en línea de fondo y asistió para que el propio Tiago la empujara a la red (3-0).
Pese a estar todo resuelto desde antes del 3-0, Quique volvió a tardar una enormidad en hacer los cambios e hizo debutar al canterano Molino, aunque sólo le concedió cinco minutos.

HAY QUE CERRAR EL CICLO
La UEFA se acerca a cinco puntos, pero el Atleti tiene otras dos citas mucho más importantes para cerrar el ciclo. El jueves, frente al Valencia, el equipo debe volver a unas semifinales europeas y hacernos soñar con una final continental 24 años después. Y en mayo (supongo) deberá doblegar al Sevilla para volver a levantar un título.
Sevilla y Valencia son dos de los clubes que nos han discutido el puesto de tercero de España en esta década. Recuperar ese escalón y volver a llenar las vitrinas, son los requisitos para completar el círculo. Al Depor, le auguro tiempos difíciles.

viernes, 2 de abril de 2010

El Atleti ilusiona con su segunda final del año

Queda mucho todavía. No hemos pasado los cuartos de final y ya estamos pensando en la cita de Hamburgo el 12 de mayo. Pero es que este Atleti de los jueves ilusiona.
Salía el equipo colchonero a Mestalla frente a un Valencia con el cartel de favorito, según muchos entendidos. Y los primeros cinco minutos fueron rojiblancos (ayer de negro). El equipo madrileño tocaba más, disponía de su primer corner y tiraba a puerta. Sin embargo, pronto replicó el Valencia, y lo hizo con gol... anulado. Un disparo de Villa era rechazado por De Gea, el balón caía a pies de Pablo Hernández, que la dejaba atrás a Villa y gol. Por fortuna, el extremo estaba en fuera de juego.

UN COMIENZO CARDÍACO
Fue el primer aviso de lo que iba a ser un constante intercambio de golpes. César despeja de puños un cabezazo de Domínguez; Villa tira rozando el poste; Pablo regatea a De Gea e incomprensiblemente se resbala y chuta flojo con la zurda; Simao recorta a Jordi Alba y saca un zurdazo al poste, que Kun no puede remachar en el rechace...
Otros días, esta retahíla de ocasiones me bastan para resumir un partido. Anoche, sólo habían pasado doce minutos. Cardíaco para los entrenadores. Complicado también para un cronista...
Pero bonito para el fútbol, en cualquier caso.

LOS "BAJITOS" BUSCABAN LAS COSQUILLAS
El encuentro cesó en ocasiones, como era normal, pero los denominados como “bajitos” del Valencia buscaban constantemente las cosquillas a la defensa rojiblanca, con continuos pases interiores camino de la espalda de los zagueros. Por fortuna, una vez más Domínguez lo cortaba todo. Un defensa con calidad a la hora de tratar el balón, e impecable al corte. Jamás se puede decir: ese gol fue culpa de Domínguez. Y eso es mucho. Muchísimo.
Agüero protagonizó una jugada espectacular en la que se marchó de cuatro dentro del área, pero se fue encerrando hasta quedarse sin campo.
Después, Mata remató al lateral de la red en uno de esos pases interiores que sí encontraron destino.
Y antes del descanso, fue Jurado el que se coló hasta la cocina por el flanco izquierdo, pero sin ángulo, coló la pelota bajo las piernas de César y el balón se paseó por la línea.
Los de Quique no aprovecharon la zaga plagada de suplentes del Valencia, especialmente por la izquierda, donde lo pasó mal el canterano Jordi Alba (300 minutos en Liga).
Y así, llegó el descanso. Con la sensación de que al menos un 1-1 debía estar en el electrónico. Pero el resultado no se movía. Mal para nosotros.

HASTA LOS PRESIDENTES PRONOSTICABAN GOLES
Salieron en el descanso los presidentes de ambos equipos, junto a la bella Sara Carbonero, pronosticando que si algo estaba claro es que habría goles. Al final, pareció que Cerezo y Llorente sabían de fútbol y todo.
Y a los trece de la reanudación, llegó el 0-1. Agüero rebañó con habilidad un balón suelto en medio campo y salió a la carrera. Nadie se interponía en su camino hacia César. Pero es que encima le acompañaba Forlán. ¡Y más atrás Assunçao! Parecía un partido de colegio: tres contra el portero. Pero era real. El único peligro era que Forlán acabara adelantándose al Kun y entrara en fuera de juego, pero no fue así y la empujó tras el generoso pase del argentino.

El Valencia quedó noqueado tras el gol, y Agüero y Jurado rozaron el segundo en un par de disparos que detuvo César. Pero la vicisitud, transformada en zapatazo desde 25 metros de Manuel Fernandes, quiso que el rumbo del partido volviera a cambiar. El portugués, hombre de unos tres goles por temporada, alojó el balón junto a la cepa del poste derecho. Imparable (1-1).

EL ATLETI DE LOS JUEVES NO SE RESIGNA
Había que resignarse pensando que el 1-1 era mejor que el 0-0 de hacía diez minutos.
Pero el Atleti de los jueves no se resigna. Ése es sólo el de los fines de semana. El Atleti de los jueves sale a por todas y apura hasta que cierren los bares en busca de llevarse a la guiri más guapa.
Así, cinco minutos después, un corner prolongado por Domínguez fue cabeceado por Antonio López, solo, a la red. El gol sirvió al capitán para redimirse por su fallo en la marca en el gol de Xabi Alonso en el Bernabéu. El joven Jordi Alba hizo de Tiago, quedándose y rompiendo el fuera de juego, y Bruno hizo de Antonio López, dejando solo esta vez a nuestro capitán para poner el 1-2.
Quedaban menos de 15 minutos y el resultado hacia tocar las semifinales con los dedos, mientras el himno del Atleti resonaba en las gradas de Mestalla en boca de una afición capaz de silenciar cualquier estadio.
Entonces Forlán sí corría para defender y bregaba cada balón en medio campo. Unas semifinales de UEFA sí motivan al uruguayo. Así, nadie le pitaría.
Y pudo sentenciar nuevamente el equipo madrileño, en una ocasión de Jurado cuyo disparo tropezó en un defensa casi en la línea.

VILLA ENCONTRÓ SU GOL
Pero el Valencia no había dicho su última palabra, y un trallazo impresionante de Bruno sacaba astillas al larguero. Demasiados golazos para un mismo día.
Aunque allí estaba Villa. El asturiano no había mojado y minutos antes De Gea le había sacado una doble ocasión con dos paradones impresionantes. Y tenía que marcar.
Cuando Quique dice que Salvio no está preparado tácticamente es por algo. El argentino, que salió con el 1-2, replegó casi andando y entró sin fuerza a Vicente. El valenciano combinó con Jordi Alba y la jugada acabó en un dos para uno contra Perea, ya que Salvio no le siguió. Balón atrás del extremo y zurdazo de Villa a gol. 2-2.

TRES PASOS PARA OTRA FINAL
Todavía tuvo el 7 de España una última oportunidad, pero su disparo lo repelió De Gea abajo. Dice el chico que puede que el de anoche fuera uno de sus mejores partidos con el Atleti. Apenas lleva unos 20 oficiales. Pero crece por minutos.
Él y Domínguez, la cantera en resumidas cuentas, el cariz rojiblanco en las venas, son dos de las claves de este Atleti molón de los jueves. Diez años sin una final son demasiados. Dos finales en un mismo año sería apoteósico. 24 hace de la última. Quedan tres pasos. En el Calderón, no se pueden escapar vivos. A mí, hasta me empieza a gustar la musiquita de la Europa League: "Tiri-ri-ri-ri-ri-ri-riii..."