lunes, 2 de mayo de 2011

Agüero Kumple sus promesas electorales

A tres semanas de que se celebren las elecciones locales y regionales, como colaborador de Agencia EFE afronto la ardua labor de entrevistar a los candidatos de Getafe, Fuenlabrada y Parla (acepto preguntas).
Políticas activas de empleo, desprivatización de la sanidad y la educación, planes de formación y desarrollos urbanísticos revolucionarios pueblan los programas electorales de cada partido. A partir del 23 de mayo habrá que ver cuántas de esas promesas electorales se cumplen. Aunque las que no se materialicen, siempre será por culpa del Ejecutivo Regional, el Gobierno de la Nación o la crisis generalizada que sufre toda la Unión Europea...

AGÜERO KUMPLE DESDE HACE CINCO AÑOS
Hace cinco años Sergio Leonel el Kun Agüero llegó al Atlético de Madrid con la vitola de ser “el otro Messi”. Nunca proclamó que sería una súper estrella, ni que se convertiría en capitán, ni que marcaría 100 goles. Sólo prometió trabajo y defender los colores rojiblancos que ya le eran familiares de su equipo de toda la vida: Independiente.
Durante su primer año, una complicada adaptación, la falta de dieta y el racionamiento de Javier Aguirre provocaron que sólo metiera seis goles y que algunos sentenciaran que cada uno de sus goles salía a cuatro millones de euros (costó 21 millones).

EL KUN LO HACE TODO
Cuatro temporadas más tarde, Agüero acumula récord tras récord y todos los rotativos deportivos se pelean por colocarle en otro equipo.
Erigido en capitán rojiblanco, hace honor al brazalete y cada domingo asume una responsabilidad más. Este partido hasta se animó a lanzar una falta de larga distancia, lo que provocó la sorpresa de Kiko Narváez en la narración.
A mí no me sorprendió: el Kun ya lo hace todo en el Atleti.
El argentino (que tiró su primer penalti la semana pasada) baja a medio campo a recoger la bola y hacer su propia jugada (a la media hora de juego estrelló un trallazo en el larguero), tira faltas, se la juega en solitario incluso con compañeros en mejor posición y, sobre todo, sentencia los partidos cuando es más necesario.
Ya no necesita levantar la cabeza y disculparse si escatima un pase. Él es el mejor sin discusión. Y lo demuestra cada día.
Cuando el partido embocaba su recta final, los “revulsivos” Juanfran y Forlán hilvanaron una pared que acabó en los pies del Kun Agüero. El argentino controló en el área, y casi en el mismo toque, sacó un disparo sutil e imparable junto al poste izquierdo de Aranzubía. 0-1 y tres nuevos puntos para los rojiblancos. El portero vasco, que ya recibió dos obras de arte del argentino en la primera vuelta, maldecía su suerte.

MÁS RÉCORDS PARA AGÜERO
El Kun suma siete partidos consecutivos marcando. Si anota ante el Málaga, alcanzará el récord histórico de un jugador en el club colchonero: las últimas ocho jornadas que enlazó Forlán el año de su Bota de Oro (2008-09) con las que igualó los ocho encuentros de Pruden Sánchez en la 1940-41.
Con el gol de este sábado ya acumula 17, a uno de Villa y de Rossi como tercer máximo goleador de esta Liga; y está a sólo dos goles de su mejor marca (19 dianas en la 2007-08) y a la misma distancia de los 100 goles oficiales con el Atlético de Madrid.

VALERÓN, EL MEJOR DEL DEPOR
Aparte del Kun, no hubo mucho más destacable sobre Riazor. Con las victorias de Zaragoza y Real Sociedad ante Real Madrid y Barça, me temía un Deportivo que hiciera lo propio, yendo al límite acuciado por el descenso, ante un Atlético al que un empate podía bastar para su tibio objetivo de la UEFA.
También me generaba desconfianza la figura de Valerón, titular en sólo cuatro partidos esta temporada, y cuya magia podía rasgar con facilidad la medrosa zaga atlética.
Por desgracia para el Depor, el canario está rodeado de mediocridad, y el mexicano Guardado es su único socio de garantías.
Así llegó la mejor ocasión gallega, en un disparo lejano de Guardado que De Gea repelió a corner. Eso fue a los 20 minutos. Hasta entonces, un gol bien anulado a Reyes, y un dominio del Depor sin demasiada convicción presidían el partido.

PEREA: OTRO SUSTO EN SU ANIVERSARIO
El mayor susto lo generó el pobre Perea, que a punto estuvo de dar carnaza a sus detractores tras un mal control a pase comprometido de Mario Suárez, que no le robaron por poco Juan Rodríguez, primero, y Xisco, después, tras venirse al centro del área. Y todo en el día en el que se convertía en el extranjero con más partidos en la historia del Atlético de Madrid: 204.
Al Atleti fue haciéndose con el dominio y en los últimos minutos del primer acto se acercó al portal blanquiazul con una jugada individual del Kun, un par de buenos desmarques de Diego Costa cuyo pase de la muerte no encontró destinatario, y un disparo arriba de Ujfalusi. Todas las jugadas se iniciaban en las botas de un Reyes que siempre ve más allá.

LOS PASES DE REYES Y LAS SUBIDAS DE UJFALUSI
En la segunda parte, el utrerano inventó un pase que pocas veces se ve en el fútbol. En vez del clásico envío por fuera a la espalda del lateral, Reyes lo metió por dentro, trazando la diagonal hacia el área. Lo hizo por dos veces, y en ambas conectó a la perfección con Ujfalusi. La primera acabó con un disparo de Agüero que blocó Aranzubía, y la segunda la remató Diego Costa fuera.
El Kun quería una nueva victoria y un nuevo gol, y en el minuto 58 fue derribado por Lopo cuando se marchaba y le provocó la segunda amarilla (ya le había atizado en el primer tiempo).
Con media hora por delante y contra diez, el Atleti debía ir decidido a por los tres puntos y Quique dio entrada a Forlán y a Juanfran.
Los dos primeros balones que tocó el uruguayo fueron disparos desde 30 metros que mandó a sesenta de la portería. Con estas acciones, el Cacha parece tener la misma confianza que cuando las enchufaba todas. Debe ser la pelota la que ha dejado de confiar en él.
Con los rumores constantes sobre laterales derechos (Coke, Michel Macedo, Silvio) Ujfalusi subió la banda incansable, y en el 75 se sacó un zurdazo cruzado que salvó a una mano Aranzubía (impresionante).
Poco después marcó el Kun, en la jugada narrada anteriormente, y cerca estuvo de hacer doblete un minuto después, tras estrellar en el lateral de la red una jugada personal. Tenía más opciones, pero lo dicho: aquí manda él.

CON EL KUN SE PUEDE SOÑAR
El Atleti llegó incluso a dormir el partido en algunos minutos, aunque al final sufrió, en una internada del incombustible Valerón en la que se fue de tres, y un par de corners intimidatorios.
Al final, el Kun manifestó que era una victoria para seguir soñando (en esos momentos a cinco puntos del Villarreal, que el domingo llegó a ir perdiendo al descanso con el Getafe). La Champions se perdió hace mucho, pero la UEFA está asegurada. Con Agüero, sí se puede soñar con cotas mayores. Agüero Kumple.

EL DATO:
Pese a que habitualmente he criticado los rácanos planteamientos de Quique a domicilio y a que la temporada del Atlético no está siendo buena, el sábado se batió un récord: Seis partidos consecutivos sin perder fuera de casa (DEP, ESP, OSA, ALM, GET y ZAR), algo que no ocurría desde 1997.

lunes, 25 de abril de 2011

Si los millones fueran goles...

Llevaba tiempo pensando en escribir un artículo sobre los contrastes entre la clasificación real de nuestra Liga y cómo sería si concurriera en el mismo orden que los presupuestos que ostentan los 20 equipos de nuestra Primera División.
No voy a hacerlo por falta de tiempo, pero aprovecharé hoy la visita del Levante para dar algunas pinceladas al respecto.
Si la clasificación liguera marcara el número de millones que cada club tiene en el banco, el Levante sería último (19 millones) y probablemente estaría ya descendido (el Sporting sería 17º con 26 millones).
Si la tabla reflejara las trasferencias bancarias, el Atlético debía haber metido ayer al Levante como un 6-1, ya que sólo con tres de nuestros últimos fichajes (Filipe Luis 11+Elías 7+Juanfran 4= 22) ya se supera el presupuesto del modesto equipo levantino.
“Curiosamente”, los tres mayores presupuestos de nuestra Liga (Real Madrid 450; Barcelona 405; Valencia 131) son los tres primeros clasificados, sólo con una “pequeña” variante entre culés y merengues.
Sin embargo, el cuarto presupuesto más grande (Atlético de Madrid, 120 millones), es superado por equipos a los que dobla en fondos (Athletic 58; Villarreal 67, Sevilla 100).
Por suerte, o por desgracia, el fútbol no es sólo dinero, y el peor presupuesto de nuestra Liga llegaba al Calderón noveno, habiendo logrado 27 de 39 puntos en la segunda vuelta (sólo superado por Real Madrid y Barcelona) sumando ocho jornadas sin perder (sólo había caído en el Pizjuan y en el Bernabéu) y de haber ganado ayer se habría situado a sólo un punto del Atleti y de Europa.

UN PIE EN LA UEFA
Pero la “lógica” se impuso en el Calderón, y el Atlético de Madrid goleó al Levante, poniendo un pie en Europa, ya que el Espanyol perdió y le aventaja en cuatro puntos. La Champions (a ocho) sigue siendo una utopía, aunque el Villarreal tiene la cabeza en las semifinales de la UEFA y no debería descuidarse demasiado.
Los rojiblancos partían con más bajas que nunca (Godín y Koke, lesionados, Reyes y Tiago, sancionados) y del medio campo que partió en Cornellá (por cierto, estuve allí ¿alguien se enteró?) sólo quedaba Mario Suárez.
El chico está ganando más presencia y ayer protagonizó uno de sus mejores encuentros. Empieza a destaparse como un buen pasador entre líneas, está adquiriendo confianza para mostrar su clase (dejó un par de regates elegantes), aunque es cierto que tuvo el borrón del penalti. Pero eso será más adelante.

JUANFRAN Y ELÍAS: APROBADO
Las alas del Manzanares contaban con dos de los mentados fichajes. Juanfran estuvo más constante, aunque fue Elías el que dejó los fogonazos.
Así, en el minuto 18, sorprendió a propios y extraños lanzando su primera falta con la rojiblanca (creo) y poniéndola junto al larguero de un Munúa que debió hacer algo más. Segundo tanto del brasileño, ambos de una bonita estética.
Quizá envalentonado por el tanto, protagonizó dos coladas. Una que acabó con un tiro raso que Munúa despejó a corner con la manopla derecha; y una segunda, favorecido por un rechace, en la que, tras driblar a Munúa con elegancia, acabó haciendo un disparo fuera un tanto ridículo, con compañeros en boca de gol.
En los primeros compases, el Atleti acumuló también goles anulados, del Kun y de Diego Costa, ambos en fuera de juego, aunque por poco el segundo.
Como siempre, el Atleti creó peligro cuando arrancó el Kun, y ante una defensa veteranísima (Javi Venta (35), Ballesteros (35), Nano (31) y Juanfran (34)) causó verdaderos estragos que repetidamente acabaron en falta. Así llegó el primero.
Sin embargo, en uno de los pocos acercamientos del Levante (su único tiro a puerta en la primera parte fue el gol) Felipe Caicedo fue trabado con una tijera por Mario (toca balón, pero no se puede entrar así en el área) y el propio ecuatoriano transformó el penalti (suma 12 goles).
Con este tanto se llegó al descanso, pero estaba convencido de que si el patrón se repetía en el segundo acto, el Atlético debía ganar sin problemas.

EL KUN HACE NIÑOS DEL ATLETI
En el día del niño, una vez más fue el Kun Agüero el que consiguió que esos “locos bajitos” se fueran a casa con una sonrisa, probablemente con la camiseta del 10 a la espalda.
La temporada pasada auguré “Este año sí habrá niños del Atleti”, después de ganar 3-1 al Tenerife en vísperas del partido de Anfield previo a la final y de la propia final de Copa.
Esta temporada muchos menos niños elegirán al Atleti como su futuro equipo, pero si hay un futbolista que puede reclutarlos sigue siendo el Kun.
En un nuevo arranque desde medio campo, el argentino soltó un derechazo que rebotó en dos defensas (tiene razón Luis García, iba al corner), pero recogió el rechace, y asestó un latigazo seco a la cepa del palo izquierdo de Munúa. 2-1 y sexta jornada consecutiva de Agüero marcando, lo que debe ir camino de récord (su racha personal ya la ha superado).
El Kun hace niños del Atleti, pero él ya ha dejado de serlo. Su importancia y su peso en el equipo crece por días. Consolidado como capitán, va camino de batir su mejor marca goleadora como colchonero (19 goles en la 2007-08) y su ascendencia se multiplica tras la salida de hombres como Simao y con Forlán a la sombra.
La prueba, y aunque pueda sonar chocante, ayer marcó su primer gol de penalti con el Atlético de Madrid. No había lanzado ninguno hasta ahora, pero las responsabilidades del Kun siguen creciendo.
En el minuto 70, Diego Costa era derribado por Ballesteros (que debió ver la segunda amarilla) y el Kun engañaba al meta uruguayo con la maestría que ven en la imagen (16 goles, quinto en la tabla del Pichichi).

AZULOSCUROCASINEGRO: FORLÁN Y RAÚL GARCÍA
Antes de eso, Filipe Luis tuvo dos oportunidades para haber marcado (en la segunda estuvo excesivamente individualista, aunque es una gran noticia volver a ver al lateral de largo recorrido que es) y Diego Costa a punto estuvo de empalar una combinación de Mario y Agüero.
Forlán volvió a tener 20 minutos, en los que rozó el gol tras un nuevo pase magistral del Kun. Sin embargo, está ansioso (pegó dos disparos desde 30 metros al corner) y su pero marca goleadora en España está cerca de cumplirse.
Todavía llegó el 4-1, en un corner muy cerrado de Elías que Raúl García no llegó a rematar, pero despistó a un Munúa que se lo metió dentro. El navarro, inadvertido una vez más, se autoasignó el tanto en una nueva prueba de lo necesitado que está. Tendrá que hacer algo más que dejarse barba para revertir una situación que se le ha tornado muy complicada.
El panorama europeo del Atlético se aclara, aunque por delante habrá que sufrir con el futuro incierto del 80 por ciento de la plantilla. Casi me conformaría con que no me toquen al capitán Kun. Háganlo por los niños.
Y, por cierto, ¿no era ayer la esperada manifestación del 24 de abril?

martes, 19 de abril de 2011

A ras de césped: la soledad del Kun Agüero

El domingo en Cornellá-El Prat viví mi primer partido de la temporada “in situ” como visitante. Como ya me ocurrió en El Molinón (por la falta de entradas) o en El Sardinero, pude comprobar que el Espanyol también tiene destinado para la afición visitante un cubículo en la esquina de uno de sus fondos.
A fuerza de ver más fútbol a ras de césped, más me reafirmo en mi convicción de que este deporte hay que contemplarlo desde cierta altura para captar su esencia (qué complicada es la labor del entrenador desde el banquillo). Pero es cierto que a ras de césped, a sólo unos metros de los futbolistas, uno ve el encuentro de otra manera. Más fútbol, más deporte, menos espectáculo.
EL FÚTBOL EN PRIMER PLANO
Pudiendo prácticamente oler el sudor del Kun, escuchar los gritos de De Gea ordenando su defensa o distinguir la vena hinchada en la frente de Ujfalusi cuando protesta al árbitro, uno percibe otro concepto del fútbol, que le retrotrae a esa época en la que uno hacía sus pinitos como futbolista sobre los campos de tierra. Esa época en la que el entrenador te insistía en la importancia del control, en la que te enseñaban a hacer la cobertura al lateral cuando subía la banda, y había que andarse con ojo de no quedarse atrás cuando se tiraba el fuera de juego.
A la altura del césped, uno percibe más claramente cómo se hartan a correr Tiago o Mario Suárez en la lucha encarnizada que supone hacerse con un medio campo; o cómo Diego Costa se hace fuerte en el juego aéreo y los zagueros rivales caen cómo bolos cuando van al choque con el brasileño; o el respeto que infunde el Kun Agüero a los contrarios, que prefieren darle dos metros antes de entrarle y que se la líe, o pegarle una patada rápida según suelta la bola, para evitar que se dé la vuelta.

UN JUEGO DE EQUIPO
Desde esos pocos metros, uno es más consciente de que el fútbol es un juego de equipo. Pero un juego de equipo que en muchas fases consiste en tener confianza en tus compañeros y esperar. Tener paciencia en tu parcela mientras esperas que la presión de Tiago y Mario surta efecto y se recupere una bola; o cruzar los dedos para que Perea no pifie el despeje y conceda una ocasión al rival; o que Filipe no descuide la retaguardia en una subida alocada; o que Godín no se coma el bote y permita un remate del adversario.
Algo parecido a esto es el partido a partido del Kun Agüero quien, desde que hace tres jornadas no está acompañado de Diego Forlán, tiene como compañero de batallas a un delantero más fajador, pero del que se pueden esperar menos fogonazos.
Viéndole más de cerca, uno se hace aún más consciente de lo muchísimo que el Kun Agüero supone para este equipo. Y en lo poco que se quedaría sin él para seguir ganando combates en Primera.

EL ESPANYOL REGALÓ EL 0-1
El partido empezó muy bien para los intereses rojiblancos. La joven zaga espanyolista (han traspasado este invierno a Victor Ruiz -Nápoles- y Didac Vila -Milán-) regaló el 0-1 a Koke en un despeje cortó y al centro del lateral Galán para cortar un pase de Reyes. Como desde nuestra zona era imposible distinguir quién había marcado, la gente empezó a corear el Kun, Kun, Kun (éramos como 200 atléticos). Al fin y al cabo, el argentino andaba por ahí, y atribuyéndole a él la autoría de un tanto, se sabe que no se puede ir muy desencaminado.
A punto estuve de perderme el gol, ya que en los tornos me sometieron al control más exhaustivo que he pasado nunca (ni en las finales de UEFA y Copa). Cacheo completo y te hacen sacar todo lo que llevas en la mochila sobre una mesa. Sólo faltaba pasarlo por los rayos X...
El Atleti aprovechó los minutos de desconcierto espanyolista tras el mazazo para dominar en los primeros compases. Sin la perspectiva del segundo anfiteatro del Calderón, ni la tranquilidad de la tele, uno ve como cada lance se salva por décimas de segundo y cómo, tras cada pase, es habitual que el que la toca se lleve alguna tarascada.

EL PIQUE CON LA AFICIÓN PERICA
El Espanyol no despertó hasta el minuto 20, cuando un disparo lejano de Callejón lamió el lateral de la red de De Gea, lo que provocó que el fondo junto a nuestro “cubículo” cantara gol. Se ve que andan mal de dioptrías en el Gol Norte de Cornellá. El lapsus provocó las risas de nuestro sector y que se cantara más de un “huy” en un par de saques de banda “cercanos” a nuestra portería.
Separados por una valla transparente similar a la que rodeaba el Calderón el año del Doblete, nuestras risas se tradujeron en que hiciéramos algunos amigos, especialmente un tipo con gorra y pinta de skin que se citó en la calle para arreglar cuentas con prácticamente los 200 de rojiblanco.
Su punto álgido llegó en el minuto 37, cuando Osvaldo ganó la espalda a Ujfalusi y Perea en un pelotazo largo de Verdú, y su zurdazo lo envenenó Perea a la red (1-1). Entonces algunos de los aficionados pericos devolvieron el gesto de ponerse “gafas”. Ahora sí que había entrado...

AGÜERO SIEMPRE CUMPLE SU PARTE
Cuando uno va a campo enemigo y hace tantos amigos, ansía con más ganas el triunfo de su equipo. Y éste volvió a acercarse recién reanudado el choque. El pase en profundidad que no fueron capaces de darle sus compañeros, se lo dio Callejón al Kun para evitar un saque de banda. El argentino se plantó ante Kameni y el corazón me dio un bote. El mismo que Agüero impulsó al balón para que la pelota se picara ante la salida del camerunés en una perfecta vaselina (1-2). En la labor que cada compañero debe desempeñar en el campo para que, sumando cada parte, se consiga el objetivo de la victoria, hace mucho que el Kun cumple con creces la suya.
Por desgracia, esta vez la ventaja apenas duró y, diez minutos más tarde, Osvaldo volvió a ganar la espalda a nuestra zaga para cruzar un perfecto cabezazo fuera del alcance de De Gea.
Dicen que vino el hermano de Ferguson a ver al portero madrileño. Se debió ir igual que vino, porque no paró una.
Quién sí paró fue Kameni, que metió una mano espectacular en el 67 a cabezazo de Tiago. Tremenda la parada del camerunés, que pude ver en primer plano. Capaz de lo mejor y de lo peor, el discípulo de N'kono fue jaleado por su hinchada.

GRAN HINCHADA LA DEL ESPANYOL
Una hinchada, por cierto, de la que me llevé una gratísima impresión. Animó todo el choque, especialmente la segunda parte, creando un ambiente excepcional en su nuevo y coqueto estadio, que cuenta con una sonoridad extraordinaria.
Escuchando sus cánticos (muchos de ellos idénticos a los nuestros) y su aliento sin descanso uno se pregunta ¿realmente somos nosotros la mejor afición? ¿qué nos diferencia de la del Espanyol? ¿que somos más?
Por cierto, en los aledaños pude escuchar una bonita canción que le dedican a nuestro equipo y que termina de la siguiente manera (deberían actualizarse un poco):
“...Y este año sí que sí, a jugar la promoción;
y con suerte a Segunda División... Puta Atleti, oé...”.

¿QUIÉN ES EL MEJOR...?
Ya de camino al Metro, un grupo de niños era fotografiado por sus padres. Uno de ellos se me acercó y al verme con la sudadera del Atleti me señaló su camiseta y me dijo: “El Espanyol es el mejor”.
“Hoy hemos empatado”, le contesté. “Ya, pero en la primera vuelta os ganamos 2-3”, replicó rápido de reflejos. Entonces, uno de sus amigos, se abrió el abrigo y me enseño la camiseta que llevaba debajo: del Atlético de Madrid. “No, el Atleti es el mejor”, me dijo.
“Claro que sí”, le contesté. Me pregunto qué pensará el Kun Agüero de todo esto...