miércoles, 8 de agosto de 2018

Sin noticias de la renovación de Diego Godín

Hace algo menos de un mes los atléticos nos sobresaltábamos con noticias venidas desde Italia que informaban sobre el interés de la Juventus de Turín por contratar a Diego Godín. Algunos, incluso, iban más allá y hablaban de un principio de acuerdo con el defensa uruguayo.
Posteriormente, también desde Italia, el portal sport.it de La Stampa apuntaba a que la renovación de Godín con el Atlético de Madrid estaba cerca y que se "esfumaba" el sueño juventino por el central charrúa.

LAS NEGOCIACIONES, EN PUNTO MUERTO
Sin embargo, la realidad es que las negociaciones entre el Atlético de Madrid y Diego Godín para renovar están en punto muerto. De hecho, en este momento no existen.
Al finalizar la temporada desde el club comunicaron al uruguayo que tras el Mundial y a su regreso de las vacaciones retomarían los contactos para prorrogar el contrato, que expira el próximo 30 de junio de 2019.
Pero Godín se incorporó a los entrenamientos en el Cerro del Espino hace ya diez días (el lunes 30 de julio volvió al trabajo) y no hay noticias del club.

GIMÉNEZ FUE RENOVADO UN DÍA ANTES DEL MUNDIAL
Por el contrario, su compañero y compatriota José María Giménez, que acababa contrato en 2020, fue renovado hasta 2023 a sólo un día del comienzo del Mundial.
Giménez tiene 23 años y Godín 32, pero no hace falta repasar lo que el Faraón ha dado al Atlético de Madrid en las ocho temporadas que lleva en la disciplina colchonera lo que, entre otras cosas, le ha hecho ganarse ser este año el primer capitán del equipo.

EL 1 DE ENERO GODÍN SERÍA LIBRE PARA SALIR A COSTE CERO
A partir del 1 de enero Godín sería libre de negociar con cualquier club del mundo y podría marcharse a coste cero, pero no parece la mejor salida para un hombre que ha inscrito con letras de oro su nombre en la historia del club (extranjero con más partidos y ya el 15º futbolista con más encuentros en todo el club).
Hace tres años, el Cholo Simeone dijo que para él los únicos intransferibles en el equipo eran Koke y Godín. Entonces ya estaban en el club Oblak y Griezmann, del que el Cholo dijo hace unos meses que si fuera hincha "haría todo lo posible paraque no se marchase". ¿Hará también todo lo posible para que no salga Godín?

EL CLUB LE OFRECE UNA RENOVACIÓN AÑO A AÑO
Por ahora, el mayor escollo parece que el club quiere seguir aplicando la política de renovar año a año a los mayores de 32 años, algo que ya hizo con Torres o con Gabi. Sin embargo, el Niño nunca fue titular fijo desde su vuelta y Gabi tiene tres años más que Godín. Y el uruguayo, lógicamente, querría más de una temporada de contrato.

¿Ofreceríais vosotros más de una temporada de renovación a Godín? Teniendo en cuenta que el club parece no mover ficha ¿la renovación del uruguayo sería una de vuestras prioridades?
He escrito también sobre ello y otros temas relacionados en "Esto es Atleti" donde me he preguntado si "¿No merecería el capitán Godín estar renovado antes de levantar la Supercopa de Europa?".

Queda una semana escasa para que la temporada oficial comience, con la Supercopa de Europa, y seguimos sin noticias. Les mantendremos informados...

domingo, 17 de junio de 2018

Otro título para el Atleti

No lo pueden entender. Está clarísimo. Aquellos aficionados que, aunque Griezmann se haya quedado, critican e intentan mofarse argumentando que se ha reído de nosotros, de la afición colchonera, no lo pueden entender.
CADA MAÑANA DE JULIO CON FERNANDO TORRES
Ellos no saben lo que es abrir el periódico cada mañana de julio, en la piscina, con la angustia de leer en qué equipo habrán colocado hoy a Fernando Torres (el Inter, el Manchester, el Chelsea, el Milan...), hasta que un verano de 2007 él mismo te confirma que se marcha al Liverpool, y te intentan convencer de que el club necesita el dinero, de que no hay un proyecto acorde a su proyección o de que, la única realidad irrefutable, el Niño se tiene que ir porque aquí no había pasado de jugar la Intertoto...

AGÜERO TE CUENTA QUE SE VA EN UN TUIT
Ellos no saben lo que es que te cuenten que Agüero se ha comprado un nuevo chalet de cinco millones de euros en La Finca porque quiere fichar por el Real Madrid; no saben lo que es que tu estrella en el último lustro, que ha marcado más de cien goles con la rojiblanca, publique un tuit el día después de terminar la Liga (y acabar séptimo) en el que sentencia: “Le expresé al Atleti mi decisión de salir. Le pedí que reciban, sin condicionamientos, las ofertas que lleguen de otros clubes”.

Y SUS RENOVACIONES, BAJANDO LA CLÁUSULA
Ellos no saben lo que es que con ambos futbolistas, las dos estrellas más carismáticas que ha tenido este club en lo que va de siglo, se hiciera una rueda de prensa por su renovación, que más bien parecía la antesala de su venta: en septiembre de 2006 se renueva a Fernando Torres y su cláusula baja de 90 a 40 millones de euros... en junio de 2007 Fernando Torres es traspasado; en enero de 2011 se renueva al Kun Agüero y su cláusula baja de 60 a 45 millones de euros... en junio de 2011 es traspasado.
Crónica de una venta anunciada. Y así titule precisamente el día de la renovación del Kun: "El acto de presentación de la venta del Kun Agüero".

Y DE GEA... Y FALCAO Y EL FONDO DE INVERSIÓN
Ellos no saben lo que es que tu portero salido de la cantera, De Gea, deje el club con sólo 20 años, y tras apenas dos en el primer equipo, porque en el Manchester United cobrará muchos millones más de los que tú puedes pagarle.
Ellos no saben lo que es que un hombre que ha marcado 70 goles en dos temporadas (¡¿Ellos qué van a saber?! Si Messi o Cristiano han llegado a marcar 70 ó 60 goles en un solo año...), que ha demostrado un compromiso admirable, que te ha dado tres títulos (UEFA Europa League, Supercopa de Europa y Copa del Rey), Radamel Falcao, se tenga que marchar entre lágrimas tras ganar una Final en el Santiago Bernabéu al Real Madrid porque un fondo de inversión es el dueño de sus derechos. Porque en un recién ascendido de la Liga francesa va a cobrar diez millones de euros más por temporada que en el Atleti, aunque aquí juegue la Champions...
Ellos no saben lo que es ver partir a Diego Costa, a Filipe Luis, a Courtois... cuando acabas de ganar una Liga y ser subcampeón de Champions, porque no puedes hacer nada por retenerles...

EN LA PRESENTACIÓN DE GRIEZMANN PENSÉ: ¿CUÁNTO NOS DURARÁ?
Echando la vista atrás, he encontrado también lo que publiqué el día de la presentación del fichaje de Antoine Griezmann en el Vicente Calderón. Y es que ellos no saben lo que se siente cuando en esos momentos, que deberían ser de felicidad por la llegada de un gran jugador, el pensamiento que se te pase por la cabeza sea: “¿Cuánto nos durará?”.

LUEGO SON "TRAIDORES" Y "RATAS"...
A los citados anteriormente (Torres, Agüero, Falcao, Diego Costa... después Arda Turan), en mayor o menor medida y en función de cómo se produjera su marcha, hubo quienes les tildaron de traidores o ratas...
Pero precisamente el día de la presentación de Griezmann hice un poco de trabajo de campo y me metí en un foro txuri urdin, www.mirealsociedad.com, donde pude ver varias fotos del atacante francés bajo el lema “las ratas siempre abandonan el barco”, en las que le llamaban traidor, recordaban que “poderoso caballero es don dinero” o incluso le dedicaban la canción “Que te den”, de Amparanoia.
Y es que ya lo decía el poeta Ramón de Campoamor: "Todo es según el color del cristal con que se mira".

NO ES LA CONTINUIDAD DE GRIEZMANN... ES MUCHO MÁS QUE ESO
El día que ganamos la Liga, en la celebración en Neptuno, el Cholo Simeone dijo dirigiéndose a su hinchada: "No es solamente una Liga, muchachos; no es solamente una Liga, mujeres. Es algo mucho más importante lo que estos chicos les transmiten a ustedes: que si se cree y se trabaja, se puede".
La renovación de Griezmann no es solamente la continuidad del delantero francés, de la estrella del equipo los últimos años, del futbolista que ha marcado 112 goles con la rojiblanca (ya es el 8º máximo goleador en la historia del club), del hombre que llevó en volandas al equipo a lograr su tercera UEFA Europa League. Es algo mucho más importante que eso.
La continuidad de Griezmann trasciende, con mucho, a Griezmann. La decisión de Griezmann va más allá de documentales, del show, de la puesta en escena, de dudoso gusto para un jugador de fútbol y no una estrella de cine, y cuya incertidumbre, que viene ya de hace más de un año, ha tenido en vilo e incluso sufriendo a muchos aficionados.


EL SALTO: "EL ATLÉTICO DE MADRID NO ES UN CLUB VENDEDOR"
La continuidad de Griezmann supone un salto enorme como club; el, por primera vez en más de una década, demostrar con hechos que "el Atlético de Madrid no es un club vendedor"; el que el "los jugadores juegan donde quieren", de Enrique Cerezo, se convierta por primera vez en que los jugadores quieren jugar en el Atleti... y el Atleti quiere que jueguen aquí; el que por primera vez tu estrella elige quedarse y rechazando ni más ni menos que a un trasatlántico como el FC Barcelona. Un paso, de gigante, para estar más cerca de competir realmente de tú a tú con Real Madrid y Barça.

CON AGÜERO O TORRES, LO SENTÍ COMO UN DESCENSO
El día de la marcha del Kun Agüero, que se sumaba a la dolorosa salida de Torres cuatro años antes, estuve muy, muy cerca de quitarme como abonado del Atlético de Madrid. Lo escribí entonces, sus ventas eran "la constatación de un secreto a voces del que sólo los atléticos no queremos darnos cuenta: Ya no somos un grande. Una noticia casi tan dolorosa como un descenso". El reconocernos como un club mediocre, incapaz de crecer al ritmo de sus grandes estrellas.
Por todo ello, puedo decir sin miedo a equivocarme que la continuidad de Antoine Griezmann supone otro título para el Atlético de Madrid. A la altura de la UEFA Europa League y necesario, muy necesario, como antesala del que está por llegar.
Aunque todo esto de lo que les hablo, muchos, no lo pueden entender. Por suerte, sé que tú sí.  

sábado, 5 de mayo de 2018

Cuando lo extraordinario se convierte en ordinario

SEMIFINAL- VUELTA
ATLÉTICO 1-0 ARSENAL
Goles: Diego Costa.
Hace justo ocho años, en la semana del lunes 3 de mayo al viernes 7 de mayo de 2010, pasé unos días de enormes nervios e ilusión, mezclados con angustia, incertidumbre y resignación.
El Atleti, por primera vez en 24 años, había llegado a una Final en Europa. La última, curiosamente, se había disputado en Lyon, en una Recopa perdida por los rojiblancos ante un potente Dinamo de Kiev.
A esto se le añadía una sequía de catorce años sin ganar títulos (desde el Doblete de 1996), por lo que la ocasión de viajar a Hamburgo para intentar ver in situ cómo el Atleti volvía a tocar metal se presentaba irrenunciable.
Pero las circunstancias no parecían las más propicias para mí. En primer lugar, por número de abonado a priori no me tocaban entradas. En segundo, y muy importante, mi padre no quería viajar (a día de hoy la Final más lejos a la que he conseguido llevarle ha sido al Bernabéu), y ni mi novia, ni ningún amigo atlético estaban por la labor de abordar esta aventura (sólo el vuelo costaba más de 400 euros). 

RENUNCIÉ A LAS ENTRADAS PARA HAMBURGO
El primer escollo lo salvé sin mucho problema (enseguida encontré dos entradas de un patrocinador que me dejaba por 130 euros cada una), pero tras varios días de "negociaciones" no encontré compañero de viaje. Así que la mañana del viernes 7 de mayo (a cinco días de la Final) llamé a mi contacto y le dije que renunciaba a las entradas. Viajar solo se me hacía muy cuesta arriba y, en cualquier caso, no iba a comprar yo las dos entradas.

PERO AL FINAL ME PASÉ POR EL CALDERÓN
Sin embargo, esa misma mañana cuentan en Radio Marca que todavía quedan entradas. Que, pasados los primeros días de venta asignados a los 15.000 primeros abonados, aún hay tickets en taquilla. Esa noche había dormido en Madrid en casa de mi novia, y un cosquilleo en el estómago me dice que como mínimo tengo que pasarme por las taquillas del Calderón a ver qué se cuece. Así que aparco el coche en el Paseo de los Melancólicos, pongo un ticket de la hora por 20 minutillos, y veo con asombro que no hay colas. Me acerco a ventanilla, pregunto, y quedan entradas de 55 euros... No me pregunten cómo fue, pero unos segundos después tenía la entrada en el bolsillo.

ERAN 24 AÑOS SIN LLEGAR A UNA FINAL EN EUROPA
En los días previos había intentado autoconvencerme de que viajar solo era una locura... Pero tampoco podía evitar pensar que el Atleti llevaba 24 años, 24, sin aparecer en una Final europea... y que si la historia volvía a repetirse, en la próxima Final tendría más de 50 años. ¡A saber cuáles serían mis circunstancias entonces! Así que me lié la manta a la cabeza, y allí empezó mi locura en solitario rumbo a Hamburgo.

3 DE MAYO DE 2018
Han pasado ocho años de la historia que acabo de narrarles, y pasadas las once de la noche del 3 de mayo de 2018 el Atlético de Madrid alcanza su quinta Final europea desde entonces. La de Hamburgo fue la primera (UEFA 2010), y desde esa temporada todos los años pares el Atleti ha vuelto a jugar una Final en Europa (UEFA 2012, Champions 2014, Champions 2016 y UEFA 2018). Muy pocos equipos en todo el continente pueden presumir de un palmarés similar.

AQUELLA IMAGEN DE LOS INGLESES RIÉNDOSE...
El rival a superar para llegar a esta nueva Final era un histórico como el Arsenal, con el que, paradójicamente, jamás nos habíamos enfrentado en partido oficial.
En la ida se había sufrido muchísimo. Vrsaljko fue expulsado a los nueve minutos (la expulsión más rápida en la historia de la UEFA... y probablemente también incluyendo la Champions) y tres minutos después era Simeone el que se iba a la calle. Las imágenes de televisión captaban a un grupo de aficionados gunners en la grada con una sonrisa de infinita felicidad despidiendo al Cholo mano al viento. Desde ese mismo momento yo ya estaba pensando en el partido de vuelta: "Hay que salir vivos de aquí, eliminarles en el Metropolitano, y que se traguen esas sonrisitas".
Y se sobrevivió. Y de qué manera. En un nuevo recital defensivo, con Oblak como protagonista, el Atleti volvió a hacer poesía de la resistencia y, tras encajar un único gol de Lacazette, Griezmann empató en el 81 para lograr un tesoro (1-1).

En la vuelta el Metropolitano presentó sus mejores galas. Lleno casi hasta la bandera y un ambiente que, sin llegar a la magia del Calderón (no sé si podremos alcanzar esas cotas), alcanzó niveles de ebullición bastante altos.

GODÍN, IMPERIAL
Esperaba un inicio fuerte de los colchoneros, pero no fue así. En los primeros minutos tan solo Costa dispuso de una buena ocasión, que mandó alta en un mano a mano con Ospina. De hecho, el Arsenal dominaba más la pelota, de manera muy intensa en algunos momentos. Su merodear el área no acabó en males mayores por un Godín imperial, a un nivel altísimo, que por alto, por bajo, al cruce o dominando el área, cortó o achicó todos los balones que amenazaban a Oblak (que en esta ocasión se marchó prácticamente con los guantes impolutos).

EL GOL LLEGÓ TRAS UN SAQUE DE OBLAK
En los minutos finales del primer acto sí apretó más el Atleti. Koke y Griezmann avisaron con dos zurdazos que se perdieron cruzados por centímetros, y en la jugada más inesperada, Diego Costa encontró el premio.
En un pelotazo largo de Oblak, tras un control largo que acongojó a algunos en la grada, Chambers sale a la banda a despejar de cabeza, la defensa se descoloca, Thomas gana el rechace para Griezmann, el galo encuentra profundo a Diego Costa, que gana la espalda a Bellerín y supera a Ospina (que va al suelo muy, muy rápido) por arriba. 1-0 y el Calderón (perdón, me sale solo...) enloquece. Gol al borde del descanso, mejor imposible.

DIEGO COSTA DIO MIEDO
No dio miedo el Arsenal en el segundo tiempo. Dominó, sí, pero Godín siguió anulando todo lo que oliera a peligro, Oblak apenas tuvo que intervenir una vez (en un disparo lejano de Xhaka) y arriba Diego Costa se multiplicó. El hispanobrasileño volvió a ser ese delantero potente que arrasa defensas allá por donde pasa. Dos recortes secos suyos, en ambos flancos del área, sembraron el terror y no acabaron en gol por muy poco. En uno se cruzó Chambers tras romper a Mustafi; en el otro, volvió a romper a los dos centrales, pero Chambers reaccionó rápido y taponó el tiro de Griezmann. La pantera hizo ese partido por el que tanto le hemos echado de menos estos tres años y medio, y se marchó acalambrado dejando al equipo a diez minutos de la Final.

Y VIVIMOS UN PASE A LA FINAL EN CASA
Y ya estamos allí, en Lyon. Convirtiendo lo extraordinario en ordinario. Logrando una temporada sí y otra no lo que otros tardaron un cuarto de siglo en poder repetir. Pero en esta ocasión hubo una diferencia en la antesala a la Final. Por primera vez, pudimos celebrar el pase en nuestra casa. La fiesta no tuvo que ser en Liverpool, Valencia, Londres o Múnich, sino aquí, en Madrid. Lástima que no pudo vivirla nuestro Calderón querido. La próxima, sí toca en campo neutral.