jueves, 24 de agosto de 2017

Eligiendo caminos: del desastre, al milagro

JORNADA 1- GIRONA 2-2 ATLÉTICO 
Goles: Correa y Giménez.

El sábado el Atlético de Madrid sacó un punto en Montilivi ante el recién ascendido (por primera vez en su historia) Girona.
En la vida, según el camino que transitemos, un mismo destino puede ser considerado extraordinario o funesto. Un empate en Girona antes de iniciarse el partido se antojaba, sin duda, un penoso resultado. Sin embargo, transcurrido el trayecto de los 90 minutos el punto no pudo ser menos que celebrado.

EL ATLETI YA IGUALÓ UN 2-0 CON DIEZ EN TENERIFE...
No en vano, porque se remontó un 2-0 con diez jugadores, algo que en el Atleti yo sólo recuerdo (habrá algún caso posterior) hace justo 20 años (¡Qué mayor me hago ya!): un 2-2 en Tenerife con goles de José Mari y Pantic en los últimos diez minutos, cuando el equipo también se había marchado al descanso perdiendo 2-0 y con un hombre menos por expulsión de Caminero en el minuto 37… Por entonces Geli era nuestro lateral derecho… Hoy es el presidente del Girona…
Recuerdo ese empate como una gesta, y no es sencillo igualar un 2-0 con un jugador menos a nadie, por mucho recién ascendido que fuera.
Y más cuando el Girona hizo un grandísimo partido, dominando mayoritariamente el encuentro, tocando la bola con criterio, abriendo muchísimo el campo por las bandas, y haciendo que durante los primeros 66 minutos (cuando aún no era así) pareciera que el Atleti jugaba con un hombre menos…

LA GENTE CRITICÓ A JUANFRAN...
Uno de los principales damnificados de la debacle fue el pobre Juanfran. El Girona entró principalmente por su banda, con constantes dos contra uno de Aday Benítez y Borja García, y sin ayuda alguna por parte de Carrasco (desaparecido tanto en defensa como en ataque). Los años no pasan en balde (Juanfran ya tiene 32) y si Vrsalijko rinde a su nivel, me temo que el alicantino estará muchos partidos en el banquillo este año. Respeto y honor. No olvidemos lo mucho que nos ha dado.

...PERO YO ECHÉ DE MENOS A GODIN
Los centros de los dos goles llegaron por su banda, pero no era precisamente él quien cubría la zona (uno de ellos fue a balón parado). En ambos casos centró Álex Granell, y en el primero cabeceó Stuani, imponente, anticipándose a Savic (1-0); y en el segundo el uruguayo remachó también de cabeza una dejada de Muniesa en el primer palo (2-0). No fue del mal hacer de Juanfran de lo que me lamenté en los dos tantos, sino de la ausencia de Diego Godín. Con el Faraón en el campo, estoy convencido de que su amigo y compatriota no habría rematado tan cómodo. Otro gallo habría cantado.

GRIEZMANN SE AUTOEXPULSÓ Y VIO SU PRIMERA ROJA COMO ATLÉTICO
Pero el gallo que cantó fue Griezmann. Después de pasarse todo el verano cacareando, el francés inició la temporada en la misma línea: sin cerrar la boca. En el minuto 66 un balón perdido tras una prolongación de Torres lo rescata Griezmann, que es derribado por Iraizoz que llega un segundo después que él. Pudo ser penalti. Puede que Griezmann exagerase la caída. Pero lo que no es de recibo, después del veranito que se ha marcado, es que Griezmann posteriormente llamara “cagón” al árbitro y fuera expulsado precisamente por no cerrar la boca. Lo ocurrido cobra aún más relevancia si tenemos en cuenta que el francés NUNCA había sido expulsado con el Atlético de Madrid. Que lo sea precisamente ahora, y encima por protestar, habla de su actitud. De su expulsión, su verano de salidas de tono y sus "ambiciones" he escrito esta semana en “Esto es Atleti” bajo el siguiente título: “Quiero ser como Beckham”.

EL PARTIDO ESTABA ACABADO... PERO APARECIÓ CORREA
Con un 2-0 y un jugador menos, no apagué la tele porque yo soy de los que no se fueron del Calderón ni cuando íbamos perdiendo 0-6 contra el Barça. Pero di el partido por finiquitado.
Sólo aspiraba a ver si marcábamos un gol para al menos "meter un poco el miedo en el cuerpo al Girona", y que no le saliese tan barata nuestra derrota. Dicho y hecho. En el 77, Ángel Correa, que al menos había aportado chispa desde su entrada en el campo, se marca un espectacular eslalom colándose entre tres rivales y saca un trallazo cerca de la escuadra (2-1). Tiempo quedaba. Y uno empezó a creer en el milagro cuando sólo cinco minutos después Vietto recoge un balón en el área (también de Correa), pero la manda por encima del larguero. Habría sido demasiado, y pocas más como ésa íbamos a tener.

Y GIMÉNEZ ENARBOLÓ EL CORAJE, CORAZÓN... Y CABEZA
Pero hubo una más. A falta de seis minutos, Koke pone un balón templado al corazón del área y Giménez, heredando el espíritu de Godín, todo coraje, corazón... y cabeza, llega unas décimas antes que Iraizoz y con la testa propulsa el centro de Koke a la red. 2-2, celebración emocionada y llena de rabia del uruguayo, que besa el escudo (pese a que sea el nuevo...) y en una carrera enloquecida va siendo abrazado por la banda por todo el banquillo, con Simeone y Burgos a la cabeza.
Todavía hubo tiempo para que Oblak sacase un remate de Kayode a bocajarro y no nos emborronase la machada.

UN PUNTO... COMO EL AÑO PASADO
Al final, un punto que sabe a gloria, pero que con los fríos números en la mano vale lo mismo que el sumado el año pasado en el partido inaugural contra otro recién ascendido, el Alavés. Después se cedió otro empate con otro debutante en Primera, el Leganés. Y luego son esos puntos los que se echan de menos ante un Barça y un Madrid cuyos escasos tropiezos deben celebrarse casi como un título.
Ante Las Palmas y el Valencia se debe ganar. Sin Griezmann. Pero este equipo ha demostrado que hay mucha vida después del galo. Esperemos que a él le dé tiempo a reflexionar sobre qué camino quiere tomar.

PD: Han sido cuatro meses sin escribir. El varapalo de final de temporada, la falta de ganas y el verano han motivado esta ausencia. Pero estoy de vuelta. Sólo espero encontrarles al otro lado. 

lunes, 22 de mayo de 2017

Yo no quiero despedirme del Calderón

DESPEDIDA VICENTE CALDERÓN
JORNADA 38- ATLÉTICO 3-1 ATHLETIC
Goles: Fernando Torres (2) y Correa. 
Era un 8 de marzo de 1992. Contaba yo con diez añitos y pisé por primera vez el Vicente Calderón. No lo hice antes porque dediqué mi infancia más a coger piñas en el Cerro de los Ángeles con mi amigo Rodri que a pegar patadas a un balón, para desesperación de mi padre que me sacaba con intención de jugar a la pelota.
Y no lo hice después, ante la irrefrenable fiebre que me entró por el balompié a partir de los nueve años, porque negocié mi desembarco en el Calderón a cualquier precio.
Y es que no era barato. El precio por entonces eran 1.000 pesetas para una entrada Infantil. 4.000 para un adulto en la Grada Lateral.
Decía Sabina que "Para entender lo que pasa, hay que haber llorado dentro, del Calderón, que es mi casa. O del Metropolitano, donde lloraba mi abuelo, con mi papá de la mano".

FUI CON MI PAPÁ DE LA MANO... Y CON MI ABUELO DE LA OTRA
Y yo tuve la inmensa suerte de acudir a ese primer partido con mi papá de la mano... y con mi abuelo de la otra.
El rival fue el Oviedo, un histórico de Primera en la época, y el resultado un 3-1, como bien reflejé, goleadores incluidos, detrás de la entrada.
Digo que negocié mi desembarco al Calderón a cualquier precio porque mi padre quiso asegurarse previamente de que la cosa iba a gustarme. Las 9.000 pesetas que costó la cita, entre los tres, no era pecata minuta en aquellos tiempos.

PRIMERO FUIMOS A VER AL GETAFE COMO "PRUEBA"
Así que primero me llevó al vetusto Las Margaritas a ver un partido del Getafe como "prueba". Entonces los azulones andaban por Segunda B, y el resultado fue un 0-1 contra el Torrevieja en un encuentro bastante soso. Pero el marcador y el devenir del partido estaban ya escritos para mí desde el mismo instante en que mi padre me anunció que me llevaría a Las Margaritas "a ver si te gusta", como paso previo a llegar al Manzanares.
"Me ha encantado, papá", le aseguré a mi bendito padre con una sonrisa de oreja a oreja.   

No quiero extenderme más sobre este primer partido porque pienso hacerlo en futuros posts, junto a otras vivencias en ese estadio (Hay mucho que recordar). Ahora quiero centrarme en mi último partido en el Vicente Calderón. Nuestro último partido en el Vicente Calderón.

ME FUI QUEDANDO SIN PREVIA AL ÚLTIMO PARTIDO...
Para mí han sido más de 25 años en ese campo. Media vida. Aproximadamente un 70% de la mía, y media vida exacta del Calderón. La despedida se merecía una preparación acorde, pero la previa se me complicó mucho más de lo esperado.
Quedé con mi padre a las dos en el Cabo Fisterra, nuestro bar de referencia en los últimos años. Sin embargo, trabajo pendiente en el Ayuntamiento, publicaciones que hacer en el Facebook municipal, el portátil que no carga las fotos, y una visita familiar que obligaba a limpiar la casa antes de "escaparme", fueron retrasando la hora de llegada.
"Como pronto a las dos y media, papá". "Al final salgo a las tres menos cuarto... Estoy quemado", fueron algunos de los mensajes que fui enviando a mi padre (El partido comenzaba a las 16:45...).
Una vez en los aledaños de mi querido Calderón, la imposibilidad de encontrar aparcamiento, unido a las múltiples calles cortadas por la proximidad de la hora del partido, me obligaron a dar más vueltas de las que había dado en mi vida para acudir al estadio. ¡Ni siquiera encontraba un párking donde dejar el coche!
  
ME SENTÍA COMO HOMER SIMPSONS EN AQUEL CAPÍTULO...
En esos momentos me sentía cómo Homer Simpsons en aquel capítulo en el que sólo le quedaban 24 horas de vida por haber comido veneno de un pez globo. Tenía que ir tachando cosas de la lista por falta de tiempo y, en la recta final, corría como un loco en el coche para cumplir el último objetivo de su lista: intimar con Marge.
Así me sentía yo. Iba a ser mi última cita con mi amado Calderón, y el trabajo, la conexión a Internet, la limpieza, las calles cortadas o la falta de aparcamiento acortaban dolorosamente mi lista de preliminares...    
Pasadas las cuatro menos veinte, por fin, llegué al Cabo Fisterra con mi padre. La previa debía ser rápida. Había que comer y tomar algo y teníamos apenas una hora para el partido. La idea de entrar pronto al estadio, como cuando era pequeño en mis primeras visitas, hacía tiempo que estaba tachada de la lista...

MI ÚLTIMO SALUDO DESDE EL PUENTE AL CALDERÓN
Mi primer momento emotivo llegó antes del desesperado laberinto al volante. Al pasar Plaza Elíptica, cuando uno atraviesa el puente sobre el Manzanares, como siempre, giro mi cara a la izquierda y diviso el estadio, al fondo, a lo lejos. Le devuelvo un saludo militar, mano derecha a la sien, como he hecho miles de veces a lo largo de mi vida... y en ese momento, una punzada se clava en mi corazón y los ojos se me humedecen. Caigo en la cuenta de que, quizá, ésa sea la última ocasión en la que salude a mi Calderón de esa guisa.  

Tras una comida rápida, cruzamos por el Paseo de Yeserías para evitar el rodeo de los pasos de cebra de la glorieta de Pirámides, atravesamos el parque enfrente del Fondo Sur, y encaramos la cola de la puerta 36 por última vez.

TANTAS TARDES ENTRANDO POR EL VOMITORIO ANTERIOR
Subimos las escaleras a buen ritmo, recordando cuántas veces he ascendido por esos escalones de dos en dos, a la carrera, porque el partido estaba ya empezado, y me metía al campo por el vomitorio anterior al mío, para evitar perderme unos segundos más del encuentro... Qué ansiedad genera saber que está jugando tu Atleti y tú no estar divisando el césped, ¿verdad?

AL LLEGAR, MI VECINO DE ASIENTO ESTABA LLORANDO
Y las gradas están llenas, como tantas y tantas veces, pero hoy es más especial que casi cualquiera de las anteriores... Porque es la última. Y lo primero que encuentro es a mi vecino de asiento, Alberto, llorando desconsoladamente por la despedida. A sus trece añitos, es duro decir adiós a ese campo que le ha visto crecer, cuando sólo levantaba dos palmos del suelo y se pasaba el partido más pendiente de lanzar aviones de papel grada abajo que de ver el fútbol.

TORRES MARCÓ UN DOBLETE, Y BESÓ NUESTRO ESCUDO
Y Torres mete el primero a los siete minutos... y Torres mete el segundo sólo tres minutos después... con la zurda... un golazo de media chilena... Y besa su escudo, nuestro escudo, que es para lo único que debería tocarse el escudo del Atlético de Madrid.
Y uno no puede imaginarse una despedida mejor. Y brinda con su padre, como tantas y tantas veces, con tantos y tantos goles importantes... Y vuelve el nudo en la garganta, muy fuerte, muy intenso, porque también puede ser el último brindis en esa fila 8 del Sector 529 del segundo anfiteatro Fondo Sur del Vicente Calderón...

SE COREA A LAS LEYENDAS Y LA OLA MÁS SALADA DEL CALDERÓN
Y la grada se acuerda de sus leyendas, de las del campo, y de las que esperan en la grada la fiesta posterior. ¡Paulo, Paulo, Futre, Futre! ¡Radomir te quiero! ¡Luis Aragonés, Luis Aragonééés!
Y Simeone retira al Niño, y el Calderón se pone en pie, y mi amigo Peris reza para que el resultado se quede así. Y su plegaria es la de todos, porque si Luis hizo el primer gol de nuestro querido Manzanares, nadie mejor que Torres para hacer el último.
Y la afición hace la ola, una ola más salada que nunca, bañada de las lágrimas de miles de colchoneros que han vivido al calor de esas gradas algunos de los momentos más felices de sus vidas...

CONMOVEDOR ADIÓS A TIAGO Y EL ÚLTIMO GOL, DE CORREA
Sin embargo, Williams marca para el Athletic y, aunque lo hace con la ayuda de Savic, eso no cuenta como que el último gol del Calderón lo haya hecho uno de los nuestros.
Y el cambio ahora es para Tiago. Su salida entre lágrimas emociona y encoge los corazones. Para el recuerdo quedará su amargo llanto en el Camp Nou tras perder aquella final de Copa con el Sevilla (2010). Sólo llevaba seis meses de rojiblanco. Siete años después, el escudo lo lleva por dentro. Y despedir a alguien así siempre duele extra. Mucho.
Por fortuna, su sustituto, Correa, hace el 3-1 a un minuto del final, aprovechando el rechace de un tiro al palo de Griezmann. Al menos, uno del Atleti. Aunque apuesto a que, con los años, serán muchos los que digan que el último gol colchonero en el Manzanares lo anotó Fernando Torres. Memoria selectiva...

LOS 18 TÍTULOS DEL CALDERÓN
El partido acaba, y comienza la "fiesta" de despedida. Aunque todo el partido ya había sido una despedida. Toda la temporada, si me apuran.
El césped se engalana de rojiblanco y saltan al campo los 18 títulos que se han logrado en los 51 años de historia de este estadio, transportados por algunos de sus principales protagonistas. Y los recuerdos se agolpan: cinco Ligas : 1970 (Calleja y Rodri), 1973 (Irureta y Gárate), 1977 (Luiz Pereira y Leivinha), 1996 (Solozábal, Santi y Caminero) y 2014 (Godín y Giménez); siete Copas del Rey: 1972 (Ovejero y Ufarte), 1976 (Marcelino, Salcedo y Capón), 1985 (Miguel Ángel Ruiz y Clemente Villaverde), 1991 (Manolo y Vizcaíno), 1992 (Futre y Abel), 1996 (Molina y Pantic) y 2013 (Koke y Tiago); dos Supercopas: 1985 (Rubio y Marina) y 2014 (Moyá, Oblak, Saúl y Griezmann);
dos Copas de la UEFA Europa League 2010 (Simao y Assunçao) y 2012 (Juanfran y Filipe); dos Supercopas de Europa 2010 (Perea y Domínguez) y 2012 (Antonio López y Gabi); y la Copa Intercontinental de 1974 (Adelardo y Ayala).

EL BROCHE DE DESPEDIDA LO PONE EL CHOLO
Se echó de menos  entre esos portadores de sueños a quien los ha mantenido más vivos los últimos años: Diego Pablo Simeone. Estaba preparado para el final. El Cholo coge el micro: "Para ustedes, la palabra sentimiento es algo muy profundo. Los demás equipos pueden tener más dinero, alguna copa más que nosotros... pero nunca podrán igualar el sentimiento que tienen ustedes por este club". El público ruge. Y entonces viene lo mejor: "Para terminar, los periodistas me preguntan continuamente si me voy a quedar... Sí me voy a quedar", afirma con rotundidad. Y en el Vicente Calderón atruena por última vez el "¡Ole, ole, ole, Cholo Simeone!", y sin quererlo, ante tanta amalgama de intensísimas emociones, mis ojos se empañan de lágrimas.
"¿Y saben por qué me voy a quedar? -termina el Cholo- Porque este club tiene futuro, y el futuro somos todos nosotros".
Y hay futuro, sin duda hay futuro. Mucho más brillante y esplendoroso cuando depende de un hombre que quiere a este equipo, que quiere a este club, que quiere a esta afición, y quiso hacerla feliz con ese mensaje contundente, que sabe que tantos otros usan para crear zozobra. Un hombre que usa la primera persona del plural para hablar del Atleti. Y mientras Simeone esté en ese "nosotros", el futuro será más esplendoroso.

Hasta siempre Vicente Calderón, nunca morirás en nuestros corazones.

jueves, 27 de abril de 2017

La última derrota de la temporada

JORNADA 34- ATLÉTICO 0-1 VILLARREAL
El Atlético de Madrid volvió a perder después de mucho tiempo. Lo hizo ante el Villarreal, un rival ante el que, por desgracia, caer empieza a no convertirse en noticia. No en vano, los castellonenses son el único equipo que ha ganado al Atleti los dos partidos de Liga esta temporada (3-0 en El Madrigal). No en vano, el Submarino amarillo lleva tres temporadas sin perder y sin encajar un solo gol en el Calderón (dos victorias 0-1 y un empate 0-0), y se han llevado cuatro triunfos en las últimas diez visitas al Manzanares. No en vano, desde este martes, Villarreal, Real Madrid y Barcelona son los únicos equipos que han ganado más veces que han perdido históricamente contra nuestro equipo: once victorias del Atleti; siete empates; y doce triunfos del Villarreal. Palabras mayores...

23 TIROS DEL ATLETI; POR 4 DEL VILLARREAL...
Sin embargo, si precisamente tiramos de estadísticas, el Atlético de Madrid jamás debió perder el encuentro. 23 disparos hicieron los rojiblancos, por apenas cuatro de los amarillos. En la primera mitad, los de Fran Escribá ni pasaron de medio campo, mientras los del Cholo acumularon rachas de buen juego con grandes ocasiones. Fue entonces cuando comenzó a emerger la figura de un Andrés Fernández que salió erigido como héroe. Un paradón en dos tiempos a tiro de Correa; una intervención segura a cabezazo de Saúl; unos guantes a bocajarro a trallazo de Griezmann... El portero murciano, que ya destacó muy mucho en su etapa en Osasuna, volvió a mostrar maneras de guardameta de altura.

GAITÁN NO ESTÁ
Especialmente en un mano a mano con Gaitán ya iniciado el segundo acto. El mérito en la salida de Andrés es innegable, pero el fallo del argentino (que está completando una temporada decepcionante) es imperdonable. Tras una carrera de más de diez metros en solitario, define contra el cuerpo del portero. Una jugada que recordó al mano a mano que falló en Vitoria hace tres meses. Esa vez la escapada en solitario fue desde el centro del campo y en esa ocasión intentó regatear al portero sin éxito. Pero en ambos casos el resultado fue el mismo: oportunidad clamorosa fallada y pérdida de puntos para el Atleti (entonces fue un 0-0). Esperemos no echar de menos esos puntos...

EL VILLARREAL SE ENCONTRÓ EL GOL
Quizá el Atleti se fue más arriesgadamente arriba, quizá el Villarreal se estiró un poquito con los cambios, pero la consecuencia fue que en los minutos finales los amarillos consiguieron, por primera vez, acercarse a la portería de Oblak. La primera fue un tirín centrado que blocó Oblak; la segunda un disparo que rechazó Godín; y la tercera acabó, increíblemente, en la red. Filipe, brillante en los últimos partidos, erró al intentar controlar un saque largo de Andrés, cuando lo fácil habría sido dejarla pasar. La bola cayó a pies de un recién entrado Bakambu, carrera vertiginosa, y gol de Soriano (0-1). Quedaban sólo diez minutos.

Y SE HIZO EL SILENCIO
Durante el partido, el Frente Atlético sacó varias pancartas bajo el lema "Momentos del Calderón", en las que se recordaban algunas de las grandes citas vividas en este feudo en más de 50 años de historia. La nostalgia ya se ha desatado. Y esto va a ser rápido.
"Es increíble el silencio tan absoluto que se ha hecho con el gol del Villarreal. No se oía un alma", dijeron a mi lado. Y si uno se pone a pensarlo, ése también es uno de los momentos del Calderón: la mudez sepulcral que se produce en el instante en el que se recibe un gol en contra. Aunque, por fortuna, en los últimos años es algo que cada vez se repite menos.    

SEXTA DERROTA EN LIGA; COMO EL AÑO PASADO; Y EL ANTERIOR...
Al final, el Atleti volvió a caer. Tampoco ayudó el árbitro, que durante todo el partido fue exasperando a la parroquia con decisiones ambiguas, y que en la recta final llevó a la desesperación de todos (incluida la del Cholo) con decisiones como mandar repetir el saque de varias faltas porque el balón no estaba en el punto exacto de la infracción. Gotita a gotita...
Es la sexta derrota de la temporada (dos con el Villarreal; Sevilla 1-0; Real Sociedad 2-0; Real Madrid 0-3; y Barcelona 1-2); las mismas que el año pasado; y que el anterior; y dos más que el año que fuimos campeones.
La tercera plaza corre peligro, es cierto, pero confío y deseo que la del Villarreal haya sido la última derrota de la temporada. De toda la temporada.  
 
CON SIMEONE, 30 DERROTAS EN LIGA EN CINCO AÑOS; SIN ÉL, 66...
Hace un mes, mi amigo Peris daba la noticia de que era la mejor segunda vuelta de la era Simeone. Eso ahora ha cambiado. De hecho, podría ser la peor puntuación del Atleti en las cinco temporadas completas que lleva el Cholo. Pero, por otra parte, podría ser la mejor. La mejor de la historia. La mejoría con el argentino nunca deja de crecer. En sus cinco años completos, los rojiblancos han sumado 30 derrotas en Liga. La mencionada media del seis. En las cinco temporadas anteriores, el Atlético de Madrid había sumado 66 derrotas... Más del doble. En el mismo tiempo.
Así pues, me reitero, confío y deseo que la del Villarreal haya sido la última derrota de la temporada. Lo mejor, está por llegar.

ÚLTIMAS DIEZ TEMPORADAS DEL ATLÉTICO
TEMP.POS.PUNTOS-JOR 34-JOR 19PP
2007-08-4º64553712
2008-09-4º67553111
2009-10-9º47432317
2010-11-7º58523014
2011-12-5º56462612
TEMPORADAS COMPLETAS CON SIMEONE
TEMP.POS.PUNTOS-JOR 34-JOR 19PP
2012-13-3º7669448
2013-14-1º9085504
2014-15-3º7875416
2015-16-3º8879446
2016-17-3º?68356