Presentaba el Calderón una entrada caliente, pese a la ola de frío y la “hora” de frío. Las 21:30 un domingo nunca será hora de fútbol, por mucho que lo hayan adelantado media horita.
Las porterías colchoneras estrenaban redes rojiblancas, con unas franjas más estrechas de las que yo recordaba nunca (¿eran tan finas en el Doblete?), y en el fondo sur del estadio rezaba una pancarta con el lema “El espíritu del 96”.
Curiosamente, en ese fondo había un hombre, Paulo Futre (que me debe una entrevista todavía por fijar...), cuyo espíritu de unos pocos años antes (del 1987 al 1993) sí que haría falta para reverdecer viejos laureles.
POR ENTONCES NO HABÍA ESPÍRITUS QUE INVOCAR
El problema de fondo es que en su época, y en el 96 si me apuras, no había nada que recordar, no había espíritus que invocar, ni orgullos que revivir. Por entonces, la grandeza del Atlético de Madrid aún seguía viva, latía en el ambiente, se imbuía en cada nuevo jugador según llegaba al club, no había que invocarla porque aún estaba presente. La importancia de ser atlético era una tradición que se trasmitía de padres (Arteche) a hijos (Aguilera), y así sucesivamente...
Pero eso se perdió hace mucho tiempo. Ahora es difícil explicar lo que nadie ha vivido. Y es complicado convivir en un vestuario en el que el más veterano en el club tiene 22 años y en el que el capitán acaba de venir de Zaragoza. Y hará falta mucho más que unas redes rojiblancas para recuperar esa grandeza.
EL ATLETI LO INTENTÓ MÁS
Así que salió el Atleti con sus redes nuevas, con un entrenador campeón del Doblete en el banquillo y su efecto de victorias, y con uno de los mayores ídolos en la historia del club en la grada animando, pero no fue precisamente un arranque espectacular.
El Atleti proponía, intentaba llevar el peso del partido, pero la única ocasión en el primer cuarto de hora llegó merced a un buen cabezazo de Adrián al que respondió Alves con una palomita.
El tercero de la Liga vino al Calderón como los otros 16 (a excepción de Barça y Madrid), juntos atrás y a dejar pasar los minutos. Y si de casualidad llega una contra, bienvenida sea. De lo contrario, se firma el empate a cero en el minuto 15.
Sólo Piatti en un tiro desde fuera del área obligó a intervenir a Courtois en todo el partido. Con rivales así, podrá seguir sumando jornadas imbatido (cinco ya). Lástima que Barça y Madrid vengan en breve.
El partido fue entrando en una fase de indefinición y sólo al borde del descanso el Atleti apretó unb poco. Pero la más clara fue un mal remate de Adrián al que no llegó Falcao por poco en el segundo palo.
EN LA SEGUNDA PARTE, SIN DOMINADOR
Si la primera parte fue mala, pero al menos con peso rojiblanco, la segunda fue peor. Durante muchos minutos, nadie habría sabido decir quién dominaba. Pelotazo arriba, pelotazo abajo, dos que saltan de cabeza a luchar un balón, otro que se pega en la banda por una pelota dividida. Un partido digno de regional, donde un patadón a la frontal del área rival es interpretado como un extraordinario pase en profunidad.
De esa forma llegó precisamente una de las mejores ocasiones del Valencia. Soldado amenazó con plantarse solo ante Courtois, pero Miranda, rapidísimo al cruce, evitó males mayores. No me gusta el brasileño, pero completó un gran partido el domingo, siempre atento y anticipándose en cada lance.
"¡AHÍ ESTUVO!"
El partido olía a 0-0 desde la Peineta (¿Qué pasará al final con la Peineta? Hoy Esperanza Aguirre ha dicho que “no se puede pretender sacar dinero público a costa de hacer colmenas en las zonas residenciales...”) y sólo hubo una jugada clara que pudo cambiarlo.
Falcao se internó por banda diestra con metros por delante, buscó el pase de la muerte para Adrián, pero encontró a la zaga ché. Sin embargo, el rechace le quedó franco para marcar, pero su tiro, superado Alves, dio en el muslo de Rami y se paseó por la línea hasta perderse fuera... “¡Ahí estuvo!”, lamentó el Calderón al unísono. Pero no entró...
Y PESE AL 0-0, TODOS CONTENTOS...
Y nadie movió el 0-0. Y se fue la gente pese a todo satisfecha. “Con esta actitud iremos a Champions”; “El empate es bueno”; “El Valencia es un equipazo ¡Es el tercero en la Liga!”; “Un punto hoy es un muy buen resultado...”, se escuchaba en los aledaños camino a casa.
Y es que son muchos años de mediocridad y de conformismo. De séptimos puestos y de Intertotos. De añitos en el Infierno y de cuartas plazas en Neptuno. De ídolos caídos y de jugadores prestados. De ilusiones vendidas y de identidades traspasadas. De discursos vacíos y de bolsillos llenos. De ventas de magia y de nóminas pagadas con retraso. Y eso no se cambia con unas redes rojiblancas.
Y es que de ilusión también se vive. Pero de imagen de marca, no.
martes 7 de febrero de 2012
martes 31 de enero de 2012
Once Cholos
Diego Pablo el Cholo Simeone tuvo la “suerte” de no tener que jugar nunca en El Sadar en su época buena en el Atlético de Madrid (1994-1997), ya que coincidió con Osasuna en Segunda.
Sí tuvo que visitarlo una vez en su segunda etapa (2003-2005), y perdió 1-0 en la 2003-04 con un equipo curiosamente entrenado por su predecesor en el cargo hoy, Gregorio Manzano.
En cualquier caso, es el estadio pamplonica un feudo en el que al argentino no le hubiera costado adaptarse precisamente. El ritmo alto, la garra, la lucha, la pelea por cada centímetro que acostumbra a verse en el campo navarro, venía como anillo al dedo al fútbol de entrega denodada que exhibía como jugador Simeone.
Un sacrificio del que vale como muestra el partido que el Cholo disputó contra el Ajax de Amsterdam en la Liga de Campeones de 1997 (2-3). Un encuentro del que tuvo que retirarse en la prórroga, casi en el minuto 120, después de haber sufrido un calambre, que aún así no le impidió intentar su última carrera, exhausto, extenuado, para terminar cayendo al césped desfondado.
¿QUIÉN SERÍA EL CHOLO?
Con la llegada de Diego Pablo Simeone como nuevo técnico rojiblanco fueron muchos los que apuntaron a un equipo hecho a su imagen y semejanza, con once Cholos sobre el terreno de juego. Pero ante estas afirmaciones, yo me preguntaba ¿hay realmente algún jugador en el Atlético de Madrid actual que pueda asemejarse al Cholo Simeone?
TIAGO "SIMEONE"
Anoche, en el Reyno de Navarra, lo encontré. Tiago Mendes es sin duda el jugador que más ha cambiado y que mejor se ha impregnado del espíritu agresivo, fuerte y aguerrido del ex 14 colchonero.
Desde que Simeone está al mando de los rojiblancos, a la clase habitual que ya atesora el portugués le ha añadido un plus de agresividad. El cuchillo entre los dientes que sin duda les reparte el argentino en el vestuario, es él el que mejor sabe utilizarlo.
En el minuto 93 del partido de Pamplona se vio el mejor ejemplo, en un balón dividido en medio campo en el que Tiago llegó con todo, convencido de que esa pelota no iba a volver al área rojiblanca, aunque el excesivo ardor le valiera una tarjeta por llevarse a un osasunista por delante.
Un minuto más tarde, cuando el árbitro señaló el final del partido, me sorprendió gratamente ver a Tiago celebrar la victoria con los puños cerrados y un gesto de rabia inenarrable, casi llorando, mientras gritaba por haber conquistado una plaza tan difícil.
Su imagen me infundió emoción y orgullo y, sobre todo, me alegró ver que quien estaba protagonizando ese comportamiento tenía el brazalete de capitán en el brazo. Definitivamente, sí empiezo a ver el sello de Simeone, y no puedo por menos que ser optimista de cara al resultado final de esta temporada.
UNA PRIMERA MITAD DISPUTADA
Fue una primera parte disputada, con un ligero dominio de los colchoneros, que se comenzó a plasmar con una gran ocasión de Koke en un duro derechazo que despejó Andrés Fernández al cuarto de hora.
Juanfran aparecía sobrexcitado y no siempre acertaba en los uno contra uno. Mientras que Koke intentaba coger las riendas en su oportunidad como sustituto de Diego.
Atrás, todavía me chirría ver a Miranda antes que Domínguez, sobre todo al verle hacer despejes “globo” como el que hizo en los primeros compases. Aunque supongo que con cero goles encajados en 360 minutos, el Cholo se ve en la “obligación” de no cambiar.
El que corrió el camino opuesto a Domínguez es Arda Turan (suplente en Málaga y titular los otros tres choques). A su enorme calidad le aúna una brega que debe encandilar al argentino. Así, en la primera parte robó tres importantes balones en defensa tapando su banda. Una banda donde Filipe Luis también parece haber ganado en agresividad.
TAMBIÉN EN LOS CORNERS SE VE EL ESPÍRITU DEL CHOLO
El partido era feo, típico del Reyno de Navarra, pero el Atleti ya había avisado en un gol anulado a Falcao en un corner por falta previa de Godín.
Y en el minuto 40, cambio de protagonistas. Falcao entra con todo a rematar un saque de esquina, salva Andrés Fernández, pero Godín remacha el rechace con la zurda (0-1). Un Godín que también entra con más fe en los saques de esquina desde que llegó Simeone. Todo son buenas noticias.
HUBO DOS PARA MATAR...
En el segundo acto, el Atleti tuvo dos clarísimas para sentenciar: primero fue Adrián, el que tras una pared con clase con Falcao, se plantó solo ante Andrés pletórico de fuerza y de velocidad, pero falló el mano a mano tras intentar recortarle. Si tuviera más gol...
Y después fue el colombiano el que realizó un gran control para irse de Flaño, regateó a Andrés Fernández, pero pegó una patada al aire al intentar definir. El Atleti tuvo su cuarto de hora para finiquitar el partido. Pero no lo hizo, y Osasuna se cobró el suyo.
...PERO TOCÓ SUFRIR
A falta justo de un cuarto de hora, Raúl García (que no apareció demasiado) sacó un testarazo cruzado al que respondió Courtois con un paradón. Fue el primero de sus cinco minutos de gloria. En el 80, el belga metió una mano abajo a remate en el primer palo de Lekic, y en el saque de esquina, volvió a repeler un cabezazo del delantero serbio.
En esos momentos, parecía que diez minutos serían demasiados para aguantar la victoria. Pero entonces surgió con más fuerza el espíritu de Simeone. Del primero al último, lucharon cada esférico para evitar que Osasuna fuera ganando centímetros hasta la línea de Courtois, y al final fue increíble ver el modo en el que el equipo celebró la victoria en medio campo. Con esta actitud, se puede creer en ganar al Valencia, al Barça... e incluso al Madrid. Once Cholos.
Sí tuvo que visitarlo una vez en su segunda etapa (2003-2005), y perdió 1-0 en la 2003-04 con un equipo curiosamente entrenado por su predecesor en el cargo hoy, Gregorio Manzano.
En cualquier caso, es el estadio pamplonica un feudo en el que al argentino no le hubiera costado adaptarse precisamente. El ritmo alto, la garra, la lucha, la pelea por cada centímetro que acostumbra a verse en el campo navarro, venía como anillo al dedo al fútbol de entrega denodada que exhibía como jugador Simeone.
Un sacrificio del que vale como muestra el partido que el Cholo disputó contra el Ajax de Amsterdam en la Liga de Campeones de 1997 (2-3). Un encuentro del que tuvo que retirarse en la prórroga, casi en el minuto 120, después de haber sufrido un calambre, que aún así no le impidió intentar su última carrera, exhausto, extenuado, para terminar cayendo al césped desfondado.
¿QUIÉN SERÍA EL CHOLO?
Con la llegada de Diego Pablo Simeone como nuevo técnico rojiblanco fueron muchos los que apuntaron a un equipo hecho a su imagen y semejanza, con once Cholos sobre el terreno de juego. Pero ante estas afirmaciones, yo me preguntaba ¿hay realmente algún jugador en el Atlético de Madrid actual que pueda asemejarse al Cholo Simeone?
TIAGO "SIMEONE"Anoche, en el Reyno de Navarra, lo encontré. Tiago Mendes es sin duda el jugador que más ha cambiado y que mejor se ha impregnado del espíritu agresivo, fuerte y aguerrido del ex 14 colchonero.
Desde que Simeone está al mando de los rojiblancos, a la clase habitual que ya atesora el portugués le ha añadido un plus de agresividad. El cuchillo entre los dientes que sin duda les reparte el argentino en el vestuario, es él el que mejor sabe utilizarlo.
En el minuto 93 del partido de Pamplona se vio el mejor ejemplo, en un balón dividido en medio campo en el que Tiago llegó con todo, convencido de que esa pelota no iba a volver al área rojiblanca, aunque el excesivo ardor le valiera una tarjeta por llevarse a un osasunista por delante.
Un minuto más tarde, cuando el árbitro señaló el final del partido, me sorprendió gratamente ver a Tiago celebrar la victoria con los puños cerrados y un gesto de rabia inenarrable, casi llorando, mientras gritaba por haber conquistado una plaza tan difícil.
Su imagen me infundió emoción y orgullo y, sobre todo, me alegró ver que quien estaba protagonizando ese comportamiento tenía el brazalete de capitán en el brazo. Definitivamente, sí empiezo a ver el sello de Simeone, y no puedo por menos que ser optimista de cara al resultado final de esta temporada.
UNA PRIMERA MITAD DISPUTADA
Fue una primera parte disputada, con un ligero dominio de los colchoneros, que se comenzó a plasmar con una gran ocasión de Koke en un duro derechazo que despejó Andrés Fernández al cuarto de hora.
Juanfran aparecía sobrexcitado y no siempre acertaba en los uno contra uno. Mientras que Koke intentaba coger las riendas en su oportunidad como sustituto de Diego.
Atrás, todavía me chirría ver a Miranda antes que Domínguez, sobre todo al verle hacer despejes “globo” como el que hizo en los primeros compases. Aunque supongo que con cero goles encajados en 360 minutos, el Cholo se ve en la “obligación” de no cambiar.
El que corrió el camino opuesto a Domínguez es Arda Turan (suplente en Málaga y titular los otros tres choques). A su enorme calidad le aúna una brega que debe encandilar al argentino. Así, en la primera parte robó tres importantes balones en defensa tapando su banda. Una banda donde Filipe Luis también parece haber ganado en agresividad.
TAMBIÉN EN LOS CORNERS SE VE EL ESPÍRITU DEL CHOLO
El partido era feo, típico del Reyno de Navarra, pero el Atleti ya había avisado en un gol anulado a Falcao en un corner por falta previa de Godín.
Y en el minuto 40, cambio de protagonistas. Falcao entra con todo a rematar un saque de esquina, salva Andrés Fernández, pero Godín remacha el rechace con la zurda (0-1). Un Godín que también entra con más fe en los saques de esquina desde que llegó Simeone. Todo son buenas noticias.
HUBO DOS PARA MATAR...
En el segundo acto, el Atleti tuvo dos clarísimas para sentenciar: primero fue Adrián, el que tras una pared con clase con Falcao, se plantó solo ante Andrés pletórico de fuerza y de velocidad, pero falló el mano a mano tras intentar recortarle. Si tuviera más gol...
Y después fue el colombiano el que realizó un gran control para irse de Flaño, regateó a Andrés Fernández, pero pegó una patada al aire al intentar definir. El Atleti tuvo su cuarto de hora para finiquitar el partido. Pero no lo hizo, y Osasuna se cobró el suyo.
...PERO TOCÓ SUFRIR
A falta justo de un cuarto de hora, Raúl García (que no apareció demasiado) sacó un testarazo cruzado al que respondió Courtois con un paradón. Fue el primero de sus cinco minutos de gloria. En el 80, el belga metió una mano abajo a remate en el primer palo de Lekic, y en el saque de esquina, volvió a repeler un cabezazo del delantero serbio.
En esos momentos, parecía que diez minutos serían demasiados para aguantar la victoria. Pero entonces surgió con más fuerza el espíritu de Simeone. Del primero al último, lucharon cada esférico para evitar que Osasuna fuera ganando centímetros hasta la línea de Courtois, y al final fue increíble ver el modo en el que el equipo celebró la victoria en medio campo. Con esta actitud, se puede creer en ganar al Valencia, al Barça... e incluso al Madrid. Once Cholos.
lunes 30 de enero de 2012
Sin Diego en Pamplona. Acostúmbrense
El Atleti ha retrocedido varios años en el tiempo. Tras unas cuantas temporadas de pequeñas mejoras, que se plasmaron en la vuelta a la Champions (once años después) y en volver a levantar títulos (catorce temporadas más tarde), el club ha desmantelado su platilla en poco más de un año. Del once que ganó la UEFA Europa League en Hamburgo se han marchado siete. Echen cuentas: De Gea; Ujfalusi, Perea, Domínguez, Antonio López; Reyes, Assunçao, Raúl García, Simao; Agüero y Forlán.Y de los cuatro que se han quedado, a dos les quieren echar (Perea y Antonio López), el otro apenas cuenta (Assunçao) y Domínguez parece haber sido relegado al banquillo por Simeone, algo que me parece un grandísimo error.
CEDIDOS Y NOVELES...
Así, el plantel vuelve a ser un conjunto formado por jugadores recién llegados y por algunos cedidos, que pronto dejarán de vestir nuestra camiseta. Igual que en la 2002-03, tras la vuelta a Primera...
El caso de Courtois parece que no puede achacarse al club, ya que el Chelsea se “adelantó” y mejor tener a este chico dos años que nada.
¿Pero qué me dicen de Diego? Un futbolista por el que hace tres años se hablaba de cantidades de 25 millones de euros y que el club tuvo la oportunidad de firmar en propiedad por ocho.
OCHO KILOS ERA MUCHO POR DIEGO...
Ocho millones que parecieron un riesgo excesivo a nuestros siempre acertados dirigentes, los cuales, tras unas arduas negociaciones, decidieron que traerle cedido por cero euros era mejor negocio.
Desde que se hizo esta operación, me he cansado de repetir que lo lamentaremos a final de campaña, cuando nos quedemos con cara de tontos y tenga que volver a Alemania. Allí, donde dijeron ocho dirán 16, y nuestra conspicua directiva alegará que es demasiado dinero, y que con todo el dolor de nuestro corazón, hay que dejarle partir.
Se pagaron seis millones de euros por Cleber Santana; siete por Elías; y doce por jugadores como Raúl García, Filipe Luis o Godín... Pero no se podían desembolsar ocho por Diego. Ése que ya luce su cara como “emblema” (Ja, de esos ya no quedan en el Atleti) de nuestro club en carteles y promociones junto a Falcao.
MAGATH LE QUIERE DE VUELTA
La semana pasada, el entrenador del Wolfsburgo, Felix Magath, dejó a un lado el enfrentamiento personal que tuvo con Diego para que nos vayamos haciendo una idea de lo que toca: "No me considero una persona resentida. Opino que todos los hombres cometemos errores y luego intentamos corregirlos. Claramente, Diego está evolucionando de la mejor manera en Madrid y se merece otra oportunidad aquí en el Wolfsburgo".
Mientras tanto, el propio Diego, que según algunos manifestó hace poco que su futuro estaba en Madrid (viendo las declaraciones sólo dijo que “ahora” sólo pensaba en el Atlético) también dejaba la puerta abierta a su vuelta: "El Wolfsburgo es un club muy bien gestionado y Magath es el jefe. Lo importante es lo que él decida. No tengo ningún problema personal con él ni me engancho a problemas que hubo en el pasado".
Así que la prensa ya nos vende que su continuidad será “complicada” y nos engañan con un sustituto que probablemente nunca vendrá: Xherdan Shaqiri, el centrocampista ofensivo del Basilea.
Y PAMPLONA, CAMPO MALDITO, PERO MENOS
Lo que es seguro es que esta noche Diego no estará en El Sadar y el Atlético debe ir acostumbrándose. Con todo lo que ha llovido, una victoria dejaría a los rojiblancos séptimos y ¡a sólo dos puntos de la Champions!
Además, el estadio rojillo es un campo maldito... pero menos. En las últimas cinco temporadas el Atlético ha ganado dos veces allí. Al 2-3 del año pasado con el hat trick de Diego Costa hay que sumarle el 1-2 del último año de Torres (2006-07) y un empate (0-0) en la 2008-09.
Eso sí, antes de eso fueron cuatro derrotas consecutivas, y entre medias otras dos caídas con estrépito (3-1 en la 2007-08 y un 3-0 en la 2009-10 que supuso la destitución de Abel), amén de un par de eliminaciones coperas (1-0 en las semifinales de la 2004-05 y 2-0 en los octavos de la 2006-07).
Confiemos en el efecto Simeone. Y cuando acabe el año, a seguir improvisando.
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