martes, 18 de abril de 2017

El Atleti busca su decimosexta semifinal europea

CUARTOS DE CHAMPIONS- ATLÉTICO 1-0 LEICESTER
Goles: Griezmann (penalti) 
El Atlético de Madrid busca meterse esta noche en su decimosexta semifinal de una competición europea, que se dice pronto.
Sería su sexta semifinal en la Champions, la tercera en cuatro temporadas.
Las tres anteriores llegaron en la que acabaría con la ya conocida e infausta final de Copa de Europa de 1974 ante el Bayern de Múnich; tres años antes, en 1971, siendo eliminados por el Ajax de Ámsterdam; y en 1959, cuando caímos frente al Real Madrid tras un partido de desempate (2-1 en el Bernabéu y 1-0 en el Metropolitano. Pero entonces no había valor doble de los goles fuera).    

SÓLO LLEGÓ EL GOL DE GRIEZMANN... DE PENALTI
El Atleti debe defender la renta mínima de la ida. Un 1-0 gracias a un penalti transformado por Griezmann. Sí, un gol de penalti. El primero que marca el francés esta temporada tras haber fallado tres antes… y el quinto gol del equipo desde los once metros (tras trece penaltis, ocho fallados después de los dos del sábado ante Osasuna… Telita). Para más inri, un penalti que no lo fue, ya que Albrighton derribó a Griezmann al borde del lateral del área. Eso sí, para frenar una carrera imponente y vertiginosa del galo desde su propio campo.
Los rojiblancos habían buscado el gol con empeño hasta entonces (minuto 27), con un tiro al poste de Koke nada más comenzar, y varios disparos más desde fuera del área del propio Koke, Saúl, o Griezmann que no encontraron portería.
El 1-0 al descanso parecía buen resultado, y la alegría reinaba en el Calderón con las noticias que venían desde Múnich: el Madrid también caía 1-0.

EL 1-0 SABE A POCO
Sin embargo, en la segunda parte el videomarcador nos informó por dos veces de que Cristiano Ronaldo le había dado la vuelta al partido en Alemania (1-2) y en el Manzanares el Atleti fue incapaz de poner un 2-0 que habría dado más calma para viajar a Leicester. Tampoco se arriesgó demasiado ante unos foxes que se marcharon sin disparar en el Calderón. Tan sólo Mahrez metió algo de miedo tras una jugada personal en la que reclamó penalti allá donde Griezmann había caído unos minutos antes. Por eso, al final la parroquia rojiblanca se fue a casa con un sabor agridulce.

EL ATLETI HA PASADO CON 1-0 EN SIETE DE DIEZ OCASIONES
Los precedentes son positivos: el Atleti ha superado una eliminatoria europea en siete de las diez veces en las que ganó 1-0 en la ida (precisamente una de las pocas en las que cayó fue el mencionado Ajax en las semifinales de la Copa de Europa de 1971: 3-0); y ya sabe lo que es eliminar al Leicester. Los ingleses sólo habían jugado en Europa en tres ocasiones antes de llegar a esta Champions, y en dos de ellas les dejó en el camino el Atlético de Madrid: en la primera ronda de la Recopa 1961-62 (ese año el Atleti terminó campeón); y en los treintaydosavos de la Copa de la UEFA 1997-98.

AQUELLA ELIMINATORIA CON EL LEICESTER HACE 20 AÑOS...
Todavía recuerdo esa última eliminatoria de UEFA ante los foxes. El Leicester se adelantó muy pronto con un gol de Marshall tras un córner y se encerró. Y el Atleti tuvo que sudar tinta para lograr remontar en la segunda mitad. 2-1, con goles de Juninho y Vieri (el portero del Leicester era el mítico Kasey Keller, que después llegaría al Rayo).
Por entonces era un chaval, y me acuerdo de estar sufriendo frente al televisor y maldiciendo el juego rácano de los ingleses.
En la vuelta fue más fácil, y nos impusimos por 0-2, con goles de Juninho y Kiko.

PERO "EL LEICESTER NO ES EL ATLETI"
Y es que, lo miren por donde lo miren, el Leicester no es el Atleti, por mucho que se empeñen algunos, como el título de esta crónica de Marca: El Atleti no sentencia al ‘Atlético’
Sobre esta extemporánea comparativa he escrito en Esto es Atleti. Porque, ni aunque ahora les entrene Shakespeare, no podrán compararse con nuestro Quijote colchonero.

viernes, 31 de marzo de 2017

Godín, a la caza de convertirse en el defensa con más goles en la historia del Atleti

Hace un mes que no escribo por aquí. Una agenda laboral y personal demasiado hasta arriba y que como os anuncié he fichado por Esto es Atleti han reducido mis apariciones por este blog mucho más de lo que quisiera.
Para no abandonarlo, quiero compartir con vosotros el último artículo que he escrito para Esto es Atleti.
Si uno tira de la lista de los máximos goleadores en la historia del Atleti en una página de referencia como es InfoAtleti, el primero que aparece bajo el epígrafe de “Defensa” es Aguilera con 35 goles (29 en Liga). Pero como todos aquellos que tengáis cierta edad recordaréis, muchos de esos goles vinieron realmente desde la posición de extremo derecha.
Algo parecido ocurre con el siguiente, Rafael Mújica, con 34 goles (32 en Liga). Futbolista que defendió la rojiblanca entre 1948 y 1956 (ganó dos Ligas), pero que realmente se desempeñó en el puesto de mediocentro.

SÓLO LE SUPERAN ARTECHE (28) Y RUIZ (25)
Así pues, los únicos defensas, defensas que están por delante de Godín en estos momentos son Juan Carlos Arteche con 28 goles (18 en Liga) y Miguel Ángel Ruiz con 25 goles (17 en Liga).
Con el que le marcó al Sevilla, Godín suma 22 goles como colchonero, 14 de ellos en Liga, cifra con la que alcanzó al que ha
sta ese día aparecía como tercer defensa más goleador en la historia rojiblanca, Luiz Pereira, con 16 goles (14 en Liga).

22 GOLES, 20 DE ELLOS DE CABEZA...
Así pues, los 22 tantos de Godín (la friolera de 20 de ellos de cabeza) le sitúan a la caza de convertirse en el defensa más goleador en los 114 años de vida del Atlético de Madrid.
Si entráis en Esto es Atleti a leer el artículo podréis encontrar algunas anécdotas que me contaron para el libro (Diego Godín. Coraje, corazón y cabeza) tanto el propio Godín, como Luiz Pereira o Miguel Ángel Ruiz sobre la faceta goleadora del uruguayo. Además, es curioso comprobar cómo Diego suma ya más goles que varios ilustres de nuestro club que jugaban en posiciones ofensivas.


¡Nos leemos pronto!

martes, 28 de febrero de 2017

La mala educación

ATLÉTICO 1-2 BARCELONA
Goles: Godín; Rafinha, Messi. 
El domingo en el Vicente Calderón se dieron varios ejemplos de mala educación o de comportamientos que resultan inapropiados tanto dentro como fuera de un terreno de juego.
En el ámbito deportivo, y en el futbolístico en concreto, hay un juez designado como parte encargada de denunciar y sancionar estas acciones inadecuadas: el árbitro. El problema se agrava cuando el juez es el primero en cometer este tipo de actos y, por ende, puede fomentar esas conductas inoportunas en el resto de actores.

MATEU LAHOZ FOMENTA LA MALA EDUCACIÓN
En el caso que nos ocupa el juez de la contienda tiene nombre y apellidos: Antonio Miguel Mateu Lahoz. Considero que no me equivoco demasiado si afirmo que se trata del colegiado en activo más conocido en estos momentos, lo que creo que tratándose de una profesión como la arbitral (donde la mejor noticia es pasar desapercibido) no es la tarjeta de presentación más recomendable.
Si se le presupone algo positivo al colegiado valenciano es que es un árbitro "que deja jugar", un juez al estilo de la liga inglesa, que no interrumpe el juego por cualquier mínima infracción y que permite que el fútbol sea fluido, ya que no aplica el reglamento al mínimo roce. Prueba de ello es su media de faltas por partido esta temporada: 28.
Pues bien, este domingo Mateu se superó con creces. En un partido en el que creo que cualquiera coincidirá en señalar que no fue bronco señaló 42 faltas: 14 a favor del Atlético, y 28 para el Barça...
Una vez más, y ya son demasiadas, Mateu hizo lo necesario para erigirse en protagonista. Sus diálogos con los futbolistas interrumpiendo el encuentro son tónica habitual, y especialmente paradigmático fue uno (en la foto) en el que abroncó a gritos durante varios segundos al defensa blaugrana Umtiti por haberse dejado caer en una disputa en el área atlética. Mateu, si considera que un jugador finge, menos charlas y más tarjetas. Esos gritos son de mala educación.

EL TEATRO DE VARIOS FUTBOLISTAS CULÉS
Por desgracia, actuaciones como las de Umtiti son frecuentes en el equipo culé. Es norma ver a futbolistas como Neymar exagerando hasta la desesperación (del rival y de la afición contraria) cada vez que recibe (o considera que recibe) una falta.
Otros, como Rafinha, protagonizaron acciones histriónicas más propias de las tablas de un teatro, sobre todo cuando el marcador les acompaña.
Por no hablar de cómo rodean al árbitro en determinadas jugadas que consideran que no les favorecen o para reclamar tarjetas. Un ejemplo es cómo Piqué y Luis Suárez cogieron a Mateu en túnel de vestuarios para que les explicara, otra vez, por qué había anulado el gol de Suárez en el que se la llevó con la mano.
Todo este tipo de comportamientos son costumbre en Can Barça y, por desgracia, son un síntoma de mala educación.


LA BRAVUCONERÍA DE LUIS ENRIQUE
Los desplantes de Luis Enrique con los medios de comunicación son ya tan sonados que se ha llegado a especular con que hasta pudieran costarle el puesto.
Aunque en el ejemplo que voy a citar puede que no le falte razón, el técnico asturiano quiso hacer sangre con la decisión de Simeone de que el césped estuviera algo más lento de lo habitual. Luis Enrique aseguró que el estado del campo benefició al Barcelona en los dos goles (El 0-1 de Rafinha llegó tras seis rebotes ¡Seis!) y que, además, perjudicó al Atlético en una contra en la que Griezmann se emparejó en carrera con Umtiti. Supongo que también favorecería a los rojiblancos en alguna oportunidad.
Lo dicho, sin entrar en que pueda tener razón, aprovechar el resultado para intentar menoscabar las disposiciones del rival es de mala educación.

Y PIQUÉ...
Mención aparte merece la figura de Piqué. Vaya por delante que el defensa catalán no me genera animadversión. Que nunca me he mostrado crítico con sus declaraciones polémicas o con sus salidas de tono en diversos aspectos.
Sin embargo este domingo fue capaz de sacar de quicio a una de las personas más respetuosas y pacientes que conozco: mi padre. Sus exageradísimas pérdidas de tiempo en los minutos finales, cuando le tocó sacar de banda como lateral ya con el 1-2, desesperaban a un santo. "Vale que pierda tiempo, pero que encima no se mofe", protestó mi padre cuando veía a Piqué acercarse con parsimonia a cada saque de banda, pedir sitio, levantar el balón con los pies, y tomarse toooodo el tiempo del mundo para ponerlo en juego. Como digo, no me cae mal el 3 barcelonista, pero sin duda es un ejemplo de mala educación.

Todo este tipo de comportamientos, sumados, hicieron que más de un aficionado colchonero saliera del Vicente Calderón diciendo frases de esta índole: "Mira que me caen mal los vikingos, pero últimamente le estoy cogiendo el mismo asco al Barça"...

NO TODO VALE...
Quiero aclarar que con este artículo no pretendo insinuar que el Barça ganara por el árbitro, ni por el teatro de sus futbolistas, ni por la bravuconería de su técnico, ni por las pérdidas de tiempo de Piqué... Pero sí que en el fútbol, como en la vida, no todo vale, que en Atletis-Barça precedentes hemos visto provocaciones o agresiones muy censurables de algunos jugadores (como Luis Suárez) que no han tenido castigo, que por delante de todo debe estar el respeto al prójimo, al compañero, que las malas artes pueden funcionar en momentos puntuales, pero que a la larga se encuentran inevitablemente y de frente con la reprobación de todos.
El Barça eliminó al Atlético de Madrid de la Final de Copa del Rey siendo inferior al conjunto rojiblanco en tres cuartas partes de la eliminatoria; y este domingo se llevó los tres puntos cuando lo más justo habría sido un empate ante un Atlético que, como mínimo, fue tan merecedor de la victoria como los culés y que durante muchas fases del encuentro dominó el juego.
Pero, como siempre dice Diego Pablo Simeone, "el trabajo paga"; y este Atleti nunca deja de creer... ni de trabajar. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio...