lunes, 4 de diciembre de 2017

Un milagro por Navidad


Lo saben hasta en Azerbaiyán... el Atleti necesita un milagro para pasar a los octavos de la Champions.
Cuando la noche de Halloween, el 31 de octubre, el Atleti no pasaba del empate (otra vez...) con el desconocido Qarabag, ésa era la palabra más repetida en los medios de la prensa española: "El Atleti necesita un milagro"... "a la espera de un milagro"... "sólo seguiría vivo en Champions con un milagro"...

PRECEDENTES ENGAÑOSOS PARA EL MILAGRO
Conforme fueron pasando los días, se buscaron "precedentes" a ese milagro: el Oporto en la 2004-2005; el Stuttgart en la 2009-2010; y el Manchester City en la 2014-2015 pasaron a octavos en situaciones igual o, incluso, más complicadas que las del Atleti, con sólo tres y hasta dos puntos a falta de dos jornadas.
Esta terna de equipos hicieron sus deberes y ganaron sus dos últimas jornadas, por supuesto, pero para completar el milagro el cuarto en discordia (el equipo del que necesitaban un favor para completar el milagro) no era precisamente un debutante azerí en la Champions... el Chelsea y el Bayern de Múnich fueron los cooperadores necesarios para arrancar puntos en el otro partido del grupo y que Oporto y Manchester City lograsen el milagro; y en el caso del Stuttgart los alemanes incluso dependían de sí mismos. Ganando sus dos partidos, pasaban. Y así lo hicieron.     

NO HAY ANTECEDENTES DEL QARABAG EN ROMA...
Que el Atleti gane en Londres no será tarea sencilla, pero ya se ha hecho (1-3 hace sólo tres años, en semifinales). De una victoria o un empate del Qarabag en Roma no hay antecedentes... Tampoco de una derrota, dirán los optimistas.
Les seré sincero, tenía más esperanzas depositadas en que los azerís hubieran puntuado con el Chelsea en Bakú. Los ingleses habían patinado consecutivamente en su doble duelo con la Roma y tenía fe en que el Qarabag pudiera complicarles las cosas en su feudo. De hecho, hasta el "curioso" penalti y expulsión del 0-1, los azerís habían hecho temblar a los ingleses, tiro al larguero incluido.

JORNADA 14
ATLÉTICO  2-1 REAL SOCIEDAD 
Goles: Filipe Luis y Griezmann.

Lo del sábado en el Metropolitano no fue un milagro, pero fue un bonito precedente.
Llegaba la Real Sociedad tocada, muy tocada, tras su eliminación copera con el Lérida. Pero sigue siendo un equipo que juega bien al fútbol, con buen trato del balón, y que llegó a ser líder hasta la jornada tres con otros tantos triunfos. Si encima le otorgas ventaja, puede complicarte mucho las cosas. Y fue lo que hicieron los rojiblancos.

LES DIERON UN GOL DE VENTAJA...
Como si de un hermano mayor se tratase, el Atleti pareció querer regalar un gol de salida a los txuri urdin. Primero fue Thomas el que se jugó un pase cruzado casi en la frontal de su área que acabó en pies de Xabi Prieto, quien cedió a William José y éste, con todo a favor, la mandó alta. Después el propio Xabi Prieto estrelló contra Oblak un buen ataque vasco. A la tercera fue la vencida. Oyarzabal se planta mano a mano ante Oblak, llega antes que el meta esloveno, se adelanta la pelota hacia el lado izquierdo y Oblak llega tarde. No tiene intención de derribarle, pero lo hace. "¿Qué hace? ¿Se quita o qué? No puede desaparecer...", le decían Koke y Gabi desesperados al árbitro. Pero Jaime Latre pitó penalti. Y William José lo transformó fuerte y por el centro (0-1). Tres penaltis ya lleva en contra en Liga el Atleti, el que más. Ninguno a favor. El único...

...Y ENTONCES EL ATLETI EMPEZÓ A JUGAR
El gol sentó de maravilla al Atleti, ya que ahí empezó su partido. Un partido contrarreloj, ya que tenía una hora para remontar. Desaprovechar la oportunidad de ponerse a seis del líder tras el tropiezo del Barça habría sido doloroso.
Así que se puso manos a la obra y pensó que Correa, Pichichi rojiblanco hasta el sábado, sería la mejor solución. Primero le dejó solo ante el portero Gameiro, pero se la sacó Rulli. Después le dejó solo ante el portero Gabi (con un gran pase en largo), pero se la sacó Rulli.
Y recién reanudada la segunda parte, fue Koke el que regaló el gol a Correa, esta vez con Rulli en el suelo, y Correa la mandó por encima del larguero...  Soy de Correa, desde que llegó su desparpajo y su técnica me cautivaron. Es un futbolista capaz de hacer cosas diferentes. Pero no se pueden perdonar tres como las que marró el sábado...

FILIPE SE ECHÓ EL EQUIPO A LA ESPALDA
Y hablando de futbolistas diferentes, por entonces Filipe Luis ya se había echado al equipo a la espalda. El brasileño, capaz de hacerte lo mismo una crítica de cine que el cubo de Rubik, que hablarte de ciencia, ya estaba convertido en extremo puro. Primero cedió un balón que terminó con un disparo envenenado de Koke que salvó Rulli. Y después puso el empate. La jugada la inició Saúl con una galopada prodigiosa por la derecha en la que tumbó a Illarramendi, literalmente. Su centro al segundo palo lo bajó con el pecho Filipe Luis, recortó con la zurda y la pegó con la diestra (1-1). Esta vez Rulli ni la vio.
El Atleti siguió insistiendo. Pero Rulli estaba enorme. Hizo un paradón increíble abajo a cabezazo de Griezmann, y poco después sacó una volea de Torres (recién entrado).
Ya había perdido la cuenta de las veces que me había levantado de mi asiento (ése que ya me voy aprendiendo por dónde queda) y me había tapado la cara con la bufanda, resignado.
Fue un acoso y derribo, con la afición entregada y el equipo de la mano. La causa cada vez parecía más cerca... Pero no llegaba.

Y ME VOLVÍ A SENTIR COMO EN CASA
Hasta el 87. Koke pone un centro pasado y allí Saúl repite una jugaba vista unos minutos antes, aún con 0-1 (que acabó en gol anulado). La prolonga de cabeza y en el segundo poste (literalmente) aparece Griezmnn para enviarla a la red (2-1). No vi ni quién metió el gol. La prolongación de Saúl fue tan buena que en mi zona de la grada ya se estaba celebrando el tanto antes de que entrara. Los abrazos, como con el gol del empate, se repartieron por doquier. Sobre el césped, el equipo era una piña. En la grada, la afición también.
Y por primera vez en estos dos meses y pico de mudanza, me sentí como en casa. Y por primera vez en estos diez partidos como local, experimenté sensaciones como las vividas en el Calderón. Recuerdos de algunas remontadas épicas de esas que no se olvidan. Y, aunque fuera por unos minutos, uno fantaseó con los milagros. Aunque tengan que pedirlos de Azerbaiyán... Que ya casi estamos en Navidad.  

lunes, 27 de noviembre de 2017

Goles son amores

JORNADA 13
LEVANTE 0-5 ATLÉTICO 
Goles: Rober Pier (p.p.), Gameiro (2) y Griezmann (2).
Habrán escuchado muchas veces esta frase y los más talluditos (para que te suene esto ya tienen que tener como mínimo más de 30 años) recordarán un programa de Telecinco con este nombre (entre 1992 y 1993). En "Goles son amores" se repasaba la jornada futbolística de forma desenfadada y el presentador era ¡Manolo Escobar! acompañado de presentadoras habituales de la época como Loreto Valverde e Inma Bruton. El programa contaba con imitaciones a cargo de personajes como Javier Capitán e incluso actuaciones de las Cacao Maravillao. Ya les digo, duró una sola temporada...
Pero que goles son amores es una realidad. Es la salsa del fútbol. Todavía recuerdo unas declaraciones del ínclito Kiko Narváez después de marcarse un partidazo en el Calderón y ser ovacionado por la afición colchonera. Al respecto de su "idilio" con la hinchada rojiblanca Kiko contestó ante la risa generalizada: "Sí, ha estado muy bien. Esta noche hemos echado dos o tres".

HACÍAN FALTA DOS NOCHES DE PASIÓN
Y es que hasta en la pareja que esté pasando por su etapa más gris, no hay como un par de buenas noches de pasión para resucitar la relación. Pero hay que tenerlas, claro.
El Atleti, por fin, ha tenido esas dos noches de desenfreno tras dos meses en los que prácticamente no se rozaban en la cama. El 2-0 ante la Roma que nos mantiene con un hilo de esperanza en la Champions (aunque llegó demasiado tarde) y el 0-5 ante el Levante han cambiado las tornas en los ánimos de la parroquia colchonera.
Hubo un amago de recuperación hace justo un mes. Entonces, titulé "Vencer para revertir dinámicas" tras ganar por 0-1 al Celta. Gracias a ese triunfo, las estadísticas volvían a girar hacia los partidos de Oblak con la puerta a cero o los encuentros sin perder fuera de casa. En esos momentos pronostiqué que "Venciendo al Villarreal y al Qarabag, todo se volverá a ver posible. Incluso jugar bien". Pero no se ganó ni a unos, ni a otros...  
Aquella tarde en Vigo no se pasó de un polvo rápido, y se volvió a la monotonía más absoluta...

En cambio ahora, se han conseguido enlazar dos grandes noches. Por suerte o por desgracia, Antoine Griezmann ha sido el gran artífice de ello, permitiendo incluso que la pasión se haya desbordado con florituras como su golazo de media chilena en Champions.

LA REVOLUCIÓN LA INICIÓ ROBESPIERRE
Contra el Levante el desmelene fue total, una revolución. Y para toda revolución tiene que haber un iniciador y quién mejor que Robespierre. Él (Rober Pier...) acabó en gol en propia puerta (Vaya despejito...) una carrera de Gameiro con pase de la muerte a Correa (0-1). Sólo iban cinco minutos. La contra la había propulsado Gabi con un gran pase en largo. Sería la primera de muchas esa noche en el Ciutat de Valencia.  
En el 20 llegó la segunda. Gran pase profundo de Griemzann tras driblar a un contrario, buen desmarque de Gameiro, pero tira al cuerpo del meta Oier.
Y en el 28 la tercera y la sentencia. Otro gran pase largo de primeras, de Koke, Correa que regatea al portero y su tiro lo salva Chema... pero su intento de despeje queda muerto y Gameiro la empuja a puerta vacía. 0-2, demasiado fácil.
Minutos después, el Levante apenas dio un sustito en un cabezazo desviado de Enes Unal que a punto estuvo de sorprender a Oblak, pero el esloveno se fue sin tener que intervenir siquiera.
Antes del descanso, Thomas (que repitió en el lateral) volvió a coger la carretera de Valencia y habilitó a Gameiro, cuyo tiro abajo salió mordido y lo blocó Oier. El festín llegaría en el segundo acto.

CADA CONTRA ERA MEDIO GOL... O GOL ENTERO
A los trece minutos de la reanudación, pase diagonal de Griezmann para Gameiro y el galo, solo en el área siempre en el precipicio del fuera de juego, controla y con la puntera supera la salida del portero (0-3).
Por entonces, cada contragolpe era medio gol. Griezmann al espacio para Gameiro, pase atrás y tiro de Gabi que rechaza un zaguero.
En el 65, nuevo gran envío de Koke al espacio, carrera de Gameiro, aguanta y la cruza al lado izquierdo entre tres defensas, donde Griezmann se lanza en el segundo poste y marca el 0-4.
En esos momentos, cada contra pasó de ser medio gol, a ser gol entero. Sólo tres minutos después, Griezmann roba en campo propio, lanza para Gameiro y de nuevo se planta en el área. Su tiro lo despeja Oier y en el rechace Griezmann se adelanta a Rober Pier (los franceses de verdad le comieron la moral) y pone el 0-5...

LO DE TORRES NO PINTA BIEN
La goleada iba ritmo de ser histórica. El quinto lo vio Torres en la banda, justo unos minutos después de que le preguntara a mi padre que qué hacía el Cholo que no sacaba a Torres, que el partido estaba para que el 0-5 lo marcara Fernando. Pero esa noche el Atleti no esperaba por nadie.
Era la noche idónea para que "el Niño" se estrenara esta temporada (aún no ha visto portería). Y se intentó, pero no se logró. Primero fue tras una arrancada veloz de Griezmann,  pero Torres la pegó mal y fuera. Y después de un nuevo pase al hueco del 7 (en Levante se desquitó), Torres se marchó en carrera, pero su derechazo lo repelió Oier.
Griezmann parece volver a querer ser Griezmann, Gameiro resucita, Correa ha mantenido un buen tono toda la temporada, y con la llegada de Diego Costa, el futuro de Torres no parece alentador.

Y LOS NÚMEROS VUELVEN A CUADRAR
Pero eso será otra historia. El Atleti ganó en un estadio donde perdió una Liga en la penúltima jornada (en 2016), casi otra (en 2014) y algunos dicen que una Champions (la de ese 2014 con Final en Lisboa una semana después de la del Camp Nou).
El 0-5 le permite adelantar al Madrid y ser tercero, sigue invicto junto a Barça y Valencia, lleva un año sin perder a domicilio, Oblak ya lleva ocho partidos de Liga con la puerta a cero (once en total esta temporada), y hasta Griezmann (seis goles) y Gameiro (cuatro) vuelven a meter goles. La llama de la pasión ha vuelto a reavivarse, ahora deben evitar que se apague de nuevo.  

viernes, 24 de noviembre de 2017

¿Olvidaremos el nombre del Qarabag?

CHAMPIONS- JORNADA 5
ATLÉTICO 2-0 ROMA
Goles: Griezmann, Gameiro.

El miércoles tuve la suerte de disfrutar la previa del Atleti-Roma con grandes colegas rojiblancos como Peris, Bernie, Nelson o Manu. Este último es costarricense de nacimiento, estadounidense de adopción (trabaja en Atlanta), pero atlético de corazón. Pese a estar separado de nuestra ciudad por más de 7.000 kilómetros, todos los años hace alguna visita a Madrid para ver a su equipo al Vicente Calderón. Anoche, era su primera vez en el Metropolitano.

En dicha previa, tras ver cómo el Qarabag hacía un buen arranque contra el Chelsea (larguerazo incluido), pero que el árbitro se cargaba el partido en el minuto 20 con un penalti (que ni fue) y expulsión (menos todavía), Manu contó una anécdota del último partido de Champions que había presenciado en el Calderón, también en la primera fase, el año pasado: "El equipo este ruso al que ganamos en el último minuto con gol de Griezmann".
Sí, sabía de qué equipo hablaba. Curiosamente, sólo hacía unos días me había salido ese partido en otra conversación. Ninguno de los cuatro sentados a la mesa recordamos el nombre de ese equipo ruso. En la conversación anterior de las que les hablo, tampoco. ¿Se acuerdan ustedes de cómo se llamaba? No hagan trampas...

¿HABRÍA SACADO EL CHOLO ESTE ONCE CON OTRA CLASIFICACIÓN?
De camino al Metropolitano, le comentaba a mi padre que dudaba mucho de que, si un triunfo contra la Roma nos valiera el pase matemático a octavos, el Cholo hubiera sacado a Thomas de lateral derecho, a Augusto y a Torres desde el inicio, y hubiera dejado en el banco a intocables como Godín y Gabi... Lo dudo mucho, la verdad.
Estos malos pálpitos se hicieron patentes cuando en menos de cinco minutos Perotti ya había desbordado dos veces a Thomas por su banda (en la segunda de ellas su centro lo remató Pellegrini y tuvo que taponar su disparo... Carrasco) y sobre el minuto diez era Kolarov el que buscaba las cosquillas al ghanés, la colgaba y el remate de Gerson se perdía arriba.
Tenía mala pinta la verdad, con los antecedentes llegados de Azerbaiyán y con un Thomas que parecía un agujero negro para la Roma.

EL ATLETI SE ENTONÓ Y MARCÓ... AUNQUE NO VALIÓ
Pero el Atleti se entonó. Griezmann estaba con ganas de reivindicarse, y avisó en el primer acto con un par de disparos malos que no encontraron portería; Carrasco encaraba como siempre, pero también elegía mal (como casi siempre): amago cuando toca tirar y tiro cuando toca centrar; Koke llegaba con asiduidad desde segunda línea: primero un cabezazo blando, luego no llega por poco a un centro raso de Carrasco.
Y después llegó el gol. Aunque no valió. Augusto roba un balón en la frontal del área y saca un zapatazo que envenena un zaguero a la red. Fue un golazo, pero el árbitro lo invalidó por mano, que fue.

ME VEÍA CON EL UNDÉCIMO EMPATE DE LA TEMPORADA...
Así que sin goles se llegó al descanso, y el tiempo seguía avanzando. Y ya me veía yo con un nuevo empate. Y echando cuentas, habría sido el undécimo de la temporada... y el sexto a cero... en 18 partidos.
Entonces, Simeone metió a Correa por el mencionado Augusto, y a Gabi por Koke, y a Gameiro por Carrasco... Y faltando 23 minutos el Atleti tenía ¡cuatro delanteros en el campo! Torres, Griezmann, Correa y Gameiro...

PERO HUBO PREMIO A LOS CUATRO DELANTEROS
"Sería bonito que el Atleti marcara ahora -le dije a mi padre-. Como premio a que hoy el Cholo sí está siendo valiente y apostándolo todo al ataque. Como refuerzo, que vea que una apuesta ofensiva tiene su recompensa". Y la tuvo.
Sólo un minuto después de saltar al campo Gameiro, combinaron los otros tres puntas: Torres pica un balón para Correa dentro del área, Correa saca un centro desde la línea de fondo, y en el segundo palo la espera Griezmann para sacarse una media chilena impresionante y levantarnos de nuestros asientos (1-0). Golazo. Tremendo.
El gol le vendrá bien al francés (marca dos meses después), acallará pitos y calmará aguas. Aunque ya se han encargado desde el club en los últimos días de que la cosa fuera serenándose: defensa de Simeone y los compañeros, una entrevista en Francia en la que Griezmann dice que descarta marcharse en enero y que quiere ayudar, que no se expresó bien cuando dijo que le gustaría jugar con Mbappe y Neymar... E incluso el Frente coreó su nombre antes de empezar el partido, por todos los méritos que venía haciendo.

GRIEZMANN YA NO ES NUESTRO
También le vino bien al Atleti, por supuesto, que encarriló una victoria importante. Pero no puedo evitar pensar que estos golazos no valdrán más que para encarecer su traspaso. Griezmann ya no es nuestro.
Pero mientras juega aquí, todavía tuvo tiempo para filtrar un gran pase profundo para su compatriota Gameiro, y el galo esta vez dribló al portero e incluso definió bien con poco ángulo (2-0). Un ataque, por cierto, que estoy convencido de que acabó en gol porque el equipo lo encaró con sus cuatro puntas.
Y el Metropolitano volvió a ser una fiesta, de ésas que apenas hemos tenido de momento en nuestra nueva casa.

EL EQUIPO RUSO SE LLAMABA ROSTOV...
Cuando salía del estadio, con una mezcla de alegría, por la victoria y el buen partido presenciado, y de tristeza, por saber que con grandes probabilidades había sido nuestro último partido de Champions en casa esta temporada, le recordaba a mi padre la conversación que habíamos mantenido en la previa: "Así es el fútbol papá, nadie nos acordamos del nombre de aquel equipo ruso. Le ganamos los dos partidos, el Atleti pasó primero, y se nos olvidó por completo su existencia al poco tiempo de habernos enfrentado a ellos. Pero creo que nos acordaremos del Qarabag durante años".
Entonces, un hombre que caminaba a nuestro lado, me mira con una sonrisa melancólica y nos dice: "Rostov, se llamaba Rostov". "¡Eso, el Hansa Rostov!", respondo (creo que ya ni se llama así). Posiblemente, en dos semanas se me haya vuelto a olvidar...
Pero me temo que, por desgracia, ninguno olvidaremos el nombre del Qarabag... Ojalá me equivoque.