lunes, 16 de marzo de 2020

El Atleti, Saúl y el milagro de la vida

El pasado 8 de julio de 2019 me daban la mejor noticia de mi vida: iba a ser padre.
No hay mayor milagro que el de la vida. Se trata de un proceso sencillamente indescriptible y casi mágico; cómo de dos células se crea un blastocisto (un pequeño organismo circular de apenas 200 células que se produce en la primera fase de un embarazo, previa a la conversión en embrión) que termina nueve meses más tarde en un precioso bebé.

NUESTRO "BLASTOCITO" IBA CRECIENDO
Nuestro "blastocito" (como le llamamos cariñosamente durante las primeras semanas) fue evolucionando y cada paso por la consulta era un motivo de celebración y de insondable ilusión. Escuchar sus primeros latidos, verle en las primeras ecografías, y descubrir cómo iba creciendo, de un microorganismo de apenas unos milímetros, hasta ir cobrando la primera forma de feto, semejante a una pequeña judía blanca.  
Y de una pequeña judía, fue adquiriendo el tamaño (que no la forma) de una ciruela... una manzana... una coliflor... una lechuga... hasta salir con unas dimensiones similares a las de una sandía.

¡IT´S A BOY! ¡IT'S A BOY!
El 23 de octubre, cuando medía unos 23 centímetros (con 20 semanas), nos confirmaron, por fin, el sexo: ¡Un niño! No podía parar de acordarme de la escena de 'La Casa de Papel' en la que Denver grita por cada rincón: "¡It's a boy! ¡It´s aboy!". Hasta me puse ese vídeo como estado de whatsapp.

LA "BROMA" SOBRE SU FUTURO NOMBRE
Pero aún antes de conocer el sexo, ya estábamos a vueltas con el nombre. A modo de broma, le hice a mi pareja la siguiente propuesta:
- "Si es niño, le pondremos el nombre del que marque el primer gol del Atleti en el partido previo a su nacimiento: si marca Costa, Diego; si es Morata, Álvaro; si lo mete Koke, Jorge, si es Thomas, Tomás...".
- "¡Vete a freír espárragos!", fue su respuesta. O tal vez me dijo algo peor...

LE GUSTÓ EL NOMBRE DE SAÚL, POR SU SIGNIFICADO
Sin embargo, del virus que la había inoculado (quizá no sea la mejor expresión en estos momentos...), quedó un germen. Y una tarde, cuando volví del trabajo, me soltó a quemarropa: "Me gusta el nombre de Saúl".
Cristina había estado investigando, y el motivo era el significado de su nombre. De origen hebreo, Saúl significa "el deseado" o "el pedido a Dios". Y Saúl era un hijo, sin duda, muy, muy deseado por nosotros.

LE DIMOS LA NOTICIA A MI ABUELO, A SUS CASI 97 AÑOS
Unos días después de esta conversación, nos encontrábamos en Compostela. Habíamos ido a visitar a mi abuelo aprovechando el Puente del Pilar para darle la gran noticia: a sus 96 años largos (ha cumplido los 97 este 12 de marzo) iba a ser bisabuelo. Su emoción fue tan enorme que iba soltándole la buena nueva a todo el que se cruzaba.

"VENGA, SI MARCA HOY SAÚL..."
Y una de esas noches, estábamos cenando en un bar y en la tele estaba puesto el Noruega-España. "Venga, si marca hoy Saúl, le llamamos Saúl", me dijo Cristina a modo de órdago. Acepté con cierta reticencia. "Bueno, pero si no marca también se puede llamar Saúl...", contesté titubeando.
No en vano, Saúl llevaba casi siete meses sin cantar un gol...
Pero apenas unos minutos después de esta "apuesta", zapatazo desde fuera del área y ¡Gooool de Saúl! True story.

Y EN EL PARTIDO PREVIO AL DÍA D...
Los meses fueron transcurriendo, y después de un embarazo muy sufrido (nauseas y vómitos durante toooodo el embarazo, ardores, súper olfato, heparina, insulina por azúcar alta en la recta final) nos programaron el parto para inducirlo, ya que venía muy grande y no querían esperar más. Sería el viernes 6 de marzo.
El nombre estaba ya más que decidido y "la broma" había quedado casi en el olvido, pero el fin de semana antes del Día D el Atleti visitaba al Espanyol y ¿saben quién marcó el primer gol colchonero? Por supuesto, zurdazo de volea de Saúl a las mallas.

YA EN EL PARITORIO... MARCÓ JOAO FELIX
Finalmente Saúl no nació el día 6, sino el sábado  7. Se hizo esperar hasta el último minuto. Mientras se jugaba el Atleti-Sevilla, su madre y yo sufríamos en el paritorio respirando con las contracciones, relajando los hombros, haciendo "aaaaaaaah" con la boca bien abierta para intentar dispersar el dolor, y balanceándonos sobre la pelota de yoga. Por cierto, el primer gol rojiblanco lo marcó Felix, Joao. Pero ya saben que aquello era una broma.

A las 7 y 7 de la tarde del día 7 nació por cesárea Saúl Fernández Vélez. O como diría Carmen, nuestra sobrina de cinco años: Saúl Fernandes Veles (hace mucho que se aprendió de memoria el nombre de su primito). 777, por lo que sin duda será un niño que nos traerá y tendrá toda la suerte del mundo.

SAÚL SE ESTRENÓ CON UN LIVERPOOL-ATLETI
Así las cosas, el primer partido que iba a "presenciar" Saúl iba a ser, ni más ni menos, que un Liverpool-Atleti de Champions. ¡Casi ná!
El vigente campeón de Europa visitó el Metropolitano en la Ida como líder destacadísimo en Inglaterra (44 partidos llevaba sin perder en la Premier...). Y cayó, 1-0. Y marcó Saúl, ¿quién si no?

Sin embargo, las apuestas y los expertos seguían dando como favoritísimo para clasificarse al Liverpool. El partido era importante por sí solo, sin duda. Pero para mí cobraba una relevancia singular: era mi primer partido del Atleti junto a mi hijo. Y me hacía especial ilusión poder contarle en un futuro que todo salió bien.

OBLAK SOSTUVO AL ATLETI
Y no salió mal el Atleti, con un tiro al lateral de la red de Diego Costa a los pocos segundos. Pero fue el Liverpool el que tuvo el dominio total de la posesión y de las ocasiones. Y ahí emergió agigantada la figura de Jan Oblak. En la primera parte tuvo que emplearse a fondo ante un cabezazo de Wijnaldum; un disparo cruzado de Chamberlain; o un centro-chut de Alexander-Arnold. Diluviaba sobre Anfield, pero el esloveno bebía agua de su botella. Le tocó sudar. Aunque nada pudo hacer al filo del descanso ante un cabezazo picado de Wijnaldum (1-0).

Y YO ME ACORDÉ DE ANFIELD EN 2010
La cosa no pintaba bien. Pero en ese momento recordé la cita vivida diez años antes en ese mismo escenario. Entonces, el Atleti también defendía un 1-0 de la Ida. Y descubrí que también ese día el Liverpool igualó la eliminatoria en el mismo minuto, el 43 (entonces marcó Aquilani). Y me agarré a ese recuerdo para ser optimista esperando un feliz desenlace.

En el segundo acto, Oblak aún tuvo que meter una gran mano a otro tiro de Chamberlain; rechazar un remate abajo de Firmino; despejar un zapatazo de Alexander-Arnold; y rezar mientras observaba cómo un cabezazo a bocajarro de Robertson sacudía todas las gotas de lluvia que anidaban en el larguero. Pero el Atleti resistió. Y llegó a la prórroga. Como diez años antes.

SAÚL LUCHABA CON SU MAMÁ POR AMAMANTARSE
Mientras tanto, Saúl había luchado con su mamá por amamantarse (el mito de la lactancia materna es una realidad dolorosa), había llorado, había gemido, había pataleado... pero llegó pletórico de fuerzas para la prórroga.

Y nada más comenzarse, Firmino marcaba el 2-0. No pasaba nada, en 2010 el Liverpool también puso el 2-0 nada más empezar la prórroga. "Mejor ahora que cinco minutos antes", pensé.

Y ENTONCES COMENZÓ EL FESTIVAL
Y entonces comenzó el festival. El Atleti, que había esperado agazapado casi 100 minutos, tuvo su oportunidad. Y golpeó.
Adrián San Miguel, portero español que cubría la baja de Alisson, y al que sólo habíamos visto hasta entonces por sacar un remate a Correa con la cara, regaló un mal despeje a Joao Felix, éste encontró a Marcos Llorente, y el rubio dibujó un pase a la red, desde fuera del área, junto a la cepa del palo. 2-1, el Atleti volvía a estar dentro.

SU MADRE TRANQUILIZABA A NUESTRO SAÚL...
Salté del sofá para celebrarlo, y con la emoción del momento creí que el autor del tanto había sido Saúl. Su madre tranquilizaba a nuestro Saúl para que no pensara que le había tocado por padre un desequilibrado: "Tranquilo Saúl, papá sólo está contento".

De ahí al final, todo lo que hizo Llorente fue de auténtico crack. En el minuto 105 robó un balón en su propia frontal y echó a correr como un loco. Encontró un socio ideal en Morata, que cambió de ritmo y se la devolvió a Llorente, cuya carrera temeraria había llegado hasta frontal ajena. Allí, se la colocó a su pierna buena y soltó un latigazo letal. 2-2. El milagro estaba hecho.    

EL ATLETI CONQUISTÓ ANFIELD...
El Liverpool ya no tuvo capacidad de reacción ante sendos mazazos, y todavía en el 120 un pelotazo de Saúl (Ñíguez) al cielo de Anfield,  buscando el pitido final, volvió a encontrar a Llorente, que la pinchó, caracoleó, y tiró una doble pared con Morata que terminó con el 2-3 del delantero, que aprovechó para pedir la redención de todos sus pecados. 

...Y ME PARECIÓ VER SONREÍR A SAÚL
Fue un partido muy largo, muy, muy intenso, en el que hubo que respirar, relajar hombros, decir "aaaaah" con la boca bien abierta para paliar el dolor y resistir. Resistir para al final poder ver la luz.
Y cuando acabó todo, miré a Saúl, le di un beso, y me pareció verle sonreír...

"TE VA A SALIR DEL MADRID"...
Hay quien ya me vacila y me dice "te va a salir del Madrid...". Eso será algo que decida él en su momento.
Lo que yo intentaré inculcarle es que aprenda a perseguir sus sueños, a no rendirse jamás, a resistir, a esforzarse por aquello en lo que crea. Que todo lo que haga, sea con pasión. Que nunca desista, que no deje jamás que alguien le diga que no puede hacer algo, que siempre crea en sí mismo. Y que lo que se consigue a través del trabajo constante, del superarse día a día, y del sacrificio, sabe muchísimo mejor que cualquier cosa que pueda conseguir por la vía rápida o mediante ayudas externas.
Que no tenga miedo a equivocarse o a errar. Y que siempre es mejor arrepentirse de algo por haber fallado, que lamentarse toda la vida por no haberlo intentado.
Y que lo más importante en esta vida es "ser buena persona". Como diría Santi Denia.

¡Feliz vida Saúl! Estaré vigilándote de cerca para todo aquello que puedas necesitar.

PAPÁ (Todavía lo escribo y no me creo que me esté refiriendo a mí)

lunes, 13 de enero de 2020

La eterna prórroga

FINAL SUPERCOPA DE ESPAÑA
REAL MADRID 0 - 0 ATLÉTICO DE MADRID
Ser hincha del Atlético de Madrid lleva aparejado un lastre muy pesado: tener como vecino en la misma ciudad y como eterno rival a uno de los equipos más poderosos del mundo (si no el que más).
Durante más de cien años de máxima rivalidad, el Atlético de Madrid ha capeado esta lucha tenaz con sus altibajos, con épocas muy oscuras, pero también con felices éxitos.

CON EL CHOLO EN LOS DERBIS: ATM 9; X 12; RM 10
Pero en los últimos tiempos, desde la llegada del Cholo Simeone como entrenador, la confrontación se ha vuelto extremadamente igualada: nueve triunfos colchoneros; doce empates; y diez triunfos merengues. Y eso que los tres primeros derbis con Simeone recién llegado se saldaron con derrotas rojiblancas.

CINCO FINALES Y LAS CINCO A LA PRÓRROGA
La igualdad se ha vuelto tan, tan mayúscula que en las cinco Finales que han disputado Madrid y Atleti desde la llegada del Cholo (Copa del Rey 2013, Champions 2014, Champions 2016, Supercopa de Europa 2018 y Supercopa de España 2020) todas han llegado a la prórroga, y dos de ellas a los penaltis.

ALGUNOS YA NO SOPORTAN LOS DERBIS
Tengo varios amigos que me dicen que no soportan las semanas de derbi, que lo afrontan con un tremendo hartazgo que les hace repudiar este enfrentamiento. La rivalidad con los vecinos (literales) de enfrente se hace insoportable. Y más aún con el desenlace de estos últimos duelos decisivos, uno tiene la impresión de vivir en una eterna prórroga.    

AYER LO VIVÍ EN LA PEÑA ATLÉTICA BECERRA
Ayer me tocó vivir el enésimo derbi con la Peña Atlética Becerra de Parla. En Gol me pidieron que grabara el ambiente de cómo vivían esta Final de la Supercopa en una peña del Atleti y no se me ocurrió una mejor.
Es una de las peñas más antiguas de todo Madrid (fundada en 1973), cuenta con más de 200 socios y con un local a la altura de pocos, convertido en un auténtico museo en rojo y blanco con sus camisetas, sus fotos y un precioso mosaico en una de las paredes con el que uno casi se siente como en el mismísimo Metropolitano.
Lo bonito de vivir el fútbol en una peña es que se respira la esencia del aficionado de toda la vida, del que ama el fútbol de bota y bocadillo, del que te cuenta que él ya iba a animar al Atleti al Metropolitano, pero al antiguo, en los años 40 y 50.

KEMPES, SU SOCIO MÁS VETERANO
Como 'Kempes', el socio más veterano de la peña y uno de sus fundadores, que recuerda cómo en los inicios tenían que ir por ahí pidiendo dinero a "patrocinadores" porque no tenían un duro ni para poner un bus para ir al Manzanares. "Para mí la peña es lo más grande, casi más que mi familia", me asegura. A sus 76 años me cuenta que "desde hace muchos años no soporto los derbis, no puedo con la tensión. En el Calderón siempre cedía mi carnet de socio a algún amigo para que fuera él".
"¿Y qué hace usted hoy aquí?", le pregunto. "Pues ya ves el caso que le estoy haciendo", me responde. Y es verdad, paseando de un lado a otro, Kempes apenas miraba la pantalla más que de reojo.
Con mucha más intensidad lo vive Javi, el presidente de la Peña, que me repite antes de que empiece el partido que está "nervioso, muy nervioso". Lo mismo está tocando el bombo, que echándose las manos a la cabeza, que subiéndose a una especie de banquillo que han montado con varias de las butacas que rescataron del Vicente Calderón.

EL ATLETI PRESIONA ARRIBA Y TIENE SUS OCASIONES
El choque comienza y el Madrid ya ha tirado dos veces, Casemiro y Modric, que hacen intervenir a Oblak. "A ver si estos también nos van a dar un repaso como el Barça", lamenta uno.   
Pero el partido es totalmente distinto. El Atleti presiona arriba y fruto de ello genera varias ocasiones: primero Ramos falla estrepitosamente una entrega y se la da en la frontal a un Joao Felix que la pega fatal y no encuentra ni puerta (a un chico que ha costado 120 millones hay que exigirle mucho más); después Correa roba a Mendy y Morata se tira ante Courtois; y en un nuevo robo, de Lodi, Morata la pega a la derecha de Courtois.
La primera parte termina y el ambiente en la Peña Becerra es de optimismo: "Nada que ver con el Barça, estamos dando la cara".

POCAS OPORTUNIDADES... Y MUCHOS NERVIOS
El segundo tiempo comienza con un par de sustos de Jovic, sobre todo el segundo con un disparo cruzado por poco.
Después la gente se caliente por un agarrón reiterado de Fede Valverde sobre Joao Felix que Sánchez Martínez deja sin tarjeta. "Antes a Isco le ha perdonado dos jugadas de tarjeta, y luego a Felipe a la primera se la ha sacado", lamenta Carlos, otro miembro de la Peña.
El partido avanza, y los nervios crecen, pero las ocasiones brillan por su ausencia. El personal se sobresalta ante una clarísima de Fede Valverde, que remata contra su propia rodilla; y después maldice la definición de Morata tras elegir el palo corto en un mano a mano con Courtois, tras un maravilloso pase de Trippier.

Y OTRA VEZ A LA PRÓRROGA
Los 90 minutos se consumen con una gran ocasión que Rodrygo malogra con un tiro al centro y después con sendas amarillas a Mendy y a Modric muy aplaudidas por los peñistas. Y el partido se acaba con una falta lejana de Thomas que intenta sorprender tirando directo desde muy lejos. Y ya estamos aquí, en la eterna prórroga.

"¿Cómo lo ves, Jose?", me pregunta Ismael y algún peñista más, como intentando encontrar una frase tranquilizadora que calme sus nervios. "Difícil, falta gol en los dos lados. Sólo espero que no vayan a penaltis", es lo poco que les acierto a decir.
Pero por momentos parece que el gol sí pueda llegar. El Atleti se muestra algo más entero físicamente, y en una gran jugada coral Vitolo remacha una pared con Morata, muy forzado, y despeja Courtois.

LA RECTA FINAL SE ACELERA... Y VALVERDE CAZA A MORATA
Y en el último cuarto se acelera todo, intentando evitar el desenlace más azaroso de los penaltis. Courtois se come un córner, pero después saca con el pie izquierdo una chilena de Morata; el Madrid tiene una doble ocasión de Modric y Mariano que encuentra a Oblak; y llega la jugada del partido: en un balón que parecía muerto en medio campo, Carvajal despeja mal, y Saúl asiste a Morata, que controla a la perfección y se embala para quedarse solo ante Courtois. Valverde le persigue, y le caza por detrás, con las dos piernas, en una entrada criminal que bien podía haber lesionado al 9 rojiblanco. ¡Roja oscura!

VALVERDE MVP, EN "LA SUPERCOPA DE LOS VALORES"
Valverde hizo un gran partido, cierto, pero esa entrada por sí sola considero que sería merecedora de que no le hubieran dado el premio al jugador del partido. En la autoproclamada por Rubiales como "Supercopa de los valores", triste ejemplo se da a los niños si se elige como el mejor a un futbolista que decidió el partido anteponiendo el resultado al juego limpio.  
Apenas quedaba un suspiro, y Correa pudo cambiarlo todo, primero con un centro que envenenó Mendy y salvó Courtois, y después con un recorte a Ramos y un disparo que volvió a rechazar el meta belga.

ALGUNOS NI VIERON LOS PENALTIS
Y la tanda de penaltis ya es historia. Fueron varios los que se levantaron de sus asientos y cogieron la puerta ("Esto yo no lo aguanto", decían) y otros hicieron lo propio conforme vieron avanzar el fatal desenlace: Saúl al palo, Courtois adivina a Thomas...
Y una Final más, el Atleti nadó y nadó, luchó y luchó hasta la extenuación, para al final terminar muriendo en la orilla.

Y EN LA PEÑA AL FINAL, "ORGULLOSOS"
El presi, Javi, da la cara y me atiende para Gol al final del partido: "Yo estoy orgulloso. Esto es el Atleti, corriendo y luchando por los títulos hasta el final, hasta el último minuto de la prórroga". Y a buen seguro que Kempes, con el que no pude hablar al final del partido, sentía algo parecido. Algo similar a lo que sentiría con ese Atleti de los años 70, cuando fundó la Peña Atlética Becerra, que ganó en esa década tres Ligas, dos Copas del Rey y una Copa Intercontinental.
Y esta vez no se ganó, pero con el Cholo, desde luego, está ahí, "luchando hasta el último minuto por los títulos".  

miércoles, 8 de enero de 2020

¿Quién es mejor: Ángel Correa o Joao Felix?

Quizá alguno lea la pregunta y se eche a reír. Sé que los habrá.
Pero si el fútbol son goles, asistencias, participación efectiva en el desenlace de las jugadas... si comparamos las estadísticas del argentino y del portugués en esta primera mitad de temporada... sale ganando el rosarino, de largo.

CORREA ES EL QUINTO MÁXIMO ASISTENTE DE LA LIGA
Correa suma ya tres goles en Liga y la nada despreciable cifra de cinco asistencias. Sólo Messi, con siete, y Luis Suárez, Rodrigo y Banega, con seis, han dado más pases de gol que el 10 del Atleti en esta primera vuelta. Y lo hace además habiendo jugado tan sólo 822 minutos de los 17.100 disputados esta Liga. Ni un 50%, con sólo ocho encuentros de titular.
En gran parte, porque en verano tenía pie y medio en Milán, apenas hizo pretemporada porque estuvo "enfermo", y fueron muchos los que señalaron su venta como obligada para que llegara Rodrigo Moreno. Algunos incluso llegaron a vilipendiar al argentino porque no se hubiera marchado, después de que se truncara el fichaje del delantero ché.

SU PRIMERA ASISTENCIA, POR PARTIDA DOBLE
Pero se quedó. Y poco a poco fue entrando en el equipo... y asistiendo... por partida doble en su primera vez esta temporada, ante el Athletic. Primero a Saúl, el 1-0, tras una jugada personal en la que se coló entre tres zagueros bilbaínos después de un gran control orientado y dos recortes; y más tarde a Morata, el 2-0 definitivo, con un centro tenso al segundo palo para que el madrileño sólo tuviera que empujarla.
Repitió asistencia a Morata la semana siguiente en Vitoria, el 0-1, devolviéndole una pared con un buen envío en profundidad para dejar solo al 9.
Después se estrenó como goleador, en el Metropolitano, logrando entonces el 1-1 que comenzaba la remontada contra el Espanyol, al remachar de cabeza un centro chut de Morata.

EN LOS ÚLTIMOS TRES PARTIDOS LLEVA DOS GOLES Y DOS ASISTENCIAS
Y también en el Metropolitano, ante Osasuna, asistía nuevamente a Saúl con una dejada al primer toque para que el ilicitano se metiera hasta la cocina.
Fue en el Villamarín cuando se salió, alimentando, eso sí, su mala fama de revulsivo (no le gusta para nada esta etiqueta). Entró al campo en el minuto 56, y sólo dos minutos más tarde roba la bola a Álex Moreno, se planta ante Joel, le regatea, y marca el 0-1 para romper el partido. Y en el 84, su jugada favorita, la del equilibrista en el alambre. Se marcha por el flanco derecho, se para, vuelve a arrancar, la pisa, retoma la carrera y la pone al primer palo donde encuentra el taconazo certero de Morata (0-2).

CORREA SIEMPRE MARCA EL PRIMERO DEL ATLETI
La guinda la puso este sábado ante el Levante, con un golazo rematando de perfecta volea cruzada un centro de Trippier desde la derecha. Otra vez, el 1-0. Otra de sus virtudes: Correa no marca el 3-0 ó el 4-0 de partidos sentenciados. Sus tres goles esta temporada han sido el primero del Atleti. Y entre 2017 y 2018 diez de sus once dianas también fueron la que inauguraba el marcador para los rojiblancos. Un dato poco desdeñable.  

CORREA COSTÓ 8 MILLONES DE EUROS, JOAO FELIX, 127   
Otro baremo a favor del 10 colchonero: Correa fue fichado hace cinco años (también con 19) por unos ocho millones de euros (no pudo debutar hasta un año después por sus problemas de corazón); mientras que Joao Felix vino este verano como uno de los fichajes más caros de la historia del fútbol: 127 millones (ó 120, según los registros que tengamos en cuenta). Sólo Neymar 222 millones, Mbappe y Coutinho, por unos 150 millones cada uno, superaron su tremendo desembolso. 

EN LIGA, JOAO FELIX LLEVA DOS GOLES Y UNA ASISTENCIA 
Y para tamaño número en el cheque, los registros de Joao sobre el campo están siendo muy discretos. En Liga sólo lleva dos goles: marcó el 1-2 que inició la remontada contra el Eibar, empujando a puerta vacía una asistencia de Diego Costa; y puso el 0-2 en Mallorca tras un disparo que rebotó en un defensa y cambió de palo la trayectoria del balón.
Su única asistencia se la dio a Vitolo en Leganés. Tras una bicicleta, filtró un pase dentro del área al canario y éste la cruzó para poner el 0-1.
Pese a estar un mes lesionado, el portugués ha disfrutado de muchos más minutos que el argentino: 1.089 repartidos en 15 partidos, 14 de ellos de titular.

EL PORTUGUÉS HA IDO DE MÁS A MENOS
Un bagaje demasiado pobre para un Joao que además ha ido de más a menos, ya que todas las jugadas reseñadas fueron en las primeras seis jornadas.
Comenzó maravillando con una espectacular arrancada maradoniana en la jornada inaugural, empezando con un caño en parado y dejando atrás a tres futbolistas del Getafe, hasta terminar siendo derribado en el área. Penalti, que luego para colmo fallaría Morata. Pero luego no ha vuelto a haber más que detalles de este futbolista que promete ser diferente.
 
Sólo en la Champions Joao Felix supera a Correa. En la máxima competición continental el argentino aún no se ha estrenado, mientras que Joao suma dos goles, ambos ante el Lokomotiv y uno de ellos de penalti.
¿Se imaginan cuántas veces habríamos visto repetidos en televisión el gol de Correa regateando a Joel, o el de volea contra el Levante, si los hubiera firmado Joao Felix?
Por cierto, que aunque algunos parecen creer que el argentino tiene 32 años y lleva diez en el club, sólo tiene 24. Otros, con 24 años, todavía son catalogados como "promesas" en ciernes.

EN SU PRIMERA TEMPORADA, CON 20 AÑOS, CORREA MARCÓ OCHO GOLES
Por último, para aquellos que quieran escudarse en que es el primer año del "menino" en el Atlético de Madrid, justificación muy válida, también voy a darles los números de Correa en su primera temporada de rojiblanco: marcó ocho goles y dio tres asistencias.
Joao lleva cuatro goles y una asistencia, podría estar en la media. Pero Correa lo hizo en apenas 1.390 minutos (sólo jugó doce partidos de titular en toda la temporada); Joao Felix lleva ya 1.379 minutos en total (prácticamente los mismos) y ha disputado 17 partidos desde el inicio.
Así que, vistos los números y repasados los argumentos, yo les pregunto ¿quién es mejor hoy para este Atlético de Madrid? ¿Correa o Joao Felix...?