jueves, 22 de septiembre de 2016

La valentía tiene premio

JORNADA 5- BARCELONA 1-1 ATLÉTICO
Goles: Correa.
Les confesaré algo: los Barça-Atleti no son lo que eran...
Su intensidad es máxima, a uno se le puede salir el corazón de la boca viéndolos, la tensión y los rifirrafes entre los jugadores de ambos conjuntos son constantes... Pero el espectáculo vertiginoso de antaño hace tiempo que murió.
Las tremendas galopadas a la contra de Kosecki y Caminero para remontar un 0-3 en la 93-94 (4-3); la dolorosa eliminación copera tras el póker de goles de Pantic en el Camp Nou (5-4); o las remontadas por 4-2 (con Agüero tumbando a Gabi Milito como ayer emuló su compatriota Correa -se me asemejan en muchas cosas- con Mascherano) y 4-3 (con Agüero y Forlán en plan estelar) a finales de la pasada década, son partidazos bañados de goles que ya no volverán...

EL CLÁSICO BARÇA-ATLETI ACTUAL
Lo dijo el Cholo en zona mixta: la primera parte ha sido el clásico Barça-Atleti...
El clásico Barça-Atleti de los últimos años. Con un Atleti bien replegado atrás, basculando como un acordeón, con un repliegue intensivo impecable y sin dejar ni una sola fisura... y un Barça con una posesión insultante (71%-29%... Oh Dios mío), rondando casi siempre el área rojiblanca (lo que deja el corazón de nuestra ajada afición en un puño), pero sin ser capaz de generar oportunidades claras.
Alguna vez el Barça asusta, como en un zurdazo fuera del área de Messi que blocó bien Oblak, o un derechazo de Neymar (tras un error de Saúl en la salida) que lamió el poste; y alguna vez, el Atleti se estira y responde, como en un disparo cruzado de Carrasco (bien en la primera parte; ausente en la segunda) que repelió Ter Stegen, o un zapatazo a las nubes de Filipe (el resto lo hizo todo bien) tras una buena contra.

TANTO MERODEAR SUELE ACARREAR CASTIGO
Sin embargo, con este planteamiento (que se ha repetido de forma muy similar en los últimos Barça-Atleti de Liga o de Champions, donde casi siempre ganó el Barça por escaso margen), tanto merodear el área colchonera acaba acarreando su castigo.
Así, en el minuto 41 Rakitic apareció desde segunda línea aparentemente de la nada y con la cabeza fusiló un perfecto centro de Iniesta (1-0), el mejor culé junto a Piqué.
Así se llegó al descanso. Sabiendo que el Atleti debería dar un paso adelante, con el consiguiente riesgo que conlleva dejar metros de campo a través a tres depredadores como Messi, Luis Suárez y Neymar.

EL ATLETI DIO DOS PASOS ADELANTE...
Pero, como casi siempre que se ve por debajo, el Atleti dio el paso adelante. En cinco minutos, llegó más que en toda la primera parte. Un tiro de Griezmann lo detuvo Ter Stegen; un pase de la muerte de Filipe Luis lo cortó la zaga culé; y en una buena contra, Griezmann la pegó de pena, con Carrasco en buena posición.
Y entonces, se hizo la luz para el Atleti. El mayor depredador culé, Messi, se marchó lesionado; y Simeone dio dos pasos más hacia adelante, introduciendo en el campo a Correa por Saúl y a Torres por Gameiro (el francés rompió por velocidad a la zaga blaugrana. Pero no se pudo finalizar ninguna de sus arrancadas).

...Y TUVO PREMIO
Y apenas le había dado tiempo a Correa a colocarse las medias y a Torres a atusarse el flequillo (miento, esto sí le había dado tiempo), el Niño asiste al argentino con un toque sutil que se cuela entre las piernas de Piqué, y Correa tumba a Mascherano con un recorte, emulando a su hermano Kun, y la coloca tan ajustada al poste derecho de Ter Stegen que todavía la está buscando. 1-1. Quedaba media hora por delante y el cuerpo sólo me pedía comernos a los culés.

LAS PERSONAS NO CAMBIAN
Pero las personas no cambian. El Cholo, que había sorprendido con ese doble cambio tan ofensivo, tardó diez minutos en meter a Thomas por Carrasco en el campo y reducir los riesgos. En honor a la verdad, un Atleti en el Camp Nou con Griezmann y Carrasco en bandas, y Torres y Correa en punta, hubiera sido ofensivo hasta para el propio Radomir Antic.
El Cholo tiene su esencia conservadora, pero el Camp Nou y este Barça de vértigo asustan y te obligan a recular. Y eso que Luis Suárez no tuvo el día (otra vez se retrató con una plancha a Filipe) y Neymar fue totalmente anulado por Juanfran (enorme). El brasileño aún tuvo una falta en la frontal que nos hizo a todos contener la respiración.
¡Y qué demonios! El Camp Nou no era Milán, y el 1-1 valía. Más tras el empate en casa dos horas antes del Madrid.

EL QUE NO ARRIESGA NO GANA
La valentía tiene premio. Dice el refrán que el que no arriesga no gana, y el riesgo del Cholo ganó un punto. Un punto importante, que el año pasado nos habría hecho ganar la Liga, porque se perdieron ambos partidos con el Barça. Y es que, a veces, salir de aquello a lo que estás acostumbrado, ser valiente y dar un paso al frente, provoca resultados altamente satisfactorios. Y este Atleti, siempre va de frente. Los pasos atrás, ni para coger impulso.
Seguimos trabajando... y sin cuatrivote.      

jueves, 15 de septiembre de 2016

Alta clínica

JORNADA 1 DE CHAMPIONS- PSV 0-1 ATLÉTICO
Goles: Saúl
El paciente llegó a la consulta con cierto recelo. Sabía que había hecho los deberes, que los resultados estaban mejorando, volviendo a ser los que obtenía antaño, que estaba trabajando bien... Pero había sufrido tanto los últimos meses. El golpe había sido tan fuerte y estaba tan reciente... todavía tan fresco que podía sentirlo... que realmente no estaba convencido de que estuviera curado. Era consciente de que iba por la buena dirección, pero ¿de verdad estaba ya listo para volver a caminar solo, con la fuerza y determinación que lo hacía antaño?
Volvía a encontrarse con su mayor anhelo, la fuente de sus desvelos, el motivo de sus sueños... pero a la vez su peor pesadilla. Aquello por lo que más había luchado, su niña bonita, su prioridad absoluta, pero también su mayor azote, su trauma más enquistado, su experiencia más ingrata.
Pero el reencuentro era inevitable. Había que afrontarlo, volver a levantarse, mirarle de frente a los ojitos... Y ver lo que sentía.
Así salió el Atleti a Eindhoven.

EL ATLETI SALIÓ A POR EL PARTIDO
Salió decidido a llevarse el partido. Los tres primeros minutos fueron un monólogo rojiblanco, tocando con fluidez en su frente de ataque, sin dejar al PSV llegar siquiera al medio campo. En ese tiempo, Filipe Luis (en un estado de forma impresionante) ya se coló hasta la cocina y sólo la salida de Zoet evitó que se plantara solo ante él, tras un pase profundo de Saúl.

EL ÁRBITRO ESTUVO DE NUESTRO LADO
Sin embargo, el PSV contestó con fuerza. Primero, Giménez salva al cruce una colada de Narsingh (una pesadilla con su endiablada velocidad); y después, gol anulado a De Jong por una supuesta falta previa en el salto de Héctor Moreno sobre Filipe. Fue la primera de una serie de decisiones polémicas del árbitro inglés Martin Atkinson, que nos benefició en todas ellas (excepto en el penalti).

DOMINIO Y GOL DE SAÚL
Después, el Atleti volvió a su dominio. Filipe Luis parecía más un extremo que un lateral, y una de sus subidas terminó con un zurdazo ligeramente cruzado fuera de Koke.
Saúl avisó con un par de cabezazos; Godín tuvo otro; y Gameiro lanzó desviado con la zurda tras un gran control. Koke, como mediocentro puro, aparecía para distribuir con criterio y alegría; mientras que Gaitán, por primera vez titular, lo intentó, pero intervino mucho menos de lo esperado.
Por su parte, el PSV sólo creaba peligro (aunque mucho) cada vez que Narsingh echaba a correr. Godín y Giménez se las veían y se las deseaban para frenarle.
Pero la mayor insistencia del Atleti tuvo premio. En el 41, Saúl conectó una preciosa volea con la zurda tras una tijereta, al aprovechar un rechace (0-1). Fue un golazo. El año pasado ya hizo tres en Champions, uno de ellos, ante el Bayern, siempre quedará en el recuerdo.
A sus 21 años, Saúl se ha convertido en uno de los grandes pilares de este equipo. Salido de la cantera, el ilicitano no tiene techo.
El gol se manchó (nunca mejor dicho) porque antes de que Saúl empalara ese balón suelto, Giménez empaló a Propper con un cabezazo que le hizo chorrear sangre. Difícil de ver en directo (cabeza con cabeza), pero, a posteriori, las muestras de la falta eran más que evidentes.

¡¿JAN, POR QUÉ NO TE TIRASTE ASÍ EN MILÁN?!
No sé si tanta sangre mareó al árbitro inglés, pero dos minutos después pitó un penalti totalmente inexistente. Narsingh vuelve a colarse en área atlética explotando su velocidad, Giménez va al suelo, pero el delantero de origen surinamés se escora, cae él solito y el juez decreta penalti. Por fortuna, Dios reaccionó ante tamaña injusticia y Jan Oblak detuvo la pena máxima a Guardado con una gran estirada. "¡¿Por qué no te tiraste así en Milán?!", pensé yo y la inmensa mayoría de los colchoneros. Pero hay que ir cicatrizando heridas y dejar en el pasado lo que es pasado...

EL ATLETI ADMINISTRÓ SU VENTAJA
Y así se llegó al descanso. En el segundo acto, el Atleti supo administrar su ventaja. Controló la mayor parte del tiempo, mientras que generó alguna contra con peligro. En dos de ellas, Gameiro demostró que le puede la ansiedad. Especialmente en la segunda, donde pegó un derechazo a las nubes tras una buena jugada de equipo.
La diferencia entre su confianza y la de su compatriota Griezmann es como la noche y el día. Antoine tuvo una, tras gran asistencia de Tiago, y el 7 la metió para dentro, pese a que luego fuera anulado por un justísimo fuera de juego (estaba en línea...).

ALGO DE SUFRIMIENTO AL FINAL
De ahí al final, el Atleti se desinfló y se metió demasiado atrás, especialmente el último cuarto de hora. Los holandeses buscaron siempre balones colgados a De Jong, que remató un cabezazo arriba y en otra pidió penalti por una mano de Godín.
En el último minuto, un testarazo picado del uruguayo Gastón Pereiro a punto estuvo de suponer el empate. Pero le salió centrado y la blocó Oblak. No hubiera sido justo.  El Atleti siempre puso más y, pese a las decisiones arbitrales, manejó el partido y fue superior a los holandeses.

EL ATLETI VUELVE A CAMINAR
Con el débil Rostov y el todopoderoso Bayern en el grupo, la victoria en Eindhoven era capital para encarrilar la clasificación. Cumpliendo en el resto de jornadas, el Atleti será mínimo segundo. Pero este Atleti siempre quiere más, y ya ha demostrado en Holanda que siempre, siempre se levanta.

Y entonces, terminada una intensa sesión, su terapeuta le miró con una sonrisa satisfecha y le dijo: estoy contento con tu evolución. Tienes el alta clínica.
Y el Atleti, sonrió por dentro, se sintió un poco más en paz, y siguió caminando. Una vez más. Y como siempre. 

lunes, 12 de septiembre de 2016

Vuelve el Atleti

JORNADA 3- CELTA 0-4 ATLÉTICO
Goles: Koke, Griezmann (2), Correa.
El Atleti volvió de nuevo a ser un poquito él mismo en Balaidos, después de golear al Celta de Vigo por 0-4. Volvió a serlo en una segunda mitad extraordinaria, en la que siempre quiso más, en la que jamás retrocedió un metro, ni con el 0-1, ni con el 0-2, ni con el 0-3, y siguió presionando al Celta en campo ajeno como si el resultado no se hubiera movido.

EN LA PRIMERA PARTE TODO PUDO CAMBIAR...
Hubo suerte, en cualquier caso, ya que, tras una primera parte gris, los rojiblancos bien podrían haberse ido al descanso por debajo en el marcador, después de que los vigueses marrasen dos ocasiones clarísimas. En ambas, el ataque celeste ganó la espalda a la zaga atlética y sólo la falta de puntería, primero de Señé (que la mandó al lateral de la red), y luego de Bondonga (cuyo disparo cruzado lamió el poste), evitó que se llegase al intermedio con 1-0. El bagaje no era precisamente alentador: ni un disparo a puerta en la primera parte, 225 minutos de Liga y un gol… de penalti.

UNA SEGUNDA PARTE APLASTANTE
Sin embargo, la segunda parte fue diametralmente opuesta. Desde la reanudación los colchoneros salieron plantados en campo celtiña, y nada más comenzar el árbitro ya podría haber señalado un penalti por agarrón claro sobre Fernando Torres. Sólo transcurridos siete minutos, llegó el 0-1. Antoine Griezmann, que sólo destacó en Leganés por sus declaraciones tras el partido, puso un centro genial desde la derecha, y Koke apareció por sorpresa desde segunda línea para fusilar a Sergio con una perfecta volea con la zurda (0-1). Golazo del vallecano que cambió el signo del partido. Desde entonces, el Celta desapareció. Sólo existió el Atleti. Sólo cinco minutos después, Carrasco se plantó ante Sergio, le dribló, y fue derribado por detrás por Hugo Mallo cuando sólo debía empujarla. El árbitro ni lo vio…     
Pero sólo empujarla tampoco es tan sencillo, como demostró unos minutos después Kevin Gameiro. El francés fue suplente y entró por Torres (casi desaparecido) en el 62. En menos de diez minutos tuvo la primera. Se plantó solo ante Sergio, le recortó bien y a puerta vacía... la mandó fuera. Tendrá que entonarse pronto el galo para comenzar a ganar confianza y que no empiece el runrún en la grada del Calderón.

GRIEZMANN VUELVE A SU NIVEL EXCELENTE
El que volvió a exhibir el excelente tono de toda la temporada pasada fue su compatriota Griezmann. En apenas siete minutos conectó dos testarazos perfectos. El primero, tras una maniobra genial de Saúl en banda derecha (quiebro espectacular con la zurda y centro con la diestra) rematando al palo largo (0-2); el segundo, a centro de Juanfran, cabeceando inapelable al primer palo (0-3). El Celta fue un punching ball para el Atleti en el segundo acto, y todavía hubo tiempo para un cuarto. Correa, en el segundo palo, remató casi sin ángulo un buen servicio de Koke desde dentro del área (0-4). El Atleti se paseaba.  

Y VUELVE LA CHAMPIONS
El 0-4 pone muchas cosas en su sitio. El Atleti vuelve a estar arriba; el Atleti vuelve a tener gol; Griezmann vuelve a ser el Pichichi del equipo; Oblak vuelve a dejar su puerta a cero; el Atleti vuelve a ser él... Vuelve el Atleti... Y vuelve la Champions, el martes, en Eindhoven, donde será capital ganar para encarrilar la clasificación, teniendo en cuenta que el Bayern de Múnich está en el grupo. El Atleti debe volver más que nunca, en una competición en la que tiene demasiadas cuentas pendientes.