domingo, 19 de abril de 2009

Un gol demasiado caro

Minuto 56 de partido, Ever Banega salta al césped del Calderón a intentar ponerle chispa al juego de un Atleti plano. “Muy bien lo va a tener que hacer”, le comento a mi padre. El 30 de abril es la fecha límite para que el club decida si se queda con el argentino en propiedad, aunque diez millones de euros se antojan demasiados.

El Atleti empata a cero con un serio candidato al descenso como es el Numancia y el juego del equipo es tedioso y horizontal. Pero apenas cumplidos cinco minutos de Banega sobre el campo, el argentino controla un balón en la esquina del área, recorta con la derecha rompiendo a Ortega y de fuerte zurdazo por la escuadra rompe la portería de Juan Pablo y encarrila el partido.

LA BALANZA DE BANEGA
Una vez más, Banega demuestra ser un futbolista diferente al resto de nuestros centrocampistas. Se ofrece constantemente, dinamiza el juego, toca rápido y es el único capaz de profundizar. De hecho, creo que debería ser titular en lo que queda de temporada para intentar el asalto a la cuarta plaza, que ayer se quedó a tiro de tres puntos y con el Atleti quinto, después de que el Villarreal no pasara del empate a cero en Valladolid.
Sus defectos comienzan con que a veces ralentiza demasiado el ritmo, es inconstante y en ocasiones esta temporada se ha pasado de revoluciones. Pero tiene 20 años y todos esos pecados son purgables. El Atlético debería aprovechar la premura económica del Valencia para intentar quedarse con el futbolista por cinco o seis millones de euros.

UNA MANITA DE UNDIANO
Volviendo al partido, hecho lo más difícil, el Atlético se metió en un lío del que le sacó Undiano Mallenco. Apenas cinco minutos del gol rojiblanco, un rechace en el área atlética acabó con un centro desde banda derecha rematado a gol de cabeza por Barkero. El linier levantó la bandera, pero la repetición mostró que Antonio López rompía la posición ilegal. Con el tanto, me sorprendí al verme rodeado por varios seguidores numantinos, que se quejaron amargamente de la anulación. “Habrá que verlo por la tele”, repetía uno de ellos.
El Atleti no mejoraba demasiado y prueba de ello fue el comentario de mi padre cuando nos disponíamos a sacar un corner. “Bueno, mientras estemos ahí…”. “La lástima es que quedan 20 minutos”, le respondí.
Por suerte, Forlán no faltó a su cita con el gol y marcó su vigésimo primer tanto con un buen zurdazo a pase de Simao para poner la tranquilidad en las gradas y la alegría entre las numerosas peñas que habían venido a la cita y que, por fin, pudieron hacer el viaje de vuelta entre cánticos.
El propio Simao cerró la victoria con un gol fuera del área favorecido por un rebote y se mejora el goal-average, que puede ser importante con el Valencia por lo apretado de la tabla.
El jueves se cierra la jornada en Santander y comienza el tramo de cuatro partidos que se contaron por victorias en la primera vuelta. Volver a lograr algo similar será vital si se quiere seguir soñando. Habrá que mejorar.