lunes, 3 de diciembre de 2012

Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible

Minuto 12 de partido. Diego Costa se marcha de Sergio Ramos por el flanco derecho, la pone al primer palo donde remata Falcao y la habitual manopla salvadora de Íker Casillas frustra la oportunidad atlética. Fin del derbi.
Diego Costa no volvió a aparecer más que para pegarse con Sergio Ramos, escupirse con Sergio Ramos, darse cabezazos con Sergio Ramos... y si algún otro madridista se cruzaba, ya fuera Pepe o Xabi Alonso, pues también se daba alguna coz. No sé si el objetivo de Simeone con la inclusión de Costa fue que expulsara a un rival o que se expulsase a sí mismo. Finalmente no se consiguió ninguno. Pero ése fue el único peligro que creó el ariete brasileño, cuyo pique con Ramos, encendido el año pasado cuando jugaba en el Rayo, fue el único “arrojo” que le puso el Atleti al derbi.
Tampoco volvió a aparecer Falcao, a quienes algunos madridistas bautizaron como “el lindo gatito”. Un tiro blando y raso desde 30 metros en la segunda parte y una dura entrada sobre Callejón en el 85 fueron muestra de su impotencia.
La citada jugada del minuto 12 fue la única ocasión de gol del Atleti en todo el partido. La única.

CRISTIANO Y SUS FALTAS...
Así que cuando en el 15 Cristiano Ronaldo puso el 1-0 de magistral falta directa (manda...) el partido se acabó porque la reacción atlética jamás existió.
Lo del gol de Cristiano tiene mucha guasa, ya que se origina en una ridícula mano de Arda Turan para llevarse la pelota como si estuviera en el patio del colegio, en también la única aparición notable del turco en el encuentro.
Cuando llega este tipo de partidos todo el mundo te pregunta: ¿con quién lo vas a ver? Hay quienes buscan evitar compartirlo con vikingos. Pues bien, yo vi el partido en una cena que organizamos precisamente con mis compañeros del partio del colegio. Si alguien recuerda la proporción de esos años, no les sorprenderá que les dijera que éramos ocho tíos, seis madridistas y sólo dos atléticos. Y hubo suerte, porque éramos los dos únicos atléticos de la clase (César y yo) y fuimos ambos. Madridistas, por supuesto, muchos no asistieron a la cena.
Así que cuando se originó la falta uno de esos madridistas, Iván, me dijo: “Tranquilo Jose, si Cristiano lleva sin meter un gol de falta año y medio”.
A lo que le repliqué: ¿Año y medio? Si la temporada pasada marcó de falta en el derbi...
Ya saben lo que pasó unos instantes después, por lo que le pedí a Iván que no hiciera futuros vaticinios... Repitió la coñita en otra falta en la segunda parte... la que acabó en el larguero...

MIS AÑOS COMO ATLÉTICO EN EL COLE...
Dejé el colegio en el año 95, justo la temporada anterior al Doblete. Recuerdo bien esos años, donde había compañeros que te quitaban la bufanda del Atleti (mi madre me tejió una bufanda rojiblanca) o que te tachaban el escudo del estuche (era un estuche de tela en el que tenía dibujados escuditos del Atleti). En esos años el Atleti ganó varias veces al Real Madrid, aunque en algunas de esas “gestas” yo era demasiado pequeño (en el 0-4 del 88 estaba en Primero de EGB y en el 0-3 del 91 sólo tenía diez años...). La Copa del Rey del Bernabéu pilló ya de vacaciones (finales de junio de 1992) así que cuando ya éramos mayorcitos, fue en los peores años del Atleti antes del Doblete. El coqueteo con la promoción en el Salto del Caballo en el 94 y el 95...
Desde entonces, el Atleti ha ganado al Madrid dos veces... dos. Y los compañeros hacían bromas conmigo con lo del “siempre la misma historia, eh”, pero ninguno iba a hacer sangre. La triste realidad es que ya a algunos madridistas les damos pena... Reírse siempre del mismo pierde su gracia cuando no puede haber intercambio de golpes... y en eso se han convertido los derbis del siglo XXI, el Atleti no es más que un sparring para recibir los puñetazos del Real Madrid.

SIN OCASIONES EN LA PRIMERA
En toda la primera parte apenas hubo golpes más que el tanto de Cristiano. Y el único disparo a puerta, por ambos equipos, fue un chutazo del luso desde más de 40 metros que cerca estuvo de sorprender a Courtois.
Por lo ajustado del marcado se podía soñar con hacer algo en el segundo acto. Pero el Atleti no tiró a puerta. Se conformaba con admirar la posesión madridista, que rondó el 70 por ciento, y ésta se hizo más fluida en la segunda parte. Una buena combinación entre Benzema, Ozil y Cristiano terminó con un zurdazo del portugués fuera. Era un aviso...

DESARBOLADOS EN LA SEGUNDA
En el 20 de la reanudación, Cristiano se coló por el pico izquierdo del área, toda la zaga rojiblanca salió a encimarle y en el punto de penalti esperaba solo, solísimo, Mezut Ozil, quien, incluso después de hacer un mal control, aún pudo fusilar a Courtois. 2-0 y partido finiquitado.
El encargado de tapar a Ozil era el Cata Díaz, que apareció corriendo no sé de dónde. Supongo que estaría bebiendo agua en la banda...
Habrá quien hable de mala suerte por la lesión de Filipe Luis en el calentamiento (ver subir la banda al Cata era todo un poema...), pero cuando tu defensa suplente es la formada por Silvio, Pulido, Cata y Cisma no se puede hablar de mala suerte... lo único que te queda es rezar para que jamás se lesione ninguno de los cuatro titulares. Y si ocurre, y más contra un grande... pues a esperar milagros...
Pero nunca hay milagros en el Bernabéu a favor de los rojiblancos. Con el partido sentenciado el Madrid se quitó los miedos de su irregular temporada y empezó a triangular. Durante algunos minutos mearon a los rojiblancos, y al mencionado larguero de Cristiano se le unió otro remate a la madera tras un gran contragolpe dirigido por Ozil.

NO HUBO DERBI...
Y ésta fue la historia del derbi. Un derbi en el que en esta ocasión ni se adelantó el Atleti, ni Casillas se eirigió como el santo, ni hubo jugadas polémicas con las que echar la culpa al árbitro... un derbi que el Madrid ganó bien y en el que pudo incluso golear. “Mil batallas, mil victorias”, rezaba la pancarta de los Ultras al comienzo. “El increíble caso del hincha atlético que afirma haber visto a su equipo ganar un derby”, decía al final, acompañado de una imagen de Iker Jiménez.
Las bromas son infinitas y todas tienen gracia... o no, pero son reales...

Y ES QUE MIENTRAS SEAN "SÓLO TRES PUNTOS"...
Y es que no se podrá ganar un derbi jamás mientras sigamos teniendo un dueño (Gil Marín) que diga que "nuestro partido ya lo hemos ganado" por meter a 20.000 pobres e ilusionados hinchas en el entrenamiento previo y que añada que el derbi no es "nada más que tres puntos"...
Señor Gil Marín, si fueran sólo tres puntos ¿cree que habrían ido 20.000 al Calderón esa mañana?

...HASTA LA PRÓXIMA
Así que el 27 de abril volveremos a llenar hasta la bandera el Vicente Calderón, henchidos de ilusión y repitiéndonos el "algún año tiene que ser", que cada vez nos creemos menos, y con la esperanza de que no vuelva "a no ser" y nos marchemos ya a los 14 años sin triunfo...
Pero cuando no se cambia lo fundamental, hay cosas que no pueden ser, que no pueden ser, y que además son imposibles... Cuando llevamos mucho tiempo permitiendo que algo nos haga daño, se debe buscar un remedio. De lo contrario, nuestra herida se irá ahondando cada vez más y siempre habrá alguien dispuesto a hurgar en ella y disfrutar a nuestra costa.

Para terminar os dejo un vídeo que me pasaron antes del partido. Tenía más gracia antes del derbi que después, pero por desgracia es la realidad. Es una parodia de "El indomable Will Hunting" en la que el joven Matt Damon está convencido de ganar el derbi, pero el psicólogo Robin Williams le hace darse cuenta de la realidad y de que hay cosas que nunca ocurrirán...

4 comentarios :

Dami Fernández dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, sigo tu blog desde hace poco aunque tu dirección me sonaba mucho. Ojalá ese vídeo del final deje de tener sentido el 27 o 28 de abril de 2013.
Y por supuesto te invito humilde y desinteresadamente a mi blog del Atleti. Saludos desde Málaga!

sohbet odaları dijo...

thanks admin

sohbet dijo...

very blog

chat dijo...

thanks