lunes, 1 de diciembre de 2014

Hay que echarlos. No al miedo en el fútbol

JORNADA 13- ATLÉTICO 2-0 DEPORTIVO 
Goles: Saúl (falta), Arda Turan (corner).
Mi padre no me llevó a un Atleti-Barça hasta que no tuve 15 años (4.500 pesetas costó aquella entrada en 1997). Un 2-5 en el que sólo dos goles de Kiko mantuvieron al Atleti en el partido, pero el Barça terminó arrasando con un hat trick de un jovencísimo Ronaldo.
Y mi primer derbi in situ no llegó hasta varios años más tarde, ya como socio y lo suficientemente talludito. Prefiero ahorrarme el resultado.
Mi padre nunca quiso llevarme antes a un partido “de alto riesgo” por el temor a verse envuelto en una escaramuza entre aficiones rivales o la Policía con un niño de por medio. Así que en esos primeros años tuve que conformarme con ver en el Calderón al Oviedo, el Logroñes, el Celta, o como mucho un Zaragoza o el primer Súper Depor.
Eran los años noventa, y los ultras campaban por los aledaños de los estadios con mucha mayor impunidad de la que hay ahora.
De hecho, el primer año en Primera (2002) nos tocó correr para resguardarnos detrás de unos coches porque nos cogió en medio de un lanzamiento de pelotas de goma por parte de la Policía tras un Atlético de Madrid-Valencia (En 2012 un aficionado del Athletic murió a causa del impacto de una pelota de goma lanzada por la Ertzaintza tras un Athletic-Schalke de UEFA). De ese tipo de incidentes quiso preservarme mi padre de niño. Tenía miedo. No por él, sino por su hijo.

LA RADIO ME DIO LA NOTICIA
El domingo 30 de noviembre de 2014 iba camino a Oporto para dejar allí el coche (los domingos por la mañana llego con el tiempo justo al Calderón, así que lo dejo allí y prefiero coger el Metro) cuando Radio Marca me daba una noticia que me dejó helado: “Dos grupos de ultras radicales del Atlético de Madrid y del Deportivo de la Coruña han quedado esta mañana a las nueve en las inmediaciones de Madrid Río para pegarse y ha tenido como resultado que uno de los hinchas se encuentre en estos momentos ingresado en el hospital en el siguiente estado: clínicamente muerto”.
Les juro que en esos momentos pensé: que sea del Atleti...
Pero no. La radio me añade que el aficionado clínicamente muerto es del Deportivo de la Coruña.
En seguida viene a mi mente el nombre de Aitor Zabaleta... Apuñalado en los aledaños del Calderón en 1998 por un miembro de Bastión (un grupo nazi dentro del Frente Atlético). Y no soy capaz de recordar más nombres de aficionados que hayan muerto en estas circunstancias en estos 16 años (consultando la hemeroteca, otro seguidor, precisamente del Depor, murió por culpa de una paliza tras un Compostela-Deportivo en San Lázaro).

DOS MUERTOS PARA EL FRENTE ATLÉTICO
Dos muertos en 16 años para la mochila de una misma afición. Demasiadas. Sobran dos. Sabía todo lo que iba a venir después, y por ello, sinceramente, hubiera preferido que el fallecido llevara nuestra bufanda. No es la afición del Atlético de Madrid quien le ha matado, sin duda. Probablemente una de las aficiones más fieles, abnegadas y desvividas por su equipo de todo el mundo. Pero le ha matado un colectivo que cada domingo ocupa la grada baja del Fondo Sur, que es la voz del Vicente Calderón, y que lleva el nombre de este club en el suyo propio: Frente Atlético.

EL MIEDO SE RESPIRA
Mi padre, además del Atleti es del Athletic, y hace dos temporadas vimos en un bar muy cercano al Calderón el Manchester United-Athletic. Fue un 2-3 en un auténtico partidazo de los leones, pero no pudimos cantar ninguno de los goles porque en ese bar (del que no daré el nombre) es habitual la presencia de algunos miembros del Frente. El modo en el que hablaban de “los putos vascos” durante ese partido invitaba a no mostrar simpatía por los bilbaínos.
“Había que poner una bomba dentro del estadio y matarles a todos”, dijo uno de ellos en relación a la Final de Copa del Rey, que ese año iban a jugarla precisamente Athletic y Barça en el Vicente Calderón.
¿De verdad es necesario tener, no que albergar, sino que concentrar en el Vicente Calderón a ese tipo de personas año tras año?

UNA BATALLA CAMPAL
Desde ayer, el nombre de Francisco Javier Romero Taboada se une al de Aitor Zabaleta. A diferencia de aquel, todo apunta a que éste “se buscó” la muerte, ya que decidió acudir a esta supuesta “quedada” que tuvo como resultado 24 detenidos, varios de ellos con antecedentes penales (incluido el propio fallecido), de la que la Policía se incautó de un arsenal de armas blancas que a ellos mismos les “impresionó” por su magnitud.

OTROS YA LES HAN ECHADO
Joan Laporta prohibió la entrada al Camp Nou a los Boixos Nois en el año 2003, lo que le costó repetidas amenazas de muerte y un intento de agresión en 2004, y el año pasado fue Florentino Pérez el que retiró los abonos en el fondo a los Ultras Sur y prohibió la entrada al estadio al menos a medio centenar de sus ultras más radicales.
Mientras tanto, en el Atlético de Madrid Enrique Cerezo dijo ayer que los incidentes ocurrieron “muy lejos del Calderón” y que el Atlético “no tiene que ver con esto” y Miguel Ángel Gil Marín manifestó que él no es quién para disolver el Frente Atlético y que “siempre hay algún hijo de puta entre esos 4.000”.
Ambos dirigentes, que siempre han estado prestos a retirar cualquier pancarta en contra de su persona en el estadio, han permitido que durante años se cantara en el Calderón el “que no nos engañáis, que Aitor Zabaleta era jarrai”.

Y HUBO PARTIDO
Así que con este ambiente, se disputó (que no se jugó. Porque el fútbol es un juego, y lo de ayer era un partido manchado de sangre) el Atleti-Depor. Un encuentro que apenas tuvo 15 minutos de buen fútbol, con un arranque fuerte de los rojiblancos que se plasmó con un cabezazo al poste de Mandzukic, otro testarazo de Giménez que sacó Sidnei bajo palos, y un par de despejes de puños de Fabricio (un portero muy flojo) a corners de Koke.
Sólo Arda tuvo magia protagonizando varias internadas brillantes (volvió loco a Insúa) en un partido en el que futbolistas como Griezmann, Saúl o Koke estuvieron muy grises.

UNA ATMÓSFERA VICIADA
Grises como la atmósfera del partido, con un Frente Atlético que apenas se atrevió a animar, que recibió pitos de su público las pocas veces que lo hizo, y con una afición del Depor que coreó en varias ocasiones un “asesinos, asesinos” que todavía fue respondido con algunos insultos de la grada, al menos por parte de mi sector.
Cuando los tuyos acaban de matar a una persona, creo que lo menos que puedes hacer es callarte. Y digo los tuyos, los nuestros, porque en cierto modo todos los que vamos al Calderón amparamos a este colectivo, dando por supuestos como un mal necesario los altercados que protagonizan con cierta asiduidad.

HASTA LOS GOLES FUERON FEOS
El partido tuvo dos goles, y ni siquiera eso fue bonito. El primero, en una falta lateral de Koke que prolongó Mandzukic y que cabeceó Saúl en boca de gol (1-0) y el segundo de Arda Turan, que recogió un rechace en un corner y conectó una volea que desvió Diakité a las mallas (2-0).
Mención aparte tuvo Alessio Cerci, que puede dar gracias al lamentable incidente de la previa para que no le dedique más líneas. Su apatía en los 20 minutos que disputó, andando y sin ni siquiera mirar al balón cuando el Atleti la sacaba en defensa, le hicieron merecedor de no volver a pisar el Calderón.

HAY QUE ECHARLOS
Como no deberían hacerlo esos grupos violentos que utilizan el fútbol como la excusa bajo la que contextualizar su única pasión en esta vida: delinquir.
Sólo espero que esta nueva desgracia sirva para que los dirigentes tomen las medidas necesarias: expulsarlos. Y también espero que Gil Marín y Enrique Cerezo no dejen de tomarlas por miedo. Porque que ellos no pasen miedo, implica que yo sí lo pase. Y mi padre. Y los padres de todos esos niños que alguna vez han dejado a sus hijos en casa “por si pasa algo” en un espectáculo que sólo debería ser una fiesta. 
Hay que echarlos. No al miedo en el fútbol.

7 comentarios :

Marta Gómez dijo...

Firma y comparte por favor. Gracias.

https://www.change.org/p/club-atlético-de-madrid-fuera-los-violentos-de-los-estadios-de-fútbol

Santi Riesco dijo...

Una gran crónica. Gracias. Estoy completamente de acuerdo en todos y cada uno de los argumentos que utilizas. Por desgracia, el dúo prescrito esperará a que amaine. No van a hacer nada. Los delincuentes de bufanda no existirían sin el amparo de los delincuentes de corbata.
Viva el fútbol.
Violentos fuera.

Capy dijo...

Enhorabuena Jose. Lástima que tengas que escribir sobre algo así, pero por desgracia esto también forma parte del fútbol, y debe dejar de ser así. Sino muchos huiremos cada vez más de este deporte y se lo "quedarán" los más animales.
Gracias por escribir sobre ello

Mauricio dijo...

Para fue, junto con aquel partido de copa de la UEFA contra la Real Sociedad, uno de los partidos más tristes que he vivido.
Yo te soy completamente sincero. A mi un grupo que aunque anima todo el partido, tiene canticos como el que has dicho de Zabaleta, que todos los partidos exhibe simbología ultra, que tiene canticos racistas y muchas cosas más no me hace ninguna gracia. Lo detesto.
Me amargan muchos partidos por esas cosas.
La reacción de Enrique Cerezo lamentable. Yo no sé hasta que punto sería efectivo, pero una carta al Club firmada por varios socios, donde se especifique que estamos cansado de estas cosas tendrían que hacerles caso. En los alrededores de nuestro estadio ya han muerto asesinadas dos personas. Cerezo dijo que no podía hacer nada contra Frente Atlético. Yo creo que si puede. El Club es suyo y por lo tanto puede reservarse el derecho de admisión en tu recinto. Es muy triste que no podamos ir en muchas ocasiones con niños pequeños porque los cafres de turno lo pueden jorobar.
Y como tu bien dices Jose, somo una afición entregada a nuestro Club, que animamos. No necesitamos los macarras de turno con simbología que hace apología a la violencia para poder ganar.
Y con esto no defiendo, ni mucho menos, a Riazor Blues. Si digo que todo ultra tiene que salir de un estadio, son todos. Porque venir a Madrid para atizarse con la afición contraria manda narices. Que inteligencia, oigan.
Muy quemado con este tema y por la lenidad con la que nuestro Club lo trato. Y es cierto que cada vez se les rien menos las gracias a los energúmenos. Pero chico, cánticos como "El Retiro es español y no un parque de Ecuador" es de imbécil elevado a enésima potencia.
Por lo que respecta al partido muy práctico el Atlético, un resultado importante para seguir arriba pero sin mucha brillantez.
De acuerdo en lo de Cerci. Que decepción con este chico. Y no fue barato.
Ahora tenemos tres partidos seguidos fuera y con grandes opciones. Primero a Hispitalet, luega a Elche y luego a Turín.
Muchas cosas en juego. Y cada vez veo al equipo mejor asentado, más seguro y tan roca atrás como en los años precedentes.
No me quiero despedir de este comentario sin dar un viva al fútbol como deporte. Y que cualquier afición tiene que ser bienvenida al campo de una de las mejores aficiones del mundo.
Forza Atleti!

Álvaro Men dijo...

Es lamentable la cantidad de gente despreciable que se esconde tras lo que debiera ser un sano entretenimiento.

Un apunte: Ya son varias las fuentes que desmienten la "quedada" y apuntan más a una emboscada.

Anónimo dijo...

Buenas tardes Jose, por no repetirme mucho, totalmente de acuerdo con lo que has comentando de ir al futbol con miedo(mi primer derbi fue con 16 años, no digo mas)BASTA YA¡¡
Queria centrarme en lo que has comentado de Alessio Cerci, ya que por la tele se le vio con ganas cuando recibia el balon, claro esta que no se le enfocaba cuando no lo tenia. Y sinceramente me fio mucho mas de ti, espero que o El Cholo lo recupere, o fuera en Diciembre para no perder mucho mas dinero. Un saludo FORZA ATLETI¡¡OSCAR15

Gerardo Fernández dijo...

Enhorabuena por la crónica Jose. Muy valiente denunciar todo lo que sucede. Yo también he sufrido quedarme de pequeño en casa cuando mi madre y abuelo iban al Calderón por "si pasa algo". Gente así sobra en el fútbol, porque para ellos no es un deporte, es una mera excusa para lucir su ideología y de paso pagar su frustración. Espero que los echen de allí cuanto antes, lo cómodo es lo que dijo Cerezo, que eso no tiene que ver con el Atleti.