viernes, 3 de febrero de 2017

Estamos vivos, no tengan ninguna duda

SEMIFINALES- ATLÉTICO 1-2 BARCELONA
Goles: Griezmann; Luis Suárez, Messi.
La frase no es mía, es de Diego Pablo Simeone en los micrófonos de Gol al acabar el Atleti-Barça.
"Estamos vivos. Me quedo con el segundo tiempo, la reacción, la constancia, la presión, las situaciones de gol y sobre todo cómo se entregaron. Mientras se entreguen así estamos siempre cerca de cualquier cosa", afirmó el argentino. Entonces, el entrevistador repregunta: "Me quedo con esa frase: estamos vivos. Están vivos para el partido de vuelta, ¿no?".
"No tenga ninguna duda, que hay partido. Seguro que hay partido", contesta el Cholo con su convencimiento habitual y con una media sonrisa, entre pícara y desafiante.

EL CAMP NOU TE ASFIXIA
Pues estamos vivos. Yo también me quedo con esa frase. Quiero quedarme, pese a la enorme dificultad (seamos sinceros, está casi imposible) que entraña remontarle un 1-2 en el Camp Nou al Barcelona. En su estadio, el Barça es un equipo que te asfixia, te acorrala, te encierra y te martiriza en tu área hasta que consigue su objetivo. Lo hemos vivido en todas nuestras visitas en los últimos años en las que se ha aguantado siempre, mejor o peor, pero nunca se logró un triunfo. Los mejores resultados, tres empates 1-1: en Liga de este año; el ya histórico que nos dio el título con el cabezazo de Godín; y otro 1-1 más esa misma temporada en Champions, golazo de Diego Ribas mediante.

ONCE AÑOS SIN GANAR ALLÍ
Curiosamente este domingo se cumplirán once años de nuestra última victoria en el Camp Nou. 1-3, con un doblete del entonces Niño en todos los sentidos y otro gol de Maxi. El año anterior se había vuelto a ganar, 0-2, con otro doblete de Torres. Eran otros tiempos. Mucho peores, sin duda. Aunque esos triunfos ante el Barça nos ayudaban a no olvidar que éramos un equipo grande (Un grande sin memoria, ¿recuerdan? En esos años nació este blog...).
Ahora lo somos. No hace falta recordarlo ni mirar atrás. Pero antes del partido les avisaba en Esto es Atleti ("Volver a ser un equipo hijoputa") de que si de fútbol se trataba, ellos tenían unos cuántos tíos cuya técnica podía destrozarnos. Y así lo hicieron.

LA CLASE DE SUÁREZ Y MESSI NOS DESTROZÓ
Para nuestra desgracia hubo que esperar poco. A los seis minutos Mascherano roba un balón abajo a Griezmann, Luis Suárez recoge la bola en campo propio... y lo deja en nuestra portería. Entre medias, una carrera de casi 50 metros en la que primero sortea a Godín y después deja atrás a Savic con un autopase antológico, para terminar una jugada pletórica de clase y potencia con una definición sutil a la izquierda de Moyá (0-1). Empezar perdiendo tan pronto en una eliminatoria, ante un rival de la entidad del Barça, no era precisamente buen presagio.
No se descompuso, sin embargo, el Atleti. Respondió pronto con un cabezazo Godín (del que dos personas me dijeron en la previa que marcaría. No pudo ser); y los rojiblancos apretaron arriba a un Barça que se vio obligado en demasiadas ocasiones a combinar con su portero. Mascherano y Piqué tuvieron que emplearse a fondo para sacar balones peligrosos en ataques colchoneros.
Pero el Barcelona en las contras daba miedo. Temblamos especialmente en la grada cuando cerca de la media hora Neymar hizo una pared con Luis Suárez (tras llevarse un rebote en un mal despeje de Saúl. No tuvo su día); y terminó rematando flojo y fuera en una ocasión franca.
 
No fue tan franca la que tuvo Messi minutos después. Pero el argentino no las necesita claras. En el minuto 33, el 10 blaugrana se saca un zurriagazo tremendo que me hizo resoplar según lo vi salir, y que se fue abriendo hasta pegar en el palo y entrar cerca de la escuadra (0-2).
El Barça no había hecho méritos para ponerse con dos goles de ventaja, pero cuando cuentas en tus filas con tamañas bestias del mundo del fútbol, ¿quién necesita acumular méritos?
El Atleti sí que se descompuso después de este segundo mazazo, y los minutos que transcurrieron hasta el descanso fueron un funeral en el campo y un sinfín de lamentaciones en la grada: nos habíamos quedado sin semifinal en media hora.

HOMENAJE A LUIS ARAGONÉS
Pero el Cholo tenía otros planes. En el día en el que se cumplieron tres años de la muerte de Don Luis Aragonés Suárez (DEP, leyenda), Simeone debió dar una charla en el descanso que habría sido digna del Sabio de Hortaleza. Bonito homenaje del argentino, que estuvieron a punto de culminar en el césped los once de rojiblanco.

GRAN PARTIDO DE FERNANDO TORRES
Que la segunda parte iba a ser otra historia se les notaba a algunos con sólo mirarles los andares. De primeras, los de Torres, que saltó al campo por Vrsaljko, volviendo Juanfran a su posición de lateral. Creo que no me equivoco si digo que el Niño completó sus mejores 45 minutos de la temporada (que, todo sea dicho, está siendo muy floja).
A los cinco minutos, asistió de tacón a Gabi y sólo un cruce providencial de Jordi Alba evitó el tanto; a los 20, un centro suyo lo remató de chilena Carrasco; a los 35 conectó un precioso remate de espuela, a centro de Filipe, que se perdió lamiendo el poste... El Niño se mereció el gol, pero no lo encontró.

EL ATLETI RESUCITÓ
Antes del cuarto de hora, una falta colgada por Gabi la puso Godín de cabeza en el área chica y allí apareció Griezmann, ganando a Mashcerano, para cabecear el 1-2. Había partido. Había que creer. Y la afición creyó. Con todas sus fuerzas.
Sólo cinco minutos después, gran pase profundo de Koke, pase de la muerte de Filipe, y remate de Griezmann que salva a bocajarro Cillessen.
El partido era de una intensidad incalculable, las acciones se sucedían una tras otra a una velocidad de vértigo, la presión del Atleti era tal que al Barça le costaba salir de su propio campo. Pero cuando salía, volvía a asustar.
Así, dos disparos de Andre Gomes y de Messi (de falta) obligaron a Moyá (que completó un gran partido) a hacer sendos paradones, el segundo extraordinario, con la ayuda del travesaño.

MERECIERON EL EMPATE
Nunca dejaron de creer los colchoneros. Y merecieron su premio cuando en el 85 Gabi atacó a Mascherano como una locomotora, se la robó por detrás, la pelota llegó a Torres, y el Niño armó un disparo rápido (se precipitó) y la mandó a la derecha de Cillessen. Debió ser el empate. Habría sido de justicia.
El Atleti murió en el área culé, y todavía acumuló dos disparos más que se perdieron silbando (Griezmann y Gameiro). Pero no hubo remontada.

SI ELLOS NO DEJAN DE CREER...
No la hubo, y tendrá que ser en Barcelona. Son once años sin ganar allí. Nunca lo ha hecho el equipo del Cholo. Pero si ellos nunca dejan de creer, no seremos nosotros quienes lo hagamos. Veo altamente complicado que logremos eliminar al Barça, pero sí tengo claro que los blaugranas tendrán que sudar sangre para llegar a esa final. Estamos vivos, no tengan ninguna duda. Tendrán que matarnos allí...