viernes, 21 de septiembre de 2018

La importancia de los comienzos

CHAMPIONS- JORNADA 1
MÓNACO 1-2 ATLÉTICO
Goles: Diego Costa, Giménez.
En las dos últimas temporadas en las que el Atlético de Madrid tuvo el privilegio de alzarse como campeón de Liga, sus inicios de campeonato fueron inmaculados: en el último (2013-2014), con el Cholo en el banquillo, se ganaron de forma consecutiva las ocho primeras jornadas; no se cayó hasta la novena fecha (1-0 con el Espanyol); y se acabó la primera vuelta con unos números casi perfectos: 16 victorias, dos empates (1-1 en Villarreal y 0-0 con el Barça) y la única reseñada derrota. 
En el anterior (1995-1996), con el Cholo de jugador, el comienzo fue similar: se ganaron las cuatro primeras jornadas (Real Sociedad, Racing de Santander, Athletic y Sporting), para encadenar diez triunfos y sólo dos empates en el arranque. La primera derrota no llegó hasta la jornada... 13... en el Bernabéu... contra el Real Madrid.

EN 2014 Y 2016 SE EMPEZÓ GANANDO... Y A LA FINAL
En la Champions, la carrerilla inicial fue también fundamental para llegar a la Final. En la 2013-2014 la primera fase fue sobresaliente: cinco triunfos y un empate en San Petersburgo (ya matemáticamente clasificados). Después, una trayectoria imperial en los cruces para alcanzar la Final de forma intachable y como invictos: Milán (0-1 y 4-1); Barça (1-1 y 1-0); y Chelsea (0-0 y 1-3).
Y en la 2015-2016, el comienzo fue algo más titubeante, pero se terminó de manera imponente. Eso sí, en la primera jornada también se ganó: 0-2 al Galatasaray; después, derrota con el Benfica (1-2); victoria y empate con el Astana (4-0 y 0-0); para cerrar la primera fase ganando: 2-0 al Galatasaray y devolviendo el 1-2 al Benfica.
En las eliminatorias, se empezó tímidamente con el PSV (sendos 0-0 y a cuartos en los penaltis); para después cargarse a dos bestias: Barcelona (2-1 y 2-0); y Bayern de Múnich (1-0 y 2-1).

EL AÑO PASADO, 0-0 EN ROMA... Y LUEGO EL QARABAG
El año pasado no se pudo ganar en la jornada inaugural (0-0 en Roma, pese a ser mejor) y esa rémora se arrastró el resto de la liguilla, hasta el punto de quedar fuera gracias, en gran medida, al potente Qarabag azerbaiyano (0-0 y 1-1).
Tampoco se ganó en la primera jornada de la 2014-2015, derrota 3-2 con el Olympiacos, y no se pasó de cuartos. Mientras que sí se empezó ganando en la 2016-2017, 0-1 al PSV, y se terminó llegando a semifinales. 

SI EL ATLETI DEL CHOLO GANA LA 1ª JORNADA, MÍNIMO SEMIFINALES
Por eso, es tan, tan importante la victoria que el Atlético de Madrid logró este martes en Mónaco, además remontando el golpe inicial asestado por los franceses. Si nos agarramos a los números, siempre que el Atleti del Cholo ha comenzado la Champions ganando ha llegado, al menos, a semifinales. Buen presagio. Y necesario, muy necesario, era el triunfo en el Louis II de Mónaco, más teniendo tan frescos en la memoria el batacazo del año pasado en la primera fase y el mal inicio liguero de esta temporada.

ACCIDENTES ATRÁS QUE RECUERDAN A OTRAS ÉPOCAS
Por eso, cuando a los 18 minutos Saúl eligió mal controlando un balón con el pecho en la frontal de su área, Falcao (que salió con un hambre voraz en el reencuentro) le robó la cartera, y la pelota acabó en la red con un remate de Grandsir (1-0), invadieron mis pensamientos fantasmas de otras épocas.
Errores tan groseros como éste, jugadas de rebotes como el sábado pasado ante el Eibar, o el maldito resbalón de Godín hace dos jornadas en Vigo, eran accidentes más propios de hace no tanto tiempo, cuando los protagonistas de rojo y blanco (en general) y de nuestra defensa (en particular) eran otros muy distintos. No hace falta que se los nombre, pero lo voy a hacer: Seitaridis, Ze Castro, Fabiano Eller y Pernía podían conformar una defensa titular del Atleti hace sólo diez años... No son tantos (años)... ellos ya eran demasiado... ¡Y juntos!

El golpe monegasco se hacía aún más pesado teniendo en cuenta que el Atleti había ejecutado un gran arranque de partido, dominando con claridad, con un gol anulado a Godín (¡Qué mala suerte está teniendo en este principio de temporada!) por una falta inexistente de Giménez, y con una clarísima ocasión de Costa tras asistencia de Griezmann (rayó a gran nivel) que lamió el poste.

LAS PESADILLAS SE ESFUMARON CON LA CONEXIÓN KOKE-GRIEZMANN-COSTA
Así que durante unos minutos, todas las pesadillas relacionadas con esta competición empezaron a arremolinarse en las cabezas de los aficionados colchoneros. Por fortuna, no duró mucho la angustia. En el 31, se juntaron el talento y el instinto matador rojiblanco: gran balón al primer toque de Koke para Griezmann, que toca también de primeras dejando solo a Diego Costa, y el hispano-brasileño supera a Benaglio por el palo corto. 1-1. Ya hacía menos frío.

Con el gol, el Atleti recuperó la confianza y el control del encuentro. Y al borde del descanso, se puso por encima en el marcador. Córner botado por Koke desde la derecha y cabezazo imponente e inapelable de Giménez que no puede despejar Benaglio (1-2). En apenas 15 minutos los rojiblancos (ayer blanquiazules... Lo siento, pero con esta tercera equipación me parece que estuviera animando al Espanyol...) habían remontado el choque. ¡Y qué buena noticia es volver a hacer daño a balón parado!

SEGUNDA PARTE BIEN CONTROLADA
El inicio de la segunda mitad fue como la primera: dominio claro de los colchoneros y otro gol anulado (esta vez bien) por fuera de juego de Diego Costa. Koke protagonizó su mejor partido en lo que va de temporada, manejando con clase, junto a Rodrigo, el medio campo; mientras que Griezmann aparecía en línea de tres cuartos para poner el picante.
Los minutos fueron corriendo de forma intrascendente, Lemar volvió a saltar a su estadio y fue recibido con una ovación (eso en España no pasa), y el Mónaco lo intentó algo más al final, más por la inercia del local que por empuje y juego. Pero el Atleti resistió con el orden y la seriedad habituales, con un Giménez imperial por alto, y sólo un cabezazo fuera de Glyk enfadó a un Oblak que no tuvo ni que intervenir.

En resumen, tres puntos vitales para iniciar con buen pie una senda que debe terminar en casa. Dice el refrán que lo que bien empieza bien acaba, y el Atleti del Cholo ha cumplido este axioma en Champions casi hasta las últimas consecuencias. El rumbo en Europa ya se ha tomado en la dirección correcta, y ahora la obligación es la de enderezarlo en la competición doméstica. Getafe, allí donde antaño comenzara el "final a final", es la parada para empezar a recuperar los puntos perdidos.

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