lunes, 17 de septiembre de 2012

Cuidado con lo que deseas...

Ayer por la tarde vi la película “Como Dios”. Protagonizada por Jim Carrey, Morgan Freeman y Jennifer Aniston, ya la había visto en su día, pero uno siempre tiene garantizadas unas risas con el bueno de Jim.
En este film, el protagonista es un periodista amargado que sueña con un ascenso a presentador que nunca llega (a qué me recordará...) y que, para colmo, le es otorgado a uno de sus “rivales” más odiado.
Jim se desquicia y concluye que su vida es un auténtico fracaso, por lo que critica a Dios con insistencia sobre la manera en la que le ha abandonado.
Aquí es donde entra en escena el mismísimo Dios (Morgan Freeman), quien decide darle la potestad de sustituirle durante un tiempo para ver si puede hacer mejor su trabajo.
Por supuesto, Jim Carrey se muestra entusiasmado en el origen con sus nuevos poderes, aunque pronto se da cuenta de que la tarea de ser Dios es ímproba y poco agradecida, cuando le llegan millones de oraciones al día rogando por algo.
Así que Jim Carrey decide ser un Dios magnánimo y complaciente y con un simple click responde a todas esas peticiones con un sí, teniendo como resultado disparatado que resultan ganadores de la Lotería millones de ciudadanos, con el consiguiente reparto de migajas que ello conlleva, lo que deriva en revueltas populares...

Anoche, cuando los futbolistas de Atlético de Madrid y Rayo Vallecano rezaban en sus vestuarios (ya saben que los hay muy creyentes en este gremio) Jim Carrey debía estar sustituyendo a Dios en ese preciso instante.

DIEGO COSTA, EL QUE MÁS REZÓ
Diego Costa fue uno de los que más rezó. El brasileño le rogó a Dios que le ayudara a hacer un gran partido ante sus ex. Y Dios se lo concedió. A los pocos minutos estuvo a punto de marcar tras internada de Arda Turan, pero su derechazo lo repelió Dani. El gol fue lo único que no le fue concedido. Dio la asistencia del 1-0 tras una buena galopada por la izquierda; puso el 2-0 en bandeja a Koke tras un pase desde la derecha; participó en la jugada del 3-0 prolongando la bola a Juanfran; y fue objeto del penalti que supuso el 4-0. Sobresaliente.

MARIO SUÁREZ, UN DEVOTO APLICADO
También rezó bastante Mario Suárez. El canterano está rezando mucho últimamente y Dios le está premiando, incluso cuando no está Jim. Sólido y firme en la medular, está aprendiendo mucho tácticamente con papá Cholo, e incluso se permitió el lujo poco habitual (el año pasado no marcó un solo tanto) de plantarse en boca de gol para rematar el 1-0 tras la citada internada de Costa. Antes del descanso, hizo una gran jugada colándose entre dos y dejando solo a Arda, pero el turco la pico suavecita y la sacó Casado en la línea...

KOKE, UN BUEN FELIGRÉS
Y es que los del Atleti cuando más rezaron fue en el descanso. Entonces, a la vuelta de vestuarios, consiguieron tres goles en sólo diez minutos.
El primero fue para Koke, otro canterano devoto, que se ha hecho con el puesto de titular este año y es además el encargado de botar todas las jugadas a balón parado. El de Vallecas reclamó presencia goleadora de alguien más que no fuera Falcao y fue el primero en cundir con el ejemplo ante sus vecinos. Calcado al de Mario Suárez, remachó el 2-0 a pase de Diego Costa.

ARDA TAMBIÉN FUE ESCUCHADO
Y calcado a ambos fue el de Arda Turan. El turco pidió a Dios un golito tras adornarse en demasía en la citada acción del primer acto, y remachó sin florituras un pase raso de Juanfran (3-0). El turco está de dulce y minutos después pudo hacer doblete tras una buena jugada personal que se perdió lamiendo el palo.

FALCAO NO FALTÓ A SU CITA CON DIOS
Pero si alguien está de dulce es Falcao. Normal, se harta de rezar. El Tigre vio como los altavoces del Calderón no paraban de rugir con goles de sus compañeros (Por Dios, que quiten esas chorradas y la musiquita de después... que se escuche a la afición...) y no podía faltar a la fiesta transformando con la habitual eficacia el penalti cometido sobre su pareja de ataque. 4-0 en el minuto 60 y cuarto gol en Liga del colombiano (séptimo en cuatro encuentros).

BUENOS CRISTIANOS...
Y es que los del Atleti demostraron ser muy cristianos... y sin estar tristes. La grada del Calderón quiso acordarse de Ronaldo (“Eres un triste, Cristiano eres un triste”) y de su entrenador (“No tiene equipo, Mourinho no tiene equipo”). Está bien mandar recados al “eterno” rival cuando se le aventaja en tres puntos con un partido menos. Pero veremos lo que dura. La ventaja, no las chanzas a los madridistas. Ésas nunca paran. Aunque no siempre procedan...

PERO EL RAYO TAMBIÉN REZÓ AL FINAL
Y mientras daba codazos a mi padre apostando sobre cuánto tardaría en caer el quinto, para redondear unos números de diez goles a favor y uno en contra en tres jornadas... Jim Carrey cayó en la cuenta de que los del Rayo también habían rezado.
Los franjirrojos fueron más al estilo español, de hacer sus plegarias a última hora, así que Dios se las concedió deprisa y corriendo.
En el 82 Chori se internó por la derecha y casi sin enterarnos (ni el público ni los del Atleti) Delibasic remató solo en el área el 4-1.
Tres minutos después fue el joven Lass (efercescente, pero inconstante) el que se coló por la izquierda, burló a un Juanfran notable hasta entonces y la puso a la espalda de los centrales, donde Delibasic volvió a remachar a placer (4-2). El montenegrino dedicó una sonrisa ácida a Dios, cariacontecido porque le hubiera escuchado tan tarde.

A PUNTO DE HABER MILAGRO
Pero a punto estuvo de ocurrir el milagro para los vallecanos, y en el 89 los rojiblancos protagonizaron en defensa una de esas comedias que suelen tener un final generalmente más doloroso (porque el colchón no suele ser ése). Filipe se come un balón aéreo, Tiago despeja blando de cabeza, la pelota cae a pies de Godín, que se tropieza y consigue despejar torpemente contra el cuerpo del Chori... ¿Resultado? Balón a bocajarro para que Leo (que minutos antes la estrelló al larguero... aún con 4-0) fusile a Courtois. 4-3.
Los pitos, los chillidos de mujer cuando Tiago tarda más en sacarla en la frontal de lo normal, y los nervios inimaginables diez minutos antes, restallaron a orillas del Manzanares.
Incluso el Rayo tuvo la última, en un centro desde línea de fondo de Leo que blocó Courtois. Fue la única que tuvo que parar en todo el partido... Y ya se veía Zamora.
Al final, los rojiblancos se llevaron los tres puntos y el Cholo, que se sintió favorecido por Dios ante Paco Jémez, hizo penitencia achacando la caraja final a lo temprano de sus cambios (me sorprendiñó que ya había realizado los tres antes del minuto 65).

CUIDADO CON LO QUE DESEAN...
Y es que la moraleja de esta historia es clara. Es fácil criticar a los demás cuando se está del otro lado (seguro que Godín o Miranda se creían Baresi y Maldini ante los fallos de la defensa franjirroja), pero cuando se cambian las tornas, igual tampoco nosotros sabemos estar a la altura de la situación. Y se puede hacer daño a mucha gente...
Tengan mucho cuidado con lo que desean, porque pueden estar pidiendo algo durante meses y cuando se cumpla, darse cuenta de que hablaron demasiado. No todo el mundo está capacitado para ser Dios...

5 comentarios :

Nico Garcia dijo...

De lo mejor que te he leído, jaja. Vay comparaciones.

Saludos desde La Escuadra de Mago

Tetuán , Renton y Pamafer dijo...

Gran entrada

Felicidades por la página

Quería decirte que he puesto el enlace de tu página en la columna derecha de la mia, espero que no lo veas mal

Un saludo !

Anónimo dijo...

no podías hacer que los comentarios fueran en un color claro (blanco por ejemplo). La fuente en negro sobre fondo rojo hace muy dificil leerlos
Es solo una sugerencia para comodidad, por lo demás el blog genial

AMIN dijo...

Muy bueno el post ;)
sin duda el que más reza siempre es Falcao..jeje
Puestos a desear algo xa este año una Copa del Rey no estaría mal
un beso!

Iván dijo...

Hola, interesante blog. Lo sigo desde hace algún tiempo. Yo me acabo de lanzar a esta aventura de escribir un blog sobre el Atleti. Me preguntaba si te gustaría enlazar mi blog, http://atleticodemadridytal.wordpress.com Yo el tuyo ya lo he enlazado. Un saludo