jueves, 10 de abril de 2014

Y como no sabían que era imposible, lo hicieron...

Había leído la frase en algún lugar y anoche vino a mi cabeza cuando el Vicente Calderón explotó de júbilo para celebrar el pase a las semifinales de la Champions (40 años después) eliminando al todopoderoso Barça. Un Barça que había llegado a su cita con las semifinales de la Copa de Europa de forma puntual durante los últimos seis años, sin fallar uno solo. En dos, la ganó (2009 y 2011, al Manchester en ambos casos), y en cuatro fue derrotado por, ojo al dato, el equipo que luego resultaría campeón: el Manchester de Cristiano en 2008; el Inter de Mourinho en 2010; el Chelsea de Torres en 2012; y el Bayern de Ribery en 2013.
Pese a que los analistas hablaban de que el Atleti-Barça era la eliminatoria más igualada de los cuartos de Champions, todo el mundo nos daba como víctimas. Una gran parte de los atléticos (entre los que me incluyo) firmábamos llegar vivos del Camp Nou. Y bien vivos que regresamos, con un meritorio 1-1.
Para la vuelta, quien más quien menos se agarraba al 0-0 para pasar la ronda.
-Es imposible dejar sin marcar al Barça.
-Ya hemos quedado 0-0 dos veces este año (replicaba yo).
-Ya, pero el Barcelona no estaba tan necesitado como en este partido.
-El Barça no va a estar cinco partidos contra un mismo rival sin que le salga “su partido”...
-Messi no va a pasarse cinco partidos sin marcar al Atleti...
-En la ida, si no es por Courtois, habríais perdido...
-Sin Diego Costa no tenéis a nadie para atacar...
-Os van a robar. Veréis cuando os piten un penalti en contra que no sea... (deseaban los madridistas)

EL ATLETI DEL CHOLO HABLA EN EL CAMPO
Éstas son algunas de las frases más repetidas que he escuchado esta semana entre amigos, tertulianos y muchos madridistas de los que no me ha acabado de quedar muy claro si querían nuestro pase o, por el contrario, deseaban que cayéramos a la lona contra los culés, como les ha ocurrido a ellos este año o como les pasó en las semis de Champions de 2011.
Pero como dice el tópico, en el fútbol donde se debe hablar es en el campo, y el Atlético de Madrid del Cholo Simeone habló tanto y tan fuerte, sobre todo en los primeros 20 minutos, que a muchos se les debieron romper los tímpanos.
MI "AMIGA" DEL BARÇA...
#Alas8enelCalderón era el lema de la previa y a las 20:25 estaba ya dentro del estadio con mi padre y con mi amigo Ger, que quiso apuntarse para vivir in situ esta noche histórica. Cual fue mi sorpresa cuando me encuentro sentada justo detrás de mí a una chica con la camiseta del Barça que me resultaba familiar... A mis más viejos seguidores les sonará la crónica “De la amargura al éxtasis en 45 minutos” (les recomiendo que la lean), en la que contaba como una “simpática” chica ataviada con la camiseta del Barça me amargó hasta límites insospechados un Atleti-Barcelona de hace cinco años con comentarios del tipo “sois un equipo de Segunda”; “pero animad al Barça, qué queréis, ¿ir a Cibeles con los vikingos?”; o llamando al Kun Agüero “enano” y “gitano”; además de celebrar con grandilocuencia cada gol blaugrana, lo que todo unido terminó por hacerme estallar y poner en su sitio a tan agradable muchachita. No abrió la boca en la segunda mitad... y el Atleti ganó 4-3 tras una remontada épica.

Por entonces no conocía a su novio (socio atlético desde hacía poco), pero ahora sí. Así que cuando vi a la chica me temí lo peor. El comienzo del partido me confirmó pronto que era ella, al llamar “cerdos” a los jugadores del Atleti cuando hacían una falta, o incluso contestándome en una jugada en la que pedí tarjeta para Cesc por tirarse en el área. “¿Y la anterior qué?”, replicó refiriéndose a una acción en la que fue Adrián el que cayó. Por fortuna, ni de lejos la situación fue la de entonces. Supongo que ella también me recordaba... y el Atleti le calló la boca.

20 MINUTOS APOTEÓSICOS
Al primer minuto de juego, Gabi ya acosaba como un poseso a Busquets en la frontal de su propia área... Era sólo un aviso de lo que se les venía encima.
A los cinco minutos, Raúl García prolonga un balón aéreo (las gano todas por arriba), Adrián gana la espalda a Mascherano y hace temblar el poste con un tremendo trallazo. La jugada continúa, Villa centra desde la izquierda, Adrián la pone de cabeza y Koke marca en el segundo palo (1-0). El estadio llevaba lleno varios minutos, con lo que no se lo perdió nadie. Abrazo con locura a Ger y a mi padre, que se sentó rápido para evitar “palizas” precedentes. La grada es una piña, mientras que mi “amiga” culé se hace pequeña entre tanto rojiblanco en pie.
En el minuto doce, Gabi roba la cartera a Busquets, de nuevo en la frontal, Koke habilita a Villa y su zurdazo también se encuentra la madera.
Y en el 19, otra vez de cabeza Raúl García la pone para Villa, que gana a Bartra adelantándose la bola con la testa y su derechazo en parábola vuelve a toparse con el larguero.
20 minutos, un gol, y tres postes... y el Barça apenas había pasado de medio campo.
Eso sí, quien más quien menos, se maldecía ante tanto palo, porque el que perdona...

El Barça empezó entonces a tocar y tocar, y tanto Ger como mi padre avisaban de que no se podía intentar aguantar una hora con todos defendiendo en el área. “Tranquilos, que el Atleti volverá a salir”. Y así pasaba. Una y otra vez. Una y otra vez. Koke y Filipe corrían más que nadie (increíble su derroche); Tiago robaba cada balón suelto en medio campo; Gabi presionaba cada camiseta negra; Villa ponía la pausa; y Adrián la prisa... y el Barça no encontraba soluciones.

EN EL BARÇA, SÓLO NEYMAR
Mientras Messi la perdía cada vez que la tocaba, rodeado de rojiblancos, sólo Neymar realmente estuvo a la altura. En el primer acto, hizo una espectacular jugada en la que tumbó a Miranda, recortó a Adrián y tiró un precioso caño a Tiago; pero su pase lo remató fuera Messi.
En la segunda parte, recién iniciada, Xavi dejó solo al brasileño, pero Courtois le sacó el mano a mano. En el rechace, el Atleti tapó el posible tiro a Messi, y finalmente Xavi disparó arriba dentro del área chica, ante la oposición de un Cortouis que, desde el suelo, llegó a tocar con el pie...
¿Me he perdido algo?”, me preguntó Ger que tuvo que aguantar una cola “de partido grande” en el baño. “El Barça ha tenido una muy clara”, le contesté. Pero fue la única...
Sólo el propio Neymar rozó el gol a falta de diez minutos en un cabezazo fuera.

LA JUGADA DEL PARTIDO...
Para mí, la jugada que resume la resistencia atlética en la segunda parte fue la siguiente. El Atleti roba el balón en campo propio. Mientras futbolistas como Xavi o Messi ya no bajan, Gabi inicia una carrera imponente, tira una pared con Villa, recorre más de 60 metros y, exhausto, no acierta más que a sacar un disparo cruzado y flojo que Pinto salva con los pies. Se acaban los calificativos para elogiar al capitán colchonero. “Debería ir al Mundial en vez de Xabi Alonso”, asegura Ger. Y no es ninguna tontería...

NO HUBO NERVIOS
El tiempo se acaba y sólo en esos últimos minutos comienzo a notar algún nerviosismo, al verlo tan cerca. “¿Cómo podías estar tan tranquilo?”, me pregunta Ger. “Porque no vi peligrar la eliminatoria. Si el Barça hubiera empatado, aún estaba la prórroga. Y estábamos muy vivos. Sufrí mucho más con el Villarreal o el Granada, donde un empate sí te hacía perder la Liga”...
Y cuando Howard Webb pita (me gustó su arbitraje), el Calderón estalla. Pero nadie, ni uno solo, abandona su butaca. “Cuando entramos al vestuario, miramos la tele y vimos que toda la afición seguía en el campo. Así que decidimos salir a darles las gracias y dar una vuelta de homenaje”, explicaba hoy Koke.
Y las bufandas volaron; y las risas se contagiaban; y se coreó el nombre de alguien que vio el partido desde el tercer anfiteatro, y al que ya le queda menos (en el 40 aniversario) para ver cumplida la venganza de aquella Final de Copa de Europa que él quiso ganar para su Atleti, pero que evitó Schwarzenbeck.

UNA FIESTA DE VERDAD
Escribía Iñako Diaz-Guerra cuando el Atleti eliminó al Milán que la afición se merecía una fiesta de tal calibre en el Calderón, después de que las grandes celebraciones hubieran llegado lejos de casa: UEFA 2010 (Hamburgo); UEFA 2012 (Bucarest); Copa del Rey 2013 (Bernabéu). Lo del día del Milan fue una fiesta de galletitas de las niñas exploradoras en comparación con lo que se vivió anoche. Jamás vi al Calderón tan enardecido. Aunque uno quisiera marcharse, era imposible superar la fiesta que inundaba escaleras y vomitorios de la grada. ¿Y saben lo mejor? Que creo que no será la última...

*La frase “lo consiguieron porque no sabían que era imposible” la pronunció Jean Cocteau (1889-1963), poeta, novelista, dramaturgo, pintor, diseñador, crítico y cineasta frances.

4 comentarios :

Anónimo dijo...

Grande la anécdota con la chia. Me he partido de risa.Que envidia de que hayas podido estar en el Calderón. Algún día espero también poder hacerlo.
Aupa Atleti!

Colchonero2012

Mauricio dijo...

Buenísima crónica. Una vez más he vuelto a vivir los momentos vibrantes de este partido.
La verdad es que este Atlético está realizando una temporada de lujo. La pregunta es donde está el techo. Quedan seis jornadas para el final de la Liga y somos líderes por encima de un Barcelona que veremos como encaja esta eliminación y tres por encima del Madrid más golaverage. Y estamos para jugar una semifinal de Champions donde ya el rival nos da igual.
Yo auguré que vamos a ir a Neptuno este año (y espero no equivocarme). Lo que no tengo claro aun es cuantas veces vamos a visitar al dios del océano.
Ahora lo importante es sacar los tres puntos de Getafe. El Barça se la juega con el Granada el sábado pero la semana siguiente juega con el Ahtletic, y ese es partido complicado teniendo la final de Copa de por medio.
Que gran final de temporada nos están dando estos muchachos.
¡Forza Atleti!

Gerardo Fernández dijo...

En primer lugar muchas gracias por llevarme. Me lo pasé genial.
El ambiente fue espectacular, al igual que la eliminatoria. Hemos eliminado a todo un Barcelona y, lo mejor de todo, es que hemos sido claramente mejores en los dos partidos.
Oye, ¿por qué no te haces adivino? Has acertado el Chelsea y si todo sale bien... reviviremos la final contra el Bayern 40 años después.

Anónimo dijo...

Es la primera vez que leo este blog y te lo digo de corazón; me ha emocionado leer la crónica de los partidos contra el Barca y la final de la Copa del Rey. Lo he revivido como si lo estuviera viendo in situ, acojonante, tío. Ten por seguro que acabas de ganar un seguidor fiel. Ya estoy deseando leer la crónica del partido contra el Chelsea en semis, ojalá ganemos.