lunes, 16 de abril de 2012

Las mujeres de Vallecas

Quizá alguno de ustedes haya pinchado el enlace a mi blog inquietado o curioso por el título de este post. No esperen la foto de ninguna belleza que visitara anoche el estadio de Vallecas, de ésas que publican en la contraportada del As, ni ninguna historia sobre el pedigrí de las mujeres de ese barrio, que sin duda hay algunas con mucho caché.
El título de este post responde simple y llanamente a un detalle banal del encuentro. Un detalle que me llamó la atención en un campo ruidoso, un campo de barrio, donde se usan artes de partido de regional o preferente dentro y fuera del césped, como bien ha relatado de forma muy original y divertida mi colega Emilio en “La Agonía del Mediapunta”.

UN CAMPO DE LOS DE ANTES
En ese campo “de los de antes”, donde no parecen haber llegado los millones de las televisiones, donde no sólo existen los patrocinadores y el merchadising, donde todavía hay futbolistas con nombres como Pity o Tito y pueden jugar en Primera.
En ese campo que al verlo por fuera uno piensa “aquí todavía se respira el fútbol de los 80 o los 90. Cuando el fútbol aún era fútbol”.
En ese campo, anoche resonaba más que nunca el típico grito de mujer cuando tu equipo, o el contrario, está a punto de marcar.
Cuando en la segunda parte Michu rozó el gol en dos oportunidades, con un cabezazo cruzado primero, y un zurdazo abajo después, ese grito se coló en mis oídos como si tuviera a ese grupo de mujeres sentado a mi lado. Un chillido que te pone de los nervios con un resultado ajustado como el de anoche, que te asusta como si del grito de la víctima de psicosis se tratara.

LO SIGO VIVIENDO CON TENSIÓN
Anoche no dejaba de sorprenderme a mí mismo pensando: “Es increíble cómo puedo estar tan nervioso, contando los minutos para que esto se acabe y sumar otra victoria, después de perder el enésimo derbi. Después de comprobar un año más cómo mi equipo es incapaz de plantar cara al antaño eterno rival. Y con un partido que, al fin y al cabo, sólo nos vale para mantenernos entre el tropel de equipos mediocres que pelean por la consolación de la UEFA...”.
Sin embargo, anoche volví a vivir el partido de mi Atleti con tensión y, no puedo decir que me fuera feliz a casa. Pero al menos no lo hice triste.
Y es que para esto está el Atleti. Para mantener al menos su condición de segundo equipo de Madrid. Para ganar los derbis ante el Getafe, que hasta hace una década jamás había pisado la Primera División, o con el Rayo, que nunca ha pasado de ser un equipo de barrio. Y a mucha honra.

UNA PRIMERA PARTE ACEPTABLE
Aunque el partido por lo general fue malo, me gustó el Atleti de la primera parte. Pese a que empezó avisando el Rayo con otro futbolista de ese fútbol de antaño, José María Movilla, atlético de pro al que da gusto ver seguir jugando a sus 37 años, con un zurdazo arriba que rozó el larguero.
En esa primera parte apareció Adrián, para revolverse entre contrarios con ese estilo pausado y elegante que empieza a asentar. Primero, buscando a Falcao, pero se adelantó Cobeño, y luego a Filipe, cuyo tiro despejó el portero rayista. Está convenciéndome cada vez más el brasileño, al que veo muy cómodo y me recuerda más al del Depor, pese a que nunca ha sido santo de mi devoción por a quien a quitado el puesto (mi pobre Antonio López).
Pero el brasileño que cada día me gusta más es Diego. Lo siento, pero no hay un solo partido en el que no maldiga a nuestra directiva por no haber pagado un céntimo por él y no tenerle en propiedad.
Nuestra triste realidad nos obliga a acostumbrarnos a que cualquier gran jugador que destaque en nuestro club deberá irse (Torres, De Gea, Agüero...). Pero lo patético es ver cómo ya no duran ni un año. Puede que éstos sean los últimos partidos como rojiblanco de Diego. Y con Falcao nadie se llevaría las manos a la cabeza si saliera ya. Este mismo verano. Desolador.

DIEGO, LA FLOR EN EL FANGO
Pero volviendo a Diego, el carioca sobresale como una flor entre el fango de Vallecas. Cada control, cada escorzo, cada quiebro... dibujó un par de pases en profundidad preciosos, especialmente uno en el minuto 22 en el que dejó solo a Adrián, pero el asturiano se entretuvo y perdió su ventaja.
Un gol anulado por fuera de juego y un cabezazo a bocajarro, pero al centro, de Mario, hicieron acreedor al Atlético de encontrar un tanto.
El Rayo, por su parte, también avisaba con un cabezazo en escorzo de Tamudo (otro incombustible) que sacó con una buena mano Courtois, y un derechazo cruzado de Lass, extremo prometedor, pero que ha perdido la titularidad en este Rayo en el que, no lo olviden, faltaban los tres cedidos atléticos (Joel, Pulido y Diego Costa).

UNA SEGUNDA PARTE TRABADA
La segunda parte fue otra cosa. Totalmente trabada, sin fútbol. Que Mario se iba de uno, patadón de Trashorras y al suelo. Que Arda intentaba irse por banda, Tito le tiraba. Incluso Tamudo se contagió de ese espíritu y cazó a Diego.
Pero el premio “Don cerdo por excelencia” se lo quiero entregar a Arribas. Éste sí que es un central de los de regional. Con la diferencia de que ellos tienen impunidad total porque no hay cámaras.
Pocas veces he visto un recital como el que dio este elemento. Incluso el inalámbrico de Canal Plus le dijo al descanso: “Te la estás jugando con los agarrones”. Ante la sorpresa del propio Arribas, que debía creer que todos eran como Mateu: ciegos.
Cada vez que Falcao quiso controlar un balón, ahí tenía a Arribas subido a la chepa. Agarrones aparte, también repartió lo suyo. Pero el chico no se llevó la tarjeta ¡hasta el minuto 81! Tras agarrar y golpear a Falcao en una jugada en la que se le iba por banda.

FALCAO PUDO ESCAPARSE
Por fortuna para el Atlético, el colombiano pudo escaparse de toda marca en el 20 de la segunda, en un gol también muy de regional. Robo en área propia de Juanfran, balón largo a la espalda de los defensas, salida desesperada de Cobeño, recorte perfecto de Falcao, y gol a puerta vacía (0-1). 22 tantos para un hombre que está rentabilizando lo que costó.
No hubo muchos apuros de ahí al final, y de hecho fue el Atlético el que estuvo más cerca del segundo con un derechazo cruzado de Diego que sacó Cobeño (debería aportar más goles) y un remate al aíre de Falcao cuando Adrián le había dejado solo.

EL SEGUNDO EQUIPO DE MADRID...
Al final, el Atleti se impuso al Rayo y le vale para, como hace dos semanas ante el Getafe, mantener su supremacía como segundo equipo de Madrid. Pa eso hemos quedao...
El jueves, llegará la verdadera final. El primer todo o nada ante el mediocre devenir en Liga. Los rojiblancos son favoritos en Bwin para hacerse con la victoria ante el Valencia (ATM- 2.05; X- 3.40; VAL- 3.50), aunque de cara a quién se clasificará para la final de la UEFA Europa League, la igualdad es total y se paga por ambos 1.87 euros.

3 comentarios :

David dijo...

El partido fue bronco y malo malo. Mucho tendran que mejorar para ganar al Valencia. Aunque ellos no se quedaron atras con el espectaculo en Cornella. La verdad es que los dos equipos estan mal.
Puede pasar cualquier, pero me da que la final se la lleva el Athletic.
Al tiempo.

Un saludo

Gerardo Fernández dijo...

Lo de Diego es imperdonable.... Para un jugador que sabe lo que es un balón de fútbol le dejamos escapar.... A ver si el jueves hay suerte!!!

Wario dijo...

El partido fue muy difícil de aguantar. El equipo jugó a lo que juega normalmente desde hace unos 15 años... a nada.

En fin, si se aparece la virgen ganaremos al Valencia, sino... veremos si la próxima temporada hay competición europea. Vía Liga yo no lo veo nada claro.


Un saludo desde Paseo Melancólicos