martes, 10 de enero de 2006

El glorioso Doblete

Fue en la temporada 1995-1996 cuando el Atlético de Madrid alcanzó el momento más alto de su dilatada historia: el Doblete. La consecución de las dos competiciones nacionales, la Copa del Rey y la Liga. Dirigidos desde el banquillo por Radomir Antic el conjunto de la ribera del Manzanares maravilló a España con un juego de ataque, bien trenzado y con muchas llegadas desde la segunda línea.
En abril del 96 el equipo madrileño doblegó al Barça en la final de Copa al vencerle 1-0 en Zaragoza con un gol de Pantic de cabeza (Cabeza que pasó a la inmortalidad con un busto que le hizo el entonces presidente Jesús Gil) tras una larga prórroga.
La consecución del título liguero y por consiguiente del tan cacareado doblete llegó a finales de mayo. La victoria final se produjo ante un Calderón abarrotado y con goles de Kiko y Simeone se certificaron los últimos tres puntos que dieron al Atlético de Madrid su novena Liga.
El once formado por Molina; Geli, Solozabal, Santi, Toni; Caminero, Vizcaino, Pantic, Simeone; Penev y Kiko será imposible de olvidar para cualquier buen aficionado atlético.