miércoles, 20 de febrero de 2013

Simeone me ha decepcionado tirando la UEFA

Recuerdo cómo viví la batalla de Lisboa desde dentro, la emoción de los minutos finales aguantando los dos goles de Agüero (2-2) para pasar a los cuartos...
Recuerdo los nervios frente al Valencia, sufriendo con el 0-0, polémica incluida, y la sensación de cómo molaba el valor doble de los goles para hacer bueno el 2-2 de Mestalla y plantarnos en unas semifinales europeas once años después...
Recuerdo cómo me hice daño en el hombro derecho al celebrar con fuerza y con rabia (saltando de mi silla) el tanto de Forlán en la prórroga de Anfield ¡En el minuto 102, como en el 96! (2-1), cuando todo parecía abocado a una nueva decepción.
Y recuerdo mis lágrimas incontenibles en Hamburgo, tras el gol decisivo del uruguayo (2-1), por ver por primera vez a mi equipo campeón de Europa y presenciar cómo recuperaba la memoria al contemplar el reflejo de su escudo, 14 años después, en el frío metal.

Más cercanas en el tiempo aún están las goleadas en casa al Udinese (4-0) y a la Lazio a domicilio (1-3), con recitales en ambos choques del ahora denostado Adrián.
La victoria por mi abuelito ante el Besiktas (3-1), o la extraordinaria noche ante el Valencia con un ambiente espectacular y un recital rojiblanco maquillado por los ché sólo al final (4-2).
Y, si cierro los ojos, aún puedo sentir fresco el orgullo de disfrutar en Bucarest (Vídeo incluido) de la superioridad y la autoridad de los nuestros frente al Athletic (3-0).

Todos esos recuerdos, y muchos más, me hacen esbozar una sonrisa al echar la vista atrás en la competición, la UEFA Europa League, que más alegrías nos ha dado en la historia reciente.

LA CHAMPIONS ESTÁ BIEN
Está bien jugar la Champions. Muy bien. Vale que la musiquita y el balón de las estrellas motivan. Vale que hace mucha ilusión recibir a equipos como Chelsea o Liverpool en la máxima competición continental. Vale que el simple hecho de jugar la liguilla reporta 20 millones de euros, mientras que ganar la UEFA sólo supone 14 (dato que me han dicho hoy para justificar la “renuncia” de Simeone).
Pero, sinceramente, las alegrías que me ha dado la UEFA no me las dio la Champions... La única comparable, el 4-0 al Schalke que nos hacía volver a la Copa de Europa once años después. Entonces la titulé "La noche más feliz". El resto, sinsabores.

EL FÚTBOL ES ILUSIÓN
No digo con esto que quiera jugar siempre la Europa League y no volver a la Champions, nada más lejos de la realidad. Pero sí quiero criticar la convocatoria que ha hecho el Cholo Simeone para ir a Moscú a “remontar” el 0-2 de la ida.
En el fútbol se vive de títulos (si se alcanzan), pero, sobre todo, de ilusiones. El aficionado que acude al campo cada partido lo hace porque una ilusión le llama a dejarse su dinero, pasar frío o calor, coger su camiseta y su bufanda y desplazarse al estadio a la hora que las televisiones decidan a regalar a un club de fútbol dos horas de su vida.

EL FINAL PUEDE SER LARGO
Quedan más de tres meses para que acabe la temporada, y si el Atleti no es capaz de sellar en Sevilla su pase a la Final de la Copa del Rey (esperemos que no ocurra) el final de Liga, 12 puntos por debajo del Barça (1º) y 13 por encima del Valencia (5º), se puede hacer muuuuyyyy muuuuyyy largo sin otra ilusión que echarse a la boca. Con la Champions tan encarrilada desde noviembre, sin Final de Copa de por medio, el pasaporte a la élite continental sabrá a poco premio a final de año...

A MOSCÚ CON LA CANTERA...
Simeone es un hombre inteligente y, como tal, sabe que la competición que le ha subido al altar que ahora ocupa es la UEFA, donde de forma brillante y encadenando triunfo tras triunfo consiguió hacer un Atleti campeón.
Sin embargo ahora, al primer contratiempo (un 0-2 complicado, sin duda), deja fuera de la convocatoria a ocho de los titulares en Valladolid (Juanfran, Godín, Filipe, Arda, Gabi, Tiago, Koke y Diego Costa, este último sancionado). Courtois será suplente, con lo que sólo podrían repetir Miranda y Falcao...
Y a cambio se lleva a siete canteranos, Saúl, Manquillo, Kader, Gallas, Ndoye, Borja Galán e Iván Calero, de los cuales los cuatro últimos no han debutado con el primer equipo.

DECEPCIÓN CON EL CHOLO
La ilusión por la remontada que la mayoría de aficionados atléticos pudiésemos tener el jueves al ponernos frente al televisor, se ha esfumado. Puede que haya una machada, quién sabe, pero con esta convocatoria el Cholo no piensa en ello.
Si había que elegir, habría optado por reservar jugadores el domingo ante el Espanyol en Liga, de cara al importante choque de la semana que viene en Sevilla. Un hipotético tropiezo en casa con los blanquiazules tendría remedio. La eliminación de la UEFA en Moscú supone un fin. Decir adiós, de forma triste y sin pelear con todas nuestras bazas, al título de vigente campeón. Un título difícil de alcanzar y que debe defenderse como tal. El carácter ganador de Simeone no me cuadra con esta decisión. Sinceramente Cholo, qué bueno que volviste, pero esta vez, me has decepcionado.