lunes, 23 de diciembre de 2013

Para presumir hay que sufrir

Dice el refrán que para presumir hay que sufrir, queriendo transmitir que lograr algo valioso cuesta su esfuerzo o que, en el caso más material, para lucir un buen físico o una buena apariencia hay que trabajárselo (dietas, ejercicio físico, cuidados estéticos...).
En el Atlético de Madrid no iba a ser menos, y un equipo catalogado como sufridor en muchas fases de su historia no iba a mantenerse en lo más alto de la tabla de forma plácida y desbordante.
No todos los días se va a ganar por 5-0, 4-2, 2-0, 5-0, 7-0, 3-0... (he citado varios de los resultados de esta temporada en Liga como local).
Hasta ahora, sólo el Celta de Vigo hizo peligrar en algunos momentos la victoria del Atleti en el Calderón (2-1). Pero este sábado, el Levante fue el primer equipo esta campaña que realmente hizo sufrir a los futbolistas rojiblancos en el Manzanares y puso el nudo de congoja en la garganta a su afición durante muchos minutos.

MI AMIGO MARIO Y SUS VISITAS AL CALDERÓN
Para este encuentro tuve como acompañante (además de a mi padre) a mi amigo Mario. Fue un bonito fin de semana de reencuentros con otros compañeros de la carrera como Francis, al que llevábamos años sin ver, y a Mario, como en otras ocasiones que ya he relatado en este blog, me lo traje al Calderón pese a su condición de madridista recalcitrante.
En la previa, repasábamos que su historial de visitas al Manzanares no era demasiado halagüeño para los intereses rojiblancos: un único triunfo, con una gran remontada, eso sí (3-2 ante el Villarreal en 2009) y tres empates (1-1 con el Valencia la temporada pasada; 1-1 con la Real Sociedad en 2006; y un 0-0 precisamente con el Levante en 2005).
“Señor X”, apuntó mi padre.

LLEGUÉ YA CON 0-1
Señor X y yo llegamos al estadio en el minuto cuatro de juego porque tuvimos que pasar por taquilla y antes por la Fnac para que comprase el regalo de cumpleaños de su madre (espero que al menos le gustara) y cuando salí por el vomitorio y vi el 0-1 en el videomarcador no me lo podía creer. “¡Eres gafe!”, le espeté.
Posteriormente he podido ver que el 0-1 fue un buen pase por el centro que rompió a la zaga colchonera y el extremo austriaco Ivanschitz batió a Courtois con un control orientado y un zurdazo cruzado.
El Atleti parecía tener el día tonto, y a los diez minutos Miranda, habitualmente impecable, dudó y perdió la posición con Barral, que habría hecho el segundo de no ser por un paradón de Courtois.
A partir de entonces los rojiblancos comenzaron a despertar y a acumular llegadas con centros de sus laterales y Arda volcado a la izquierda. Pero faltaba remate. Lo intentó Diego Costa con un bonito recorte, pero su tiro pareció un pase a las manos de Keylor Navas. En la jugada, Tiago, que esperaba un centro que no se produjo, propinó un puñetazo injustificado a Juanfran que el árbitro no vio. Mi padre sí. “Le ha enchufado”, nos dijo. Pero no era ésa la clase de remates que necesitaba el Atleti.

GODÍN PUSO EL REMATE; MIRANDA, LA IMPRECISIÓN
Así que ante la falta de remate tuvo que ser un defensa, Godín, quien hiciera el trabajo. El urguayo se sumó al ataque en una de sus habituales apariciones, Juanfran la puso con la zurda, y Godín enganchó un precioso testarazo a la escuadra (1-1). “¿Ha cantado Keylor?”, me preguntaba preocupado Mario, que lo tiene en el Comunio. “Tranquilo, que ha sido un golazo”, le respondí.
El Atleti volvía a la onda positiva y una jugada de Villa a la que no llegó Diego Costa por poco hacía presagiar que los del Cholo podían darle la vuelta antes del descanso. Pero atrás seguía sin ser el día. Miranda se puso a controlar con el pecho y a arriesgar la pelota en defensa. Resultado, pérdida imperdonable, Barral que se planta solo y tira fuera por poco ante la salida de Courtois, que le arrolla. El Atleti estaba jugando con fuego.

DIEGO COSTA CUMPLIÓ; KOKE, NO
Pero en partidos calientes, Diego Costa es el Rey. Minuto dos de la segunda parte, falta pasada de Gabi al segundo palo. ¿Pasada?, pasada para todos menos para Diego Costa, que casi desde el punto de penalti corre tras esa pelota ganando la espalda a Nikos y conecta una volea a la red (2-1). De todos los colores. 18 goles y ya era Pichichi en solitario.
Pero era día de sustos, para regocijo de mi amigo Mario, que pedía con la mano tarjeta para Gabi (en una patada en la que la vió) o que cantaba el “ser del Barça es, ser un subnormal” (cuando el Calderón entonaba el “si no quieren violencia, que aprendan a pitar”) o el “Real Madrid oe oe” (en el “Forza Atleti ale ale”).
Así que cuando Pedro Ríos marcó el 2-2 me dijo “golazo”, mientras me daba en la pierna. Empezaba a hacerme muy poquita gracia...
Eso ocurrió justo cuando me dijo “a Koke hoy se le está viendo muy poquito ¿no?”.
“Mira, ahí le tienes”, le contesté. Pero en ese momento, Koke no debía ser Koke, y en el rechace de un corner, dejó una pelota tan corta a Filipe que se anticipó Pedro Ríos, y tras una carrera de 40 metros se la puso a Courtois junto al palo derecho en un gran disparo (2-2).
Quedaba más de media hora, pero me instaló el miedo en el cuerpo porque, encima de llegar tarde, debía salir diez minutos antes para llevar a Mario a Atocha, ya que su tren de vuelta salía a las 22:15 (periodista como yo, el domingo le tocaba currar por el sorteo de Navidad).

GANARON LOS LATERALES
Simeone echó mano del nuevo revulsivo, Raúl García, por un desaparecido Villa, aunque el Atleti apretaba sin chispa.
Pero por fortuna, en un partido donde los laterales del Atleti fueron los mejores, Filipe colgó un balón bombeado, Raúl García la prolongó, y Juanfran apareció como un rayo anticipándose a Rubén, que llegó tarde y le arrolló. Penalti.
Los segundos hasta que lo pateó Diego Costa, que ya ha fallado tres esta temporada, se me hicieron minutos. Y a punto estuvo de cazarla Keylor Navas, pero el hispano-brasileño la pegó bien a su izquierda (3-2) y termina el año como Pichichi en solitario (19 goles) y casi deja en igual posición al Atleti.
Cinco minutos más tarde, abandonamos el estadio a la carrera, aguzando el oído para que cada sonido del Calderón me indicara si había novedades.
Por suerte no las hubo y el Atleti sufrió, pero sumó otra victoria. La 22ª en 25 partidos oficiales. Juanfran ha dicho que 2014 será mejor que 2013. Y yo, no sé por qué, me lo creo. ¡Que tengan una rojiblanca Navidad!

2 comentarios :

López dijo...

Feliz Navidad Jose!! Yo tambien estoy con Juanfran, 2014 sera mejor que 2013. Estamos llamados a hacer algo grande!

Aupa Atleti!!

Mario García dijo...

Pues tocó sufrir contra el Levante, pero se consiguieron los tres puntos. Aunque después Luis García no nos echó una manita con el Barça, pero ahí seguimos, peleando.

Yo veo difícil un 2014 mejor que 2013, pero sigamos partido a partido y a ver qué pasa.

Un saludo desde Paseo Melancólicos.