lunes, 9 de diciembre de 2013

Y volvió el campeón de la Copa del Rey

Sábado a las cuatro de la tarde. Una hora y un día atípicos para tratarse de la competición de la que se la Federación sí acierta dando a los equipos más modestos la posibilidad de recibir en sus casas a los grandes de nuestro fútbol en un día a la altura, como es el fin de semana, para que sus aficionados puedan disfrutarlo.
trataba, pero en este caso creo que
Sólo les falta volver al partido único en estas primeras rondas para de verdad devolver la magia a esta competición. Tras el 1-4 del Barça en Cartagena, o el 0-4 del Atleti ayer en Sant Andreu, ¿qué sentido tienen los partidos de vuelta? Camp Nou y Vicente Calderón presentarán gradas vacías.
Sólo el Real Madrid parece haberle cogido el gusto a dar vidilla a estas primeras rondas (el Real Unión en 2008 y el Alcorconazo de 2009 aún están recientes), aunque pese a su exitoso 0-0 en La Murta (me eché a reír yo solo cuando escuché a Nacho Fernández decir en Radio Marca al terminar el partido: “Hemos peleado, pero éste es un campo muy difícil...”) lo normal sería que los blancos goleen en el partido de vuelta.

¿RESULTADO PARA PRESUMIR?
Pero volvamos al Atleti, que es quien nos interesa. Un 0-4 en el campo de un Segunda B puede pensar la mayoría que no es un resultado para sacar pecho. Pero uno echa la vista atrás (no muy atrás) y recuerda a un Atleti cosechando resultados ajustados en estos campos (2009- 0-2 al Marbella; 2008- 0-1 al Orihuela; 2007- 1-2- al Granada 74), por no hablar del 2-1 en Albacete en 2011 que terminó en eliminación (0-1 en el Calderón, ya que Gil Marín decidió “regalar” tres partidos más a Gregorio Manzano y, de paso, la condena copera).

RAÚL GARCÍA NUNCA FALLA
Un habitual de estos partidos menores, que cumple ya se le ponga ante el Sant Andreu que frente al Barça, es Raúl García. Así, a los diez minutos, el que nunca hace nada remataba de primeras a la red un centro desde la izquierda de Filipe Luis. Como quien monta un reloj, Raúl García hace goles de rojiblanco. Ya suma ocho, habiendo marcado en todas las competiciones (5 en Liga; 2 en Champions; 1 en Copa). “Raúl García nunca falla”, me dijo mi padre.
En el veinte, el partido y la eliminatoria ya estaban sentenciados. Gran pase rasgando la defensa por arriba de Koke que Manquillo controla en el flanco derecho y asiste atrás para que Arda Turan haga el 0-2. Gran partido el que cuajó el canterano, subiendo con soltura por su banda y, además de esta asistencia, regaló otro gol a Diego Costa en el segundo acto, que el hispano-brasileño remató fuera por poco. Merece más minutos el chaval.

EL RIVAL AGRADECIÓ LA INTENSIDAD DEL ATLETI
Al final del partido, los jugadores del Sant Andreu y su propio entrenador (el mítico Patxi Salinas) agradecieron a los de Simeone la intensidad y profesionalidad con la que se tomaron el choque. El Cholo quiso premiar a los aficionados del Sant Andreu con el centro del campo con más clase de la plantilla rojiblanca: Arda, Tiago, Koke, Óliver. Y pasó lo que tenía que pasar. Que el encuentro fue en muchas fases un enorme rondo en el que a los pobres jugadores del Sant Andreu siempre les tocaba estar en el medio...
El partido sirvió para ver que Adrián, pese a su mejoría, sigue sin estar fino de cara a portería. El asturiano marró dos claras oportunidades. En una la mandó al lateral de la red, con Koke solo en el punto de penalti; y en la segunda recortó y disparó contra un defensa cuando la ocasión era muy propicia.
Además, pudimos ver que Aranzubía sigue manteniendo los reflejos. El veterano portero riojano es posible que ni juegue la Copa (Courtois estaba lesionado), pero dejó un par de paradas consecutivas a un cabezazo y una chilena del equipo barcelonés.

ARDA TURAN, EXTRA CLASS
Pero si por algo mereció la pena ver este encuentro fue por la jugada del 0-3. Tiago la mete en el área para Adrián, taconazo del asturiano, Arda hace un recorte y la deja para Raúl García, que le devuelve nuevamente de tacón, y, ya al borde del área chica, Arda Turan se saca de la chistera un precioso recorte, también con el tacón, con el que engaña a dos defensas y al propio portero, y a la media vuelta la empuja a la red como si jugara contra niños. Como diría un compañero mío de butaca en el Calderón: “Extra class”.

Al final del encuentro, Simeone dio entrada a Villa y a Diego Costa, lo que suponía alargar el suplicio de los locales, ya que éstos quieren marcar hasta en las pachangas.
El asturiano lo logró tras una pared con el hispano-brasileño que finalizó con un buen autopase y un rechace afortunado que le permitió superar al portero para empujarla (0-4).

Mientras otros hacen pruebas o sestean en campos muy difíciles, el Atleti deja claro que el campeón ha vuelto. Que pase el siguiente.