lunes, 3 de marzo de 2014

Orgulloso del Atleti: seguimos en la lucha

Decía recientemente el Cholo que si por él fuera jugaría todos los días contra el Real Madrid y el Barcelona para subir el nivel del equipo y mejorar su competitividad. Yo no tengo el mismo deseo, ya que, como todo en la vida, lo mucho cansa.
Le comentaba a mi padre en la previa que no estaba tan nervioso como en otros derbis, y lo achacaba a que quizá fuera porque era el sexto Atleti-Madrid en menos de un año. Eran las tres y media de la tarde y aún estábamos de previa en el bar; una hora más tarde, ya en los aledaños del estadio, el corazón empezaba a palpitarme acelerado ante el embriagador ambiente de fútbol pasional que desprenden estos choques. Teoría desmontada.
Veinte minutos antes ya me siento en mi butaca y escucho al Frente Atleti corear a sus ídolos ante un estadio ya medio lleno: “¡Diego Costa eoe, Diego Costa eoe! ¡Aleeeeé, Miranda ale alé aleeeé! ¡Fi-li-pe Luis, lorolorolololoooo!”.
Mis compañeros de fatigas van subiendo por el segundo anfiteatro del fondo sur y el comentario de todos es idéntico: “¡Hoy toca!”, “¡Hoy les ganamos!”, “¡Tiene que ser hoy!”.
Y recibo al “amigo” de Raúl García vaticinándole que hoy ganamos 1-0 con gol del navarro. “Si eso pasa te doy un beso”, me asegura. No hizo falta.
En cualquier caso, mi pronóstico para esa tarde (por cierto, un Atleti-Madrid a las cinco no da tiempo a hacer previa. Aunque ya me las apañé con mi padre para poder hacerla. Fue el domingo que más pronto he comido en mi vida) era un 3-1. Estuvimos cerca.
El inicio del partido se acerca y ves cómo desde diez minutos antes muchos atléticos ya levantan, nerviosos, sus cartulinas al cielo del Calderón para colaborar en el precioso tifo que inundó con los colores rojiblancos el estadio. Yo me espero a la salida de los futbolistas (en eso consistía según el “manual de uso” de la cartulina) y aprovecho para hacer fotos del precioso espectáculo.

COMIENZO DE DERBI "DE LOS RECIENTES"
Por fin, los 22 protagonistas aparecen en la bocana de vestuarios y comienza el encuentro.
Era el derbi de Liga más importante que presenciaba en el Vicente Calderón en mi vida. Sin embargo, el guión comienza siendo el mismo que otros tantos y tantos derbis de pesadilla.
Minuto dos, corner en corto para Arbeloa. Nadie presiona porque es Arbeloa, éste cede en corto para Di María y la cuelga al segundo palo donde Benzema, solo, empuja a la red (0-1). Miro con fijación casi obsesiva el banderín del árbitro asistente. Pero éste no se levanta. No doy crédito. Desde la tele (después) compruebo que Filipe Luis tira tarde el fuera de juego.
“¡No me lo puedo creer! ¡Otra vez no! ¡De verdad que para nada esperaba que el Atleti fuera a caer de nuevo en estos errores! ¡Otra vez 0-1 desde el vestuario!”, espeto desolado.
En un intento desesperado de rebeldía Arda y otro compañero sacan de medio campo con todo el Madrid celebrando el 0-1 en la banda, pero el árbitro corta la absurda artimaña, ya que los blancos no estaban alargando la celebración.

EL ATLETI REACCIONA; EL ÁRBITRO FALLA
Sin embargo, el Atleti fue capaz de reaccionar por la vía del fútbol, y a los diez minutos Diego Costa desborda a Sergio Ramos en el flanco izquierdo del área y es derribado. Penalti claro, reconocido por el propio Ramos, que Delgado Ferreiro omite.
“Ya podíamos haber anulado el gol regalado y el árbitro no ha querido”, lamenta mi padre. Y el Calderón es un clamor: “Siempre robando, vikingos siempre robando!”.
El Atleti se encorajina y lucha con fuerza cada balón dividido, sin embargo su esfuerzo sólo se traduce en un par de disparos desviados de Diego Costa y Raúl García. El Real Madrid, en cambio, sin hacer nada suma dos ocasiones peligrosas en un minuto. En la primera, Benzema remata de primeras un centro de Di María y Courtois lo rechaza; en la segunda, Courtois salva en dos tiempos un taconazo de Cristiano a centro desde la derecha.
Los nubarrones que rodeaban el Calderón amenazaban con un segundo gol que matara el derbi.

HACÍA FALTA ARDA
Sin embargo, el Atleti seguía intentándolo, y yo no paraba de reclamar la presencia de un hombre: “¡Ófrecete, Arda! ¡No te escondas en la banda, Arda! ¡Tienen que buscar a Arda!”.
Y mis plegarias fueron escuchadas. Minuto 27 de partido, Arda recibe en la frontal, rodeado de Modric y Coentrao, el turco se inventa un giro mágico sobre si mismo con el que rompe al luso (que había salido a taparle) y su pase, inalcanzable para Xabi Alonso (que le hacía la cobertura) deja solo a Koke, que se saca un derechazo genial cruzando la bola fuera del alcance de Diego López. 1-1. Y la locura. Me abrazo a mi padre, a Fernando, que se sienta siempre a nuestro lado, a su hijo Alberto, de sólo diez años, me subo una fila más arriba a abrazar al “amigo” de Raúl García y a sus amigos, que no sé cómo se llaman ninguno, pero me caen genial. Incluso choco las manos con un par de “no habituales” que estaban por ahí. Ahora sí, el gol inicial estaba contrarrestado.
EL ATLETI SE CRECE Y PEPE A LO DE SIEMPRE
Llegan entonces los mejores minutos del Atleti. Los rojiblancos se crecen y durante algunos minutos la zaga madridista se ve obligada a achicar balones al pelotazo. Mientras tanto, Pepe intenta enturbiar el partido fingiendo una agresión de Godín ¡que estaba de espaldas! La asquerosa actitud del portugués en la ida del derbi copero, junto a la de ayer, no hacen más que demostrar que un tío que fue capaz de pisar la cabeza de un compañero estando en el suelo (no lo olvidemos) no merece jugar en esta Liga.
Pero el Atleti sigue insistiendo. Diego Costa se cuela entre Pepe y Sergio Ramos con un genial reverso, pero Diego López tapona su disparo en la salida. Y cuando la aguja del reloj marcaba el descanso... La explosión.

GOLAZO DE GABI Y EL CALDERÓN EXPLOTA
Soy un romántico del fútbol (del Atleti, sobre todo) por lo que no se me ocurre nadie mejor para marcar el
golazo que voy a narrarles a continuación.
Gabi Fernández, nuestro capitán, recoge un balón a unos 30 metros de la portería y se saca un zambombazo tremendo que se va abriendo y sorprende a Diego López (2-1). Abrazo a mi padre con tanta fuerza que le dejo sin aliento, y vuelvo de nuevo a saltar una fila más arriba para repetir el proceso del primer tanto. La afición es una extensión del equipo, y la piña en el césped para celebrar el tanto se multiplica en la grada.
Y el árbitro pita el descanso. El descanso más feliz en un derbi en los últimos 15 años. “Ten cuidado si hay más goles, que ahora casi me tiras”, me avisa mi padre. “Si te tenía bien sujeto”, le contesto. “Ya, pero cuando me has soltado me has dejado temblando”, me replica. Ahora lo cuento y me río.

EL ATLETI DEBIÓ MATAR A LA CONTRA
El inicio de la segunda parte hacía presuponer un ataque de ira del Madrid. Pero no fue así. El Madrid domina, pero no reacciona, y es el Atleti, a la contra, el que puede matar el partido.
Diego Costa cabalga con Pepe y se planta en la frontal, pero la pega mal, muy desviado; el propio hispano-brasileño cabecea muy cruzado un corner; y Diego López, junto con el poste, salvan un cabezado de Arda Turan tras centro de Juanfran. El Atleti perdonaba... y este refrán en fútbol siempre se paga. Y más si es el Madrid el que está enfrente.
Los de blanco lo intentan, pero sus dos ocasiones más claras vienen propiciadas por dos “faltitas” pitadas en la frontal por Delgado Ferreiro. Ambas perfectas para Cristiano. Pero ambas contra la barrera. En la primera de ellas el portugués se desgañitó pidiendo una mano de Gabi que tenía pegada al pecho. Aunque ahora dicen que según el reglamento eso es penalti.

*LA TRAPISONDA CON EL MONO
En una nueva contra, Diego Costa porfía con Arbeloa y ambos caen al suelo junto al área. El árbitro decide sacar amarilla para el delantero atlético. La jugada, polémica sin duda, vuelve loco al Mono Burgos, que protesta y es expulsado, lo que desata su ira y entre Simeone y otros cuantos contienen al argentino. Sangre caliente la del Mono, quien, por mucho que hayan criticado su actitud (censurable), al menos no juega, como otros provocadores de los que ya he hablado antes.

LOS CAMBIOS DE ANCELOTTI
Ancelotti reacciona y quita a Arbeloa (que habría acabado expulsado) y a Coentrao para dar entrada a sus dos laterales titulares (nos quiso dar esa ventaja), además de a Isco por Di María.
Mientras tanto, Simeone, una vez más, decide morir con sus once, pese a que al equipo se le acaba el fuelle.
El Atleti capea como puede el asedio madridista. Bale y Cristiano se acercan al gol de cabeza, a centro de Carvajal (cómo se noto su entrada), pero los de rojiblanco siguen haciendo un partido impecable en defensa... hasta que falló Mario Suárez.

...Y EL FATÍDICO EMPATE
Minuto 82, Mario corta con la izquierda un mal pase de Isco, pero le rebota en la derecha y le cae a Carvajal. El chaval apura línea de fondo, la pone atrás, donde Bale no controla, y le llega a Cristiano Ronaldo... a Cristiano Ronaldo, solo, porque Koke justo acababa de salir a tapar a Bale. Y el portugués fusila a Courtois (2-2).
El Atleti se queda sin su tan merecido y trabajado premio. Líder durante 37 minutos, el Madrid empata y ya no hay gasolina para una nueva remontada (sólo entró el Cebolla por Arda).
El vídeomarcador ya no se mueve y sólo un trallazo alto de Modric pudo evitarlo.

FINAL: DE LA RABIA, AL ORGULLO
Escucho alguna patada a la silla cuando el árbitro espira los tres silbidos finales. Una vez más, el público se marcha con la eterna sensación del “se han escapado vivos”. Pero esta vez, el equipo no sale derrotado. Y el Calderón se pone en pie para tributar una sincera ovación a sus once héroes.
Hay quien ha tildado de demagogo a Filipe Luis por manifestar tras el partido que “el Madrid sacó a sus suplentes de 40 millones”. “No le escuché decir eso cuando el Atleti perdió con Osasuna, de un presupuesto muy inferior, la semana pasada”, espetaba un tertuliano de bufanda blanca esta mañana. La diferencia, es que Osasuna plantó cara y superó al Atleti en un partido. El Atleti, está plantando cara y peleando al Madrid una Liga. Igual que hace menos de un año le arrebató una Copa.
Así que cuando uno baja por el vomitorio del Vicente Calderón, el pesar deja paso a un sentimiento de orgullo infinito. Simeone y los suyos se han ganado el derecho a jugar otras doce finales. Hasta que el cuerpo aguante. Seguimos en la lucha.

PD: Quiero dedicar esta crónica a mi compañero y amigo Santi Riesco, que no pudo vivir in situ el espectáculo por estar enfermo. ¡Lo habrías disfrutado colega!
*El significado de la palabra "trapisonda", usada en esta crónica, lo aprendí gracias a leérsela a él por primera vez, hace ya varios años.

6 comentarios :

Gerardo Fernández dijo...

Se nos escaparon vivos Jose... Y la Liga está más complicada que hace 2 días. Por mucho golaverage que tengamos ganado era la oportunidad de dar un golpe a su moral. Y no nos engañemos, el mazazo moral fue gordo cuando Cristiano la enchufó.

Por cierto. A mí que quieres que te diga pero la reacción del Mono Burgos no me parece para nada desafortunada. Ver que derby tras derby siempre hay detallitos que caen hacia el mismo sitio cansa. Y en este fue igual, por ejemplo, las dos faltitas que citas que le colocó el árbitro a Cristiano o el reparto de cera que Xabi Alonso llevó con el permiso del árbitro.

En fin. Lo bueno es que queda mucha liga por delante.

Mauricio dijo...

Gran crónica, sí señor.
Orgullosos de este equipo. Y ojo, la Liga no ha acabado. Y al Atlético le quedan salidas duras como Valencia o Bilbao. Pero estoy convencido que tanto Barcelona como Madrid van a pinchar. A más tardar en su duelo directo.
No se ha dicho la última palabra.
Por cierto, logras trasmitir una emoción a la crónica que ha sido devolverme al propio derby

JOSE I. FERNÁNDEZ dijo...

GER, hay que ser optimistas. Se nos escaparon vivos como tantas y tantas otras veces, sí. Pero ha habido derbis en el Calderón que el Atleti ha tenido más ocasiones y se han escapado vivos... con un 0-3...
El Madrid lleva 28 partidos sin perder y si nos hubiera ganado (algo que había hecho en 10 de sus últimas11 visitas) entonces SÍ que LA LIGA ESTARÍA PERDIDA. Serían 6 puntos de distancia y el goal average perdido. Es decir, tres partidos de diferencia, quedando 12... Insalvable.
En cambio ahora es UN partido, uno. Y aunque el mazazo fue grande, creo que el impacto del golpe fue puntual. Si lo miras en frío este equipo debe estar (y lo estará) orgulloso del papel que está haciendo y que hizo en el derbi. Si alguien mereció ganar fue el Atleti, pero lo importante es que, como digo, seguimos en la lucha. Nadie dijo que pelear por una Liga fuera a ser fácil (más bien todo lo contrario).

Respecto al Mono, creo que reaccionó como cualquiera de nosotros en nuestro asiento. Como cualquier aficionado de corazón rojiblanco. Estalló. Pero él no es un aficionado. Ocupa un cargo representativo en el club y, más allá del cabreo (lógico), no puede ser que tengan que salir siete tíos a sujetarle porque si no mata al árbitro. Excesivo. Pero es obvio que cada detalle arbitral va lastrando los derbis del lado blanco. Y eso quema.

MAURICIO, muchísimas gracias por tus palabras. No te leo mucho por aquí y te animo a que me dejes algún comentario de vez en cuando, porque frases como las tuyas son las que me animan a seguir escribiendo este blog, con el que ya llevo siete años.
Me alegra especialmente que me digas que he transmitido una emoción capaz de devolverte al propio derbi, porque era ése el objetivo que perseguía. Como he puesto, se la dedico a mi amigo Santi (que espero que la lea en breve) y mi meta era que él pudiera vivir esa emoción que desde casa lógicamente no es la misma.
No se ha dicho la última palabra, sin duda, y por eso estoy satisfecho con el resultado del derbi.

Un saludo a los dos!!

Tomi Soprano dijo...

De las mejores crónicas que te he leído, Jose. Casi también me abrazo yo también a tu padre y todo, joder. Por un lado me encantan leer este tipo de crónicas, aunque, por otro, me muero de envidia al no poder vivirlas in-situ. Estoy harto de este maldito destierro que me está tocando vivir, pero bueno. No desespero ni pierdo la esperanza. El espíritu del Cholo obliga.

Sigue así. Déjate de tantos putos numeritos sin sentido y relata más sentimientos tuyos, que los tienes, joder ...

Un fuerte abrazo.

Santi Riesco dijo...

Se me ha debido de meter algo en el ojo mientras leía. Gracias, compañero. Sin duda la crónica está a la altura del partido que me has hecho revivir con intensidad y mucha emoción (con el ojo mojado). Sentí mucho no poder estar en la grada con mis hermanos (los de sangre y los rojiblancos) pero leer tu texto ha suplido, con creces el castigo impuesto por la enfermedad de la que ya estoy casi recuperado gracias otra vez.
Si todo sigue igual supongo que reapareceré contra el Milán.
Y recuerda lo que te dije a principio de temporada. Este año brindaremos en Lisboa antes de ganar al Bayern la Copa que nos debe la Historia. Con la ayuda de zapatones que estás en los cielos.
Un fuerte abrazo y Aúpa Atleti. Siempre. A pesar de las trapisondas arbitrales, periodísticas, federativas y empresariales.
Salud y... A por ellos!

elglorioso dijo...

Antes de ir a ver el partido, puse un comentario en mi tablón del Facebook, lo siguiente: "¿Maldiciones? si juegan como hombres ganaremos" Así fue... bueno casi, pero el partido y el peso del partido importante supo llevarlo el Atlético de Madrid.

Millones, galácticos... todo eso suma. Lo que está claro que a base de coraje, orgullo y corazón no se hubiera permitido está vergüenza de derbies de los últimos 14 años. Sólo desde la Copa y en Liga, hemos vuelto a ser, "Un rival digno de Derby".

El Madrid mete goles por inercia y cuando se pone a jugar en plan bien como en Copa, pues te barre sin más dilación.

Estoy orgulloso porque se lavo la imagen de la eliminatoria de Copa. y Voy a dejar una batería de preguntas en el aire: ¿ Por qué esta actitud el domingo y no la misma hace 15 días?, ¿Por qué regalando ventaja con un gol a los tres minutos? ¿Por qué con el Real Madrid?, ¿ Por qué?.

Sobre Burgos, la verdad, no está bien hecho pero estoy hasta las narices que los árbitros ayuden alargar maldiciones, porque el penalty de Ramos. Me gustaría verlo que lo pite el Undiano Mallenco en el Calderón o mejor en el Bernabeú. y luego reprochan lo de Gabi, igualito.

En fin queda Liga, quiero soñar, será difícil pero está claro que el Atleti, está haciendo todo lo posible a efectos reales y el Cholo Simeone tiene el 80% de culpa. Me emocionó verle en el segundo gol, emocionado y animando a la grada, es el entrenador perfecto. Le quiero en el Atleti unos 32 años... seguro que nos irá siempre mejor.

Último apunte: donde veo la diferencia en los derbies es que pudiendo retener buenos jugadores lo hubiéramos ganado, cuando internaba por el area Diego Costa por el lado derecho en el fondo del frente atlético y se le fue... Pensé eso con Radamel golito!!!... y de verdad, no es quejarme, es la verdad lo que tiene el Madrid, CR7, sólo hizo eso un gol... un puñetero gol.

Felicidades por el blog una vez más. Un abrazo José.