lunes, 11 de abril de 2016

Otra oportunidad

JORNADA 32- ESPANYOL 1-3 ATLÉTICO
Goles: Fernando Torres, Griezmann, Koke.
“A mí me enseñaron en la vida a que hay que insistir. Hay que creer en lo que uno hace, y las cosas después caen por sí solas, si tienen que caer. Pero, como todo en la vida, y si lo haces en el trabajo, hay que darlo todo. Y nosotros estamos dando todo lo que tenemos. Somos persistentes, intensos, y buscamos seguir peleando”.
Las palabras son del Cholo Simeone en la rueda de prensa en Cornellá, ante la pregunta de que el técnico rojiblanco sólo había introducido un cambio respecto al once del Camp Nou (Augusto por Saúl), demostrando que no da la Liga por perdida.
Las palabras son del entrenador argentino, pero las podríamos haber suscrito cualquier aficionado colchonero, y son por sí solas una lección de vida. Una más.

PARECÍA UN IMPOSIBLE
Parecía perdida, sí. Parecía un imposible. Hace dos jornadas la distancia era de nueve puntos con sólo ocho jornadas por jugarse. Pero sólo dos semanas después apenas tres puntos separan a Barcelona de Atlético de Madrid. Y sólo el goal average perdido se presenta como el mayor escollo para no soñar (porque implica dos fallos del Barça).
El Barça volvió a caer en Anoeta, y se cumple el tópico de que en ocasiones hay campos realmente malditos (lleva cuatro temporadas consecutivas perdiendo en el estadio donostiarra, donde no gana desde el año 2007).

EL ERROR DECISIVO, FUE EL ÚLTIMO…
Esto ha permitido al Atlético volver a creer en la Liga. Y pese a que se dijo adiós al título muchas veces (el 24 de enero tras empatar con el Sevilla; el 30 de enero tras perder en el Camp Nou; el 21 de febrero tras un nuevo empate en casa, con el Villarreal), no puedo evitar pensar que el error decisivo, el gran error garrafal que nos puede apartar definitivamente del sueño de volver a abrazar la Liga, fue el último. Esa derrota en El Molinón, en el campo del penúltimo, donde el Sporting había ganado tres partido en toda la temporada… Fue sólo un instante, apenas unos minutos, pero se perdieron los nervios, y todo se fue al traste…

EL ATLETI NO BAJA LOS BRAZOS. AUNQUE LE PEGUEN PRIMERO
Pese a todo ello, el Atleti no deja de creer. No baja los brazos. Ni aunque el rival le pegue primero. Al filo de la media hora, Diop se adelantó a Juanfran en un córner y conectó un perfecto cabezazo para poner el 1-0.
Los colchoneros estaban jugando mejor hasta ese momento, pero, tras el esfuerzo y el varapalo del Camp Nou, el tanto espanyolista parecía una nueva losa para enterrarles en vida. “El Atlético ahora mismo perdería su segunda plaza a favor del Real Madrid”, se apresuraba a proclamar el narrador.

JAMÁS NIEGA OTRO INTENTO
Pero este Atlético está muy vivo. Y nunca se resigna a morir. Jamás niega otro intento. Olvidando el dolor. Y en esta lucha contra los elementos ha emergido de forma sobresaliente quien más grabado lleva el sentimiento atlético en su piel: Fernando Torres. Aliado con otro enamorado del Atleti desde la cuna, Koke, el Niño controló con el pecho un centro del vallecano, y fusiló de disparo cruzado el 1-1. Apenas habían pasado cinco minutos.
Minutos antes, Fernando ya había estado a punto de marcar con un disparo al poste, después de fintar a un contrario simplemente dejando pasar la pelota en un saque de banda, en un gesto técnico difícilmente al alcance de un mal delantero.

Los rojiblancos siguieron creyendo, y completaron la remontada en el segundo acto. En un uno-dos mágico de Koke, asistió a Griezmann para que ajustara la pelota al palo izquierdo de Pau López. Un uno-dos para poner el 1-2. Y séptima jornada consecutiva marcando del francés, a sólo una del récord histórico de jornadas seguidas marcando de un futbolista del Atleti (Forlán, en las ocho últimas fechas de la 2008-09).
En la banda, Thomas contempló el gol de Griezmann, ya preparado para entrar por el francés. Pero la fortuna quiso que no lo hiciera antes y que el galo firmase el 1-2. Si tienen que caer, las cosas caen por sí solas…

TORRES PUDO RESARCIRSE, EN PARTE, EN BARCELONA
El Atleti estaba desatado. Torres estuvo a punto de marcar en una volea lejana, y Pau evitó el gol de Koke a bocajarro. Pero el vallecano terminaría redondeando su enorme encuentro con gol. Y sería Torres quien le devolviera la asistencia.
El Niño salió con un sentimiento muy amargo del Camp Nou, pero pudo resarcirse en gran parte en la misma ciudad. Y lo hizo a partir de un error suyo. En lo que fue un mal control, la pelota amenazó con marcharse para siempre por línea de fondo. Pero Torres la rescató antes, y la convirtió en una perfecta asistencia para la cabeza de Koke, que anotó el 1-3. Esa jugada resume la esencia de este Atleti. Lo que parecía una causa perdida, se convirtió en un gol...

UNA ÚLTIMA OPORTUNIDAD
La Liga sigue viva. Parecía imposible, pero el Barça sólo ha sumado un punto de nueve y sus dudas son ahora nuestras certezas. En la vida hay que insistir, creer en uno mismo, y darlo todo. Nadie dijo que fuera fácil. No hay un manual para lograrlo. Pero, cuando todo parece perdido, la vida siempre nos da una última oportunidad. Un nuevo motivo para luchar. No hay que mirar atrás. Hay que perdonarse los errores. Dejando atrás los convencionalismos. Sólo tú sabes hasta dónde puedes llegar. Porque, a veces, la diferencia entre lo posible y lo imposible es sólo un prefijo… Así que nunca permitas que nadie te diga que no puedes hacer algo. El primer paso para conseguirlo, es intentarlo. Y no hay mayor sensación de triunfo que aquel que se logra cuando prácticamente nadie creyó en ti.
Por ello, en la Liga, en la Champions, en la vida… nunca, nunca, dejes de creer.