jueves, 20 de febrero de 2014

El Atleti consigue una victoria de prestigio: San Siro

No es el Milán que goleó 5-0 a la Quinta del Buitre en las semifinales de la Copa de Europa de 1989 (marcaron Ancelotti y Rijkaard); ni el Milán que endosó un 4-0 en la final de la Champions de 1994 al Dream Team de Cruyff; pero repasando las estadísticas a las que hice mención esta semana, ni Barcelona, ni Real Madrid han sido capaces de ganar a este Milán en San Siro en los últimos años. Los culés han empatado en su visita este año en la fase de grupos (1-1); el año pasado se pegaron un tremendo susto en octavos (2-0), aunque luego remontaron en el Camp Nou (4-0, con un gol de Villa); y en 2012 también se cruzaron en cuartos, con un peligroso 0-0 en Italia (después el Barça ganó 3-1 en Barcelona).
Por su parte, el Real Madrid empató 2-2 y 1-1 en la fase de grupos de 2010 y de 2009, y jamás en su historia ha vencido allí.
El último equipo español que había triunfado en San Siro fue precisamente el Barça de Frank Rijkaard en 2006, también 0-1 (Giuly). Ese año, ganó su segunda Champions...

UN MILÁN MÁS FUERTE QUE EN EL CALCIO
Así que no es San Siro una plaza fácil de conquistar, más cuando todos los expertos en fútbol internacional de los diferentes medios reconocieron que el heptacampeón de Europa fue anoche mucho mejor que el del Calcio italiano (va noveno), incluso en su mediocre juego de la segunda mitad...
Salió el Atleti fuerte, apretando al Milan muy arriba, y en una de las primeras jugadas, en un balón suelto, presionaron en la mismísima área milanista Raúl García, Koke e Insúa como jabatos. Sin embargo, esa efervescencia duró apenas diez minutos, dando paso a un mayor dominio milanista que desembocó en dos sustos de infarto.

DOS SUSTOS EN FORMA DE PALOS
En el primero, al cuarto de hora, Miranda pierde el sitio al salir a taponar a la banda una subida de Taarabt (el marroquí cedido este invierno por el Queens Park Rangers fue el más incisivo de los italinos) y el hueco lo aprovecha Kaká para, solo dentro del área, sacarse un trallazo al larguero. No la tocó Courtois, por más que insistiera Carlos Martínez.
Sí que lo hizo sólo tres minutos más tarde. Taarabt vuelve a ponerla desde la derecha y Poli, solo entre los dos centrales, cabecea a la red... pero Courtois la despeja al palo con una manopla derecha milagrosa (dejé bendecido a este chico desde que le entrevisté...).
Parecía ir de ex madridistas la cosa. Kaká, Poli (Rincón, bromeaba con mi padre) y de nuevo Kaká. El brasileño, que no corre, pero le sigue sobrando clase, se sacó un derechazo lamiendo el larguero, tras un taconazo de Balotelli. Fue, por suerte, el último susto de la noche. Corría el minuto 30.

EL ATLETI “PEGÓ” BIEN
Un Balotelli, por cierto, que parecía sedado. Su habitual carácter díscolo no afloró en toda la noche, incluso cuando en un balón perdido en línea de fondo Miranda le propinó un manotazo (involuntario) y fue al italiano a quien pitaron falta.
No pegó mucho el Atleti en San Siro. Pero pegó bien. Insúa se ganó la amarilla por un tackling a De Sciglio que provocó que tuviera que ser sustituido. Y se llevó otra tarjeta Diego Costa por derribar a Balotelli, que en la caída se hizo daño en el hombro y tuvo que ser retirado faltando quince minutos. Fue un respiro (su regate a Miranda en el primer tiempo, de crack...).

MEJORÓ EN LA SEGUNDA PARTE
En toda la primera parte, el equipo madrileño sólo fue capaz de encontrar portería en un par de cabezazos blandos de Raúl García y Godín, que atrapó sin problemas nuestro viejo amigo Abbiati. En la segunda parte cambió la historia. Dice Courtois que fue por la charla dada en el descanso por el Cholo, que decidió retrasar unos metros a Raúl García y, con cinco en el medio, crear ventaja en la franja ancha. Otros dicen que fue porque al Milán se le acabó la gasolina.
Lo que sé es que en el segundo acto el conjunto rossonero no creó ninguna ocasión clara y que en sólo cuarto de hora el Atleti ya había lanzado dos avisos, en un zurdazo de Raúl García desviado, y en una espectacular chilena de Diego Costa que se marchó arriba.
El tiempo fue corriendo, y la incertidumbre del 0-0 se mantenía, con la peligrosidad que este resultado implica de cara a la vuelta (no te vale ningún empate para pasar).
Pero el Atleti se fue haciendo dueño del choque. Raúl García probó nuevamente a Abbiati, que detuvo en dos tiempos (todavía recuerdo un balón que se le escapó en el Camp Nou, en su año de rojiblanco, y que nos costó un gol de Deco); y disparó alto en una bonita jugada trenzada por Gabi, Koke y Juanfran.

LA VORACIDAD DE DIEGO COSTA
Y cuando parecíamos abocados a las tablas sin goles, apareció Diego Costa. Corner botado al primer palo por Gabi, despeje hacia atrás de Abate, y el hispano-brasileño que da uno, dos, tres, cuatro pasos atrás para, adelantándose al propio Miranda (en mejor posición) acometer un potente testarazo a la red (0-1).
Ese hambre de gol, ese instinto depredador que le hace “quitar” el tanto hasta a sus propios compañeros, es lo que le tiene a un gol de Cristiano (22) como Pichichi en la Liga, y estar como quinto máximo goleador de esta Champions (Ibrahimovic, 10; Cristiano, 9; Messi, 7; Agüero, 6; Diego Costa, 5) habiendo jugado sólo cuatro partidos.
Su voracidad, es la voracidad de este equipo, que 17 años después quiere volver a unos cuartos de final de la Champions. En la última, el Cholo Simeone acabó con calambres, intentando meter a su equipo en semifinales. Den por seguro, que este año volverá a hacer lo imposible por llevar al Atleti a lo más alto. En tres semanas (11 de marzo), hay que rubricarlo en el Calderón. El sueño continúa.

3 comentarios :

Angel dijo...

Un día histórico Jose, para recordar el día que ganamos en San Siro, y sin hacer nuestro mejor partido.

En 21 días, a refrendar...

Un abrazo crack!

Tomi Soprano dijo...

Hola chapapote:

La primera ocasión del Milán no da en Courtois, efectivamente, sino en la chepa de Godín (maravilloso momento el que está en el Uruguayo, imperdonable que no hayas mencionado su nueva exhibición ayer).

Lo bueno que estamos teniendo esta temporada es que está cumpliendo todas mis expectativas que siempre he conocido como seguidor del Atleti, a saber:

- Llegar a semis de Copa eliminando a equipos como tu queridísimo Athletic y el Bualensia. Se cae contra el Madrid. Puede pasar.

- En la Champions yo me había marcado un objetivo mínimo claro: llegar a cuartos. Estamos en el buen camino para conseguirlo. Luego, Dios dirá.

- En Liga, de momento, codo con codo con las 2 grandes babosas.

De momento, más no se puede pedir, desde luego. Orgulloso, muy orgulloso de los míos. De los nuestros. Hasta de tí, bachibouzouk.

Un abrazote.

Gerardo Fernández dijo...

Gran victoria. En la segunda parte nos los comimos pero bien. Se notó la charla del Cholo en el descanso porque en la primera nos podían haber dejado hechos cal. Mal se tiene que dar la cosa para no pasar a cuartos... Y allí a seguir soñando